domingo, 26 de julio de 2026

Una nueva puerta al vacío

 


UNA NUEVA PUERTA AL VACÍO

Ahora que las noches me pedían abandonarlas, ahora aparecía. Como ese raro cebo que te venden para conseguir la pieza más preciada del río, ese salmón deseoso de continuar su deambular suicida, ahora aparecía, en medio de otra noche turbia. Aún no había llegado ese terrible momento en que la euforia delata las necesidades más escondidas, aún permanecía en esa extraña vigilia en la que el líquido se cuela en el paladar con el regusto a sabores que quizá solucionen los problemas más profundos. El último momento de lucidez antes de dejarse arrastrar otra vez hasta el fin de la noche. Y allí apareció, como un espectro dispuesto a sacarte de las tinieblas. No te importó su tatuaje, aunque los odiaras. No te importó ver a otros a su alrededor, aunque fueran execrables. No te importó saber que en ese camino de piedras no había billete de vuelta. Sus grandes ojos se clavaron en ti para volver a abrir una nueva puerta al vacío.

MANOLO D. ABAD (Rec-Capitulación. Turbulencias, 2018)