miércoles, 30 de diciembre de 2015

En manos del caos


Vetusta Blues. -

En manos del caos”

Seis meses han transcurrido desde la histórica derrota de un régimen que se perpetuó en la ciudad durante veinticuatro años a sus anchas gracias a un histórico acuerdo entre tres partidos. Seis meses en los que no se ha instaurado el caos, como bien quisieron pretender los destronados, los destripadores del, como ellos lo denominan, el “destripartito”. Seis meses en los que muchos ovetenses han descubierto una parte de lo que se escondía tras un muro impenetrable de intereses creados en una tela de araña tejida a lo largo de casi cinco lustros. Algunos de los que permanecían callados -quien sabe si por miedo o por otras inconfesables razones- comenzaron a protestar, a descubrir unos problemas hasta entonces inexistentes (más bien ocultos bajo una densa cortina), a encontrar que su ciudad no era ese paraíso que nos vendían, fritos sus habitantes a impuestos, sometidos a grupúsculos alrededor del régimen que se dedicaban a esquilmar recursos y bienes en su propio interés.
Pues bien, la ciudad de Oviedo ha seguido caminando. No vemos caos por las calles. Los edificios no se caen. El mal no se apoderado de nuestros habitantes ni existe la novela de terror que trataron da inculcar a mucha gente. Los retos, eso sí, permanecen ahí. Son muchos, fundamentalmente en materia urbanística, donde urge un plan que transforme la ciudad aprovechando los espacios que han quedado libres a disposición del municipio. O que aún no lo han hecho y deberían ser convertidos pronto en objetivo de cambios. El antiguo hospital, la fábrica de gas, la antigua fábrica de armas... La plaza de toros, ese ansiado recinto para conciertos, ¡ay! Entretanto, han sido meses de conversión y de freno a unas privatizaciones que ahogaban a impuestos a la población y que revertían en unos intereses que ahora parecen comenzar a destaparse. Mucho es lo que se esconde bajo la alfombra y ya hemos asistido a algunos acontecimientos que avergüenzan a la ciudadanía. La impunidad parece haberse terminado. O si no ha sido así, al menos se ha visto frenada.
El balance, pues, de un tripartito bombardeado por muchos de quienes perdieron sus regalías sin descanso es el de toda la tarea que aún queda pendiente. También resulta necesario que se eliminen algunos compañeros de viaje que hicieron fortuna en el anterior régimen, si no en todos sus años si en una buena parte, algo que le ocurre al concejal de cultura Roberto Sánchez Ramos, muy unido a un viejo colaborador de Gabino de Lorenzo en la SOF que aún resiste, manteniendo la conexión bilbaína y olvidándose del buen hacer de la mayoría de los promotores de conciertos asturianos. Son pequeños flecos que, de no resolverse, pueden suponer un lastre para que el cambio que los ciudadanos ovetenses pidieron en las urnas en el pasado mes de junio, se haga realidad. Sin cargas, sin algunos “usos” y abusos que, esperemos, queden definitivamente desterrados en estos próximos tres años y medio en Oviedo.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 30 de diciembre de 2015

martes, 29 de diciembre de 2015

Band Of Horses "Factory"


Lemmy Kilmister (1945-2015)





miércoles, 23 de diciembre de 2015

En la cola del súper

 

Vetusta Blues. –

En la cola del súper”


Las dos grandes filas en las cajas invitaban a la tranquilidad, a abstraerse del mundo por unos segundos. Saqué el móvil y tecleé en la entrada del facebook para comprobar qué ocurría en nuestros pequeños mundos. La conexión no iba bien. Levanté la vista y me llamó la atención la octogenaria llenando con dificultad un carro con botes de legumbres. Tras ella, otra mujer, cincuentenaria ella, empujaba su ligera compra –una barra de pan y una bolsa con algo que parecía fruta- hacia la de su anciana predecesora. Mucha prisa por llegar a ninguna parte. ¿Por qué todo el mundo se empeña en aproximar su compra que hasta llegan a confundir a las cajeras y cajeros de los supermercados innecesariamente?

-¿Me pueden enviar el pedido a esta dirección? –el hilo de la quebradiza voz de la octogenaria manifiesta un cansancio propio de su edad, tras haber llenado el carrito con una mayoría de botes de cristal con garbanzos, lentejas y alubias.
-Le faltan tres euros para llegar a los cuarenta –replica la cajera. 

La mujer le solicita acercarse por algo que llegue a esa compra. La empleada del supermercado acepta. Y la tormenta se desata: la mujer que acumulaba su barra de pan y la bolsa con algo que parecía fruta se enfurece.

-¿Por qué tenemos que estar aquí esperando? ¡Tengo prisa! ¡No hay derecho a esto!

La fila ya se nutre con siete personas, pero sólo ella protesta. A mi lado, una chica de ojos claros trata de mirar en dirección contraria a la de la cincuentañera. Detrás de mí, calma total: un minuto de espera no va a alterar su vida. Pero para esa señora, sí. Vuelve a arremeter contra la anciana que ha ido a completar la compra. Quizás con la esperanza de montar un buen motín. Pero la “rebelión a bordo” se desata contra ella. Yo mismo la encabezo.

-¿Qué son unos pocos minutos en su larga vida? –replico, con la esperanza de que el torrente de estupideces amaine.
-¿Y usted que sabe de mi vida? ¡Cállese ya! 

La anciana aparece en medio de un mar de improperios. La cajera cuenta al mundo que esta compra de esa señora es para dar de comer a gente necesitada. La cincuentañera prosigue con su letanía cruel y aplastante. Concluye: “Tengo un trabajo y mi jefe se va a enfadar”.

-Afortunadamente, el mío es bastante flexible –añado con ironía.
La mujer, de amplias bolsas bajo unos ojos de hielo que tratan de clavarse en mí, responde.
-Pues a mí me exige unos horarios.
Me pone en bandeja una réplica implacable.
-"Si tan malo es su jefe, ¿qué pinta usted haciendo la compra en su horario de trabajo?"

Vuelve a clavarme los ojos gélidos, insensibles a cualquier forma de piedad, sobre los míos. Ya se ha olvidado de su anterior objetivo -la octogenaria caritativa- y ahora soy yo, el insolente deslenguado dispuesto a desafiar su mal rollo quien merecería morir. Pero ya no dice nada. Poco más le queda por añadir. Trata con su silencio de imponer un miedo que no tengo.

-Si tuviera una ametralladora, me masacraría aquí mismo –le digo a la chica de ojos claros que va delante de mí en la cola. Aunque la afirmación la escucha todo el local. La cajera tiene problemas para contener la risa. La cincuentañera sale a toda prisa del supermercado, quién sabe si dispuesta a echarle la bronca a su jefe por haber tenido que esperar a una pobre octogenaria que sólo quería hacer una buena obra a personas necesitadas. Cuando salgo del establecimiento, tras comprobar el regocijo de quienes han asistido a la vergonzosa escena de absurda intolerancia, quien no puede aguantar la sonrisa soy yo. Y canto a Pablo Und Destruktion: “A veces la vida es hermosa”.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 23 de diciembre de 2015

martes, 22 de diciembre de 2015

De tres en tres

 

Crónicas de Vestuario

De tres en tres”


El Real Oviedo ha encadenado su mejor racha de victorias en el mejor momento, justo para afrontar el período vacacional con buen ánimo. Tres victorias consecutivas que hablan del gran trabajo de su entrenador Sergio Egea para sacar el mejor partido a sus hombres y lograr encaramarse a la tercera posición de la tabla con una firme trayectoria al alza. Llegan días para el descanso, para retomar energías para el tramo decisivo de una competición dilatada que, de la mano del preparador argentino, se afrontan con una mesura que es uno de los elementos claves para alcanzar el gran objetivo soñado por todos los oviedistas.


El encuentro frente al Almería mostró a un equipo asentado, seguro de sí mismo y capaz de hacer frente a un gran inicio de los andaluces que acabarían diluyéndose tras el gol de Toché. Un conjunto diseñado para regresar a Primera, con la plantilla más cara de la categoría, víctima de ansiedades, exigencias, de la perentoria necesidad de ganar y volver por sus fueros, que pena con el farolillo rojo paseándolo con gran dolor por todos los campos de la Segunda. Una penitencia que resquebraja cualquier opción y que sólo sirve para que su territorio sea el del terremoto constante, sin pausa para poder trabajar en salir de esa situación. Un volcán permanente que también se refleja en su juego, que incluso llega a desvirtuar la clase de jugadores como Carlos Cuéllar o Soriano, completamente sobrepasados por la turbulenta situación.


Con el panorama de un once como el andaluz devastado por su presente, los azules tiraron de efectividad y dejaron hacer a los almerienses. Lograda una mayor seguridad defensiva, aunque Esteban hubo de lucirse, magistral, en un par de esas estiradas suyas, prodigio de reflejos y colocación, los de Egea esperaron a que la paciencia de los rojiblancos decayese. No aprovecharon los ovetenses las posibilidades de la ofensiva a la desesperada para machacar el choque, algo que ya ha ocurrido en varias ocasiones y sobre lo que quizás deban esmerarse en resolver pronto para no pasar apuros en los finales de partido y llevar esos minutos con comodidad. Con un hombre con la clarividencia de Héctor Font deberían aprovecharse esos espacios al contragolpe para anotar con mayor facilidad. Deberes de cara al nuevo año que esperemos arreglen con el mismo acierto que su seguridad defensiva. Apoyados en la afición, los azules van convirtiéndose en un grupo solvente en casa, al que sólo le falta cerrar los partidos con algún gol más en los momentos de desesperación y locura de los rivales.



Se llega a este final de año con la sonrisa en la boca y la esperanza de que las cosas continúen así. Con un trabajo plasmado con sensatez. Hermosa despedida para Generelo, además. Un jugador que, con su gran partido en Cádiz ya ha entrado en la historia de un equipo con muchas y grandes historias. Esperemos que las próximas grandes páginas que están por escribirse hablen del soñado ascenso. El once azul está en el camino.



MANOLO D. ABAD
Fotos: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 22 de diciembre de 2015

 

lunes, 21 de diciembre de 2015

Black Swan Lane "Love and light"


domingo, 20 de diciembre de 2015

Black Swan Lane "Time"


Estrategias del miedo

 

Vinilo Azul. –

Estrategias del miedo”


El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti…”
(“Star Wars”)

El avión de los viernes que sale desde Asturias con destino París no va lleno: huecos, cancelaciones. Miedo. Ha transcurrido sólo un mes de unos atentados salvajes en la Ciudad de la Luz y aún persiste el miedo en sus calles, sin las multitudes de costumbre en la capital de Francia. Me siento afortunado de poder compartir el fin de semana con Ella. La temperatura es agradable, algo raro en diciembre, y todos los sitios que suelen permanecer atestados, se presentan cómodos y acogedores. No pienso en miedo. No debe existir el miedo. Pero, sin embargo, ese miedo ha llevado a cancelaciones de reservas, a que mucha gente se encierre en sus casas, a que su vida acostumbrada cambie. A una guerra soterrada que vence a quienes se dejan derrotar por el miedo.

Tomamos unas energéticas castañas antes de entrar al Museo de Orsay. No hay colas pero sí controles más exhaustivos. Ella tiene una tarjeta anual que nos permite la entrada a los dos. Reflexiono sobre la cultura en mi país, en mi tierra, esa gran olvidada, esa gran temida. Los políticos y su miedo a la cultura. Mi único miedo: el de la estupidez que vomitan desde hace años penosas emisiones televisivas o que luce orgulloso en las redes sociales con faltas de ortografía, sintaxis y de respeto hacia el rival. Goya jamás pensó que todos los errores de su época se repetirían, uno por uno, con las variaciones de los tiempos, con perversa sofisticación o con impúdica brutalidad, es lo mismo. El emblema de la “Lucha a garrotazos”, como símbolo de esas Españas irreconciliables.

Tras la idílica jornada, conseguimos cenar en un restaurante afgano del distrito 18, al ladito de Montmartre. Ella ha logrado convencer al dueño para que nos deje una mesa desde las ocho hasta las nueve, pues el local ya estaba completo. Sé que su sonrisa abre fronteras y no me puedo olvidar de los militares muertos en el asalto a la embajada española en Kabul, en la magnífica película “Restrepo” que me sorprendiera hace unos años en el FICX. El miedo y la desconfianza. El miedo, la locura, la ignorancia y la barbarie. A nuestro lado, un grupo de treintañeros celebra un cumpleaños. Hablan con bastante orden, no todos a la vez como acostumbramos en España… Tras la cena –el dueño del restaurante no nos ha apremiado y salimos a las 21:45- escalamos hasta el Sacre Coeur para embriagarnos de la vista del París nocturno. Es respetable el miedo, pero es un lujo que no nos podemos permitir frente a quienes tratan de terminar con la esencia de nuestro modo de vida: las tertulias con nuestras amistades, la música, la literatura, el cine, el teatro, cenar en un restaurante, pasear con libertad. Y somos quienes no nos cegamos ante los lujos sus mayores enemigos ahora. Quienes disfrutamos de un concierto, de un libro, de una película, de una conversación con los amigos, de reuniones en casas o restaurantes, de espectáculos deportivos… Encaminamos nuestros pasos a Montmartre. Tres soldados con sus ametralladoras nos escrutan con indisimulada envidia. La abrazo, mientras sonrío levemente a uno de ellos, de rasgos afilados y cara de concentración. No, no hay que claudicar con el miedo. No, no debemos permitir que con sus estrategias del miedo consigan amedrentarnos y acabar con nuestro modo de vida. Ella me dice que Montmartre está desierto. Mejor para nosotros. Un trío de sin-techo la saluda. Está radiante y su sonrisa serviría para iluminar el rincón más oscuro del planeta. Caminamos hacia su casa, cerca de la Port de Clignancourt, al parecer uno de los puntos conflictivos de la ciudad. En la gasolinera sólo hacen la calle dos prostitutas con aire despistado, el mismo con el que podrían deambular por los alrededores del Campillín. Hay cosas que parecen imposibles de transformar, por desgracia. Pero el miedo, no. No hay que dejarse vencer por el miedo. Hoy, día de votación tampoco. Voten, ejerzan su derecho. Sin miedo. En libertad.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 20 de diciembre de 2015

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La canción de la suciedad

 

Vetusta Blues. –

La canción de la suciedad”


Ya queda menos para el domingo de elecciones generales. Ya queda menos para que todos se olviden de las urnas en la vida municipal ovetense, tan necesitada de sentido común ante los enormes retos que se presentan a la ciudad en este su futuro inmediato. Quizás en ese momento, el lunes 21 de diciembre, se acaben algunas guerras absurdas que llevan entreteniéndonos en las últimas semanas con la misma intención de una mosca que nos distrajera en la cita de nuestra vida, pendiente de un zumbido absurdo, de un revolotear desordenado que llevase la vista lejos de lo verdaderamente importante. 

Como ya no faltaba ningún tema por tratar, llegó el de la limpieza de Oviedo, la justa coleccionista de escobas de toda clase y condición que, al final, hasta consiguieron barrer veinticuatro años de órdenes sin discusión, de maquillajes económicos destapados desde hace unos meses como una piel de cebolla sin fin que va mostrando las capas de muchas grandes mentiras aceptadas como verdad universal en todo este tiempo en Oviedo. Quedaba tocar la limpieza, el emblema, uno de los pocos emblemas sólidos y reales de la ciudad. 

En medio de unas negociaciones que se prevén duras, dado que en todo este tipo de historias a quienes les toca perder es a los trabajadores (y no me tachen de demagogo; vean, comprueben, los magníficos y millonarios predios que se acostumbran a autoadjudicar muchos directivos por sus nefastas gestiones), no podían faltar las interferencias de los destronados y sus satélites para ensuciar a conciencia un tema capital para la ciudad. Inmediatamente me llegó a la mente aquella magnífica adaptación que Los Nikis hicieron de los legendarios Magazine –bien alejada de lo que eran su estilo e influencias- “La canción de la suciedad”. En ese afán de emponzoñarlo todo con la vana esperanza de provocar grietas en el tripartito, los destripadores del –como ellos lo denominan- “el destripartito”, no dudan en causar el mayor mal a la ciudad. Desprovistos de dos décadas y media de privilegios servidos con un descomunal, imparable abuso, ven ahora como ya no es tiempo de favores sino de manchar como sea lo que sea. Una suerte de tierra quemada de la peor especie. En este contexto, Oviedo les importa un pimiento. O esa es la impresión que dan. Hay que recuperar, como sea, todo lo perdido sin que nada se les ponga por delante. Arrancando el bulldozer para arrasar a sus enemigos, a la propia ciudad y sus habitantes si es preciso. Arrasar, incluso, con aquello que hicieron bien, como fue el conseguir un magnífico servicio de limpiezas. Que nada quede para que ellos regresen como los salvadores en un Domingo de Ramos.

Que los días, los meses, de aquel supuesto caos con el que intentaron convencer a los más incautos, van pasando y los ciudadanos de Oviedo comprueban que no. Que no hay caos y que se están destapando los dislates y abusos de un régimen que ha supuesto un lastre enorme para que la ciudad progresase y se situara acorde con los tiempos. Y eso no puede ocurrir, no vaya a ser que…

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 16 de diciembre de2015

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Oviedo-Pekín


Vetusta Blues. -

Oviedo-Pekín”


Por si ya no estuviera suficientemente animado el tema político municipal en la ciudad, este largo fin de semana de puente vino un hecho más a añadirse a la lista de asuntos a tratar: la contaminación. Todo a cuenta de unos niveles de polución que sobrepasaban con creces los admisibles. Casi, casi, como si nos encontráramos en Pekín. Mi recuerdo de varios días en la capital china, en noviembre de 1999, fue el de una urbe descomunal envuelta en una niebla que no se sabía muy bien si procedía de la contaminación o de la propia época del año. Quizás de ambas cosas. Era China un lugar excitante en un momento de cambio económico que aún no se reflejaba mucho en unas costumbres que, transcurridos tres lustros, han uniformado a esa sociedad como cualquier otra occidental más. Entonces sí se apreciaban diferencias, aún les quedaban por llegar los nuevos ricos, los parásitos de las especulaciones salvajes y las grandes desigualdades. Precisamente, al mismo tiempo que Oviedo, Pekín daba la alerta roja por contaminación. ¡Cómo estarán allí los niveles vista la resistencia china a asumir cualquier medida ecológica!

Cuarenta y tres horas han permanecido cerrados los accesos a Oviedo por la autopista “Y”, en una medida tomada a instancias del gobierno del Principado de Asturias debida, supuestamente, al tráfico. Y aquí empiezan los dislates: si fuera a causa del tráfico de automóviles, las sustancias contaminantes serían dióxido de nitrógeno cuando lo que se ha hallado ha sido azufre, con casi total probabilidad proveniente de una planta química, de una cementera o de una planta de coque. ¿Qué sentido tiene, entonces, cortar el tráfico? ¿Y por qué ahora cuando ya se había alertado de un “inusual” y “llamativo” nivel de los registros contaminantes hace un mes en el Naranco y en la Corredoria a través de la Coordinadora Ecologista de Asturias? 
 
Bien parece que, en este caso, no se trata de alarmas infundadas y que la realidad es un Oviedo contaminado. No sé si en el camino de Pekín, claro, en el que hay que andar con mascarilla por las calles. Lo que parece también claro es que esa polución no procede del tráfico automovilístico sino de otras actividades industriales que, casualmente, tienen lugar en el entorno de la ciudad: planta química, una cementera o una planta de coque. No hace falta señalar mucho ni rascarse la cabeza para saber de su procedencia con nombres y apellidos.

Aunque la protección del medio ambiente suela tomarse a broma, aunque contemplemos cómo se acaba con las energías renovables de un modo absurdo dado que España es rica en ellas, aunque todo esto parezca una conspiración propia de un capítulo de “Expediente X”, bien harían los responsables de la ciudad en ponerse manos a la obra para que Oviedo no se equipare a Pekín en sus niveles de polución. En poseer una calle de cuarenta y cinco kilómetros como la de la capital china no se parece, por fortuna, y tampoco quisiéramos que lo hiciera por una atmósfera imposible para que el ser humano sobreviva.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 9 de diciembre de 2015

lunes, 7 de diciembre de 2015

A golpes de ritmo y de fe

 

Crónicas de Vestuario. -

A golpes de ritmo y de fe”


A diferencia de otras veces, el conjunto de Sergio Egea salió al campo dispuesto a deshacerse del Llagostera por la vía rápida. Son varios los partidos que los azules malgastaron en unos primeros minutos desastrosos y arrancar con fuerza es una medicina válida para resolver pronto y no andarse luego con apuros. Con un once como el catalán preparado para aguantar pero no excesivamente presto para la construcción, anotar con la mayor premura posible podía ser sinónimo de encaminarse con firmeza hacia la victoria. 


 
Linares marcó tras cinco jornadas de sequía nada más empezar y todo parecía ponerse de cara a un equipo que salió al campo con electricidad, una extraordinaria rapidez y con suficiente habilidad en las combinaciones. Fueron dieciséis minutos magistrales en los que se sucedieron las ocasiones y donde brillaron los hombres de banda, en especial Borja Valle y Johannesson, ambos en gran estado de forma. Luego llegaría el error de Esteban que aprovechó con astucia Querol y todo pareció caerse como un castillo de naipes. Por unos segundos, se instaló ese insolente murmullo que nadie quiere escuchar ni sentir. Sin embargo, los azules parecían creer más que nunca en sus posibilidades, en su juego ofensivo, en su capacidad combinativa y de despliegue en las bandas. Fue en un saque de esquina luchado con fe en la presión por Koné cuando llegó el premio con gol del propio jugador costamarfileño. Hubo opciones de ampliar el marcador en dos ocasiones más de Borja Valle, pero también otra para los catalanes en otro garrafal error defensivo. Fue una primera parte vibrante, con juego entregado a un ataque total que también fue respondido por los discípulos de Oriol Alsina con valentía, lo que redundó en un gran espectáculo. 


 
El Real Oviedo no cerró el resultado del partido, pero el segundo acto fue bien distinto. Más monótono, con puntuales hachazos por parte y parte. Los azules esperando las acometidas de los catalanes y pensando en contragolpear, pero ambos menos entonados. Como si se hubieran sorprendido de lo que habían sido capaces de entregar en los primeros cuarenta y cinco minutos, más pendientes de los movimientos estratégicos y mucho menos rápidos. El árbitro gallego Pérez Pallás se tragó un clarísimo penalty a un Hervías al que le sigue sobrando un regate -por lo menos- y faltando un buen centro, y la grada sólo se animó para ovacionar a Borja Valle cuando fue sustituido por un Aguirre poco incisivo que marraría una de esas ocasiones solo ante el portero que no se deberían fallar nunca y para aclamar la entrada del gran capitán Diego Cervero en las postrimerías del choque.



En definitiva, importante victoria para seguir enganchado a la cabeza.Como dijo el legendario boxeador Muhamad Alí: “No cuentes los días, haz que los días cuenten”.



MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 7 de diciembre de 2015

domingo, 6 de diciembre de 2015

La música de Chus Fernández



Vinilo Azul. -
La música de Chus Fernández”

Hace unos días se fallaba el 37º Premio Tigre Juan, un galardón ligado a la ciudad de Oviedo y en el que Chus Fernández competía como finalista para alzarse con él. Finalmente, no pudo ser y la argentina Samanta Schweblin se llevaba el premio que además llevaba consigo una estatuilla del gran Jaime Herrero. Lamenté mucho que mi querido Chus no se hubiera hecho con el galardón por un trabajo tan hermoso como el de “Sin Música”, una obra singular como casi todas las del escritor ovetense.

Hace muchos años que conozco a Chus, creo que fue poco después de que ganara el Premio Asturias Joven por “Los tiempos que corren” en 2001. O quizás antes. Resulta difícil, muchas veces, ubicarse en el arranque de muchas relaciones de amistad, aunque resulten tan estrechas como las que tuvimos Chus y yo al comenzar. Él llevaba un fanzine magnífico -“Material de Desecho”- para el que colaboré siempre que pude, y yo me encontraba envuelto en mis labores editoriales y de dirección de la revista “Interferencias”, en la que Chus participó también. Después llegaría su victoria en el Premio Tiflos de novela por la estupenda “Defensa Personal”, donde ahondaría en su particular y personal narrativa. Fernández siempre tuvo un marcado estilo, algo propio, eso que tantos buscan y sólo algunos encuentran. Recuerdo muchas lecturas a él debidas: John Berger, John Fante o Félix Romeo, con el que acertó de pleno cuando me dejó sus novelas “Dibujos Animados” y “Discotheque”, que acababa de reseñar para mi revista. De aquella, también le sometí a un tercer grado televisivo, en una de esas entrevistas para un programa de Tele Oviedo de cuyo nombre prefiero no acordarme. El jefe de la productora de aquel espacio televisivo siempre me reprochaba que sólo traía a artista “alternativos”. Una década después, ya vemos que su olfato no era precisamente el mejor...



Luego, unos años después, llegaría su gran aventura hostelera, breve pero intensa. Tanto que marcó una peculiar época: el Supernova. Uno de esos locales nocturnos donde la música brillaba con luz propia y conducía a todos los que allí acudíamos en una dirección común. La codicia de sus caseros le empujó al cierre cuando había acondicionado en el piso bajo un espacio para conciertos muy grato y, poco tiempo después, reapareció con el proyecto de la Lata de Zinc, junto a otros inquietos activistas culturales, además de continuar con los talleres literarios, otra de las ocupaciones donde su semilla también se cultiva. Así que, ahora, muchas veces, antes de los conciertos, mientras me sirve una cerveza, hay tiempo para cruzar unas palabras, casi siempre de música. 

Aprecio mucho a Chus, que ha seguido su propio camino, no sólo literario sino vital. Novelista íntimo, persona sociable, con esa reserva bajo la que se esconde un poso profundo de sabiduría. Uno de esos autores que ha sabido construirse su propio espacio, con una fuerte personalidad y mucho que decir. Sin los fuegos de artificio a los que estamos acostumbrados en otros artistas más atribulados que pierden más tiempo enseñándose que escribiendo o empapándose de vida al margen de los focos. Cuando le felicité por haber llegado a esa final, días antes de su desenlace, en la previa del concierto de los australianos The Drones -una pasión común- me comentaba que por lo que más alegría le daba del Tigre Juan era por Elvira Navarro -su editora- que había apostado muy fuerte por él. Envidia sana me dio mi querido amigo Chus de haber encontrado valedores literarios, algo tan difícil de hallar. Porque lo otro, conseguir lectores fieles, “lo más difícil”, en palabras de Samanta Schweblin -su rival en el Tigre Juan- es una batalla que el escritor ovetense va conquistando día tras día, sin explosiones innecesarias, con la continuidad que brinda a los artistas la posibilidad de hacerse grandes.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 6 de diciembre de 2015

jueves, 3 de diciembre de 2015

Jesús Arias (1962-2015)


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Duros a cuatro pesetas

Vetusta Blues. –

Duros a cuatro pesetas”


En estos tiempos del euro, de la globalización, del “Espacio Schengen” –finiquitado hace poquito gracias a esos atentados contra nuestra libertad y modo de vida- también aparecen nuevas figuras dignas de ser reseñadas: los milagreros. Que una empresa titubea, que algo falla, aparece un conseguidor, alguien que te va a solucionar los problemas con un chasquido de dedos. Una especie de genio de la lámpara que va a arreglar todos los desaguisados previos, que va a obrar el milagro para convencer hasta al más descreído. Y no, no es cuestión de perder la fe en los milagros. El tema es no creer a quien viene con la fórmula mágica de solución de problemas profundos. Todo esto al hilo de la salvación del último reducto de la megalomanía del régimen que hizo y deshizo en Oviedo durante veinticuatro años en la ciudad: el Asturcón. Según sus creadores, el centro hípico más importante del mundo. Ni Nueva York, oiga. En realidad, un vertedero de millones de euros de todos los ovetenses que han padecido una presión fiscal inaudita para mantener una inadmisible megalomanía. Los cuatro beneficiados por el delirio, encantados, claro. El resto, en una ciudad sin piscinas municipales, sin casi ningún servicio público al ciudadano de a pie, pensando en trocear la carne de los caballitos y comérsela. Y discúlpenme el exabrupto. Aunque los beneficios de la carne de potro están autentificados. Los del Asturcón, millones de euros para una nadería impúdica para una élite, no. No y no y no, lo de la equinoterapia está muy bien, pero, ¿cuántos otros colectivos desfavorecidos podrían apañarse con la mitad del dinero destinado a la megalomanía del Asturcón?

Según parece hay solución a uno de los múltiples marrones que el régimen anterior -el de veinticuatro años repartiendo favores a muchos de los que ahora levantan la voz- dejó bien sembrado en el suelo de la ciudad. Hasta ha trascendido que un jeque quiere hacerse con el complejo megalómano único en el mundo. ¡Mucho ojo con esto! No hay duros a cuatro pesetas. Piensen en estos jeques, como el que se ha hecho con el Málaga de fútbol, de nombre Abdullah Bin Nasser Al Thani. En el verano de 2010 aterrizó, con todo su boato, en la Costa del Sol, y se hizo con el club de fútbol. Pagó treinta millones de euros. Invirtió ciento treinta y siete. Llegaron Van Nistelrooy, Cazorla, Demichelis, Joaquín, Isco,… nombres y nombres. La orquesta la dirigió Manuel “El Ingeniero” Pellegrini, procedente del Real Madrid. Se clasificaron para la Liga de Campeones en 2012. Tres años después, el jeque no ha puesto un euro más. Ha esquilmado la cantera del equipo. Ha recuperado mucho más dinero del invertido en traspasos, aunque, en realidad, el fondo de todo era conseguir el proyecto de ampliación del puerto deportivo de La Bajadilla en Marbella y la construcción de una zona comercial por un valor aproximado de unos cien millones de euros… Dio en duro y el equipo blanquiazul agoniza en el fondo de la tabla de Primera totalmente desmantelado hoy. Tomen nota.
Algo habrá en Oviedo que llama la atención de codiciosos y timadores de toda especie. Algo que desde el gobierno del Principado –siempre tan pendiente de Gijón y tan poco atento a la capital- no han visto: un momento fundamental para que la ciudad se pueda cambiar a partir de espacios transformables como la Fábrica de Gas, el antiguo Huca y la Fábrica de Armas. La ceguera de Javier Fernández –tan cómodo en “su” Somió- y la visión de oportunistas parecen abocarnos a un nuevo desastre en esa palabra que sólo la escucharán –al referirse a Oviedo- en los gijoneses: la capital. Que, a fin de cuentas, es (o debería ser) la de todos los asturianos.
MANOLOD. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio el miércoles 2 de diciembre de 2015

lunes, 30 de noviembre de 2015

Vuelta al infierno del Arcángel


Crónicas de Vestuario. -

Vuelta al infierno del Arcángel”


Hay lugares, hay situaciones, hay personas que, se haga lo que se haga, quedan marcadas por la fatalidad. Regresaba el conjunto azul al inicio del periplo más horrendo de su historia, al campo donde se plasmó un descenso que luego se transformaría en una segunda claudicación y que llevó al Real Oviedo a unas catacumbas que todos quisiéramos olvidar. Un infierno que pocos mencionaron en los prolegómenos, aquella triste tarde de junio de 2003 donde los azules comenzaron una penitencia inmerecida, un período de tormentas, de guerra civil, de bajezas y de heroicidades, de contrastes sólo definibles como pasión en todos sus extremos. En los buenos y en los malos. 
 
El Arcángel es un escenario infernal para el oviedismo, donde podría levantarse una segunda estatua al Ángel Caído, como la que se erige en el Parque del Retiro, cerca de la magnífica rosaleda donde se pueden disfrutar todos los colores de la naturaleza representados en unos deliciosos rosales. Las rosas azules representan confianza, afecto, fidelidad y reserva, aunque también se pueden regalar a esa persona única, especial e imprescindible, además de revelar como alguien misterioso a quien las regala... Y un misterio grande, muy grande, es cómo el Real Oviedo dejó escapar vivo a un Córdoba que será líder pero que no mostró nada reseñable excepto en sus dos remates -el segundo en un clamoroso fuera de juego- para justificar su posición en la tabla.

El once de Sergio Egea llegó al partido indolente y despistado, en una situación que se ha repetido demasiadas veces esta temporada y sobre la que debería de haber un toque de atención por parte del cuerpo técnico. El choque se tiró en esos minutos y de poco sirvió llevar el mando en el resto, con dos goles abajo, con líneas muy separadas y con jugadores contemplando la luna de Valencia en la noche cordobesa de patios decorados. Un infierno del que nadie quiso hablar y que revivió frente a un conjunto verdiblanco mediocre y que encontró en el desastroso trencilla cántabro Arias López al aliado perfecto para finiquitar un increíble resultado a la vista de sus nulos méritos. Cuando se choca contra un juez que detiene un contraataque de los visitantes ante la caída de un contrario -Víctor Pérez- que permaneció en el suelo mientras sus propios compañeros seguían el ataque sin tirar el balón fuera, descubres que todo está perdido. Sólo queda retrotraerse al doble fuera de juego del segundo gol de los andaluces y saber que en el infierno del Arcángel sólo tocaba penar una vez más, doce años y medio después.

MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el 30 de noviembre de 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015

Moontrap "Lockerhead"


jueves, 26 de noviembre de 2015

Joaquín Pascual "El Misionero"


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Bandada de estorninos

 

Vetusta Blues. -

Bandada de estorninos”


Hace unos días pudimos ver cómo se cerraba el Campo de San Francisco por un fenómeno que, este otoño, está resultando de lo más sorprendente: una bandada de estorninos. Como si quisieran combatir alguna plaga en la ciudad, los estorninos comenzaron a ocupar los árboles situados al lado de la acera izquierda de la calle Toreno con las consiguientes molestias para los paseantes, puesto que cuando actúan en esas bandadas la producción de excrementos que producen es realmente exagerada. La acera, sólo un par de días después, presentaba un color blanquecino fruto de la actividad de estas aves, que también se caracterizan por su ruido. Un espectáculo digno de Alfred Hitchcock y su película “Los pájaros”, aunque en el film de 1963 fueran gaviotas las terroríficas especies.

El estornino es un ave ruidosa y ruido, mucho ruido -aunque trate de aplacarse por los canales habituales de afines- es lo que ha causado la imputación del ex-alcalde y, también, durante unas semanas en la pasada primavera, activo “alcalde en funciones” Agustín Iglesias Caunedo. Y eso que parecía que en el caso Aquagest no iba a pasar nada, como suele ocurrir tantas y tantas veces. Una ruidosa bandada de estorninos batiendo las inmediaciones del Campo de San Francisco, formando oleadas sinuosas y, en apariencia, solo en apariencia, representando un acontecimiento menor. Pero la madeja que va desenredándose, poco a poco, a cuentagotas, va cayendo como una pesada losa sobre todas y cada una de las afirmaciones iniciales. La reputación del ex-alcalde heredero y también ex-alcalde en funciones durante la pasada primavera, está sufriendo una erosión enorme, como la que producen en las aceras de la calle Toreno los abundantes excrementos de los estorninos. La cuestión es que todo se mantiene en un limbo, en una tremenda espera, para ver hasta qué punto llegan las investigaciones. Y, mientras tanto, las aceras, blancas por las deposiciones de las aves, siguen deteriorándose. Por no hablar del ruido diario y persistente, a eso de las seis de la tarde, que asusta a los vecinos y les deja con una gran preocupación. ¿Hasta dónde llegarán los estorninos? ¿Cuánto daño pueden hacer? ¿Cuál será el grado de erosión que soportará el Campo de San Francisco y algunas de las calles de la ciudad de Oviedo? 
 
Dice la wikipedia que los estorninos pueden llegar a tener hasta treinta y cinco tipos de canción variable y hasta catorce tipos de clics. Así que, descuiden, parece ser que hay suficiente repertorio con el que aguantar cualquier avalancha y que, con un poco de suerte, logren que todo siga igual. Menos mal que la lluvia ha llegado y las aceras ya no están ocupadas por el blanco color de sus excrementos.

MANOLO D. ABAD
Foto: PABLO LORENZANA
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 25 de noviembre de 2015

lunes, 23 de noviembre de 2015

Surfin´ Bichos "Ella y yo"


Estereotipos rock Oviedo-Gijón

 

Vinilo Azul. –

Estereotipos rock Oviedo-Gijón”

Leía hace unas semanas en el suplemento de ocio “Finde” de EL COMERCIO un artículo de mi querido amigo Jorge Alonso en el que hablaba de las diferencias entre el Oviedo de los 90 y el Gijón de esa época. Resaltaba Alonso que Oviedo era más rockero que Gijón, muy indie, en un contraste que él veía nítido. Este tipo de visiones suelen darse gracias a varios factores: primero, el no haber vivido en primera persona esa época; dos, el tomar las imágenes que otros les brindan y tres, desconocer absolutamente hechos y ambientes y aplicarlos con cierta superficialidad como si correspondiesen a este tiempo. A diferencia de Jorge, yo tuve la gran suerte de vivir esa década –tan intensamente que llegué a ver más de cien conciertos en un año- y que conservo nítidos en la memoria una serie de hechos para desbaratar lo que afirma mi amigo, que cuando comenzaban los 90 aún tenía doce añinos.
El Oviedo de los 90 fue tan rockero como indie-alternativo. Quizás en esa época se daba una mezcla natural que hoy, en una mayoría de círculos cerrados no se da. Habla Alonso de Dinosaur Jr., pero mi copia en vinilo de “Bug” se la compré a Marisa Ruiz, una de las dueñas del mítico local madrileño Agapo –el disco lleva el cuño de la legendaria sala- donde cabían desde lo más indie a la ortodoxia rockera. Lo mismo sucedía en Oviedo: podías meterte en el No Name y escuchar tanto a los Surfin´ Bichos –paradigma indie- como a La Frontera, banda de rock de guitarras por excelencia; luego pasarte por el Monster mientras sonaban los Pixies y, a continuación, los Godfathers. No, la noche, a principios de los 90 en Oviedo no se parece en nada a como la pinta mi buen amigo Jorge. En los conciertos del Chanel podías ver a Dr. Explosion pero también a Australian Blonde. Los indies gijoneses Medication presentaron sus dos EPs en el Monster (con gran éxito de público y ventas, por cierto). Y unos años más tarde, ya metidos de lleno en los 90, llegaría un templo indie como el Movie. Manta Ray tocaban en la Antigua Estación el 12 de enero de 1996 cuando aún el local se llamaba La Noceda, en la fiesta aniversario de mi programa radiofónico “Club Alternativo” junto a Crew, The Heartbeats y Mamy Carter. Mucho antes, el 8 de junio de 1990 en la ovetense sala La Catedral debutaban en concierto Penélope Trip junto a The Dark, Esta Noche Tampoco y Screaming Pijas en la fiesta del fanzine “La Línea del Arco”, dirigido por Luis Calvo, actual capo del sello Elefant que celebra este año su vigesimoquinto aniversario. Recuerdo que a Luis -por entonces un estudiante berciano de la Universidad de Oviedo- le encantaba un grupo ovetense llamado Vigilantes. Por no hablar del festival Oviedo Múltiple y su precedente, el Festival de Rock Universitario. Se pudo ver a grupos como Yo La Tengo, Los Planetas, Babes In Toyland o El Inquilino Comunista y en su concurso participaron bandas como Niños Mutantes o La Habitación Roja. ¡Hasta en unas fiestas de San Mateo -un 14 de septiembre de 1991- se pudo ver a Penélope Trip, Doctor Explosion y Screaming Pijas!
Nada que ver con el escenario que nos pinta Jorge Alonso, pues. El tiempo ha transcurrido y hoy los espacios están mucho más segmentados. Pero me temo que, hoy en día, muchos se quedan en ciertos estereotipos e, incluso, osan aplicarlos por doquier. El Oviedo nocturno y musical de los 90 fue efervescente y muy, muy abierto. Un tiempo que viví con intensidad, probablemente a costa de muchas otras cosas, pero ahora, con esa perspectiva de los años, creo que mereció la pena ser disfrutado de esa manera.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 22 de noviembre de 2015

Germán Robles (1929-2015)


Dan Fante (1944-2015)


viernes, 20 de noviembre de 2015

Envolvente encanto

 

Crítica. Música. -

Envolvente encanto”


JANE WEAVER
Lata de Zinc, Oviedo.
Miércoles, 18 de noviembre de 2015
A veces, cuando las cosas se tuercen y todo parece que va a ir mal surgen pequeños momentos que devuelven la esperanza y lo transforman en algo bueno. Eso debieron pensar Jane Weaver y los cuatro componentes de su grupo cuando se quedaron sin sus instrumentos y amplificadores gracias a la eficacia con los equipajes de las compañías aéreas y el personal de aeropuertos. Pablo y Jose -dos de los responsables de la sala- pusieron su agenda echando humo para encontrar en la ciudad sustitutos para sus instrumentos y sacar el concierto adelante. Superado el problema, con una veintena de personas en la sala, quedaba lo más importante: la actuación. Y ésta se saldó con brillantez, de menos a más, logrando envolver al público en sus densas y hechizantes atmósferas, de ritmos hipnóticos por donde la voz angelical de la Weaver se filtra como una luz al final del túnel.



Jane Louise Weaver ha tocado en su carrera diferentes registros y eso se nota en su buen hacer, en su soltura escénica que, poco a poco, fue deslizándose sobre las tablas y en ese gélido encanto que insinúa y sugiere entre climas vaporosos sobre los que levitan unos ritmos de psicodelia espacial que atrapan como un campo magnético. Presentaba la de Liverpool su sexto álbum en solitario “The Silver Globe” (2014) -título basado en el film de Andrej Zulawski “On The Silver globe” (1988)- donde se sumerge en una ensoñación de lisergia que podría recordar a bandas como Hawkind en una alquimia donde The War On Drugs se abrazan con el triphop en una estimulante simbiosis donde su voz parece levitar en un contexto onírico, casi mágico y logró convencer a un público que acabó ensimismado por su buen hacer. Una propuesta interesante, atractiva y que desarrollaron Jane Weaver y su banda con suma brillantez en una magnífica hora de actuación a pesar de haber tenido que salvar todos los elementos que parecían haberse puesto en su contra.
MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

A Zita, in memoriam



Vetusta Blues. –

A Zita, in memoriam”

El jueves 12 de noviembre de 2015 el cáncer se llevó a Zita Alonso. Es probable que muchos de ustedes no la conociesen, pero todos aquellos que, desde mediados de los 80 vivimos el rock en Oviedo, nos sentimos golpeados por su muerte. Algunos tuvimos el privilegio de conocerla personalmente, de ser amigos suyos. Zita no era una estrella del rock, pero lo había vivido con tal intensidad y brillo, que su luz refulgía como si lo fuese. Ella era rock. En el ambiente de ese mundillo, ella era referencia con mayúsculas. Al contrario de lo que se le supone a ciertas estrellitas y estrellones, Zita era generosa, alegre, con una radiante sonrisa y una vitalidad que contagiaba hasta en los días más pesarosos.
Desde su edad adolescente, Zita fue testigo de la noche rockera ovetense, primero desde la barra del legendario Factory. Allí coincidió con Poch, el que fuera líder de Derribos Arias, del que contó a Carlos Rego diversas aventuras de sus meses en Oviedo que aparecen en su reciente libro “Derribos Arias: licencia para aberrar” (66rpm), y que Zita no podrá leer. También de aquella época gloriosa de la movida de mediados de los 80, le vino ser conocida por grupos como Los Rebeldes, Desperados o, por supuesto, Ilegales. Muchos quedaron prendados de su belleza y buen rollo, en una amistad que perduraría durante toda su vida. Conoció el roll del rock, lo amó y transmitió su pasión a todos aquellos que tuvimos contacto con ella. La historia se nutre de pequeñas grandes historias de gentes que no acaparan los focos de la primera fila pero siempre están ahí, como testigos esenciales. También probó con su cafetería Récord, aunque su gran ilusión, quizás la mayor de todas, era impulsar una revista que reuniese todas las inquietudes creativas que formaban parte de su mundo junto a su inseparable hermano Eloy.
Proyectos e ilusiones que no pudieron realizarse por culpa de una enfermedad que la arrasó en menos de un año. Su luz no se quebró ni en sus últimos días, a la espera de un desenlace cruel con alguien que siempre logró comunicar la energía del rock.
No llovía en Oviedo en la mañana del viernes cuando la incineraron. En la ciudad, en sus amigos, en quienes sentimos y vivimos el rock ya había suficientes lágrimas. Sólo pude encontrar el modo de frenarlas escribiendo este pequeño recuerdo, de su pequeña gran historia. Como cantaron La Frontera -¡otros de los suyos!- “Volverán los buenos tiempos”… Pero no serán lo mismo sin ti, querida amiga Zita, aunque estamos seguros que tu espíritu vivirá en cada acorde de rock que suene en la ciudad con la misma pasión que tú sentiste por esa música.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 18 de noviembre de 2015

Amor en flotación

Crítica. Música. –

Amor en flotación”
MARK OLSON + RIOTURBIO
Lata de Zinc, Oviedo.
Sábado 14 de noviembre de 2015.

Tras la masacre parisina del día anterior no parecía la mejor fecha para disfrutar del concierto del exJayhawks Mark Olson y del supergrupo asturiano Rioturbio. Haciendo de tripas corazón, nos acercamos a la sala ovetense con la requerida puntualidad. Rebasados treinta y pico minutos sobre el supuesto estricto horario, aparecían Mark Olson e Ingunn Ringwold sobre las tablas ovetenses. Y bien que su presencia fue agradecida para evadirse de tragedias, del odio en su versión humana más cruel, pues la propuesta del dúo nos llevaba a una depuradísima muestra de rock desnudo, desprovisto de aditivos eléctricos, con la belleza de la acústica a flor de piel. Aprovechando al máximo instrumentos como el dulcimer o un extrañísimo órgano Farfisa que más parecía un sítar, el dúo nos brindó una dulce, encantadora sesión, donde las sedosas armonías vocales conducían a una psicodelia que, por momentos, se teñía de una sensible mística del amor y de la pureza. Un viaje de lisergia limpia, de ensoñación amorosa para flotar en un clima de buenos sentimientos y dejarse atrapar en un oasis libre y en paz. Para trocar dolor en sonrisa en una jornada de gran tristeza e inquietud.

Cerraron Rioturbio, el supergrupo asturiano que parte del country-rock para enredarse en todo tipo de sonidos de eso que ahora se da en llamar “americana”. Rock de raíces americano que sonó con el desparpajo de unos viejos amigos que se reúnen para divertirse con el carisma de veteranos en mil batallas como su vocalista Ronny Río (exKactus Jack, Real McCoyson, Nurses) –que, esta vez, no recurrió ni a sus ya célebres chistes- o un sensacional Álvaro Barcena (exBruscos, Pablo Moro, Electric Buffalo) que hizo estragos en el sonido de la banda con una pedal steel tocada con inusitado acierto. Una jornada completa para olvidarse de la noche anterior en vela, con el corazón en un puño, golpeado por la sinrazón, la ignorancia y el mal.

MANOLO D. ABAD

lunes, 16 de noviembre de 2015

Jane Weaver "Argent"

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Reconciliación


Crónicas de Vestuario. -

Reconciliación”

 

Afrontaba el conjunto azul su choque frente al Nástic de Tarragona con la necesidad de reencontrarse con la victoria y con el gol para no prolongar su negativa racha y que la ansiedad comenzase a alimentar mentideros y rumorologías varias.



El encuentro comenzó con los dos equipos estudiándose, sin plantearse el objetivo principal de este deporte -el anotar goles- en una nada que avivaba los malos augurios que los azules habían dejado tras su choque soriano. Fue Koné el primero de los locales que remató, a los once minutos, para, diez después, culminar una gran jugada por banda. Los de Egea fueron despertando poco a poco de su letargo y comenzaron a combinar, a desdoblarse por las bandas y a crear peligro. Los catalanes apenas inquietaban, con un fútbol en segunda velocidad, extremadamente lento, que favorecía los intereses ovetenses. Sólo alteró el guión no escrito De la Espada con un remate al larguero, más fruto de ciertos desarreglos en las marcas, que de una iniciativa organizada. Casi al final, Susaeta anotaba su tercer tanto de falta, el sexto de una campaña donde está mostrando un enorme acierto y confianza. Con el segundo, la alegría del once azul propiciaba más peligro para los ramplones catalanes que no mostraron casi nada positivo a lo largo del partido.


El segundo acto se inició con más velocidad azul, que se iría diluyendo para dejar la iniciativa a los tarraconenses que apenas sí sabían qué hacer con su posesión. Tiempo para el contraataque, para un penalti de Xavi Molina sobre Koné que Ruipérez Marín no quiso ver y para disfrutar del reencuentro con el gol y con la victoria. Además del ansiado “cero” en la propia portería para que no faltase de nada a la felicidad ovetense.


Se salva así un choque importantísimo para los azules, ya que los de Egea ejercerán de visitantes en las próximas dos jornadas, y para reconciliarse con el público, que disfrutó de lo lindo del encuentro. Público que volvió, además, a mostrar su grandeza y conexión con la cuna del fútbol, con Inglaterra: ante la falta de deportividad de Mossa le abucheó hasta el final con esa persistencia que se otorga en las islas británicas a todo jugador sucio. En definitiva, victoria para la tranquilidad, para acercarse a la zona noble y para creer que esa identidad creativa, con clara vocación por el gol, es la que ha de señalar el camino de los azules en los próximos meses. Así, sí.
MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 16 de noviembre de 2015

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El nombre de Oviedo en Europa


Vetusta Blues. -

El nombre de Oviedo en Europa”


Cada vez que uno escucha aquello de “vamos a situar el nombre de Oviedo en Europa”, uno se echa a temblar. O se teme lo peor. Es una de esas frases recurrentes que promete todo y no significa nada. Se la escuchamos al anterior alcalde de la ciudad y, miren por donde, ha conseguido colocar a la ciudad en un mapa bien distinto del que, seguramente, pensaba cuando la frasecita de marras salió de sus labios. Idéntica máxima surgió del promotor de conciertos que, en efecto, ha logrado situar el nombre de Oviedo en la Europa del pandemónium. Primero, con una carpa multichachiguay que fue de escándalo en escándalo. Después, por los conflictos derivados de la suspensión del concierto de Extremoduro en las fiestas de 2014 y que, parece, van a tener consecuencias muy costosas para la ciudad.


A uno esto de situar el nombre de “Oviedo” en Europa me parece una de esas frívolas afirmaciones, sin ningún tipo de sustentación y que le parecen más propias de los tiempos de las películas de Paco Martínez Soria. En lo que sí deberían afanarse es en asomarse a Europa para comprobar el uso que en otras capitales se da a sus Gasómetros, a los recintos que poseen para los diversos eventos, en cómo han aprovechado circunstancias como las que se dan ahora en Oviedo para transformar su ciudad. Eso sí que sería situar a Oviedo en Europa. Y no estos viajecitos, líos y demás asuntos de los cuales -sin ninguna duda, oiga- son responsables los periodistas por destaparlos y los articulistas por comentarlos, no les quepa ninguna duda.

Se acerca la fecha de una nueva reunión de esas semestrales de la Comisión de Patrimonio y uno vuelve a temerse lo peor: que esa condena de muerte sobre la plaza de toros de Oviedo que es mantener sobre ella la condición de “bien de interés cultural” se conserve y la putrefacción acabe por convertirla en una ruina sin solución de ningún tipo. Aún parece que podría haber tiempo y, si se produjese el milagro, acometer una reforma de envergadura sería clave para poseer un recinto adecuado para conciertos y otro tipo de acontecimientos que la ciudad necesita con urgencia. Que no se puede estar a expensas de malos remedos y que supone una necesidad básica para la vida de la ciudad. Estar preparados para cuando se dé esa circunstancia nos ahorraría perder más tiempo del que ya nos han llevado tantos dimes y diretes, tantos postizos provisionales (carpas multichachiguays y demás) que sólo dejan un mal rastro de dinero mal utilizado.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 11 de noviembre de 2015