lunes, 31 de octubre de 2016

“Círculos concéntricos en torno a Richard Ford”


Vinilo Azul. -
Círculos concéntricos en torno a Richard Ford”

Sobreviene una extraña sensación cuando un autor al que has seguido desde hace muchos años recibe un premio como el Princesa Sofía de Literatura. De repente, surgen enfervorizados fans por doquier, quizás es que les apasionaba en silencio, o que su voz no la escuchábamos, o que en esta sociedad del silencio más vale permanecer callado esperando al Gran Acontecimiento y saltar en el momento adecuado, o que hay tantos hipócritas que se suben al carro que cualquier emperadorzuelo podrá vestir, de nuevo y sin ser desenmascarados sus timadores esta vez (no como en el cuento de Andersen), un inexistente traje que deje sus carnes al desnudo.

Me da igual, porque Richard Ford forma parte de mi vida, casi de una forma crucial. Allá por 1989, uno era un veinteañero reciente que buscaba encontrarse en la música, en los libros y en la noche. Y se le apareció “Rock Springs”, como se le aparecieron unos amigos como The Amateurs con los que viajó por toda España como roadie, como descubrió locales como el No Name, o, más tarde, el Chanel o el Monster. Y así transcurrieron los meses, en una búsqueda desesperada que se ampliaría durante muchos años. Entonces, en aquellos días, también apareció Ella. Y llegaron “Incendios”. Buscando, buscando, aparecieron sus dos primeras novelas que cautivaron a aquel joven melenudo que trataba de dejarse el pelo con los cardados imposibles de Nick Cave o Nick Marsh (Flesh For Lulu) que había visto en las largas sesiones nocturnas de La 2 contemplando “La Edad de Oro”. Personajes que no cesaban de vagar entre el caos, el vacío y una incesante y desalentadora búsqueda por las inacabables carreteras estadounidenses. El amor con Ella supuso algo diferente, un bendito espejismo que hizo despertar a aquel joven desorientado, aunque no lo suficiente para que siguiera a su lado cuando trató de levantarse, de enderezar su senda hacia un camino que le llevaría, tras muchos años de sufrimiento, al destino que se había propuesto.

Hace unos meses, mientras charlaba con Juan Codorniú -regresado guitarrista de Lagartija Nick- tras su intensísimo concierto en el Ciares Rock Fest comprendí el extraño significado que, a veces, se nos presenta ante nuestros propios ojos, ante los acontecimientos de nuestra propia vida. La historia, las historias, no transcurren en círculos, sino en círculos concéntricos. Allí estábamos, al orbayu gijonés, con una cerveza en la mano, hablando como cuando nos conocimos en una inacabable noche otoñal de principios de los 90 en Madrid. Todo, en este año, los altos, los bajos, ciertas (no voy a definirlas como “grandes”) desgracias y muchos obstáculos imprevistos, parecían recordar a aquel círculo concéntrico de principios de los 90. Redescubrir al Richard Ford olvidado, mi adiós irrevocable a Ella-tras nuestra mágica e insólita segunda oportunidad de vivir el amor tras dos décadas-, otros sinsabores y reveses que no vienen al caso... todo parecía regresar con unos endiablados paralelismos. Aunque yo ya no era el mismo.

Con el academicismo propio de ese conocimiento más ligado al maistream que a una sabiduría profunda, todas las crónicas periodísticas alaban a Frank Bascombe, personaje de cabecera de unas novelas de Richard Ford, que son, casualmente, las que menos interés me generan. Maestro indiscutible del relato, dotado de una sensibilidad y pulso certero para definir personajes en caída y situaciones de aparente derrota, Ford ha de ser explorado con juicio atento, no el superficial que, en estos días de fastos y gozosos encuentros, se impone. Para mí, hay algo más que su literatura: se trata de un vínculo invisible, muy dentro de mí, engarzado a momentos de mi vida muy precisos, a círculos concéntricos que se abren y se cierran creando zanjas en mi existencia por encima de las que trato de asomarme, una vez más, a la busca desesperada de nuevos horizontes.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el 30 de octubre de 2016

viernes, 28 de octubre de 2016

Hoy en Oviedo


jueves, 27 de octubre de 2016

PAL "Dios Oppenheimer"



La Habitación Roja "Dices que no"



Dices que no, no puede ser,
que es imposible serme fiel,
que me irá bien, que es lo mejor para los dos.
Hablas de un modo tan trivial que no lo puedo soportar.
Si soy genial, tan especial, ¿por qué siempre existe alguien más?
Déjalo ya, no aguanto más, al menos mírame al hablar.
Sé original, dime algo que no le hayas dicho a nadie.
No sé que hacer, a quien llamar, si mis amigos son los tuyos,
si esta casa es la nuestra y estás en todas partes.
Me aferraré a escuchar los discos que me regalaste
por cada cumpleaños que pasamos juntos.
Una vez más vuelve a pasar,
lo bueno siempre acaba mal,
dices que no, no puede ser ...
¿Por qué sólo me siento única cuando fracaso?
¿Por qué solo me acuerdo de los días que ya, ya no volverán?
No volverán...

miércoles, 26 de octubre de 2016

PAL "Cuenta atrás"


La turbamulta


Vetusta Blues. -
La turbamulta”

Vivimos en un mundo esclavo de la dictadura de las cifras: todo vale si se cuenta al peso, los valores aumentan según los números aporten nuevos récords y la justificación para todo procede de “cuánto”, no del “cómo”, ni del “por qué”, ni mucho menos del “para qué”. Ante esa esclavitud de números, la cultura palidece, casi deja hasta de tener sentido. Toda expresión vale en virtud de sus ventas, de su público. Poco importa la calidad, sólo es trascendente el número de personas arrastradas, asistentes, supuestamente interesadas en ese evento cultural.

No es de extrañar que se califique de éxito una convocatoria como la Noche Blanca en Oviedo, cuando contemplamos cómo palidece cada vez más, en una progresiva degradación, cada una de las expresiones artísticas y culturales que trata de animar el día a día de los ovetenses. Dos días de hartazgo, trescientos sesenta y tres de penuria. Esta empieza a ser la triste realidad: todos al mogollón, como ovejitas a insertarse en el rebaño, a agobiarse en multitudes que justifican el dispendio de una noche -supuestamente- inolvidable, corriendo de un acto a otro como pollos sin cabeza. A mí estas manifestaciones me recuerdan a esos turistas que viajan a algún lugar y comienzan un tour sin descanso, de un lugar a otro, sin respiro, sin tiempo para observar, para impregnarse del ambiente, para beber de una atmósfera distinta, enfrascados en una agotadora agenda de actos, lugares y fotografías de un lugar del que poco o nada recordarán a los pocos días de haber regresado de tan estresante experiencia. Dos días después de los fastos de la Noche Blanca, menos de veinte personas para escuchar a la canadiense Hannah Epperson; al día siguiente, otra veintena en La Salvaje para asistir al primer concierto de la gira española de los británicos Flowers. Si hubieran actuado en el finde, una entusiasta muchedumbre hubiera llenado ambos recintos, seguro.

Las cifras lo justifican todo. Ejercen una estúpida dictadura que borra de cuajo cualquier juicio. Aplastan toda divergencia. Convencen al votante y al escéptico. Marcan un territorio más absurdo aún si de manifestaciones culturales se trata.

Recuerdo en el pasado diciembre cuando viajé a París, tan sólo un mes después de la matanza de Charlie Hebdo. La capital francesa prsentaba un aspecto plácido, sin rastro de multitudes en lugares que habitualmente aparecen atestados como Montmartre o su Plaza de los Pintores. El miedo había evacuado mogollones, la turbamulta había desaparecido. ¿Hizo eso peor a París? Muy al contrario, lo transformó en un territorio idílico, por el que paseábamos disfrutando de calles que parecían irreales, sin peligro alguno para tratarse de una gran ciudad, vacías, nuestras, escuchando nuestros pasos sobre el pavimento, viviendo lo que entonces era amor. Se podía descubrir un rostro nuevo e inédito en esas calles. El fin de semana resultó mágico, maravilloso.

Hace unos años dejé de acudir en fin de semana a un conocido local ovetense que solía atestarse más que el Madrid Arena el 1 de noviembre de 2012, fecha del desgraciado incidente donde perdieron la vida cinco personas. Una noche, tras un incidente muy desagradable con un sujeto a quien, amablemente, había pedido permiso para pasar y que me respondió con cajas destempladas, abriendo paso a una trifulca que necesitó de los servicios del guardia de seguridad, decidí no volver a ese lugar que sólo podía justificarse por sus absurdos llenos, incómodos, inseguros, insalubres, a ciertas horas de los fines de semana. Aquella noche, ya en la calle, me juramenté para no regresar nunca más a sitios donde apenas podías moverte o respirar o, simplemente, sostener una pequeña conversación, tomarte una copa con tranquilidad, observar a la gente.

Lo mismo me ocurre con estos grandes fastos, por mucho que alguno de sus eventos valga la pena: el mogollón, la turbamulta, se presenta más que como una justificación de éxito, como un obstáculo para poder disfrutar completamente.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 26 de octubre de 2016

lunes, 24 de octubre de 2016

En la rula no preguntan


Crónicas de Vestuario. -

En la rula no preguntan”


Va tomando cuerpo el equipo de Fernando Hierro en sus hechuras de conjunto y, poco a poco, mejorando en sus puntos fuertes, lo que le permite mantener una estupenda racha de cinco partidos sumando para ir encaramándose a las posiciones altas de la tabla. Frente al Tenerife cuajó un encuentro serio, sin brillantez pero con una envidiable eficacia, a pesar de que los chicharreros crearon mucho juego y ocasiones, en especial durante un primer acto notable.



Cuando el Real Oviedo se encuentra con conjuntos dispuestos a llevar la iniciativa está mucho más cómodo. Entregados a un trabajo muy exhaustivo en los aspectos defensivos, con un Lucas Torró muy eficaz y acertado en esas labores, los azules esperan su momento, un chispazo de su triángulo mortal para decantar el choque. Así ocurrió en el primer gol: robo de Michu, balón que recoge Toché con muchos espacios en la punta y centro a Linares que define de forma espléndida. Antes, los canarios habían hecho sufrir a los de Hierro creando juego y oportunidades, con Suso Santana como más destacado en sus acciones ofensivas. Luego, en los últimos minutos, rueda de brusquedades diversas en un encuentro que había transcurrido deportivamente pero que se torció desde la fea entrada de Aitor Sanz a Michu. La frustración de los tinerfeños también hizo lo suyo.



La segunda parte siguió en manos de los de Martí durante veintiocho minutos de monólogo canario. Los azules, replegados y a la espera de un nuevo destello con el que definir. Los minutos fueron desgastando a los visitantes y el Real Oviedo se dio cuenta de ello, con muchos más espacios que aprovechaba constantemente un fenomenal Linares, que acabaría encontrando un nuevo premio poco después de estrellar otro balón al poste. Era su noche, su gran noche: no sólo aportó un infatigable trabajo sino que creó peligro con su movilidad. Al final, otra victoria más por el mismo resultado -2 a 0- que ya se ha repetido cuatro veces esta temporada, con una exacerbación del pragmatismo futbolístico como principal evidencia. Sacrificio defensivo y efectividad atacante, esas son las premisas sobre las que se basa el éxito de estas últimas semanas. Nada de juego muy elaborado o de toque, aunque en el lado positivo ya vamos pudiendo observar algo más de fluidez en las bandas. No todo lo que sería deseable, claro, pero un poquito más que en otras ocasiones.



Es como si Fernando Hierro conociese ese dicho futbolístico y asturiano que tanto nos gusta, ya saben: “En la rula no preguntan, apuntan”. Mientras prosiga la efectividad goleadora -con un tridente como el azul deberíamos estar tranquilos- y pueda mantenerse la portería a cero, todo será coser y cantar. Eso sí, cuando lleguen equipos aguerridos, el sufrimiento será mayor. Disfrutemos del momento, que en una competición tan larga poder paladear la suma de unos nuevos tres puntos se impone como necesaria.



MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J. L.G. FIERROS 
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 24 de octubre de 2016

sábado, 22 de octubre de 2016

The Walkabouts "Snake mountain blues"



Mr. ten dollar man
Let me tell you where you're bound
When you drink your green liquor
Lord, you'll roll to the ground
But you come around here
With your money in your hand
Tasted my woman
You'll die where you stand
Snake Mountain's gonna crumble
Lord, and fall from the sky
'Til that woman of mine
Keeps on telling her lies
If I'd die Lord, she'd weep
And she'd weep and she'd mourne
As soon as I was buried
Forget I been born
Well my daddy, he rides on a long holy train
And the first winds of winter
Well, I'll see him again
And it's goodbye to that yellow-headed misery I've known
Snake Mountain is callin'
Is callin' me home
Got the Snake Mountain blues X4
Got the Snake Mountain blues X4
*[One verse of the original is left out.
It goes something like this:
Well the Snake Mountain blues

viernes, 21 de octubre de 2016

The Octopus Project "Music is happiness"


The Stranglers "No more heroes"


La Habitación Roja "Los peores años"



Quiero levantarme pero algo me detiene,
me doy cuenta de que un instante
puede cambiar una vida entera.
Una mirada, una lágrima derramada
y tantas promesas que se acaban.

Es la ultima vez que veré tu luz,
y hay tantas cosas que nunca te he dicho,
¿de que me servirían?
Te crees que todo ha sido dicho ya,
pero te arrepentirás, seguro que lo harás.

Las cartas ya han sido enviadas,
y las decisiones ya están tomadas,
y nada va a cambiar, es imposible de recuperar,
la persona a la que tanto quisiste ya no existe,
ya no está, ya no está.

Salgo de tu vida por la puerta de atrás,
los hombros encogidos, las manos en los bolsillos,
heladas empapadas de sudor,
el frío sudor de la decepción
y la mirada perdida.

No puede ser verdad, mis sueños rotos,
nunca podré sentir igual
y nunca mas volveré a ser el mismo,
y nunca nada volverá a ser lo mismo,
y una vez más volveré a ser igual que tú.

Las cartas ya han sido enviadas,
y las decisiones ya están tomadas,
y nada va a cambiar, es imposible de recuperar,
la persona a la que tanto quisiste ya no existe,
ya no está, ya no está.

jueves, 20 de octubre de 2016

Lagartija Nick "La curva de las cosas"


Lagartija Nick "Mi chófer psicodélico"


Interpol "My desire"



Be my desire, I'm a frustrated man
Sé mi anhelo, soy un hombre frustrado
 
Summon us for peace, do what we can
Convócanos a la paz, hazlo que podemos
 
Feel my desire, favor the bold
Siente mi anhelo, favorece a los intrépidos
 
Some of us fall to the earth, these are their spawn
Algunos de nosotros caímos a la tierra, esos son sus engendros
 
Beseech by desire, come on lady
Suplicado por el deseo, vamos cariño
 

Play me out, play me out
Juega por mí, juega por mí
 
That looked like your chance to me
Esa me parecía tu oportunidad
 
But you played me out, so now I gave you up
Pero jugaste conmigo, así que ahora te entrego
 
It's time for a change of heart
Es tiempo de un cambio de corazón




See my desire, no solemn moods
Mira mi anhelo, no hay emociones solemnes
 
All of us have teammates
Todos tenemos compañeros
 
We stick to the rules
Nos sujetamos a las reglas
 
It's a real life desire, come on lady
Es un deseo real, vamos cariño
 

Play me out, you lay me out
Juega por mí, me has dejado
 
That looked like your chance to me
Esa me parecio tu oportunidad
 
To play me out, so I gave you out
Para jugar por mí, así que ahora te entrego
 
It's time for a change of heart
Es tiempo de un cambio de corazón

(I've been there, I've been near, Erased)
(He estado ahí, he estado cerca, desvanecido)


Be my desire, I'm a frustrated man
Sé mi anhelo, soy un hombre frustrado
 
Summon us unto the earth, these are their brand
Convócanos a la tierra, esa es su marca
 
They flee my desire, come on lady
Ellos dejaron ir mi anhelo, vamos cariño
 

Play me out, you play me out
Juega por mí, tú jugaste por mí
 
It's time for a change of heart
Es tiempo de cambiar al corazón
 
You play me out, so I gave you out
Juega por mí, es por eso que ahora te entrego
 
You wont find no scars on me
No encontrarás cicatrices en mí

(I've been there, I've been near, Erased)
(He estado ahí, he estado cerca, desvanecido)

miércoles, 19 de octubre de 2016

Hugo Race & The True Spirit "False Idols"


The Octopus Project "Sharpteeth"





Este viernes en Oviedo, a las 22:30 h. en La Salvaje.

miércoles, 12 de octubre de 2016

The Chameleons "Shades"



Pull The Shades Of Grey Together
One day I will move the stone
One day I will move the stone
One day I will take you home
One day I will take you home
If you can pull the shades of grey together
Pull the shades of grey together
If you want to live forever
Let's pull the shades of grey together
Do you know what I mean?
Do you?
One day I will move the stone
One day soon I'll take you home
If you can pull the shades of grey together
Pull the shades of grey together
If you want to live forever
Let's pull the shades of grey together
Together
Get it together
Together

martes, 11 de octubre de 2016

Hoy en Oviedo



Hoy en Oviedo, en la Lata de Zinc, a partir de las 20 h.

Mañana en Oviedo




lunes, 10 de octubre de 2016

The New Pornographers "Champions of red wine"



We are champions of red wine, poured all over
It's what we're known for, find arms crossed lines
Crossed for old times, like starting over

Open up the headlamps, be poised to look for
You're coming over, you've done your research
It has the force of water, and we've got a lot here

The steps I take, back to you
The steps I take, back to you

I think we could save lives, if we don't spend them
Way undercover, I am not your love song
Love song gone wrong, I'm coming over

The steps I take, back to you
The steps I take, back to you

We are champions of red wine, poured all over
And we're coming over, we're coming over
We're coming over, we're coming over

Matinés de tres


Crónicas de Vestuario. -

Matinés de tres”


 
Partido en horario mañanero es sinónimo de victoria azul. Y, como en Cádiz, con un dos a cero. Y con un encuentro bastante convincente ante uno de los gallitos, al menos a priori, de la categoría. La impresión que nos ha dejado el once ovetense ha sido bastante buena. Los de Fernando Hierro supieron explotar sus virtudes y minimizar sus defectos ante un Rayo Vallecano bien distinto al Reus o al Numancia. Las hechuras de los de Sandoval no son tan férreas como las de los catalanes o los sorianos y eso supone un respiro para un conjunto como el azul que sigue negando las bandas como territorio apto para profundizar. 





El primer acto mostró a un Real Oviedo deseoso de encontrar un ritmo vivo, no sólo en el desplazamiento del balón, sino en los propios movimientos de sus jugadores ofensivos. El tridente mágico Michu-Linares-Toché se desplazaba por las zonas de ataque con agilidad para pasmo de una defensa lenta como la de los vallecanos, con Amaya de emblema de falta de cintura. Fue Toché quien primero lo intentó, en unos minutos de arranque eléctricos, como se echaron en falta en otros encuentros. El gol de Linares tras un soberbio centro de Michu -hoy estelar por momentos- muestra el camino hacia la portería que maneja el cuadro azul como concepto, siempre buscando el centro de la defensa, nunca, o casi nunca, las bandas que prácticamente jamás, pisan Fernández y Fernández, José y Christian. Tras la explosión de júbilo por el tanto, llegó el momento de que Juan Carlos mostrara sus grandes reflejos en dos remates de Manucho y Trashorras -éste a bocajarro- cruciales para asentar el dominio asturiano sobre la cancha.



Arrancó la segunda parte con un equipo azul algo atolondrado en defensa. Segundo tanto anulado justamente y al mismo jugador que en la primera -Galán- y momentos donde los de Hierro parecieron titubear. Con el paso de los minutos el Rayo perdió fuelle y el once azul tuvo ocasiones para remachar. Lo haría en un claro penalty a Michu que transformó Toché. De nuevo con un pase directo al área para aprovechar la envergadura del ovetense y la lentitud de Zé Castro y Amaya en el centro de la defensa rayista. A partir de ahí, el Rayo pareció resignarse a su suerte y aflojó, dejando múltiples espacios que bien pudieron ser aprovechados por los azules al contraataque.



La escritora estadounidense Marianne Moore afirmaba que “como el contagio de una enfermedad, el contagio de la confianza puede generar más confianza”. Así parece que fue en esta sesión vermut, que se saldó como la anterior, con una victoria que permite avanzar en la clasificación y afirmarse en la confianza. Sabiendo explotar las virtudes y minimizando los defectos, todo un abc del fútbol al que el Real Oviedo se apuntó para creer y vencer. Falta superar los defectos para que lleguemos a la etapa más deseada, aquella en la que se sume a esos dos verbos un tercero: convencer.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 10 de octubre de 2016 

Andrzej Wajda (1926-2016)


jueves, 6 de octubre de 2016

miércoles, 5 de octubre de 2016

Benjamin Schoos "Un parfum de nostalgie"



Je respire
Un parfum de nostalgie
Venu je ne sais d'où
Un parfum de nostalgie
Un peu triste mais très doux

Je respire
Un parfum comme celui
Que vous portiez lorsque vous
M'avez dit ' mon amie
C'est fini entre nous'

Je respire
Un parfum de nostalgie
Venu je ne sais d'où
Un parfum de nostalgie
Un peu triste mais très doux

Je soupire
Il ne subsiste aujourd'hui
Hélas, plus rien de nous
Qu'un parfum de nostalgie
Un parfum qui rend fou

Un peu triste mais très doux
Un parfum qui me rend fou

Nombres y calles


Vetusta Blues. -
Nombres y calles”

La aplicación de la ley de la Memoria Histórica ha traído una nueva polémica a la ciudad, con las propuestas de cambios de nombres para algunas calles, plazas y avenidas ovetenses. Comprobando las susodichas propuestas, uno se da cuenta que los artistas siguen estando a la cola en los gustos de los políticos, que barren, inmisericordemente, para su propio barrio. De personas que nos hayan hecho la vida mejor con medicamentos o avances científicos de ese estilo tampoco encontramos rastro alguno. ¿Y calles dedicadas a aspectos humanos como la alegría? Tampoco, tampoco.

Uno puede comprender estos olvidos, pero, no por menos, desearía recordarlos como una demanda personal, que trata de estar alejada de esa política que nos trae, últimamente, por la Calle de la Amargura. Ésta sería mi primera propuesta: un clásico de las sensaciones humanas. Porque no, en Oviedo no hay calle de la Amargura. Claro que tampoco una calle de la Alegría, o una plaza con ese mismo nombre. ¿Una del Amor, o del Desamor, o de los Enamorados? Me temo que tampoco. ¿Calle de la Reconciliación? Acaso también debería haberla.

Con el olvido de los artistas y su obra me siento aún peor. Que nadie, absolutamente nadie se haya acordado de la mejor obra literaria sobre Oviedo tras “La Regenta” de Clarín -“Jugadores de Billar”de José Avello- me resulta pavoroso. Ya no mencionaremos a escritores, simplemente huiremos al Barrio de las Letras de Madrid para olvidarnos de que nadie sepa reivindicar a ninguno merecedor de calle en la ciudad. Para los músicos habría acomodos bien ganados. ¿Cómo no dedicarle una calle a Ilegales? Tino Casal ya la tiene; nuestro recientemente desaparecido Alejandro Blanco “Espina”, no. Justo sería también que mi añorado Carlos Redondo o su compadre Igor Medio, fallecidos componentes de Felpeyu, tuvieran un honor en la capital de esa Asturias cuyo nombre tanto llevaron por doquier. Ya no voy a ampliarlo al resto del mundo como hicieron en Leganés, donde el callejero cuenta con Rosendo Mercado, Barricada o AC/DC. ¿Qué tal para Oviedo Leonard Cohen, David Bowie o Lou Reed? No, aunque muchos conozcan mi admiración por Nick Cave o Iggy Pop, no me atreveré a recomendar una para ellos. Pero tampoco estaría mal...

La zona del Nuevo Carlos Tartiere cuenta con varias calles dedicadas al Real Oviedo, algo casi evidente. Un grupo de aficionados solicitó que se pudieran habilitar más con nombres de grandes jugadores que lucieron la camiseta azul. Incluso, ¿por qué, no? sería hermoso contar con una calle dedicada al “Orgullo, valor y garra”. Creo que lo entendería todo el mundo y se honraría al primer equipo de la ciudad. En definitiva, a uno le gustaría una mayor apertura de miras a la hora de elegir nombres y buscar algo diferente y acorde con una ciudad que se dice (y que la queremos) culta.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 5 de octubre de 2016

martes, 4 de octubre de 2016

Lilium "Loveless road"


lunes, 3 de octubre de 2016

Sin plan


Crónicas de Vestuario. -

Sin plan”


Decía Fernando de Rojas, el gran autor de “La Celestina”, obra magna de la literatura española, que”la mitad está hecha cuando tienen buen principio las cosas”. Pero hoy, en la tarde de primeros de otoño en el Tartiere hubo un mal principio que acabó en un mal final. Resulta triste comprobar la impotencia de este equipo para afrontar los desafíos que suponen jugar en casa. A saber, y el primero de ellos: llevar la iniciativa, plantear ataques. No sabemos lo que se enseña en los cursillos de entrenadores, pero da que han dado la espalda al primer objetivo de este deporte. ¿Cuál? Huuum, meter goles, vencer. Pues esto, que parece la quintaesencia de este juego da la impresión de que no se le ha metido en la cabeza a muchos entrenadores. El nuestro, Fernando Hierro, parece uno de ellos. Negando las bandas como lugar para buscar el gol. Acumulando centrocampistas de velocidad corta y pase de seguridad (hacia atrás, nunca hacia delante) con obsesiva contumacia. Llevando un ritmo tontorrón, lento, cuyo emblema es Edu Bedia, a quien nunca pondrán una multa de tráfico por exceso de velocidad, no. Al menos, en un campo de fútbol. Siendo un equipo previsible, con una pertinaz previsibilidad. Quedando a expensas de lo que los killers del área ofrezcan, de algún miserable balón que caiga para que Toché, o Linares, o Michu hagan el milagro.

Ante un conjunto como el soriano, la exposición de miserias de los de Hierro fue diáfana. Un equipo sin otro plan que el defensivo. Un equipo que ha borrado las bandas. Un equipo que navega a la deriva a expensas de lo que ofrezcan los contrarios. Lo de Cádiz no fue más que un bendito espejismo y hoy ante los de Jagoba Arrasate hemos regresado a la mediocre realidad de un once ramplón, a velocidad de tortuga y totalmente previsible. El tránsito se prevé largo y doloroso. Hoy ha sido un día de antifútbol, negando los principios básicos de un deporte en el que, repito por si no hubiera quedado claro, el objetivo es ganar al contrario metiendo goles. Con tres fabulosos delanteros como Toché, Linares y Michu tiene mérito no ser capaz de crear ocasiones, no disponer balones para que brillen.

Y, al final, sólo queda el bochorno de tener que someterse a una épica vacua, sin intención, sin carácter, con Nando -único hombre con capacidad para profundizar en las bandas en estos momentos- llevado a una catarsis que no funciona. Porque no hay plan, porque no se juega a nada más que a verlas venir. Y ese siempre es un mal plan. Un pésimo plan. El plan de los mediocres sin plan. Mal plan para una afición que aspira a algo más que a deambular por esta división como un once sin personalidad, sin fuerza y sin carácter. Sin plan.

MANOLO D. ABAD
Foto:J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 3 de octubre de 2016

domingo, 2 de octubre de 2016

De tributos y homenajes

Vinilo Azul. -
De tributos y homenajes”

A principios de los años 90 vivimos en el mundo discográfico una verdadera avalancha de álbumes pensados para rendir tributo a un sinfín de grupos de todo tipo y condición. Como suele ocurrir la saturación alcanzó tal nivel que, muchos buenos discos-homenaje, acabaron en los cajones de los saldos, cuando no directamente repudiados por público y hasta los propios artistas. Asturias participó activamente de esta fiebre y, así, tuvimos un disco-homenaje a los Stukas, otro dedicado nada menos que a Tom Petty e, incluso, a la propia llingua asturiana. Destacaron, además, los dos tributos propiciados por el Festival de Cine de Gijón: “”Gijon goes to the movies- The dirty dozen” (Waco, 1995) y “Canciones del cine español (1896-1996)” (Astro, 1996), que contaron con cuidadas presentaciones en concierto durante el propio certamen, además de una gran relevancia a nivel nacional.

Los tiempos han cambiado y ahora los homenajes se desarrollan de otra forma: exposiciones, documentales, conciertos. También han surgido como setas las temibles bandas-tributo, que han terminado por ocupar el espacio de muchos creadores que han encontrado una nueva forma de competencia. Hemos vivido en la fiestas de San Mateo un homenaje a Tino Casal ciertamente pintoresco propiciado por la SOF, un verdadero desastre que da cuenta preclara de la capacidad no ya organizativa sino planificadora de la caduca entidad ovetense. Los artistas no eran, precisamente, los más adecuados para rendir tributo al gran artista, rompedor artista, de Tudela Veguín. Con muchísimo menor presupuesto, pero mucha más ganas y tino, por no decir idea de lo que se llevan entre manos, la gente de la Lata de Zinc propició tras la presentación del libro “Oro negro: 25 años sin Casal”, el concierto de la banda-tributo Billy Boy y Los Ácratas, con viejos conocidos de la escena asturiana como Juan Barreiro o Javi Ramos y otros destacados músicos como Lorena de la Fuente o Israel Sánchez, además del show de Chomin como vocalista. Esto sí tenía su sentido y el local se abarrotó de gente dispuesta a un homenaje mucho más coherente. Escribí en otro artículo, hace unas fechas, que no faltaban artistas rompedores en Asturias como Fasenuova, Rodrigo Cuevas o, incluso, si me apuran hasta el gran Pablo Und Destruktion, que hubieran podido actuar en consonancia con lo que Casal representó. Por supuesto, sin olvidar al gran Luis Alonso, líder de Salón Dadá (grupo al que apoyó Casal con toda su alma y buena fe), que ha publicado hace unos meses su primer álbum y se encuentra preparando el siguiente como Luis Dadá. Lamentablemente, nada de esto -que, seguramente, hubiera sido más económico, no lo duden- ocurrió. De traerse a gente más cercana al espíritu de Casal como Ana Curra ya nos olvidamos. Quizás nos preguntarían “¿Ana, qué?”, visto el nivel que los adorna...

Da pena comprobar cómo no se está a la altura de lo que un homenaje requiere. A saber: cariño, ilusión, conocimiento, divulgación, cierto carácter reivindicativo hacia el homenajeado y, si, claro, un exhaustivo trabajo. Malos son los atajos, malas son las cutrerías y, como bien dice el refrán: “para este viaje no se necesitaban estas alforjas”. Más dinero público mal empleado y con destino fallido para anotar en cuenta.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "DOviedo" del diario "El Comercio" el domingo 2 de octubre de 2016.