sábado, 29 de septiembre de 2018

Estado Mental


El Tocadiscos. –
“Estado mental”

SPIRITUALIZED “And nothing hurt”
Bella Union
9 canciones. 14€.

El regreso de Spiritualized tras seis años de silencio es uno de los que valen la pena, puesto que este álbum reúne las mejores virtudes que alumbran al grupo de Jason Pierce. En todas sus múltiples facetas, desde lo más eléctrico, épico y narcótico (“On the sunshine”) a lo más reposado, en ese estado confesional que hechiza con sus crescendos (“Damaged”), pasando por la cargada lisergia de “A perfect miracle”, todo encaja para fundirse en una obra magna a la altura de los mejores momentos de esta magnífica formación.
El proceso parece haber sido tortuoso, quizás por esa dificultad en sumar la simbiosis de elementos, en teoría, contrapuestos como pueden ser el rock épico, la lisergia espacial, con cierto clasicismo, esos brotes souleros o la intensidad casi free jazz que se escapa por muchos de los nueve temas de un álbum sin desperdicio alguno. Como en las capas de una cebolla que van envolviendo al oyente en un estado mental onírico y embriagador, este trabajo que Jason Pierce se ha planteado como cierre de Spiritualized, como gran despedida final deja el listón a una altura muy elevada.
El oyente y fan –egoístas- pedirán más, puesto que todo funciona en un disco magnífico, planteado sin inmediatez, más allá de toda consideración temporal, con el ritmo vital de un grande como Jason Pierce y Spiritualized en una espiritual y enorme demostración de sabiduría.

MANOLO D. ABAD 
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 29 de septiembre de 2018

jueves, 27 de septiembre de 2018

Interpol "Number 10"

Hoy, mañana y pasado mañana en "Pieces", programa de TPA


Esta noche, en TPA, la televisión autonómica asturiana, dentro del programa cultural "Pieces" hablaré de mi quinto libro "Rec-Capitulación".

Será a partir de las 23:50 h.
El viernes se reemitirá a las 15:10 h.
Y el sábado a las 10:50 h.

Fuera de Asturias, puede verse en tiempo real a través de la web www.rtpa.es


Spiritualized "On the sunshine"



On the sunshine
In the morning
It's the dawning baby
Of a brand new precious day
And in the evening
Take it easy
And you can always do tomorrow
What you cannot do today
And in the morning light
Don't it feel alright
You can always shoot the messenger
The moment they arrive
And in the evening rain
Comin' round again
You can always count your blessings babe
Before the foul has laid
And though it's hard to see
Like the leaves from the trees
You can shake the monkey from your back
The circus never leaves
And in the morning light
All that wasted time
'Cause it's only in the darkness
That the stars begin to shine
And in the faded light
All the angels sing
When you reach the ends of all your lines
Then tie a knot and swing
And save your bleedin' soul
Save your bleedin' soul
If youth is wasted on the young
Then wisdom on the old
And let it go
C'mon let it roll
State of mind
State of mind
State of mind
On the sunshine
In the morning light
You can feel the dawning baby
Of a brand new precious day
And in the evening
Take it easy
And you can always fix tomorrow
What you can't pull off today
And take it easy
All these wasted years
Celebrate your finest
And the music of the spheres
And take it easy
Take it easy
Take the monkey from your back
The circus never leaves
And let it go
Let it go
If youth is wasted on the young
Then wisdom on the old
And take it easy
Take it easy
Open up that golden gate
And let it all arrive
Let it role
Easy
State of mind
State of mind
State of mind
Let it role
Let it role
Let it role
Let it roll

martes, 25 de septiembre de 2018

"Rec-Capitulación" hoy en "El Cuaderno"

Hoy, en "El Cuaderno", hablamos de mi quinto libro.
Si os interesa, aquí tenéis el enlace:

https://elcuadernodigital.com/2018/09/25/rec-capitulacion-de-manolo-d-abad/


Lagartija Nick "20 Versiones"



Ya son veinte versiones de la misma historia,
distinto principio y distinto final.
Versión extendida, la del director,
la tuya y la mía, sé también la verdad.

Si te llamo no coges, si coges te enfadas,
Meses sin volver a hablar.
Borrón y cuenta nueva,
nos vemos las caras en un nuevo abrazo.

A decir la verdad,
nada más que la verdad,
la verdad, toda la verdad,
nada más que la verdad.

A ti te han vendido algo más
de lo que se suele comprar,
nos vemos las caras.

A ti te han contado algo más
de lo que se suele contar,
nos vemos las caras.

A decir la verdad,,
nada más que la verdad,
la verdad, toda la verdad,
nada más que la verdad,
la verdad.

La caspa del diablo,
las calles estrechas,
nos vemos por dentro.

A decir la verdad,,
nada más que la verdad,
la verdad, toda la verdad,
nada más que la verdad.

Nada más que la verdad,
20 versiones.
Nada más que la verdad,
la misma historia.
Nada más que la verdad.

domingo, 23 de septiembre de 2018

San Pateo (Año 3). Día 7. “San Pateo es… San Pateo”


San Pateo (Año 3).
Día 7. “San Pateo es… San Pateo”

¿Les decepciono si honro las virtudes culinarias del bollu preñao? Pues, hala, decepciónense, que a mí me da exactamente lo mismo. Mi madre cumple con las tradiciones, con la tradición: bollu preñao a la mesa. Con su choricito, que es chorizote y comprado en Santa Cristina, en pleno centro de la ciudad, en la calle Uría. Para el vino, nos cuidamos un poco más. Selección Valdepeñas, que qué ricos están y a un precio inigualable. 
Antes, en la mañana con ese color tan ovetense, un gris nublado que convierte el Campo de San Francisco –al próximo que diga “parque”, lo extraditamos a Albania- en un lugar mágico. Nadie recorre sus sendas, los patos en el estanque aprovechan para mostrar todos sus colores en su parcela no invadida aún por las horrorosas (y sucias) palomas. A la altura de la estatua de Armando Palacio Valdés, una voz me llama, despertándome de mis pensamientos. Es Enrique Patricio, que está ayudando a montar el escenario para primera hora de la tarde con Petit Pop. Si no saben dónde se encuentra situada la susodicha estatua, deberían saber que es la más antigua de las que hay en el Campo (¡al próximo que diga “parque”…), 1953, mucho antes que un dirigente tuviera la feliz idea de sembrar de bustos y demás obras de ingeniería la ciudad. Veo que han quitado el toldo y se lo comento a Enrique, a quien conozco desde los tiempos de “Astur Music” y eso ya son dos décadas y media en la pomada de la música. Me comenta que estaba en mal estado y que, por eso, había tomado la decisión. Lo que se dice estar a pie de obra, no como algunos nefastos que tuvimos que padecer en Oviedo, más pendientes de la foto o de la cena que de otras cosas. De su gusto –inexistente- musical, mejor nos olvidamos, que ya los padecimos bastante. Aunque, como toda pandemia, amenacen con volver. Lo deseen para volver a llenar sus “cacitos”, darse sus comilonas y acudir a festivales de los que no ven más que los manteles y sábanas de sus restaurantes y hoteles a cuenta de todos los ovetenses.
Me llama Alberto Ceán para saber si voy por la noche al Gong. Actúan Mota Blues, “Mota” con una sóla “t”, que tampoco es tan difícil, señores. No, estoy en modo “cartujo” y como mi querido Eric Jiménez no acompaña a Soleá Morente en concierto, me ahorro una salida. Echo de menos a Los Evangelistas, donde la hija del Maestro (¡Enrique Morente, coño!) destacaba con su ternura, como le comenté cuando presentó su exitoso libro “Cuatro millones de golpes” en el Metrópoli gijonés y tuve la fortuna de acompañarle en el estrado, recordando visitas y encuentros con Lagartija Nick y Los Planetas.
Estiro el paseo, me embriago de esa atmósfera ovetense mañanera y me siento moderadamente feliz (que cantaba Pablo Moro en una de esas canciones) de estar aún vivo y coleando. Es San Pateo, otro más, y, a pesar de los pesares, no han conseguido acabar conmigo.

MANOLO D. ABAD

La melodía que nos llama, que nos persigue en nuestros pensamientos. ¡Qué suerte haberles podido ver en varias ocasiones! Doves “Melody Calls”.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Hablando de Nick Cave en "El Club Musical"

Hoy cumple 61 años Nick Cave. Hace 4 hablaba de él en "El Club Musical", programa de TPA. Podéis verlo en este enlace a partir del minuto 23.

https://rtpa.es/video:El%20club%20musical_551406674573.html

San Pateo (Año 3). – Día 7. “El indiscreto encanto de los fuegos artificiales”


San Pateo (Año 3). –
Día 7. “El indiscreto encanto de los fuegos artificiales”

Es jueves y, por la noche, será la Noche de fuegos. Retransmitida por la tele autonómica y todo. Sigo sin entender ese entusiasmo por “los fuegos”, por esa explosión colorista que no transmite emoción alguna y que genera oleadas de expectación entre niños y mayores. Mi perplejidad contrasta ante episodios tan fascinantes como algunos amaneceres, algunos atardeceres que, sí, me producen esa emoción que embriaga a los fanáticos de los fuegos. A mí me resultan tan ajenos como un partido de cricket, pero, bueno, estamos en el país donde “Gran Hermano” ha durado el triple de años que en el siguiente lugar de Europa, o donde una fórmula tan manida, penosa y con un mensaje tan cicatero y lamentable como “Operación Triunfo” se convierte en modelo para la juventud. En fin, ¡qué le vamos a hacer! 
El desayuno es un rito que hoy, sin resaca a pesar del trajín nocturno del día anterior, sabe a gloria. El café molido, dejando su aroma en la casa, el prolegómeno del placer. Se está acabando y habrá que ir un día de estos –hoy, quizás, que mañana los comercios están cerrados- a Casa Veneranda, un clásico ovetense, una tienda con encanto, una maravilla que aún permanece, activa y con gran variedad de selectos productos. Esa clase de lugares que engrandecen la ciudad, que nos permiten tener cerca clase sin alharacas. Un verdadero lujo en el centro de Oviedo. De peregrinación obligada para forasteros, de necesaria visita para los carbayones de pro. ¡Hay que saber vivir de estas pequeñas cosas, claro que sí!
Siempre nos queda el Campo de San Francisco en nuestro imprescindible trayecto por la ciudad. Observar los patos, aunque me entre una peligrosa nostalgia pensando en un estanque completamente diferente en un parque de París que hoy queda a años luz de mí.
Bueno, ¿qué? ¿vamos al lío? Pues va a ser que no, que hay que reservarse, como esos ciclistas que en las grandes vueltas se añaden a la grupeta de cola para esperar su jornada de gloria donde intentarán una escapada. El reloj vital me pide moderación, porque, después de San Pateo, esperan semanas de gran actividad. Me doy un paseo, eso sí, por la tarde, por el “recinto ferial” algo más tranquilo que otras veces para quien busque ganas de fiesta. Yo hoy, no. Se pueden quedar con sus fueguecitos a gusto, lo mismo que yo en brazos de Morfeo.

MANOLO D. ABAD

Hoy, la música es de Antonio Arias (Lagartija Nick, Los Evangelistas, ex091), verdadero fanático de la astronomía y demás… En su primer álbum en solitario “Multiverso”, incluyó esta fantástica –entre otras muchas- canción: “Miríadas”.


viernes, 21 de septiembre de 2018

San Pateo (Año3). - Día 6 "En el Pinón Folixa"


San Pateo (Año 3). –
Día 6. “En el Pinón Folixa”

-Ahora entiendo por qué Slash quemó su amplificador cuando tocó en el Pinón Folixa. El ampli era de Jorge Otero, creo. Pero, en este preciso instante, lo entiendo –digo, a modo de entradilla, esperando captar la atención del tránsito imparable de gentes, de los niños jugando frente a nosotros, de la mirada atónita de quienes se sienten privilegiados por haber conseguido mesa y sillas en el legendario chiringuito pateíno Pinón Folixa. Ocupamos un espacio en la barra y comprendo que nos odien por vernos sentados, hablando de libros e impidiendo el acceso al Eldorado donde podrán ser atendidos a la busca de esa consumición deseada. Algunos se detienen sin complejos, delante nuestro, tapándonos la visión, mientras observan los precios del chiringuito como ese turista que se para delante de un restaurante de lujo a ver cuánto le puede costar un agua con gas en ese local.



Apuro un poco del estupendo vino Berceo y pienso que si no nos tiran botellas ni ningún otro objeto tal y como contaba Charles Bukowski que ocurría en alguno de sus recitales, los cuatro ponentes que presentábamos los cuatro libros colectivos de Ediciones Alternativas publicados en el último año podríamos permanecer tranquilos. El repóker lo completaba Alegría Blanc que iba de acá para allá, algo cabreada porque Javier F. Granda –imprescindible impulsor del asunto- se había olvidado de su nombre, víctima de los nervios y la presión, sobrepasado por el guirigay y la situación adversa. Estamos en el Pinón Folixa, Día de América en Asturias (en Oviedo), un día festivo, son las siete de la tarde, el sol no se ha puesto y el ruido de los chiringuitos, el bullicio de la gente, campan a sus anchas sin remedio. Tratar de leer algo, de ser escuchado, es una tarea titánica. Y ya se sabe cómo acabó el Titanic. Se trata de observar el comportamiento humano, de contemplar alguna de las muchas hermosas mujeres que nos alegran (al menos a mí) la vista en San Pateo, leer o decir algo cuando me toque el turno, saborear el Berceo y… ¡ya está!



Una hora después no paramos de firmar ejemplares tanto Virginia Gil Torrijos como David Suárez Suarón o el mencionado Javier F. Granda y quien suscribe que, no casualmente, aparece en los cuatro libros. A saber: “[O] Anatomías del Antiguo”, “Barra Libre”, “Ars Moriendi” y el más reciente “Erótica XXI”. El encargado de invitarnos al chiringuito –David Fernández- me recuerda mis ya lejanos tiempos en Radio QK y de mi programa “Club Alternativo” (cinco maravillosos años, aquellas fantásticas fiestas de aniversarios con grupos como The Heartbeats, Feedbacks, Crew! Mamy Carter, Manta Ray, Sangrientos, Soviet Sister o Zombi Zú en concierto). Luego tiene la feliz idea que nos desarma: nos compra un ejemplar para cada uno de sus veinte empleados en el chiringuito. Ahí está ese pequeño trecho que discurre entre las palabras y los hechos. Aún da tiempo a que alguien más se anime, pero el detalle es maravilloso. Espero que lo disfruten todos. Y el San Pateo que viene… volveremos, claro que sí, que habrá más nuevos proyectos.



Javier esquiva oleadas de gente de camino a El Olivar cargado con la caja donde aún quedan unos pocos ejemplares. Ni me importa quién toca ni quién vaya a tocar, son las circunstancias las que nos llevan. Eliges y ya está. Si buscas y encuentras algo, vas. Y cuando existe tanta variedad es posible que te dé igual qué hay ese día. Así estoy, bebiendo mi vino, volviendo a contemplar la expo del local a propósito de “Erótica XXI”, pensando en un relato, disfrutando de la compañía y de la amistad. Quizás podríamos pedirle algo más a las fiestas pateínas -¿un concierto de un grupo que me ponga tipo Editors, Interpol, Chameleons, Black Swan Lane, Ride, Lagartija Nick? ¿una nueva Ella que aplaque mi soledad? ¿recuperar algunas pérdidas?- pero, bueno, tampoco vamos a pedir más de la cuenta, ¿no?
Con trasladarnos a la Corrada del Obispo a uno de los dos chiringuitos, cómodos, bien atendidos, sin amplificadores estridentes y con buen producto, ya tenemos bastante. Bebemos, hablamos, proyectamos nuevas ideas y nos impregnamos del ambiente festivo sin desmadres vanos, sin ese exhibicionismo triunfalista que le invade a las masas malformadas por los realitys. Un placer, una gran noche, sin mirar al reloj, deseando que haya muchas jornadas así.
Casi se me escapa un “¡viva San Pateo!”.

MANOLO D. ABAD


Descubrí a Black Swan Lane por casualidad y han significado mucho, han formado parte de una banda sonora personal que no he podido escuchar durante meses. Ahora, hoy, ya sí, con las heridas del corazón suturadas con olvido, con el siempre necesario olvido. Espero que os gusten: Black Swan Lane “Dust”.


San Pateo (Año 3). - Día 5. "Blues too cool"

San Pateo (Año 3). –
Día 5. “Blues too cool”

He dormido como un lirón. Un descanso necesario que acompaño por un paseo por todo el recinto ferial a pleno sol mañanero. Completo los diez mil pasos del reto de mi programa Samsung Health y me sumerjo en propia burbuja sónica. En casa acostumbra a sonar el blues mucho. De hecho, cuando era el responsable de la programación musical de RPA promoví una hora sólo con blues, que tuvo una gran repercusión cuando, cada sábado, acudía a su cita con el público. Pero hoy necesito a Morphine, uno de mis iconos, no me pregunten por qué. Quizás sea que es la víspera de la presentación en San Pateo, en el chiringuito Pinón Folixa de los últimos libros de Ediciones Alternativas. Cuatro trabajos colectivos donde he tenido el lujo y el placer de haber podido participar. A saber –momento promocional, pueden hacerse con ellos por 10€ el ejemplar en el señero bar ovetense El Olivar- son los siguientes títulos: “[O] Anatomías del Antiguo”, “Barra Libre”, “Ars Moriendi” y “Erótica XXI”. Me relajo un poco a base de rosado navarro y del malogrado grupo estadounidense hasta que llega la tarde, muy perezosa, demasiado perezosa, mientras escribo varios textos…



Me llama Javier F. Granda a eso de las ocho y media para ver si me animo a una nueva jornada pateína. Sorprendentemente, le digo que me guardaré para liarla el miércoles. Tenía apuntado en el Concurso de Rock a Jeff Rosenstock y se me pasó -¡el maldito programa de mano que no tengo!- a Big Daddy Wilson. Con lo cual, me quedo en casa y directo a la cama de nuevo.




Antes, leo nuevas polémicas estériles sobre San Pateo: en este caso, la “de siempre” sobre la programación musical. Siempre suelo parafrasear a ese filósofo urbano que es Harry El Sucio que decía: “las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno”. Yo creo que antes de que la gente expresase sus opiniones musicales sobre San Pateo, deberían hacérseles unas sencillas cuestiones, a saber:
-Dígame el nombre de tres locales en la ciudad que programan conciertos regularmente durante todo el año.
-¿A cuántos conciertos va el resto del año (no vale contar San Pateo)?
-¿Cuándo fue la última vez que se compró un disco?
Creo que con esta pequeña aproximación, podríamos hacernos una idea del valor de la opinión de esos que cacarean tanto y con tan pertinaz desconocimiento.

MANOLO D. ABAD

Todo está mal, la programación de San Pateo está mal, todo está mal, la programación de San Pateo está mal, todo está mal, la programación de San Pateo está mal... Mi papagayo ya se lo sabe. ¿O era un loro? ¡Ay!




San Pateo (Año 3). - Día 4. "El Cartel"


San Pateo (Año 3). –
Día 4. “El Cartel”

Lunes, lunes, es lunes en San Pateo. Las campanas de la plaza de la Escandalera me despiertan con el himno de Asturias a las once de la mañana con implacable puntualidad. Mientras me desperezo de la gran noche de domingo con los Real McCoyson aún en mi cabeza, se me aparece el cartel del pasado año en San Pateo. ¿Se acuerdan? ¿No? ¿Seguros? Sí, ho, esa serie de fotos del gran Ricardo Moreno, con aquella señora algo seria con su acordeón. ¿Ahora sí? Vale. Pues eso me da un poco la idea de las polémicas estériles de cada San Pateo. Nos hemos librado, por fortuna, de Javier Batalla. También hemos resistido aquella nefasta carpa Multichachiguay, a la no menos nefasta Belén Fernández Acevedo, que, de vez en cuando, asoma su siniestra cerviz para recordarnos lo molona que es y todo lo que trabajó en pos de una empresa privada desde su puestín público. Esperemos que las sentencias pendientes de Aquagest salgan pronto para sumirla en un justo y necesario silencio que la acalle definitivamente.



Este año la movida –una de ellas- vino por una empanada de carne con queso. O algo así. Como uno es omnívoro, como que me resulta algo tan estéril como otras tantas polémicas de otros tantos años. Cansinas, redundantes. A propósito: no tengo catálogo este año. ¿Cómo es posible? ¿Alguien sabe cómo es el cartel? Huy, huy, huy…



El número cuatro es el de la mala suerte para los chinos, de forma que, en muchos hoteles y pisos no existe tal número. Es el cuarto día en San Pateo y me decido a aplicarme una desaparición en toda regla, a la china… hasta el próximo lunes, que cantarían Lagartija Nick.

MANOLO D. ABAD


“El próximo lunes” es una canción de un grupo al que no veremos nunca en San Pateo, no vaya a ser que socaven los cimientos de la ciudad como ya hicieran en 1991. Ya he perdido completamente la esperanza, pero, ahora que han recuperado su formación más clásica, aprovecho para verlos en vivo siempre que puedo. Aunque tenga que recorrer muchos kilómetros…


jueves, 20 de septiembre de 2018

San Pateo (Año 3). - Día 3. "Revivir y volver a vivir, ese éxtasis"


San Pateo (Año 3). –
Día 3. “Revivir y volver a vivir, ese éxtasis”

Hay gente que se ha esforzado tanto en encontrar un sitio que cuando llegan y se les pone el folio en blanco (la página de ordenador, vale) no tienen nada que contar y se ponen a hablar del tiempo. Que sí, que hace calor, que hay sol y tal y tal y cual pascual. ¿Para eso luchaste, borraste, eliminaste a tanta gente? ¿Para hablar del tiempo en tu columna?
Sí, hay sol y hace calor. Mira tú. 
Luego, sí, la permanente lucha de la programación tal y cual, que si esto, que si lo otro. Casi como lo del tiempo: todo el mundo sabe, todo el mundo cree. También hay que “tener” un hijo, plantar un árbol y, siempre, siempre, siempre, escribir un libro. Pues, nada, a seguir así de bien. 
Me tomo con calma el domingo, en plan futbolero y la victoria del Real Oviedo ante un equipo que tantas veces nos ha demostrado su odio hacia todo lo carbayón como el Lugo sabe doblemente bien. Va a ser un buen día. 
En el Concurso de Rock que lleva el nombre de Alejandro Espina gracias a una petición popular que impulsé hace unos años –no se pierdan el gran e imprescindible documental “Jandro siempre estarás aquí”- han tenido la gran idea de reunir a tres de los ganadores. Recuerdo muchos años de jurado, también ciertas maniobras de determinados tipejos para dejarme fuera hace ya tiempo, pero, en general, haber disfrutado con las ilusiones sobre el escenario de muchos de los aspirantes. No llego a Bisonte y casi me pierdo un poco de Los Bruscos, es lo que pasa cuando nos ponemos en plan cocinitas y con la tele en pleno carrusel futbolero. Las calles pateínas de domingo no son la barahúnda del sábado y se agradece. Cerveza en el Feijoo y a disfrutar.


Es bueno mirar atrás cuando los grupos se empeñan en reverdecer laureles: lo compruebo con Los Bruscos y me sirve para reafirmarme en el grandioso nivel que hubo en Asturias. Habré de rebuscar entre todos mis cedés tras las fiestas para encontrar algunas de las canciones que volví a escuchar de nuevo con un grupo que, recuerdo, ganó de modo incontestable. Lo mismo que les sucedió a The Real McCoyson, un punto y aparte en el rock asturiano. El rock a dos guitarras que te sumerge en el “efecto feedback”, en unas formas hoy perdidas. La fiereza con la que derrotar a tanta plañidera “americana”, el rock a dos guitarras de electricidad afilada que te lleva al mayor de los éxtasis. El rock, sí, ese rock que tantos desconocerán jamás. El rock que más me gusta. El rock que me sigue estimulando tras tantos y tantos años. El rock que me da vida para seguir luchando aunque haya momentos en que me cueste tanto. Querríamos que los Real McCoyson no desaparecieran, que, de vez en cuando, ofrecieran unas cuantas lecciones magistrales como las del domingo. Para que aprendan algunos que se apropian de esa música y de ese sentimiento como unos vulgares impostores. Seguimos necesitando demostraciones tan bravas y excitantes como las que el quinteto asturiano nos brindó.
Me voy feliz a casa. Me dio igual quién estuvo, si hubo mucha o poca gente. Cuando disfrutas de algo así, sólo uno importa. Perdonen mi egoísmo, porque me da igual todo lo demás. 

MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A.


Seguimos con rock, con el Rock. El australiano, que tanto nos gusta. ¡Hala, a espabilar de una puta vez!

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Con Mando


Crónicas de Vestuario. –
“Con mando”

Tras el varapalo contra el Real Zaragoza y su incontestable recital táctico ante los azules, además del rutinario partido de Copa ante el Mallorca, llegaba el momento de mostrar poder, fuerza, temperamento, ante el Lugo. Y así ocurrió, por fin, como todos los carbayones deseamos, con fuerza, con mando, con poder. En todos estos años escribiendo sobre el conjunto azul no había visto una demostración semejante de poder y de control como la que exhibió el once de Anquela en la primera parte. Ese es el camino a seguir: mandar. Mandar con argumentos, con un despliegue total para anular al rival. Desde la portería hasta el delantero. De principio a fin. 
No es de extrañar que esto ocurriese gracias a la “dobleF”: Forlín y Folch. El regreso del argentino al centro de la defensa fue el fin de las dudas, de todos los titubeos, de la capacidad para resolver los problemas de la forma más sencilla. No liarse: si hay que despejar, se despeja; si hay que jugarla, un pase. Al lado de Forlín, sus compañeros son mejores casi siempre. Un jugador necesario para esa columna vertebral que configura los grandes bloques. La otra “F” es la de Ramón Folch, hombre esencial, casi imprescindible para el entrenador andaluz y que jugó su mejor partido con la camiseta azul cuando más parecía que las dudas lo anulaban. Un despliegue en toda regla: táctico y físico. Estuvo en todas partes, allí donde se le necesitaba y ofreció variables de todo tipo en la creación –quizás su punto habitualmente más flojo donde lució ante los rojiblancos gallegos como nunca-. Con semejantes mimbres, y el aporte de Joselu en una presión incansable que, además, coronó con un gol, el equipo azul se sintió con mando, con fuerza y con temple.
Para el segundo acto, tocó defenderse, quizás demasiado echados atrás y sin un contragolpe letal. Sigue siendo ésta una de las mayores asignaturas pendientes de los asturianos, que no encuentran ni la velocidad ni la claridad en los pases para resolver, para matar, para destrozar a los rivales cuando más sensibles se encuentran. Aprender esta asignatura, que tan bien nos planteó el Zaragoza en la jornada anterior, sería la reválida necesaria para no tener que pasar apuros o estar a expensas de los giros de azar tan presentes en el fútbol. 
Este es el camino. Queda mucho y no es tiempo para la euforia, pero sí para sonreír con esperanza. Un lujo que nos hemos ganado tras tanta travesía de dolores y sufrimiento.

MANOLO D. ABAD

lunes, 17 de septiembre de 2018

San Pateo (Año 3). Día 2. "Si tú me dices ven, no voy ni de coña"



San Pateo (Año 3). –
Día 2. “Si tú me dices ven, no voy ni de coña”

Yo contaba con que León Benavente abrieran la noche en la plaza de la Catedral, pero no. Resulta que cierran, así que a la hora en que tocan uno de esos grupos de pop-rock tan aburridos y prescindibles como los Sidecars (¿o eran los mustangs, o las ducatis, o los maseratis? ¡bah, da igual!) me vuelvo a poner el discazo de Hugo Race y Michelangelo Russo en homenaje a John Lee Hooker y me monto una ensalada multisabores. Me queda un poco sosa, la combinación de los cinco sabores prometía, pero, al final, a pesar de la deliciosa salsa de Cabrales de aliño, me queda… sosa. Pienso en programaciones musicales y pienso en la sal, o en una salsa picantilla. La Mala Rodríguez, desde luego, jamás sería ni sal ni salsa picantilla para mí. Más bien un aliño sobrante. Pero, bueno, da bien en las entrevistas de periodistuquis convencionales que se comen el mundo y aburren a sus lectores con su funcionarial toque, ¿no? ¡La oficina, ay, la oficina y qué lejos queda eso que llamamos vocación!
Mejor me callo y me acerco al Gong a ver a Johnny Penicilina y Los Frixuelos Eléctricos. Estamos en la calle Martínez Vigil, la Calle del Ritmo que cantaron Los Elegantes, y en La Salvaje hay un petazo espectacular para ver a Tigra. San Pateo da para más, para mucho más. La gente que anima la ciudad todo el año también se esfuerza porque las fiestas pateínas tengan color. Contemplo el elevado nivel estético de las chicas que salen del concierto, mientras hablo con Johnny para averiguar a qué hora empiezan. Lo hacen quince minutos después. Fon lleva una férula en su mano derecha pero eso no le impide incendiar un “Rockin´ in the free world”, todas las versiones de Beatles, la de los Stones y ese repertorio suyo donde muestran algunas de sus nuevas canciones. Me dedican un tema por ser un hombre paciente dos días antes. Es grato siempre ser recordado: aún me acuerdo de la primera dedicatoria, en 1991, sala La Real de Oviedo, Lagartija Nick tocaron la versión de Sonic Youth “Mildred Pearce”. Aún me respingo. Lo que se pierden aquellos que sólo van a los grandes conciertos y desconocen el sabor de locales como el Gong. En un momento dado, se va la luz, y el gran Sergio –principal artífice de haber levantado este local- acude presto a resolver el problema. La noche empieza bien.
Son dos pasos hasta la plaza Feijoo donde actúan Los Deltonos como invitados del Concurso de Rock que lleva el nombre de mi querido Alejandro Espina, fallecido demasiado pronto y al que no dejamos de echar de menos. Visita siempre al Bar Feijoo donde Manolo me pone la primera Voll-Damm de la noche. Los recuerdos se alumbran cuando me encuentro con Miguel Fuentes –guitarrista de The Amateurs, Sangrientos, y ahora de Fernández-, con los “manolos” del Paddock, con Magüi, con Alberto Téllez (bajsta de Crew! aquel maravilloso grupo en el que tanto creíamos Paco Loco y yo)… Aunque no pueda olvidar que a los de Muriedas los había visto hace unos meses en la Factoría Cultural de Avilés en compañía del gran Rafa Fustes, tristemente fallecido poco después. Personaje fundamental de la noche malasañera del Madrid de finales de los ochenta y principios de los 90, un montón de bandas relevantes de la época (Los Enemigos, Nada Surf, Los Coronas, Vancouvers, Def Con Dos, Commando) le rendirán un emotivo homenaje en dos días en la sala Sol. Irremediablemente recuerdo muchas de esas veladas madrileñas en su compañía, cerrar La Vaca Austera, el Flamingo, con una botella de whisky y la mejor selección musical, aquella jornada en Prado del Rey, él grabando como extra de Los Deltonos a la armónica, yo como teclista –milagros del playback- de los Amateurs… Vivir, vivir, vivir. Y no trates de recuperarlo: lo viviste y si no, jódete.




Me voy que empiezan León Benavente en la plaza de la Catedral, algo inaudito si tres años antes se lo hubiera dicho a Luiggi Tuddermis cuando actuaron en lo que entonces era todavía La Antigua Estación y hoy es La Salvaje, pero siempre mi casa. Me encuentro con Alejandro, Marcos y David en la Belmontina –te pillas el litro a mejor precio allí, cojo dos- y vamos al lío. El lío es un conciertazo, claro. A mí es que me gustan mucho. Ya sé que no es muy popular eso del grupo que logró asomar la cerviz por encima de la miseria, pero a estas alturas de la jugada, pueden darle por saco a todo el mundo. Suenan como un cañón. Estoy en primera fila con Hermann y unas chicas que dudo sepan qué significa la palabra post-punk ni quien era Paloma Chamorro ni mucho menos Killing Joke. Pero da igual, juventud divino tesoro. Ríen en libertad. Bien, joder. Me alegro por Abraham Boba –extraordinario letrista y maestro de ceremonias del que aún sigo escuchando sus discos en solitario- y, sobre todo, por el moredense, por Luiggi, que no parará de “firmar autógrafos” (voy a llamarlo así, ¿vale?) en el Diario Roma donde vacíamos dos botellas de espumoso el gran Luis Salgado y quien suscribe. Me voy para casa tarde, es sábado, joder… La basura se acumula en la plaza de la Catedral. Me permito pegarle un par de patadas a unas botellas de plástico y vuelvo a sentirme como un adolescente. 
En mi mente –sólo en mi mente- suena una canción de Iggy Pop: “Hideaway”.
MANOLO D. ABAD



Venga, pues va el acompañamiento musical: “Hideaway” por Iggy Pop. 
“They say: So what/ I say: So this"


domingo, 16 de septiembre de 2018

San Pateo (Año 3). Día 1. "La Orquesta Pirata"

San Pateo (Año 3). –
Día 1. “La Orquesta Pirata”.

Tres días, tres. Y, después, descansé. O eso creía.
Que las cosas han cambiado en San Pateo se manifiesta en el hecho de que nuestra querida Concha Quirós da el pregón. Una mujer de Oviedo, de nuestra ciudad. Una mujer culta y trabajadora, que convirtió junto a su sobrino Alfredo a la Librería Cervantes en un templo de la cultura. Esto es lo que ha traído el tripartito del caos: el reconocimiento de una enorme labor en pro de la cultura. Los que escribimos y publicamos, libres e independientes, nunca estaremos lo suficientemente agradecidos. Frente a las grandes corporaciones, el trato de una cultura cercana, personal. A Concha la queremos mucho y no se me ocurre mejor persona para representarnos. Lejos están personajes tipo Carmen Alcayde que aterrizaban en la ciudad a dar un pregón de la mano de Gabino de Lorenzo. Sí, hay diferencias: del rosa al (supuesto) caos. De los pufos a pagar las deudas. 
Luego venían las actuaciones, la apertura de San Pateo. Oleadas de gente, mucha gente. Pero mayor era mi cansancio. Lo único que aprendes con los años es que una retirada a tiempo siempre es una victoria. Aunque me tenga que perder el conciertazo de la Lata, rock espacial, un Kevin Shields para embriagarse. Pero no. Me reclama mi madre y hay que estar con ella. Nos vemos una peli, discutimos un poco de política y… ¡a dormir! Eso creía yo, iluso de mí.
A pesar de las enormes barricadas que ocupan La Losa con las necesarias obras para sanearla, a las once y media de la noche comienza el show de la Orquesta Pirata. Un grupo itinerante, sin permisos ni control que sitúa sus bártulos a su antojo y nos ofrece una sesión extra de esa pachanga que me saca no ya sarpullidos, sino directamente un cáncer de los peores. Doy vueltas en la cama, sudo a mares y albergo instintos homicidas de lo peor. Si a las tres de la mañana no acaban, bajaré con el cuchillo más grande que haya en la casa de mi madre y trocearé como si Jack El Destripador hubiera renacido en mi ciudad. Bueno, no, me habría conformado con ponerme los auriculares a todo pasto para dejar de oír la basura pachanguera que alimenta las peores pesadillas. 
Debería haber salido e incluso ver a Neneh Cherry. Pero no: la Orquesta Pirata volvió a reaparecer, con sus mediocres letanías, con su tortura musical. Una tortura evitable. ¿Qué sentido tiene esta gente molestando a una vecindad? Sin permisos, sin control, eso sí que es caos. Hasta a mi madre le subió la tensión. Y maldita la gracia que me hizo.

MANOLO D. ABAD


La recomendación musical, sí, hoy otra vez Australia on my mind. Una recomendación de vida: no quiero -ni pienso- cambiar. Quizás me lleve a mí mismo por delante, pero no sin antes haber dejado un testamento como los Drones cada vez que se suben a un escenario... (Si esto no te pone, dedícate a OT o a cualquier otro simulacro de música parecido).

sábado, 15 de septiembre de 2018

San Pateo (Año 3). Día 0. "¿Por qué yo?"


San Pateo (Año 3). -
Día 0. ¿Por qué yo?


Me había propuesto no volver a este diario pateíno nunca más, que bastantes disgustos me genero cada vez que abro la boca o escribo algo. En fin, en este mundo están aquellos de escritura light, quedabienes que, quizás, con un poco de estilo, pueden hacer fortuna o, simplemente, seguir publicando como una ladilla intrascendente que se rasca de vez en cuando sin que moleste en exceso e, incluso, en algún momento dado pueden servir de muleta en la que apoyarse si hay zozobra; en el otro extremo, huuum, pasen y vean, que vuelvo a reincidir en este terrible diario que tantos disgustos va a darme.

Comencé el martes 11S con buenos propósitos: revisé el texto sobre la selección española que me habían publicado en el periódico "El Comercio" y volví a preguntarme el porqué de esa foto de hace diez años en el texto. Máxime cuando hace dos habíamos hecho una sesión nueva, con mi careto más o menos actualizado. Si me sacaran una ahora, se habría observado la progresión del blanco en mi perilla. Poco más. Quizás por ello reincidan en esa añeja foto. Tarde futbolera sin más aspiración que comprobar que la Copa es el torneo maldito del Real Oviedo y que La Roja pinta muy bien. Animado por el set (6 a 0 a los croatas, recientes subcampeones del mundo), me decido, al fin, a acercarme a ver a los norteamericanos de Frisco The Fresh & Only' s a la siempre grata Lata de Zinc. Rock americano de guitarras con sabores psicodélicos (en algún momento aparecieron las esencias de Rain Parade) que me deja satisfecho y sin pensar más que en el disfrute y una buena compañía. El placer de conocer gente nueva, de airearse y de seguir tratando de eliminar los últimos restos del pasado naufragio que lleva demasiado tiempo aún instalado en mi corazón.

Bueno, amanece el miércoles con el ruido de las puñeteras obras, con esos misteriosos horarios de Pepe Gotera y Otilio que despiertan a las ocho de la mañana y te dejan en paz dos horas más tarde. Un verdadero enigma que se repite con constante contumacia... Hoy tenemos presentación del tercer libro colectivo de Ediciones Alternativas publicado en 2018 (¡vaya ritmo que nos ha marcado Javier F. Granda este año!) "Erótica XXI" en El Olivar y me ha tocado entrevista radiofónica por teléfono para el programa de RPA "El Tren". Aún quedan dos horas para las 13:45 en que mi móvil sonará y me entretengo escuchando los dos discos del grupo americano que les he comprado la noche anterior -The Fresh & Only's- mientras me dedico a algunas necesarias limpiezas caseras. Cuando me encuentro en plena faena con la cocina, desengrasante en mano como un Harry El Sucio en cruzada de saneamiento del hogar, recibo la llamada del periodista de TVE (y escritor) Ceferino Montañés para ver si hacemos la entrevista que para el informativo regional sobre mi quinto libro "Rec-Capitulación" teníamos pendiente hace semanas. No puedo decir que no y consigo grabar en una soleada, mágica plaza del Fontán la tele, antes de recibir la llamada radiofónica. Las encadeno, cuesta cambiar de registro, pero solvento el envite con garantías. O eso me parece a mí.

Por la tarde, la presentación de "Erótica XXI". Encuentros con algunos de los 21 autores, fotos del colectivo para la prensa y mucha gente. Luego, al Vicen's, del que me voy pronto dado que el grupito con el que estoy no parece muy interesado en que les cuente una mínima historia. Vuelvo a dormirme con una película... a mí esto no me pasaba hasta hace unos meses. ¡Brrr!

Consigo hacer oídos sordos al extraño despertador de la obra del piso de al lado y alargo un extraño sueño... Jorge Alonso me dice en un whatsapp que si nos tomamos unas en la tarde del jueves, antes de una de las clásicas noches de jam del Gong. Dudo, pero, al final, vuelvo a caer. Casi no voy a salir en este San Pateo, de modo que... ¿por qué no? Me aprovisiono con unas cuantas botellas de "Viña Ardanche", un Navarra tresbés tan sabroso como adictivo y espero mientras me preparo algo de cenar. Llega Jorge bastante tarde y ya sé que vamos a liarla bien. Tercera noche consecutiva. Cerca de tres horas hablando, bebiendo y escuchando discos sin parar, poniéndonos al día y, luego, rumbo al Gong, que está casi lleno con la jam. Dos cervezas después, viene el bueno de Ángel Miguel a saludarnos a Jorge y a mí, ambos en la parte de atrás del local. El postconcierto provoca un desagradable encuentro con un espectro del pasado. Pienso en lo que Alonso me contó sobre las giras de los Beasts of Bourbon, cuando recordábamos las muertes en este año de Spencer P. Jones y Brian Hooper (además del Bad Seeds Conway Savage) y decido no cabrearme más con el sujeto e irme a casa. El viernes arranca San Pateo y siento una inmensa pereza ante ese arranque. A fin de cuentas, el día 0 ha durado tres jornadas, bastante más de la cuenta que debería haber sido.
Empezando así, ¿cómo acabaré?

MANOLO D. ABAD
Foto The Fresh & Only's: M.D.A.

La recomendación musical... Conway Savage. Nunca te volveré a ver, nunca. Un bonito propósito...

Parajes oscuros


El Tocadiscos. –
“Parajes oscuros”

NEON LIGHTS “A slice of life”
ACNL
9 canciones. 10€


Los murcianos Neon Lights son una de esas pocas formaciones del panorama español que se atreven a comunicarse a través de géneros como el postpunk, el dream-pop o el shoegaze. En su segundo álbum, ya muestran su vocación de oscuridad y tinieblas desde la portada del disco, que recuerda a New Order o Joy Division y las esencias de los diseños del legendario sello Factory.
Dividen en dos partes su elepé, como en los tiempos vinílicos de las caras a y b. Inician su trayecto con temas más en la onda del dream pop, de paisajes etéreos e incluso hipnóticos (el enigmático “Never wanted to have a proper job” o el muy logrado y sugerente “An interlude: the end of something”) para, en un crescendo de mayor intensidad, afilar sus guitarras a territorios más claramente post-punk con reminiscencias de los mencionados Joy Division, Cocteau Twins o The Chameleons en canciones muy conseguidas como “Twirling the twilight”, “Idle”, “A part in the play/ A Slice of life (I)” o “A slice of life (II).
Neon Lights consiguen en este trabajo seguir indagando en su rock de lúgubre melancolía, de paisajes oscuros y ensoñadores con gran agilidad y una paleta estilística siniestra que hará las delicias de los amantes de esos sonidos oscuros tan injustamente olvidados en estos tiempos.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 22 de septiembre de 2018

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Entrevista en el programa "El Tren de RPA" sobre el libro colectivo "Erótica XXI"

Ayer miércoles 11 de septiembre me entrevistaron a propósito del libro colectivo "Erótica XXI".
https://rtpa.es/audio:El%20tren%20de%20RPA_1536670183.html

Anita Lane "Do that thing"

martes, 11 de septiembre de 2018

Re-Evolución

Crónicas de Vestuario. –
“Re-Evolución”

Nada mejor que un escenario de la historia y el tronío del estadio Wembley para que Luis Enrique Martínez mostrase su proyecto de La Roja al mundo. Hablaba el seleccionador asturiano de una “evolución” en el estilo, pero, también, podríamos añadir el término “revolución”. Ambos conceptos se unieron para que la ilusión regrese.
La selección había encontrado su estilo, su identidad en lo que se denominó el “tiqui-taca”, pero necesitaba adaptarse a nuevos retos, mejorar, de ahí el que Martínez introdujese el término “evolución”. Porque, como se había comprobado en los últimos años de Del Bosque y en la paupérrima propuesta del torpe Fernando Hierro, el reverso de aquel fútbol de toque brillante, era el de un grupo adocenado que pasaba y repasaba el balón sin sentido ni profundidad, ralentizando el juego y favoreciendo las defensas de todos los combinados. El barroquismo tan caro a los españoles, se había tornado en un churrigueresco recital de pases de seguridad, en una desesperante lentitud, en la absoluta falta de profundidad y de remate e, incluso, en la fragilidad defensiva que flaqueaba ante equipos que sabían hilar contraataques letales en tres pases. Ante eso, el conjunto español mostró en su debut en esta nueva (y trepidante) competición de la Liga de las Naciones una cara nueva. Rapidez, verticalidad y remate, como ejes de un juego donde el pase deja de ser excusa y vuelve a convertirse en recurso. 
Reponerse al primer golpe de los ingleses, que repitieron uno de esos contraataques letales en tres pases, supuso mostrar la fortaleza que nos había faltado en el desgraciado último Mundial. Si hemos de poner nombre a algunos protagonistas, hablar del extraordinario rendimiento de De Gea, de la batuta sensacional de un Thiago Alcántara al que no quiere su entrenador en el Bayern –el croata Niko Kovac-, de la esencial recuperación de Saúl Ñíguez –sólo un preparador tan poco dotado como Hierro pudo permitirse el lujo de prescindir de él-, o del volver a disfrutar de las cabalgadas por la banda derecha de un Dani Carvajal estelar (que se enfrenta en su equipo a la efervescencia de Odriozola). Además de lo de Iago Aspas, toda una demostración de que Martínez es capaz de rectificar por el bien de la selección. La Roja no podía permitirse renunciar al gol y la versatilidad ofensiva del gallego. Otro acierto más.
Mantenerse y mejorar es siempre el reto. Hemos visto a una Roja distinta y a unos jugadores motivados, desde los veteranos hasta los más jóvenes. Lo mejor para afrontar el reto de brillar en una competición tan intensa y sugestiva como la Liga de Naciones. Evolución y revolución unidas para perfeccionar un estilo que hace soñar con una nueva época dorada.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 11 de septiembre de 2018

lunes, 10 de septiembre de 2018

Pasado mañana en Oviedo


A Tiempo

Crónicas de Vestuario. –
“A Tiempo”

Llegaba el conjunto azul a su encuentro contra el Real Zaragoza tras tres jornadas que habían servido para desatar la ilusión de la hinchada. El equipo aragonés –uno de los que tradicionalmente se le dan mal al Real Oviedo- vino a darle una tremenda cura de humildad a los de Anquela, desde la base de un repaso táctico total de los de Imanol Idiákez, que tuvieron, además, el acierto necesario en momentos clave para desarbolar de principio a fin a los carbayones.
Sorprendió el planteamiento del entrenador maño –hermano del que fuera jugador azul Íñigo Idiákez- por su atrevida propuesta, algo que no suele ser la norma en una Segunda División donde mandan la precaución (a veces, excesiva) y las defensas férreas y aguerridas. Los tres puntas del cuadro aragonés –Álvaro Vázquez, Marc Gual y Jorge Pombo- realizaron un trabajo extraordinario de presión en la salida de balón del Real Oviedo que anuló por completo su creatividad durante la mayor parte del primer acto. El gol del Zaragoza llegaría en un balón largo que superó por completo a la defensa carbayona y remató Vázquez con brillantez, además de dejar en evidencia a un Carlos Hernández que firmó su tarde más aciaga desde que viste la camisola azul. Tuvo una Yoel Bárcenas que no pudo culminar y el equipo ovetense se fue a vestuarios lleno de dudas.
Parecía que en la segunda parte el once azul podría levantarse. Saltó al campo más decidido y con un empuje que acorraló a los de Idiákez hasta la llegada del gol de Verdasca en el minuto nueve que abrió el camino para la desesperación. Allí se encontró a gusto el equipo maño que machacó sin piedad, tal como siempre resaltamos que se debe hacer en el deporte de competición. Los aragoneses tienen aprendida esa lección y encajaron otros dos más a los azules. 
Cantaba Nick Cave “Accidents will happen” y cierto es que podemos tomarlo así: un borrón, un accidente, en la larga travesía de la temporada. Resolver los problemas defensivos, analizar las dudas en la salida de balón que el planteamiento maño provocó, pensar más en los ataques por las bandas, creer en la mejora en el remate y, quizás,… volver a plantar unos ajos en cada una de las porterías del Carlos Tartiere. Y machacar cuando haya la opción de hacerlo, no contemporizar cuando se entra en ventaja. Hay tiempo para levantarse, hay tiempo para creer. Y, con una afición como la azul, que animó a los suyos en las duras, como las hinchadas de verdad, las grandes, sólo cabe esperar que, pronto, con valentía y fe, pueden llegar más noticias positivas.

MANOLO D. ABAD

domingo, 9 de septiembre de 2018

Long Distance Operators "Stones from heaven"



"Stones from heaven"
Every falling leaf
Cada hoja que cae
Every falling bird
Cada pájaro que cae
Ghosts of heaven here on earth
Espectros del cielo aquí en la tierra
Holding my breath
Abrazando mi respiración
She´s keeping my word
Ella conservó mi palabra
Too many bridges already burn
Demasiados puentes aún ardiendo
Swept out to sea
Barridos hacia el mar
In a fall from grace
Caídos en desgracia
Shipwrecks bury our mistakes
Naufragios construidos sobre nuestros errores
Like the memory of you and I
Como la memoria de ti y de mí
All my life I´ll wonder why
Toda mi vida me preguntaré por qué
A promise kept
Una promesa guardada
Something lost
Algo perdido
I don´t regret it
No me arrepiento
I´d do it all over again
Volvería a hacerlo
And in the end we know why
Y al final, sabríamos por qué
You and me ran out of time
Tú y yo corriendo más allá del tiempo
Every falling leaf
Cada hoja que cae
Every falling bird
Cada pájaro que cae
Stones from heaven fall to earth
Piedras desde el cielo caen sobre la tierra
Fall to earth they
Caen sobre la tierra
Fall to earth
Caen sobre la tierra

Vigor Canalla


El Tocadiscos. –
“Vigor canalla”

PERRO “Trópico Lumpen”
Miel de Moscas
10 canciones. 10€.


Siempre resulta reconfortante encontrarse con bandas como los murcianos Perro que no se toman demasiado en serio a sí mismas, sin que eso suponga perder un ápice de fuerza ni que vaya en detrimento de un trabajo sólido, concienzudo y coherente con sus personales postulados. En su tercer álbum se embarcan en las poliédricas visiones del post-punk que acaban saliendo por diferentes lugares, con el humor y la ironía afilados (la surrealista “Cronobeicons”) desde las aristas más crudas a hipnótico krautrock (la desternillante –por su letra- “Supercampeones”, donde parecen Tangerine Dream en lo instrumental) pasando por el frenesí ansioso, casi punk-rock, de “Pickle Rick” o la fuerza desatada de “El Sereno”.
“Trópico Lumpen” quizás sea el más consistente de sus tres trabajos hasta la fecha, donde mejor emulsionan todas sus múltiples intenciones y en el que consiguen desarrollar un sonido enérgico y energético, mucho más maduro. Abrazando las líneas del rock industrial al post-punk pasando por la new wave más punzante y sin perder nunca de vista el referente del krautrock con el que se manejan a las mil maravillas, los murcianos Perro se consolidan como otra de esas interesantes propuestas que huye de lugares comunes en la independencia estatal y que marcan un terreno propio y con una marcada personalidad.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 8 de septiembre de 2018


jueves, 6 de septiembre de 2018

"Barra Libre" en el programa "Autofoto" de Radio Kras


Ayer miércoles 5 de septiembre, estuve junto a Virginia Gil Torrijos y José Yebra hablando del libro colectivo "Barra Libre" en el programa de Javi Zurrón en Radio Kras "Autofoto".

Si os apetece escucharlo, lo tenéis en este enlace:
https://www.ivoox.com/autofoto-125-barra-libre-audios-mp3_rf_28379915_1.html





lunes, 3 de septiembre de 2018

Conway Savage (1960-2018)




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sábado, 1 de septiembre de 2018

Shock Rock


El Tocadiscos. –
“Shock Rock”

ATOM RHUMBA “Cosmic Lexicon”
El Seguell del Primavera
11/12 canciones. 14€


Al margen de cualquier imposición, siguiendo sus propios tiempos creativos, siempre ajenos a esa sobreexposición parece que obligatoria, los vascos Atom Rhumba regresan tras su anterior “Gargantuan Melee” (2011) con ánimos renovados para plasmar un nuevo trabajo con su consistencia e intensidad habituales en unos presupuestos sonoros peculiares y arrebatadores. Y es que en su batidora personal se mezclan el garaje-punk, el swamp rock, el funk infeccioso, la psicodelia o el punk-rock con la naturalidad de quien conoce el terreno que pisa y sabe aplicar las dosis necesarias para poder deslumbrar sin efectismos, con una visión poliédrica compacta e indisoluble.
Todo ello sin perder de vista cómo cada canción encuentra su punto de coherencia dentro del conjunto, desde el extraño romanticismo de “Tejedor de misterios” a la trepidación de “Fat Jackson” hay territorios diversos donde elegir y sorprenderse: la sugestiva “The sea in you”, la cortocircuitada ,infecciosa, imparable “Voy cableado”, la psicodelia sostenida por un bajo que cruje con potencia post-punk para crear un tenso climax en “Tumba gris”, el rock espacial sucio pero evocador de “Pompas de sangre y miel”, o ese “You´re the only story”, una de esas irresistibles combinaciones de fuerza y ritmo tan pegajoso como desbordante y salvaje (y ese maravilloso saxo, uf, tremebundo).
Tras más de dos décadas de existencia, Atom Rhumba representan una de esas cimas de aquellos que van a su bola. Una verdadera e ineludible maravilla.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 1 de septiembre de 2018