sábado, 31 de diciembre de 2016

Mis tiendas de discos en Oviedo

Vinilo Azul. -

Mis tiendas de discos en Oviedo”


Se me cruzó el otro día en casa de mi madre -donde conservo los vinilos por una cuestión de espacio- uno de los dos álbumes del grupo valenciano Glamour y, como un resorte de la memoria, recordé la tienda de discos donde lo había adquirido, en fechas navideñas como éstas. La tienda se llamaba “Pífano” y estaba situada en el, por entonces recién abierto, Centro Comercial Salesas. Allí compré varios discos, singles, aunque creo que no duró mucho tiempo. Al pasear por las calles de Oviedo, uno se detiene ante los nuevos establecimientos o espacios que ocuparon algunas tiendas de discos en la ciudad y percibe el paso del tiempo -el propio y el común- como algo tangible, bien distinto a las sensaciones que marca el día a día.

La rutina diaria me lleva a pasar por dos lugares donde mi discografía se engrosó notablemente. En la calle Toreno estaba una de las tiendas asturianas de “Discoteca”, con sus dos pisos y un surtido que, en algunos momentos, llegó a ser espectacular y diverso. Todas las músicas cabían allí y la sección de oportunidades permitía a los bolsillos más modestos (los de un adolescente como yo era entonces) proveerse de trabajos muy interesantes. Claro que la denominada “serie media”, a precios verdaderamente asequibles -unas 500 pesetas frente a las mil y algo de las novedades- tenía su templo en la calle Milicias Nacionales donde se estableció durante bastantes años “Discos Liverpool”. En su día, todos desconocíamos que, muchos años después, aquellos vinilos se convertirían en joyas. Para la independencia y lo alternativo, que iba haciéndose más sitio con el paso de los años, acudía a Antonio Palomero y su “Discos 3” en la calle del Peso. Con el tiempo forjamos amistad y muchas tardes las pasábamos hablando y escuchando muchos de sus vinilos. Recuerdo también un verano en que mi buen amigo Ramón Zarauza se encargó de la tienda y entonces amplié el tiempo de visita desde la apertura al cierre, entre audiciones muy diversas y empapándome de muchas de las anécdotas y conocimientos que Ramón había acumulado. A veces, nos trasladábamos a la Santa Sebe, donde Zarauza pinchaba y las clases magistrales se ampliaban al legendario local de la calle Altamirano.

Los tiempos en el mundo discográfico comenzaron a cambiar. Se popularizó la venta por correo, que ofrecía precios muy competitivos y la posibilidad de hacerse con vinilos difíciles de conseguir en la ciudad. Primero fue “Discoplay”, después descubrí a través de un anuncio en una revista musical a “Músicas de Régimen” y, unos meses más tarde, por ese mismo medio, a “Discos del Sur”. Escisión de “Discoplay” sería “Tipo”, que llegaría a tener varias tiendas en Asturias y, por supuesto, en Oviedo. Allí estaba Guillermo Alonso, siempre afable, en la calle Independencia en un lugar que no ha vuelto a ser ocupado y que, casualidades de la vida, también está en mi ruta ovetense diaria. “Tipo” cambiaría de dueño y de local, se iría al Oviedo Antiguo, a la calle Carpio y, cuando llegó el momento del cierre me hice con un número elevado de cds y otros complementos a precios de risa.

Hoy en día, tras las múltiples turbulencias del mercado, de la llegada de la piratería, de la pérdida de sentido de la música para sus vidas de las nuevas generaciones, que acumulan canciones en una caja denominada “disco duro externo”, artefacto desalmado, frío e insensible, son “La Bomba Records” y “Alta Fidelidad”, los lugares a los que acudo en Oviedo para comprar discos. Curiosa es la historia de “Alta Fidelidad”, que merecería un capítulo aparte (quizás lo tenga en unos meses) que ha sufrido un montón de mutaciones desde los 90 hasta la actualidad. Ambas han sabido adaptarse a estos duros tiempos de crisis y selección natural, para que la llama no se apague como, por desgracia, ha sucedido en Oviedo con otros establecimientos como los cines, sólo posibles en formato de centro comercial. Una gloria poder repetir el rito de curiosear entre sus referencias y precios y llevarte una rodaja musical con un valor intangible, que las nuevas generaciones no son capaces, en su gran mayoría, de paladear como antaño.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" en el suplemento "D-Oviedo" el sábado 31 de diciembre de 2016

viernes, 30 de diciembre de 2016

León Benavente "La vida errando"

Canción fin de año (¡Adiós 2016 de mierda!)




Hoy será mejor desaparecer por si acaso...
Me iré remando, construiré un avión...
Llevo todo un mes pensando en alto
Y más de media vida errando.

Por ciudades grandes con gente siniestra,
Por casas vacías como en Seseña,
Por terrenos áridos y bosques verdes,
Por la fantasía de un país rebelde.

Hoy será mejor desaparecer de aquí por si acaso,
El pasado es un asco y el futuro una premonición...
Llevo todo un mes procrastinando
y más de media vida errando.

Por la vía pública, por los senderos,
Por pequeños pisos en barrios modernos,
Por dudar de todo y por irme a la cama
Con gente que no se ni como se llama,
Por momentos únicos en precipicios,
Por buscarme todos los vicios,
Con la gente que me he ido encontrando en el Camino.

Tendré que caminar.
Tendré que caminar.
Tendré que caminar.
Tendré que caminar.

Hoy será mejor desaparecer...

jueves, 29 de diciembre de 2016

Soulsavers "Revival"


Debbie Reynolds (1932-2016)


miércoles, 28 de diciembre de 2016

La hora del Oviedo Baloncesto


Vetusta Blues. -

La hora del Oviedo Baloncesto”


Ya hemos hablado en alguna ocasión desde esta columna del Oviedo Club Baloncesto y de su gran labor en pro del deporte de la canasta, cuidando todos los detalles con mimo y buen hacer. Su labor de cantera es digna de elogio. El devolver la ilusión por el básket a la ciudad es algo encomiable y que merece ser recordado, no ya en el ámbito deportivo sino en el social: se pueden hacer bien las cosas, con honradez, ilusión y profesionalidad, para orgullo de la ciudad y de sus habitantes. Sin las ayudas que otros clubs recibieron, por ejemplo, del gobierno del Principado de Asturias, salvando con elegancia a la generalizada crisis, el equipo que preside Fernando Vilabella ha trazado una línea ascendente que está dando unos frutos no por inesperados más que merecidos.

Pues bien, el próximo viernes 30 de diciembre, ante el Barça B, se puede culminar todo ello haciendo historia -aún más- en el baloncesto de la ciudad. Si los actuales líderes de la competición logran vencer al farolillo rojo (¡qué casualidades nos depara la vida!) al Oviedo Baloncesto le corresponderá el enorme mérito de organizar en la ciudad la Copa Princesa de Asturias. Sería algo extraordinario que este club, en su asumida realidad, con los pies siempre puestos en el suelo, consiguiese lo que otras formaciones que duplican y hasta triplican su presupuesto no han sido capaces de lograr.

Sé que antes hay que esperar a ese partido, “trampa”, como bien lo definía hace unos días en EL COMERCIO a nuestro compañero Hugo Velasco el director general del equipo -Héctor Galán, otro de los grandes artífices de este pequeño gran milagro en la ciudad- pero uno no puede evitar poner su pensamiento en esa fecha del 27 de enero de 2017, planteada para la celebración de esa Copa Princesa de Asturias que podría tener lugar en Oviedo.

Sabemos de la vinculación del Oviedo Baloncesto con su barrio -Pumarín- y con su cancha, un verdadero volcán que abrasa con la fuerza del público a todos sus rivales y empuja a los suyos a victorias a veces milagrosas, con instantes mágicos que muchos carbayones guardamos en nuestras memorias. Pero quizás sea ese momento concreto, el de la organización de la Copa Princesa de Asturias, el de cruzar la autopista y trasladarse al vetusto Palacio de Deportes para disputarla con un mayor aforo. Por supuesto, no se trataría de un traslado definitivo, tras esa Copa volvería la realidad tras el sueño y sería el momento de regresar a casa, a Pumarín, para afrontar una segunda vuelta de Liga sin duda complicada, ya que los azulones seguro que se convertirán en un reto para todos los quintetos de la LEB Oro. Hemos leído las declaraciones de los dirigentes del OCB en el sentido de que esa hipotética final de la Copa se celebraría en Pumarín, pero, creo, que para los castigados ovetenses tanto en el deporte como en otros aspectos, sería una fiesta y una inmejorable oportunidad, emocionarse con el club de la ciudad que mejor lo ha hecho en los últimos tiempos y que fuera el Palacio -con mucho mayor aforo- el que acogiese ese evento. Estos seguro que los carbayones que no son socios ni habituales del básket responderían de forma masiva a esa llamada. El Oviedo Baloncesto y todos los que trabajan en él, todos quienes ponen sus ilusiones, bien se merecerían ese respaldo.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 28 de diciembre de 2016

Carrie Fisher (1956-2016)


miércoles, 21 de diciembre de 2016

El tiempo de los hechos raros


Vetusta Blues. -

El tiempo de los hechos raros”


Quizás nos haga falta una tregua, o más de una, en esta carrera de acontecimientos, siempre históricos, siempre ineludibles, siempre urgentes. Quizás sean las luces en las calles oscuras de la Navidad, en donde la tristeza y la alegría se mezclan casi peleadas, como la pobreza y la opulencia o como la alegría de los reencuentros y el dolor por las ausencias. Todo mezclado en una coctelera. Será por eso que nos encontramos con acontecimientos extraños en días de invierno como los de las fiestas.

El último de Oviedo, curado ya por los espantosos ruidos de los estorninos que regresaron con menos fiereza pero idéntico estruendo al Campo de San Francisco, llenando sus caminos de inequívocas y molestas manchas blancas, el último acontecimiento extraño en la ciudad es el de un señor que se quedó encerrado en un cajero de la Plaza de... ¿cómo se llama ahora? ¿De los Fresnos? Aún no hemos podido leer ninguno de los nuevos indicativos, ¿ya han situado las placas en las calles? ¿Aún no?

Como en un remedo moderno del clásico televisivo de Antonio Mercero “La Cabina”, un ciudadano ovetense vivió sus particulares sesenta minutos de angustia al quedarse encerrado en un cajero. Hace unos años, otro cajero fue protagonista por albergar unas escenas de sexo real en la ciudad, para regocijo de los nostámbulos viandantes que pasaban por ese momento a la altura de la calle Víctor Chávarri. Aquí lo provocó el cierre de la instalación por parte de la entidad antes denominada CajAstur, quien, en su celo por evitar que mendigos duerman en sus cajeros, los cierra a cal y canto cuando llegan las 20 horas de cada día. Quizás esto debió coincidir en el tiempo con la liquidación de su Obra y Social y Cultural que tanto echamos de menos todos los asturianos. Una hora tardaron en acudir a librar al hombre del encierro. Al parecer, la manilla para abrir la puerta había desaparecido. Todo un servicio al cliente de la entidad ahora denominada Liberbank, que añade otra muesca a su larga lista de agravios a sus clientes. Una manilla, ya ven. Seguro que lo anotan en su lista de pérdidas. ¿Para qué repararla? Total, siempre se puede brindar a los clientes una emoción fuerte a la altura del clásico televisivo de Mercero.

Me imagino al hombre, evocando a José Luis López Vázquez, encerrado en la cabina telefónica, mientras era conducido por una furgoneta a un extraño garaje. Por fortuna, llevarse el cajero en un vehículo hubiera sido más costoso. Y ya saben: si dinero no hay para pagar una manilla de una puerta, menos lo habrá para un siniestro transporte de ese tipo.

¡Tengan cuidado ahí fuera, que las fiestas navideñas siempre parecen querer reservarnos extrañas sorpresas!

MANOLO D. ABAD

Soledad Vélez "Knife"



I believe in ghosts
It becomes more dangerous
We’re getting real close
Living in the woods.
Spirits, I see spirits.. Let’s get high, one more time.. Guns away, I’m a knife. What’s going on
In the volcano
Throwing the stones and losing control. Spirits in my head..

lunes, 19 de diciembre de 2016

Revolucionaria diversión


Revolucionaria diversión”

THE DAMNED
Sala Albéniz, Gijón
Sábado, 17 de diciembre de 2016.

En 1976 los Sex Pistols buscaban la anarquía en el Reino Unido y el fin de la industria musical; los Clash querían la revolución y cambiar el mundo; los Damned, por su parte, más modestos, sólo querían pasarlo bien hasta el fin de la noche y amanecer lo más alto posible. Cuarenta años después, ésta es la actitud que perdura, que sobrevive ante los terremotos de la vida.

Supervivientes de mil y una batallas, contemplarles tras todos estos años resulta una experiencia benéfica, como si todo este tiempo transcurrido no hubiera pasado. Como si todo lo superfluo y negativo no estuviera presente. Cantan “Ignite”, mi favorita, ampliándola ante los coros del enfervorizado público, y pierdo años y peso, me olvido del dolor y de los malos rollos. Están sonando inmensos, el turbulento Captain Sensible totalmente concentrado en su guitarra, Dave Vanian, envidiablemente fino y con la voz en un momento maravilloso. ¡Hasta se atreve con “Eloise”! Incluso cae su versión de “Alone again or”, para que todo sea mágico. Sus clásicos primigenios exaltan los pogos de los más jóvenes, son también gloriosos los “Neat neat neat” o la siempre querida “New rose”. Es un concierto para disfrutar, no hay un lleno como en ocasiones anteriores con Sonics o Stranglers, pero da igual. Hasta uno agradece la confortabilidad. Parece mentira que estemos asistiendo a una parte de la historia del rock trascendental y el personal siga sin enterarse. Pero este es el signo de los tiempos: ignorar mientras vomitan nuevas mentiras por doquier.

Al final, nos quedan las canciones, las muchas canciones, algunos himnos incluso. Y un concierto a la altura del mito. Un magnífico concierto, donde han realzado la historia del escupitajo hasta convertirla en diamante, ellos que siempre se salieron de las lindes del punk; ellos, históricos, únicos, que enriquecieron los sonidos de la revolución hasta hacer que fuera la diversión la única guerra posible. Cuarenta años después, la supervivencia los ha convertido en absolutos ganadores.

MANOLO D. ABAD
Foto: NACHO FERNÁNDEZ
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 19 de diciembre de 2016

domingo, 18 de diciembre de 2016

Un verano en el Café Apolo


Vinilo Azul. -
Un verano en el Café Apolo”

Ahora que parece que el invierno ya está aquí, que sí, que llegan de verdad los fríos y las lluvias, quizás parezca algo extraño recordar algún instante de algún verano perdido en la memoria. Pero no, no es así. Quizás haya abierto esa ventana en la memoria el poder disfrutar de una nueva entrega de los Premios de la Crítica y del Premio de las Letras que, cada año, otorga la Asociación de Escritores de Asturias. Ver la estatua del “Apolo” -desvencijado en su orgulloso porte, con su amenazante lengua fuera, una maravilla diseñada por el enorme y tan querido Jaime Herrero- y recordar a aquel café ovetense tan especial para muchos de nosotros.

Sí, fue en el Café Apolo donde tomé la decisión, donde definitivamente creí en mí mismo y cuando me lancé a un tipo de escritura que, hasta entonces, no había abordado con la confianza necesaria y el tesón requerido. Sí, fue en aquel verano de temperaturas extremas, a finales de julio de 2003, cuando decidí dar el salto a la ficción. Aquello no hubiera sido posible sin las tardes junto a Rubén Rodríguez en el Café Apolo, con una botella de vino francés traído especialmente por Juan Carlos y las cenas que Manolo Villarroel preparaba, inolvidables sus deliciosas minipizzas y unos postres que para sí quisieran los mejores reposteros televisivos.

Son esos momentos vitales los que, al volver la vista atrás, descubrimos como cruciales aunque, en su día, nos parecieran banales. Cada decisión, cada instante de nuestra existencia, mínima e intrascendente quizás (o no) se resuelve en los momentos menos esperados. El Café Apolo, en esas tardes algo rezongonas de calor, buscando las sombras, casi como cantarían Nacha Pop (muchos la confundirán como propia de Antonio Vega y no es así) “Persiguiendo sombras”, conformó un marco ensoñador para evadirse de la realidad, sumergirse en proyectos, perder el miedo a volar, a la escritura de ficción, a olvidar las pedestres tentativas anteriores, a ignorar la vergüenza que tanto me había atenazado en tantas ocasiones, a volcarse en noches en mi pequeño estudio -el zulo, como lo llamaba mi madre- envuelto en sudor, con la música tenue sonando (no había vecinos en ese verano de calor) y la luz de la luna entrando por las claraboyas e inundando las penumbras de la torre de la Catedral de Oviedo.

Por las mañanas tocaba recorrerse la calle en busca de los “opines”, encuestas en la calle, con la cámara del gran Marcos “Toc” que, a pesar de mi situación en Tele Oviedo, se empeñaba en que desafiáramos el pertinaz sol y preguntáramos a más gente, hasta la treintena, aunque la responsable del asunto, deseosa de deshacerse de mí siempre dejaba en cuatro o cinco, a saber qué le diría a sus jefes que luego se convertirían en socios. Fue una experiencia magnífica, vista hoy. Porque, otra de las perspectivas que nos brinda el tiempo, es contemplar situaciones difíciles, complejas o negativas como terapéuticas. Al final, vemos dónde está cada uno, sus expectativas y su situación actual. Y, a pesar de que muchos de aquellos trataron de hundirme, aquí estamos: hablando de ellos y ellas, de sus zancadillas, de sus miserias y de lo bonito que fue aquel tiempo, el haber podido vivirlo con intensidad y recordarlo hoy aquí. Aunque sigamos echando de menos, al son de un tema de Miles Davis, aquellas tardes y noches, plácidas, frescas a pesar del pertinaz calor, del Café Apolo. Y las decisiones, las grandes decisiones, que tomé allí.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 18 de diciembre de 2016

Desnudos

Crónicas de Vestuario. -

Desnudos”


Tenía que aparecer y lo hizo en el peor momento. Ante el peor equipo que ha aparecido por el nuevo Carlos Tartiere en esta temporada. Y tenía que mostrar todas y cada una de las carencias de este equipo. Hemos hablado y nos hemos hartado: este conjunto no juega a nada, carece de iniciativa, es previsible. Bien, o mal. O muy mal. Los resultados satisfacían cierta sensación, venían muy bien para alimentar la ilusión, pero, realmente, eran un espejismo. Un gran espejismo en este oasis. Este once, en su doble embudo, no juega, no tiene creatividad, muestra tales carencias que un débil Córdoba enseña todas y cada una de las múltiples vergüenzas de este conjunto.



¿Hay que volver a recordar todas y cada una de las negaciones a las que se enrosca Fernando Hierro? A la inexistencia de las bandas. Hoy salió Nando y, ¿qué importa si nadie le dobla? Jugamos por el camino más sensato al gol o esperamos como toda esta maldita temporada, a verlas venir, a esperar qué nos dicen los demás. ¿Es ese un equipo que quiere subir? ¿Es ese un equipo líder?



Sólo cuando la desesperación se muestra como un monstruo ineludible, llegan las entradas por banda, pedestres, torpes, tanto como echarlas fuera, sin problemas. Dedicados a la destrucción, y como en la nefasta tarde de ayer, ni siquiera eso, se descubre un once torpe, previsible, siempre previsible, sólo respaldado por unos resultados que hoy le han dado la espalda. Y asistimos a esta despedida: la despedida de las aspiraciones, la despedida de las ilusiones. La despedida, porque viendo este partido no hay lugar para ninguna esperanza.



Vemos el desnudo y las mentiras. Esas que dan tantos puntos y enmascaran la mediocridad. Ese doble embudo incapaz de levantar un partido. Ese doble embudo previsible, aterradoramente previsible. Ese doble embudo, patadón para arriba, tan triste. Tan triste que anula toda ilusión. Por mucho que todos deseemos que funcione. Pero no. El fútbol y sus caminos son, ciertamente, bellos cuando se trabajan los senderos adecuados. Cuando se embolsan en un doble embudo que niega las bandas, que renuncia a la creatividad, que está a verlas venir, nos encontramos con esta miseria, con este absoluto desnudo, con esta sensación, entre el ridículo y la vergüenza. Desnudos, terriblemente desnudos.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 18 de diciembre de 2016

viernes, 16 de diciembre de 2016

Joy Division "Disorder"


jueves, 15 de diciembre de 2016

Nacha Pop "Persiguiendo sombras"



Si ahora me voy de quién serán
las pisadas que oirás llegar
no existe nada por lo cual
yo te pueda cambiar

Da igual si no estás
que te busque por cualquier lugar
nada me importa hoy
no se ni donde voy
persiguiendo sombras

Busco algo más que un perfil
Es tan distinto a ti
no puedo distinguir
no, tu voz… dentro de mi
es tal el hielo que hay aquí
este es un frío país

Y ni los pies ni las manos puedo sentir
pero me gusta recordar,
quiero reconstruir cada imagen cada esquina que conservo de ti,
ser un poco sentimental
sin encontrarme mal

Dejo atrás la estela del mar
no termino de deambular
me divierte andar despistarme jugar,
Persiguiendo sombras…

Busco más que algo más que un perfil…

Es tan distinto a ti, que quiero distinguir,
sí, tu voz, entre otras mil
es tal el hielo que hay aquí
sí que es un frío país
y ni los pies ni las manos puedo sentir

Interpretar a los demás, viendoles gesticular
y con los hombros contestar que…
busco algo más que un perfil
es tan distinto a ti que quiero distinguir,
sí, tu voz, entre otras mil
es tal el hielo que hay aquí
sí que es un frío país
y ni los pies ni las manos puedo sentir

No, algo más que un perfil
es tan distinto a ti, que quiero distinguir
tu voz entre otras mil

Seis versiones de The Damned

Pues nada, que seguimos el calentamiento para el gran día: el sábado 17 de diciembre en la sala Albéniz de Gijón. ¡The Damned y sus versiones! (probablemente sorprenda al más despistado).


"Help"

 

 "I feel alright"



"Looking at you"



"White rabbit"



 "Alone again or"



"Eloise"






Escenas olvidadas de cine. 3: "Scorpio" (1973)



"Scorpio" (1973)
Director: Michael Winner. Intérpretes: Burt Lancaster, Alain Delon, Paul Scofield, John Colicos, Gayle Hunnicutt, J.D. Cannon.

Del infravalorado director Michael Winner -a la vista de este film probablemente por culpa suya- una infravalorada película del no menos infravalorado cine de género y, en particular, del de espías. Pero, a poco que se sepa observar y ver más allá de una intriga excitante y de escenas de acción trepidantes, una historia que habla de la amistad, de la fidelidad al ser humano por encima de unos ideales, de la coherencia personal frente a intereses espúreos. Y de la supervivencia, del honor y de sus códigos. Este diálogo y esta escena lo resumen. Un clásico, magnético y singular.

CROSS (Burt Lancaster): Debiste haberlo hecho en París.
SCORPIO (Alain Delon): No estaba conforme con el precio.
C: ¿Y ahora?
S: Sí. Ahora, sí.
C: Podría matarte, Jean.
S: Pues, hazlo, Cross. No se te presentará mejor oportunidad.
C: ¿Podemos hablar?
S: Desde luego.
C: ¿Dijo McLeod cuál es mi pecado?
S: Dijo que vendes secretos y que tienes más para vender.
C: ¿Y, tú? ¿Crees eso?
S: ¿Es cierto? Quiero saberlo.
C: Para que aprendas: no, no es cierto.
S: Zharkov...
C: ¿Qué hay de Zharkov?
S: Está en el otro lado.
C: Conozco a Zharkov desde hace treinta años, como aliado y como adversario. Y siempre, como amigo. Ambos somos antifascistas prematuros, como solía decirse en Washington. Pero Zharkov nunca se ha vendido. Y yo, tampoco.
S: Entonces, ¿por qué McLeod te quiere muerto?
C: ¿Por qué no se lo preguntas?
S: Te lo pregunto a ti.
C: Buscas el resplandeciente rostro de la verdad. Algo en lo que tener fe. Igual que una jovencita con el vestido blanco de pureza. Pero tienes el alma de un atormentado. Por eso tu necesidad es mayor.
S: Me mentiste, Cross, y me utilizaste. Y por eso voy a matarte.
C: No te he mentido nunca, Jean. Te utilicé, sí. Pero nunca te he mentido.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Una velada con Lôbison


Vetusta Blues. -

Una velada con Lobison”


Me he perdido el almuerzo que mi querido amigo el escritor Javier Lasheras ha ofrecido junto a su mujer, Pilar, a Juanma D´Estroso y Luisa Salazar. El trabajo, el trabajo que se acumula y tantas cosas pendientes por hacer, que son como una joroba que se empeña en pegársenos al cuerpo sin que sea posible librarse de ella.

Llego a La Salvaje con cierto gusanillo en el cuerpo. Hay días que uno afronta los conciertos con el deseo de la magia de antaño. Llevaba unas semanas de ayuno por un necesario aislamiento vacacional y tenía ganas. Cuando uno llega a la sala comprueba lo acogedor que ha sido el situar unos sillones que le transportan a un nuevo espacio, hospitalario y que transmite sensaciones dulces y cálidas. Luisa me recibe como si me conociera de toda la vida, aunque sea el primer contacto personal más allá de las redes del facebook. Una confianza del sur más espontáneo que sigue obrando maravillas. En unos momentos llegarán Javier, Pilar y, poco después, desde el escenario donde ponía los instrumentos, la pedalera y el amplificador a punto, Juanma. Se les ha unido desde Gijón un fan que le ha visto la noche anterior en concierto en La Folixa. Sin agobios ni prisas para empezar, hago recuento rápido cuando hace acto de presencia otro gran amigo y también escritor Rubén Rodríguez: no llegamos a la treintena.

Lobison en solitario -Juanma y sus guitarras, multiplicadas por las gracias de su pedalera- se hacen con el local desde el primer compás. Domina la escena y su personal rock desgarrador, único por la personalidad de su voz, poderoso por la fuerza interior que proviene de sus entrañas -donde pelean la destrucción del desencanto y la necesidad de la supervivencia a los desastres de los sentimientos- convierte su show en algo sobresaliente, singular. Mentalmente, me transporto a un concierto en solitario de Dominique A en el antiguo Centro Cultural Cajastur un 31 de mayo de 2004, quien bordó una sensacional sesión con su pedalera, su guitarra, su presencia y el poder de su obra. A quienes se quejan de la falta de conciertos de nivel en la ciudad, se les puede desarmar sin contemplaciones en su estúpida y mediocre impostura de presunción y mentira.

Lobison ya me había llamado la atención con sus trabajos, joyas como “Solo” o “Perro Amor” que merecieron ser destacadas por aquellos ávidos de emociones intensas y fuera de convencionalismos, pero su traslación al directo me deja definitivamente convencido. Es un torrente de desasosiego e inquietud, de una turbación que se desliza por una cuerda floja donde otros fracasarían, pero que en su voz, en los rasgueos de su guitarra, en sus gestos, se convierte en una experiencia terapéutica pero también catártica. Brotan el dolor junto a la liberación del mismo en un acto, en vivo, que no deja indiferente ni al más tibio que se encuentre entre el público.

La magia de la noche ya ha brotado. Juanma ha vendido un montón de discos -el recurso mejor para superar los ivas culturales desmesurados, la piratería y los escuálidos derechos de autor- y se sienta con un whisky a mi lado en la barra, mientras apuro como un trofeo mi copa de Rioja que alzo en su honor. Cenamos en el Ovetense para que el hechizo no se detenga. Evoco noches de gloria en concierto en mi ciudad y doy las gracias a mis locos amigos promotores que se arriesgan y ponen todo de su parte (a veces, hasta lo que no tienen incluso) para que estos pequeños milagros puedan seguir sucediendo y disfrutemos de artistas únicos que -finiquitada la Obra Cultural de CajAstur y sin dirección, sensibilidad ni idea en los entes culturales dependientes del municipio- suponen una pequeña vía de escape donde poder sentir emociones al margen de la convencional mayoría.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 14 de diciembre de 2016

lunes, 12 de diciembre de 2016

Trece imprescindibles de The Damned

En marzo de 1991 publicaba en la revista "Ruta 66" en su número 60 un superdossier especial sobre quienes han sido siempre uno de mis grupos favoritos: The Damned. Las circunstancias de la vida impidieron que no les haya visto aún. Y, también, parece que esa deuda se va a saldar el próximo 17 de diciembre en la sala Albéniz de Gijón, a veintiocho kilómetros de mi casa. No sé si en esta gira de cuadragésimo aniversario tocarán todas estas, pero aquí va una lista de 13 -con ellos no podrían ser 10- canciones imprescindibles, que he tratado que sea lo más ecléctica y completa posible, recorriendo la mayoría de sus álbumes y no centrándome solo en el primero. ¡Disfruten, nos vemos el sábado!

MANOLO D. ABAD

Bonus Track- "Disco Man" (Live at Musical Express, TVE)



 13- "Anything"




12- "I just can´t be happy today"




11- "Life goes on"




10- "Shadow of love"




9-"Melody Lee"




8- "Thanks for the night"




7-"Wait for the blackout"




6-"Sanctum sanctorum"




5-"Neat neat neat"




4-"Problem child"



3-"Smash it up"




2- "New rose"




1- "Ignite"




 "Ignite" Live at Musical Express, TVE ">

The Chameleons "Paper tigers"



Too much makes me lazy
Not enough and it makes me crazy
Too much makes me crazy
Not enough and it makes me lazy

Time stops just for a moment
Then again it's only an instant
Time stops just for an instant
Then again it's only a moment

They always keep themselves clean
They always keep themselves clean
They always keep themselves clean
They always keep themselves clean
They always keep themselves clean
They always keep themselves clean
Clean,
Know what I mean
Know what I mean
I wish that this feeling
Would go away


You have to face them sooner or later
These tigers made of paper
Don't pay now
You have to pay later
Confronting tigers made of paper

They always keep themselves clean
I can't shake this feeling
Ah, I can't shake this feeling
No, I can't shake this feeling
Feeling, how do you feel
Something's going to happen

viernes, 9 de diciembre de 2016

Lif To Experience "Falling from cloud 9"



Rising to the top knowing I must fall.
Refeathered wings, salt the strings to remake the crawl to the top, and then take the fall again.
Blood soaked, gagged and chocked, lined face on stone, stripped bare, sucking in air,
this is my home, it seems with rock and the hard place stuck between.
The Godman Christ cause cursed man to the test.
And this Goddamned cross crushed into my chest I'm still doing my best.

And so the winter time comes calling.
Through the skies I'm crawling, from cloud nine, I've fallen.
And then the foolish times rush in.
It's no longer mine, life on cloud nine.

Place your dreams in a bottle, smash it to the ground, slip off you slippers and dance all around.
It's blood baby, it's just blood baby, it's just blood baby, it's just your precious blood.

I've come this far and I said I'd go all the way but these fevered winds sway stronger each day.
Yeah I'm fool's gold, and my heart's not right but I'd still sell what's left in my soul just to pay the tithe.
Shot down in the glory of my prime.
Only to find the bullets were divine.
So don't speak to me of heavens above, 'cos cloud nine is where I've fallen from.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

La hora Cospedal


Vetusta Blues. -

La hora Cospedal”


Como quizás sepan todos ustedes, se ha producido un cambio de carteras ministeriales en el gobierno español. Lo que, en apariencia, puede parecer rutinario, abre una serie de posibilidades para que Oviedo consiga despejar su horizonte, al menos, algunos de sus horizontes, en los próximos meses.

Y es que los atascos en cuestiones fundamentales para la ciudad son los que definen la actualidad municipal. Atascos tan insoportables como los de la situación de la plaza de toros y ese B.i.c., que no, no lo olvidamos. Visto el reparto que el gobierno regional otorga a la capital de Asturias, parecido a una broma de mal gusto, de muy mal gusto, no sería de extrañar que lo de la plaza de toros de Oviedo se alargue otros cien años más, cuando probablemente no quede ni una piedra sana. Oviedo parece la enemiga del Principado de Asturias y de su gobierno. Casi se diría que, rememorando una infausta canción popular, Oviedo no es Asturias. El silencio se cierne sobre aquellos que deberían denunciarlo, pero que están más preocupados en buscar nuevos escándalos ficticios con los que tratar de que la alarma se extienda injustificadamente que en ayudar a que intolerables bloqueos como éste de la plaza de toros se resuelvan por el bien de todos, no de unos cuantos.

Titulamos “La hora Cospedal” porque éste parece el momento idóneo para abordar el tema del espacio que se ofrece en el ámbito de la Fábrica de Armas y de los también ruinosos -como la plaza de toros de la ciudad- chalets de La Vega que, siempre que regreso de mis compras en la Fnac, consiguen deprimirme ante su estado de catalepsia degradante. Si con el anterior ministro -Pedro Morenés y Álvarez de Eulate- la situación de esos espacios permaneció enquistada (podríamos ampliarlo a cualquier otra cuestión de su ministerio), ahora con la flamante encargada de la cartera de Defensa, María Dolores de Cospedal, podría empezarse a ver la luz al final de uno de esos túneles oscuros que bloquean el acceso de Oviedo al siglo XXI, a una nueva era alejada de los modos chapuceros y paletos del gabinismo más cerril. Obligada por la nueva situación parlamentaria, muy lejos de mayorías absolutas y de infaustos rodillos, sería éste el momento adecuado para que el gobierno municipal dirigido por Wenceslao López emprendiese la aventura de desbloquear la situación y proponer un plan urbanístico ambicioso para ese enorme espacio de la ciudad. Con esta nueva coyuntura donde los acuerdos han de prevalecer frente a la inacción -de Morenés y su equipo- o la indiferencia, éste parece el momento adecuado para que se aborde un tema que se antoja fundamental para el diseño de un nuevo Oviedo para este Milenio.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 7 de diciembre de 2016

martes, 6 de diciembre de 2016

The Damned "Shadow of love"


lunes, 5 de diciembre de 2016

Prueba de colista


Crónicas de Vestuario. -

Prueba de colista”


Tras otra nueva debacle fuera, llegaba el tiempo de asentarse frente a un colista con unos muy buenos números en sus últimas cinco jornadas. El Nástic de Tarragona había logrado equipararse con sus rivales, saliendo de las simas más profundas de un farolillo rojo que les había dejado hundidos en las primera diez jornadas. Los catalanes habían sabido levantarse y eso era una preocupación más a añadir a este Real Oviedo desconcertante, que sigue sin convencer a pesar de haber conseguido que el Nuevo Tartiere sea un fortín. Pero las dudas siguen llegando, tanto por un juego previsible que no convence como por los últimos descalabros fuera de casa.



La primera parte se desarrolló con una exasperante atonía. El cuadro azul, sin profundidad, buscando balones largos a su triada ofensiva, los laterales sin ir más allá de los tres cuartos y, en general, un fútbol desesperante. No sabemos si los catalanes se murieron de aburrimiento, o si se contagiaron de la preponderante marcheta que no conducía a nada, ahogados en ese doble embudo que aburre y neutraliza. El gol de Toché, otro chispazo inesperado, supuso todo el bagaje de unos cuarenta y cinco minutos de sopor y mediocridad. Un tanto para el bolsillo, a resonar como la moneda más cara, como un botín preciado a salvaguardar sin preocuparse por más.



El segundo acto discurrió por idénticos parámetros. El Nástic quería, pero no podía. Quizás pensaron en dejarlo para mejor ocasión, conscientes de su propia impotencia, bien aderezada con poca actitud, con nulo entusiasmo. El Real Oviedo no conseguía enlazar contraataques con los que decidir y así continuaron las cosas. Un partido más, pero tres puntos para la suma en este largo trayecto. Para restañar heridas y para darse la confianza necesaria con la que afrontar el próximo partido fuera. Sólo la entrada del efervescente Nando aportó algo de brillantez al oscuro juego. Sus electrizantes penetraciones por la banda, sacaron a la afición del tedio e impulsaron a insuflar los últimos ánimos para rescatar los tres puntos. 



Poco, muy poco más que añadir en esta prueba de colista solventada con tres nuevos puntos, que sirven para olvidarse de ese jorobu endosado por el Alcorcón, pero que no despejan las dudas de un fútbol ramplón, previsible, siempre a expensas de un chispazo de genialidad que saque del aburrimiento la monotonía preponderante. Tres puntos, un consuelo que no deja satisfecho más que por lo que representa de suma. Nada más.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 5 de diciembre de 2016

 

domingo, 4 de diciembre de 2016

Las ruinas de La Real

 

Vinilo Azul. -

Las ruinas de La Real”


Contaba el músico de rock australiano Kim Salmon cómo, a instancias de un programa televisivo, comenzaron a recorrer por su ciudad -Perth- los locales que le habían marcado en los inicios de su carrera, cuando señaló su primera gran página en la historia del rock con los ineludibles Scientists. Cuál sería su sorpresa cuando fue comprobando, local a local, calle a calle, cómo todos los locales habían cerrado o se habían derruido. De su pasado en sus inicios no quedaba ni una pequeña huella, no había posibilidad de que el recuerdo perdurase más que en la memoria de los testigos o en la propia música.

Al contemplar cómo se ha derruido el edificio de la calle Cervantes, 19, que albergó durante dos décadas la sala La Real, pienso en el excomponente de los magníficos Beasts of Bourbon y de los inquietantes Surrealists, en cómo se ha borrado una huella importante de la historia, de esa historia que no se escribe con letras de oro en los anales, pero que ha significado mucho para las vidas de muchos ovetenses y asturianos.

La Real tuvo dos etapas bien diferentes, tal y como se fue desarrollando, en paralelo, la historia de la nocturnidad en España. De la década rockera a la era de la electrónica y el dance, donde esta discoteca marcó época logrando ser uno de los puntos de referencia en el panorama europeo.
Aunque, claro, uno recuerda los gloriosos años de finales de los 80 y principios de los 90, donde La Real consiguió equipararse a algunas de las grandes salas del norte de España gracias a conciertos estatales e internacionales de gran nivel. Algo que denominaban con cierta ampulosa vacuidad algunos periodistas trendies en la época, entrar en el “circuito internacional de conciertos”, ese tipo de estupideces que se leían en aquella época donde en Asturias se carecía de mánagers capaces de negociar y traer giras de nivel. A pesar de todo, y con eso, gracias a La Real disfrutamos de Iggy Pop, 091, Paul Collins Beat, The Nomads, The Meteors, The Lyres, The Barracudas, Wilko Johnson Los Enemigos, Dr. Feelgood, The Inmates, The Godfathers, Los Flechazos, Lagartija Nick, Jeff Dahl, Los Deltonos, Los Planetas, El Inquilino Comunista, Los Hermanos Dalton, Elliott Murphy o los Ramones. Vista ahora, la lista impresiona y no cabe la menor duda de que fue una época dorada para la música rock en vivo en Oviedo. Con la transformación a la música electrónica, la lista de nombres se situó en idéntico pedestal: Carl Cox, Laurent Garnier, John Aquaviva, Óscar Mulero o Ángel Molina, correspondiéndole el honor de la última sesión, la de despedida, el 1 de enero de 2006, a Ben Simms. 

La Real trató de reinventarse en Oviedo y aunar tanto su trayectoria de conciertos de rock, como la de epicentro de la escena electrónica. Planificaron unos terrenos en la zona de Almacenes Industriales, un magnífico espacio para reactivar la noche en la ciudad sin causar molestias a los vecinos. Pero... se toparon con una burocracia que exigía unas condiciones, vamos a denominarlas “especiales”, ya saben, de esas que ahora les causan quebraderos de cabeza a algunos políticos. El mundo de los sobres, de los favores concedidos, del parasitarismo a los afines que se fue tejiendo en los veinticuatro años de rodillo gabinista. La Real no quiso pasar por ese aro -no tenían por qué- y un proyecto serio y solvente se archivó para siempre jamás.

Con la construcción de las viviendas en Cervantes, 19, de la que sólo se conserva la fachada, se termina una época. Al pasar -trabajo en la misma calle- por sus ruinas, afloran mil y un momentos: Ella y su abrigo verde en la noche de Iggy Pop, Antonio Arias al frente de sus Lagartija Nick dedicándome una de sus canciones, Jeremy Gluck trepando por una de las barras en su bis con los Barracudas, camerinear con mi querida amiga Ana Espina y poder charlar (y tomar una cerveza a la que nos invitó) con el legendario Lee Brilleaux -cantante de Dr. Feelgood-, entrevistar a Los Planetas en el garaje del local, sentados en un sofá aparecido en medio de la nada como por arte de magia. Recuerdos que permanecerán en la pequeña historia de ese otro Oviedo que nos negamos a perder y que sea absorbido por la espuma de los días.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 4 de diciembre de 2016 

viernes, 2 de diciembre de 2016

Pistones "El clan"


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Algunos premios


Vetusta Blues.-

"Algunos premios"


El próximo viernes 16 de diciembre se entregan en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo los Premios de la Crítica y el Premio Letras de Asturias que otorga la Asociación de Escritores de Asturias. Los Premios de la Crítica de Asturias llevan entregándose desde 1999 cuando Eva Carballo, Juan Carlos García Villa, Jaime Herrero, Javier Lasheras y Helios Pandiella los promovieron con el ánimo de reconocer y potenciar la literatura asturiana. Los dos primeros años fue el añorado Café Apolo quien los convocó, para sumarse posteriormente la Asociación de Escritores de Asturias y, tras el cierre del Café, ser la propia AEA quien se hiciera cargo de su organización y convocatoria. El Premio Letras de Asturias surgió en 2005 para reconocer toda una carrera literaria y, desde entonces, lo han obtenido Gonzalo Suárez, Ángel González, la recientemente fallecida Marta Portal, Luis Fernández Roces, José María Martínez Cachero, Juan Cueto, Juan José Plans, Carmen Gómez Ojea, Antonio Gamoneda y Olvido García Valdés.

Tuve el honor de recoger una de las estatuillas -los "Apolo"- con diseño del gran Jaime Herrero el pasado enero, dado que, por problemas de agenda hubo de trasladarse a ese mes, la correspondiente al Premio de la Crítica de Asturias en la modalidad de columnismo literario, que en el año anterior se había llevado mi querido amigo Luis Arias Argüelles-Meres. Lo recibimos en un acto sencillo, al que acudieron el Consejero de Cultura del gobierno del Principado de Asturias, Genaro Alonso, el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, Roberto Sánchez-Ramos y la vicealcaldesa de Oviedo, Ana Taboada. Sin alharacas, sin espectáculos superfluos, sin boato, con las letras y la literatura que tanto arraigo tienen en Oviedo y Asturias, discurrió un acto que me llenó de orgullo. Sacando partido de sus exiguos recursos, la AEA consiguió ese pequeño milagro de ponerlos en marcha. Por eso me extrañan tanto esas manifestaciones promovidas por políticos, ese enfangamiento continuo de la vida ovetense, a propósito de los Premios Líricos que se han quedado sin una subvención de 260.000 euros y cuya organización arrastra otro monumental (¿es esto la "excelencia"?) déficit de ciento y pico mil euros. Calderilla de nada, es de suponer. Nadie se acordó de estos Premios de la Crítica de Asturias y de las Letras de Asturias cuando en 2013 hubo que suspenderlos. No hubo manifestaciones, nadie clamó por el fin de la cultura ni por la degradación de la misma. Los que manifestaban frente al Teatro Campoamor su amor por la cultura en Oviedo hace unos días, no dijeron ni mú cuando la AEA se encontró en la encrucijada de, con tremendo dolor para todos los socios, tener que suspender esos premios que no cuestan ni por asomo esos 260.000 euros. Quizás el 1% de lo que se llevaban estos relevantes galardones que nadie conoce más que por esta algarada absurda que se ha montado. El proyecto literario-fotográfico "Objetivo Doble Dos", en noviembre de 2014, tampoco pudo ver su plasmación en papel... por falta de presupuesto. Y al mando estaba uno -el entonces alcalde Agustín Iglesias Caunedo- de los que claman hoy por la degeneración de la cultura en Oviedo. Entonces no tuvo problemas en despachar -tras infinitas idas y venidas- la plasmación en un libro de un proyecto interdisciplinar inédito y sumamente atractivo.

Comprobamos con estupor cómo hay premios y premios. También cómo los que acusan de dar un sesgo social a esos Premios Líricos, no pierden el tiempo para mezclarlos y agitarlos en la coctelera política sin ningún tipo de escrúpulo. ¿Acaso no es suficiente con que la ópera, zarzuela y lírica se alimenten del cincuenta por ciento del presupuesto municipal? ¿No tienen derecho otras disciplinas culturales a recibir algún dinero para sus proyectos?

MANOLO D. ABAD 
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 30 de noviembre de 2016

lunes, 21 de noviembre de 2016

The Damned "Sancta sanctorum"

Huuum, flipo con que los Damned se atrevan en su último tour con esta maravillosa canción. ¡La espero en Gijón en diciembre!




I know it's late and I should go to bed
But I can't tear away from the night
It holds the seed of a memory
It's true of you

When I first saw you I realised
The fire burned deep behind your eyes
I knew a kiss would paralyse
It's true from you

Awake in the night to whisper your name
Only a silence replies it's answer a sleeping refrain
The moments die but memory stays
Love like a run our way by
We spin and we climb
To where once islands cried
And there sometimes angels can be devils too
It's true of you
It's true of you

When shadows no longer fall
And footsteps can't be heard at all
I hear the ghost of a call
It's true from you

Awake in the night to whisper your name
Only silence replies it's answer a sleeping refrain
The moments die but memory stays
Reaching for something that's just out of reach
Lost to your lips and drowned in your kiss
The tide of your passion is now but a dream
It's but a dream

A medio camino

Vinilo Azul. -

A medio camino”


“Abad, se va a quedar a medio camino en la vida”, me advirtió Isaac González García, el profesor a quien más admiré y de quien más aprendí, hace ya casi tres décadas. Creo que sus palabras resonaron en los peores momentos de mi vida, en los más bajos, en aquellos donde el precipicio se veía muy cerca. Y, supongo, que esas palabras que se habían quedado grabadas en un lugar de la memoria reservado a la verdad más absoluta conmigo mismo, siguieron resonando para emprender el camino de vuelta y escalar desde el punto más bajo del barranco hasta otro más estable.

Al leer hace unos días la noticia de que el brutal asesino desalmado de Isaac González García lograba un permiso penitenciario, el dolor de esos días revivió con fuerza, con mucha fuerza, con otra fuerza distinta, la de la indignación ante tamaña injusticia. Ver que ese infame criminal podría ver la luz de la vida mientras una persona que iluminó a tantos y tantos alumnos jamás tendría la oportunidad de regresar me llenó de una tremenda desazón. Pensé en jóvenes perdidos, necesitados de una pequeña, sutil, guía por la que transitar, por la que encontrarse. En mi caso, la literatura y el cine me permitieron un asidero que -junto al musical por el que me dirigía yo solito- me embarcaron en una singladura personal donde encontré mi destino.

No era el Colegio Meres de los 80 el lugar más adecuado para un chaval que había vivido toda su formación de EGB en un colegio público tan duro y, al mismo tiempo, tan ejemplar como San Pedro de los Arcos. Me sentí perdido y fuera de sitio. Cuando llegaron las clases de Historia y Literatura con Don Isaac encontré un oasis en medio de aquel marasmo donde no me sentía nada a gusto. Luego, cuando se inició el cine-club, nos apuntamos y aprendimos mucho más. “Grupo Salvaje” de Sam Peckinpah fue la primera película sobre la que hablamos. Algo completamente alejado de los parámetros de la institución meresiana bajo la inquisitiva vara de su director Luis Valera, de quien poco bueno puedo decir. “Abad, se va a quedar a medio camino”, me dijo casi a modo de despedida en 3º de BUP. Me habían comentado al principio del curso que en 3º solían hacer en la institución un corte para subir la media del Colegio. El resto, eran expulsados en la primavera y dejados a su merced. A mis diecisiete me pareció fenomenal: una invitación para hacer lo que me diera la gana durante un curso. Dedicarme a estudiar literatura e historia. A leer, a escuchar discos, a aprender aquello que me gustaba. A probar con la escritura (aunque eso tardaría más tiempo). A vivir. Quizás el bueno de Don Isaac lo intuyó, siempre defendiéndome ante Don Luis, quien también sentía la misma admiración por él como muchos de nosotros.

Y aquí estamos, en ese medio camino, pensando en lo injusto de que se haya ido tan pronto y con tanto por enseñar -esa lucha suya por formarse a pesar de todas las circunstancias negativas contra las que tuvo que pelear- mientras ese individuo que acabó con su vida (no su obra, que pervive en sus discípulos) disfruta de un fin de semana otorgado a escondidas de su familia, en una prueba más de lo mal que están las cosas, de lo barato que resulta matar con impunidad, con crueldad y con saña. En este medio camino en el que me encuentro, querido y añorado Don Isaac, desde él, volver a darte las gracias por todo. Tu recuerdo, tus lecciones, me acompañarán siempre.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 20 de noviembre de 2016

Prueba de líder



Crónicas de Vestuario. -

Prueba de líder”




Se planteaba el encuentro ante el indiscutible dominador de la Segunda División en el primer tercio del campeonato como una prueba para medir las posibilidades reales del once azul después de la inesperada debacle ante el Huesca del mago Anquela. Tras una nueva victoria ante el líder Levante por el resultado talismán (quinto dos a cero de la campaña), bien puede decirse que ya se está en condiciones de aspirar a lo máximo.



Fue un partido donde el primer acto transcurrió envuelto en precauciones por una y otra parte, tratando de asentarse, sin buscar las porterías, enredados los valencianos en la maraña del doble embudo oviedista que acaba por tragarse al más pintado. Los de Muñiz no conseguían abrir el juego y acababan domesticados por inanición en las bandas, preocupados por no ceder un error que se sabía letal. La disciplina táctica de los azules funcionaba como un ejército bien armado, con movimientos solidarios para que no existieran fisuras, como en el precedente encuentro ante los oscenses, donde los despistes colectivos hundieron a los asturianos como un castillo de naipes cuando una carta no halla su acomodo.



La segunda parte transcurrió por idénticos parámetros de un tacticismo casi de ajedrez, pero con la variante de un once azul mucho más retrasado ante el intento de los valencianos de irse por el partido. Los errores se pagarían muy caros en ese tablero verde donde los peones ejercían su poder sin que pudiéramos disfrutar de alfiles por las bandas ni de caballos en las inmediaciones de las áreas. Olvídense de la reina en esta prueba de líder, pues permanecía agazapada entre los peones, trabajando duro como ellos,... hasta que llegó el chispazo en un barullo dentro del área valenciana. Michu -la reina del ajedrez ovetense- aprovechó para estrenarse en la Liga y decantar una balanza en férreo equilibrio táctico roto por un error, por un detalle. El siguiente vendría a los pies de Chema, el central levantino, que no supo equiparar las fuerzas y marró la preciada ocasión. El remate vendría tras otro fallo que supo aprovechar un Jonathan Pereira errático en el primer acto y que fue cogiendo tono según iba avanzando el choque para poner broche de oro a esta satisfactoria prueba.



El valor de la pegada, el culto al orden táctico y la disciplina colectiva, no exenta de sacrificio, son los argumentos que maneja el equipo dirigido por Fernando Hierro. Olvídense de juego vistoso. Olvídense de las penetraciones por la banda. Bienvenidos a ese doble embudo que nace en Juan Carlos y termina en un punta que hoy no era Toché sino Pereira. La receta, a la vista de los resultados, funciona. No nos entusiasma, cierto es, pero tampoco podemos negar su valor, traducido en los benditos y necesarios puntos. De modo que, en esta larga travesía de la durísima Segunda, sólo queda esperar que los vientos sigan siendo favorables y que no se repita un naufragio como el de Huesca. Es el momento de creer en nuestras posibilidades tras esta prueba de líder tan bien resuelta.
MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio el domingo 20 de noviembre de 2016

 

sábado, 19 de noviembre de 2016

Soy un inkulto



Vetusta Blues. -
Soy un inkulto”

El debate de los últimos días en la ciudad nos devuelve a la cultura. A la cultura y, nuevamente, al choque de lo público y de lo privado. A todo tipo de enconados choques como hacía meses no disfrutaban unos, no padecíamos el resto. Leyendo algunas declaraciones y escritos de algunos de los rivales políticos he llegado a una triste conclusión, a un terrible corolario con el que apuntalar lo que llevo de existencia: soy un inkulto, así con “k”. Inkulto y radikal, todo por una serie de razones que aportan los grandes nombres de mi ciudad, de mi amada ciudad, esos “principales” de nombre y apellido que aún conservan ciertos poderes en Oviedo, la ciudad que quiero y en la que he luchado por sobrevivir. Pero, ¿qué quieren que les diga? Para ellos, soy un inkulto, con la “k” de radikal.

Uno cree que hay muchas disciplinas de las que se nutre la cultura, aunque en este Oviedín del alma parece que sólo hay una. De poco me sirve haber asistido a miles de conciertos. De menos, mi discografía en vinilos y cds, que debe andar por las cuatro mil referencias. Tampoco valen las películas en dvd o vídeo, también superando los mil títulos. De los libros, ¿para qué les voy a hablar? Siempre recuerdo la anécdota que le contó la gran Concha Quirós a mi madre sobre una señora de esas “principales” de la ciudad, que le encargó una amplia colección de libros siempre y cuando sus lomos fueran de un determinado color para hacer juego con las estanterías de su costoso mueble. Entre los libros de mi madre y los míos reunimos cantidades milenarias y no han sido comprados, precisamente, por el color de su lomo. Pero, no. Soy un inkulto, con la “k” de radikal.

Soy un asiduo de los conciertos en la Lata de Zinc y La Salvaje. En tiempos acudí regularmente a las bibliotecas, antes de que se instaurara la estupenda red que tenemos en la ciudad los ovetenses y que debería seguir siendo impulsada. Flipo con los encuentros de los clubes de lectura de la ciudad, tanto con los grandes nombres como con los que nos dedicamos a ello en un plano más minoritario desde Asturias (aún no me ha tocado uno de estos encuentros, pero autores amigos como Ignacio del Valle o Marcelo García me han hablado fenomenal de ellos). Lamenté la desaparición de la Obra Cultural de CajAstur, aprovechando la crisis que transformó la entidad en un banco más (o peor que otros) y que se cargó los ciclos de cine o propuestas musicales tan estimulantes y actuales como “Interesecciones” o “Músicas del Siglo XX”. Voy menos al teatro desde que mi madre tiene problemas de movilidad, aunque recuerdo haber disfrutado de obras de autores excepcionales como Buero Vallejo. Y no, no estoy ni mucho menos en contra de los Premios Princesa de Asturias. Pero, según las declaraciones de algunos dirigentes políticos de mi ciudad, soy un inkulto, con la “k” de radikal.

¿Y saben por qué? Porque a mi no me parece mal que se eliminen los Premios Líricos que consumen 260.000 euros que veo bien se dediquen a otro tipo de actividades culturales. Porque me parece contradictorio que se hable de una industria cultural con iniciativa privada y, luego, se lleve la parte de león de las subvenciones municipales, esos mismos que desdeñan la gestión pública. Porque me flipa que un acto concreto, celebrado en una noche pueda llevarse una cantidad aproximada a la subvención que recibe el Festival de Cine de Gijón de su Ayuntamiento (450.000 este año), consiguiendo una relevancia nacional infinitamente inferior. Y porque a pesar de todo lo que me gusta la música, muchas músicas distintas, a mi no me gusta ni la ópera ni la zarzuela. Será por eso que uno es inkulto, con “k” de radikal a pesar de todo.

MANOLO D. ABAD

jueves, 17 de noviembre de 2016

Big Dipper "All going out together"



Tindersticks "Were we once lovers?"



Can you see me by in this life
You talking to shadows
Can you recognize
What we want is loving
What we want is loving
Look in the mirror there’s a fear
Of finger tears
Tracing the shape of my love
To my tear
Look like a lie that’s whispering
Forgotten side
The secrets fading
In the back of my mind
Where we want is loving
Where we want is loving
Lacking symbol
Kiss me in the morning Lacking symbol
Kiss me in the morning Lacking symbol
Lacking symbol what we want is loving
Lacking symbol what we want is loving
Lacking symbol

I cannot give what’s killing me
I cannot care if it is the care that is killing me
I cannot care if it is the care that is killing me
I cannot care if it is the care that is killing me

Can I take your number
Can I call
Did we spend our lives together
I can’t recall
Something in the shadow
Tracing along
And we can’t help but to back down
I need to know
Where we want is loving

Can’t remember where we loved
I cannot care if it is the care that is killing me
I cannot care if it is the care that is killing me
I cannot care if it is the care that is killing me
I cannot care if it is the care that is killing me

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Grises "Efímero"


martes, 15 de noviembre de 2016

Death Cab For Cutie "Unobstructed views"



There's no eye in the sky
Just our love
No unobstructed view
No perfect truths
Just our love
Just our love
And there's no verse
No monument of words
For our love
For they can't hold
All I know about my love, about my love

Storm clouds break
Pools remain memories for
Earth embrace
That umbrate up above
They become
New love
New love

There's no eye in the sky
Just our love, just our love
No unobstructed views
No perfect truths
Just our love, just our love

viernes, 11 de noviembre de 2016

The Traveling Zoo "Things we do for love"



Leonard Cohen (1934-2016)



">

Desde hoy en Oviedo



jueves, 10 de noviembre de 2016

Mechanismo "Home"


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Dean & Britta "It never rain in Beverly Hills"



Laure Briard "Laure"



Death Cab For Cutie "Some day you will be loved"



I once knew a girl
In the years of my youth
With eyes like the summer
All beauty and truth
In the morning I fled
Left a note and it read
Someday you will be loved.

I cannot pretend that I felt any regret
Cause each broken heart will eventually mend
As the blood runs red down the needle and thread
Someday you will be loved

You'll be loved you'll be loved
Like you never have known
The memories of me
Will seem more like bad dreams
Just a series of blurs
Like I never occurred
Someday you will be loved

You may feel alone when you're falling asleep
And everytime tears roll down your cheeks
But I know your heart belongs to someone you've yet to meet
Someday you will be loved

You'll be loved you'll be loved
Like you never have known
The memories of me
Will seem more like bad dreams
Just a series of blurs
Like I never occurred
Someday you will be loved

You'll be loved you'll be loved
Like you never have known
The memories of me
Will seem more like bad dreams
Just a series of blurs
Like I never occurred
Someday you will be loved
Someday you will be loved

Independencia, 30

Vetusta Blues. -

Independencia, 30”


Uno acaba su trabajo y regresa a casa, cansado pero, a la vez, con la conciencia de no ser un parado. El trabajo puede ser duro, puede ser alienante, pero camino de casa de mi madre, para ver cómo está y con la conciencia y el amor de hijo que querría que fuera centenaria, ahora que los ochenta y pico la abocan al cansancio y la enfermedad, uno ve los cartones sobre los seres humanos que ya no creen en un mañana en las esquinas ocultas de la plaza de los Ferroviarios y respira, y se siente en este mundo para bien o para mal.

Antes, claro, hay que atravesar el semáforo de la calle Independencia número 30. Y ahí empieza la bofetada, la pelea diaria del ámbar, la batalla contra la falta de respeto de los conductores, el peligro constante de que a la mitad del cruce un vehículo no respete el amarillo con un peatón dentro, que se la fume directamente, tan sólo por pasar al próximo -ni cien metros, oiga- semáforo que estará en rojo.

Atento, siempre estoy atento. Y siempre trato de mirar a quien está al volante. No puedo decir lo mismo de los conductores. Regresaba tras una ardua jornada de trabajo y sucedió. Esta vez ya me puse en el límite, involuntariamente, claro. Acostumbrado como estoy a verlos pasar en cuanto llega el ámbar en la calle Independencia número 30, no la vi, con su utilitario, tratando de llegar al próximo rojo, veinte metros más allá, gran triunfo, enorme avance que supone poner una vida en peligro. Pudo frenar, al menos, justo delante de unas piernas que pensé se quebrarían. El corazón a dos mil por hora. Me volví y golpeé con fuerza el capó varias veces, muchas veces. Y grité mientras contemplaba el rostro de esa sociedad del silencio, amoral, sin alma, como un zombi. Ni disculpas ni nada. Aferrada a su volante, la mujer miraba al vacío mientras yo golpeaba el capó de su coche. Tras ella, los espectadores de la historia contemplaban con indiferencia la escena.

En Francia se han eliminado los ámbar en los semáforos. Cada día -y son varias veces- que me veo obligado a cruzar en la calle Independencia número 30 siento que también en nuestra ciudad, en nuestro país, deberían ser eliminados. Creados como un aviso para frenar, lo que suponen es un estímulo para acelerar, un grave peligro para los peatones. Una posibilidad abierta de que haya nuevas víctimas inocentes.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el 9 de noviembre de 2016

lunes, 7 de noviembre de 2016

Suma o revienta

 

Crónicas de Vestuario. -
Suma o revienta”

El título de la célebre película de Vicente Aranda “El Lute: camina o revienta” bien puede servirnos para lo que se está abocado en la singladura por el largo tránsito de quien anhela ascender a la máxima categoría. Se trata de sumar, sea como sea, vengan buenas o vengan malas. Se juegue bien, mal o regular. Se sea convincente o no se posea credibilidad. Sólo se debe poseer la fe de ese boxeador que se aferra al ring, a su propia apostura, a su necesidad de mantenerse en pie. En esas estamos, a la credibilidad por la garra a falta de mejores argumentos que, visto lo visto, va a ser difícil de encontrar.



El Lugo forma parte de esos equipos tachados en rojo en la lista negra de la afición azul. El asunto de las entradas la campaña anterior, algunas cuentas pendientes ya en Segunda B, han convertido a los rojiblancos gallegos en uno de esos onces a los que se tienen más tirria. Ya saben esto de los clubs amigos y los clubs enemigos, de aficiones o ciudades hermanas. Entre Lugo y Oviedo no hay buen rollo, aunque desde la entidad azul sí se ha actuado con el señorío que le faltó a la rojiblanca gallega en la anterior temporada. De ahí que el gol de Seoane en el minuto 11 tras un barullo en el área oviedista sentase aún peor. Un mal trago del que el conjunto de Fernando Hierro sería incapaz de levantarse en una primera parte marcada por las imprecisiones y el juego por el centro ya de todos conocidos. Ni rastro de bandas, ni rastro de peligro, ni rastro de ritmo de juego.



No sabemos si hubo invectiva en el vestuario, pero el equipo -aún negando las bandas como de costumbre- empezó a manejar el balón y crear algo de peligro a base de empuje y garra con varios remates de un muy activo Toché. El equipo mantuvo inquebrantable su fe y fue acorralando a un Lugo que esperaba, cómodo, las acometidas por el centro. Apenas se contabilizaban entradas por la izquierda (la primera -creo que única- de Christian Fernández llegó en el 17) y algo más por la derecha, beneficiada en un principio por la incorporación de Ortiz en lugar de Susaeta. La fe, alentada por la afición azul que arreció a partir de la media hora, se contagió al anegado terreno de juego y, finalmente, llegó en el 42 un empate que sabe a oro en una competición donde la más mínima suma es un triunfo. La transformación de Héctor Verdés, más conocido por muchos como “Desgracias” Verdés, está llegando por la vía de una continuidad que no tuvo nunca en la pasada campaña.



Habrá que dejar para mejor ocasión eso de crear ocasiones para marcar y vencer. En la fría tarde de otoño se trataba de mantener a salvo la flor de Hierro y una racha que, esperemos, pueda prolongarse en este exigente mes de noviembre.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 7 de noviembre de 2016