viernes, 28 de abril de 2017

The Handsome Family "True Detective (1) Intro"

Jueves 4 de mayo de 2017, 21 h., en el Teatro Palacio Valdés (Avilés)

miércoles, 26 de abril de 2017

Camuel (1956-2017)


Odio París "Ya no existes"




Fue tu falta de valor
Lo que impidió que esto avanzara,
y ya no estás.


Y no consigo entender
por qué te digo escuchando

si ya no existes.


Eres sólo un rumor,

un cigarro de insomnio,

nada más.

Un recuerdo a evitar,

frío a media mañana,

sólo eso.

Y no volveré a esperar
la llamada que no llega,
nunca más.

Y no te deseo mal,
ya no te deseo nada

porque has muerto.

Cintia Lund "Don´t cry for me Manhattan"



Grises "Laberinto"




martes, 25 de abril de 2017

Efervescencias





 
Crítica. Música. -
Efervescencias”
TREPÀT + LAS ODIO
La Salvaje, Oviedo.
Sábado, 22 de abril de 2017.

La noche en La Salvaje nos ofrecía la posibilidad de comprobar el pulso de dos bandas emergentes llamadas a destacar en los próximos meses: las madrileñas Las Odio y los granadinos Trepàt. Formaciones bien distintas pero unidas por su proyección, mostraron sus grandes posibilidades para llegar a públicos más amplios.


Abrieron Las Odio, el cuarteto madrileño que recrea con frescura aquellos tiempos primitivos de la movida madrileña, cuando surgieron Kaka de Luxe. En esa vía de punk chatarrero explotan todas sus posibilidades sonoras. Saben sonar cavernícolas, básicas y también dotar a esas elementales composiciones una visión irónica y desprejuiciada que nos asoma a ese universo femenino que tanto echan de menos muchos en la escena patria. Están arrancándose pero ya se muestran con una envidiable frescura.


A los granadinos Trepàt nos los descubrieron en el añorado Prestoso Fest y su huella ha ido creciendo con sus últimos pasos. Hipnóticos, dominando los ritmos de su shoegaze que se contagia y se envuelve en unas atmósferas cargadas de densidad, moviendo con maestría sus múltiples argumentos, consiguen arrastrar a una fiesta completa al centenar de asistentes. Una propuesta con mucha sustancia, muy bien trabajada y que comunica hasta el paroxismo, tanto en sus inapelables acelerones como en sus momentos más contemplativos. A seguir muy de cerca por todos aquellos ávidos experiencias excitantes.

En definitiva, una estupenda oportunidad para comprobar cómo la escena estatal se renueva con nombres de mucho interés, propuestas sólidas y dignas de mención.

MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A.
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 26 de abril de 2017

domingo, 23 de abril de 2017

De libros y discos

 

Vinilo Azul. -

De libros y discos”


Ya están aquí de nuevo: el día de las tiendas de discos y el día del libro casi juntos, embarcados en una unidad de destino en lo universal que pretende abocarlos al fin. Huyendo de esa muerte que tantos profetas se empeñan en adjudicarles. Luchando por hallar un nuevo sentido en un mundo global, digitalizado, sin personalidad, monótono. Una sociedad del silencio que sólo grita tras el anonimato de herramientas infernales como twitter mientras agacha la cabeza ante una realidad diaria que es incapaz de enfrentar. Sin reflexión, obstinados en quemar momentos, en protagonizar partículas de segundos en milimétricos espacios, en trascender dentro de una miserable cajetilla llamada teléfono móvil. No eres nadie si no has cumplido la traida mágica (de la petulante estupidez, añadiría): publicar un libro, plantar un árbol, tener un hijo. ¡Ja!

La cultura en España lleva mucho tiempo recorriendo páramos que la conducen al abismo. Una cultura que no gusta a los políticos, que prefieren una masa aborregada por programas televisivos de zafio estilo y que, encima, se ha sepultado por una generación ansiosa del gratis total -falacia absurda que engorda las cuentas de las compañías de telecomunicaciones- engañada en su total ausencia de una mínima formación en humanidades que los manda a esta nueva selva para lo que no están preparados, incapaces de ver más allá de unos árboles que les impiden ver el bosque.

Entretanto, los políticos son incapaces de mirar más allá y encontrar soluciones. Quizás, como bien apuntaba Juan Soto Ivars en uno de sus artículos, sea menos el impuesto sobre la cultura que, como ya se está trabajando en Alemania (¡qué pena que, entre tanta copia, no se imiten las buenas ideas que funcionan!) el trabajar con las operadoras de telecomunicaciones para compensar a la cultura de tanto como se coge de ella.

Son días, pues, para la reflexión mientras nos preparamos para aprovechar y hacer unas comprinas de discos en nuestras tiendas, incluso darnos el gustazo de una golosina de esas que muchas discográficas se empeñan en publicar para el 22 de abril. Y, por supuesto, nuestra cita ineludible en Oviedo con nuestros hogares que son la Librería Cervantes y el Café-Librería Santa Teresa para leerles unos relatos el lunes 24. A mí me tocará, en sesión doble, comparecer en la mañana en Cervantes -a eso de las 12:30 h.- y en Santa Teresa por la tarde, a las 18:30h. ¡Allí nos vemos, nos escuchamos, nos leemos!

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 23 de abril de 2017

sábado, 22 de abril de 2017

Nervios, sudor y sufrimiento

 

Crónicas de Vestuario. -

Nervios, sudor y sufrimiento”


Enroscados en la dinámica de una final casera de aquí a final de temporada, de una irreversible montaña rusa donde el conjunto azul muestra dos caras totalmente opuestas, todo se decide en una espiral de nervios, de músculo, de emociones al borde de la histeria, de poca claridad de ideas, de esa épica de la que tanto se ha nutrido el Real Oviedo en estos últimos años de su vida.



Enfrentadas dos memorables rachas, la de los azules en casa, la de los oscenses invictos en diez jornadas, el choque se planteaba con los argumentos de las grandes ocasiones. Ese enorme entrenador que es Anquela trató de llevarse al conjunto de Hierro a su terreno. Una maraña táctica donde el balón jamás llegase a su área, donde el combate se dirimiera como si se tratase de uno de esos pulsos mano a mano que Sylvester Stallone patentase en su película de 1986 “Yo, el Halcón”. Veinte minutos de músculo sin peligrosidad para ninguna de las áreas. El once azul, mutante como pocos, asumió el reto con la esperanza de que llegase uno de sus célebres zarpazos, que llegó con un remate extraordinario del gran David Costas.



Pero el fútbol es un juego de azares a los que no se debe alimentar. Y llegó ese momento de quiebra, en esta ocasión propiciado por un errático López Amaya, árbitro que deambuló por el césped del Tartiere incapaz de mantener un mínimo control y que se coronó con la expulsión del fogoso y digno heredero de la garra de Gorriarán y Sañudo, el cántabro Christian Fernández. Roja directa hiperbólica y a decantar la partida del lado aragonés, para el que había resultado talismán en los cuatro encuentros anteriores en los que les había arbitrado, con cuatro victorias de cuatro choques. Por supuesto, un equipo tan macizo y bien hecho como el de Anquela no desperdició su ocasión y en el 68 Carlos David obraba un empate que parecía imposible en un pulso once contra once.



La grada, siempre la grada, a falta de ideas en el banquillo, trató de llevar en volandas al equipo. Susaeta, asociado con Diegui Johannesson, devolvía la profundidad a los azules. No dejamos de preguntarnos, no dejan de preguntarme muchos amigos, cómo es posible que no juegue el brillante lateral hispano-islandés. Diegui sería, precisamente, en otro de esos guiños del destino, quien provocase la oportunidad del penalty, que, finalmente, marraría un Toché al que no dejó brillar el planteamiento de Anquela.



Nos abrazamos a la épica del sufrimiento, a un dolor injusto, a la esperanza sin resolver. Al final, un punto, sólo un punto, final de una magnífica racha. Y las necesidades, las urgencias exhalando un aliento nervioso, incesante. Sudor frío. Va a haber que volver a rearmarse, una vez más y conservar la cabeza fría y las esperanzas en lo más alto en esta prueba constante a ocho jornadas que se prevén apasionantes.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 22 de abril de 2017

 

Jonathan Álvarez


Vetusta Blues. -
Jonathan Álvarez”

Que la existencia nos pone muchas veces a prueba es un hecho. Negarlo es negar la propia esencia de la vida. Pero, a veces, cuando comienzan a llover piedras, la tormenta es demasiado fuerte como para superarla uno sólo. Por muchos esfuerzos que se hagan, el torrente se empeña en arrastrarnos sin remisión al fondo del precipicio. Algo así le debió ocurrir a Jonathan Álvarez, que ha protagonizado en Oviedo una de esas historias que aún nos permiten creer en la humanidad de las personas y de las instituciones.

La marea de podredumbre de esta sociedad española corrupta, ignorante y envilecida parece no tener fin y destroza cualquier esperanza hasta que te encuentras un caso como el de Jonathan Álvarez. Como si se tratase de una película de Aki Kaurismäki, a Jonathan las desgracias le llegaron una detrás de otra: enfermedad, quedarse sin trabajo, la madre de sus tres hijos que le abandona. ¿Alguien da más? Pues, sí. También le quedaba el quedarse en la calle, algo que gracias a que las tornas en Oviedo ya no son las de los “principales”, las de los privilegiados, las de las tarjetas blue, gracias a eso, Jonathan Álvarez ha podido seguir teniendo un techo donde poder criar a sus tres pequeños de tres, seis y siete años. Y ha estrenado un nuevo piso en la Corredoria hace unas fechas.¡Estas son las noticias que necesitamos! Las de un buen hombre que sólo quiere ganarse el jornal haciendo lo que mejor sabe -conducir un camión- y mantener a sus pequeños. Con honradez y laboriosidad. Sin privilegios. Sin robar trajeado como todos esos ladrones de guante blanco que tanto han proliferado en esta España de nuestros dolores en estos dos últimos decenios.

Hace años, mientras preparaba un dossier sobre el mencionado director de cine finlandés Aki Kaurismäki para la revista “Ruta 66”, pude leer entre todo lo que me había seleccionado José Luis Cienfuegos para aquel artículo unas declaraciones del finlandés a propósito de su film “Ariel”, en las que comentaba que, al final de la película, decidió apiadarse de su protagonista, al que había hecho pasar todo tipo de penalidades. Quizás en la vida ocurra también así: que, tras la tormenta de piedras, llegue la calma, la paz, para tener la posibilidad de emprender el camino hacia adelante.

No me cabe la menor duda de que Jonathan Álvarez, que va a recibir la ayuda de su nueva empresa para conseguir el CAP y reanudar su trabajo, no va a defraudar a quienes han creído en él. Y que su ejemplo permanecerá como el camino a seguir en este mundo que, en ocasiones, se empeña en ser tan cruel. ¡Mucha suerte, Jonathan!

MANOLO D. ABAD
Foto: EL COMERCIO
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 22 de abril de 2017

viernes, 21 de abril de 2017

The Traveling Zoo "1982"


Ángel Petisme "Además nos votaréis"




Iggy Pop "Shades"



¡Felicidades en su 70º cumpleaños, Mr. Osterberg!

jueves, 20 de abril de 2017

Viva Suecia "A dónde ir"




The Inmates "Dead red roses"



As i walked out
she took me at my word
I`ll be gone when you get back
Was the last thing i heard

Empty spaces in the wardrobe
snow white folded sheets
Dead red roses in the
jar on the mantlepiece

A love that spawned
We thought could never die
But it burned itself right out
In the wink of an eye

And its so,that you dont miss
What you got till its gone
Dead red roses made me see
What i had done

Dead red roses,
Dead red roses
For the love that died
Was enshrined Dead red roses

She begged and she pleaded
Baby please stay
And i heard her start to cry
As i walked away

I should have turned around
Ohh but i kept right on
Dead red roses is all i have left
Now she has gone

Dead red roses,
Dead red roses
For the love that died
Was enshrined Dead red roses

At night,cold and dark
And i feel so alone
Seems theres a hole up in the sky
Where the sun was shone

When i close my eyes
I see her pretty face
When they open
Dead red roses are in her place

Dead red roses,
Dead red roses
For the love that died
Was enshrined Dead red roses

Dead red roses,
Dead red roses
For the love that died
Was enshrined Dead red roses

The The "Voidy numbness"



Can't love or be loved
Can't touch or be touched
And he's lonely
He can't love or be loved
Can't touch or be touched
Yes he's lonely
And now he's all stressed up
With nowhere to go
He's drunk 25 pints of Amoco
Numbness
Voidy numbness
Got the numbness
Voidy numbness
Another drink, another girl
Another life in another world
He's a phony
Well, well, he ain't superstitious
But he's feeling mighty strange
That wrinkle, tinkle tink
Of no-one on the phone again, again
Quit drinking the drink, jump on the train
He gotta watch the rain beat upon the rain
He gotta feel his shame beat upon his shame
He gotta know his pain by it's real name
Know his pain by it's real name
Numbness
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness

 
 
Voidy numbness
Can't love or be loved
Can't touch or be touched
Yes he's lonely
 
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness
Numbness
 
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness
Numbness
 
Voidy numbness
Numbness
Voidy numbness
Voidy numbness
Voidy numbness

miércoles, 19 de abril de 2017

The Hold Steady "Stay positive"



(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)

I gotta lotta old friends that are gettin' back in touch
And it's a pretty good feelin, yeah it feels pretty good
I get a lotta double-takes when I'm comin' around the corners
And it's mostly pretty nice, yeah it's mostly pretty alright

'Cause most kids give me credit for being down with it
When it was back in the day, back when things were way different
When the Youth of Today and the early 7 Seconds
Taught me some of life's most valuable lessons

There's gonna come a time when the scene'll seem less sunny
It'll probably get druggy and the kids'll seem too skinny
There's gonna come a time when she's gonna have to go
With whoever's gonna get her the highest

There's gonna come a time when the true scene leaders
Forget where they differ and get big picture
'Cause the kids at the shows, they'll have kids of their own
The sing-along songs will be our scriptures

(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive
(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive

(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive
(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive

When the chaperone crowned us the king and the queen
I knew that we'd arrived at a unified scene
And all those little lambs from my dreams
Well, they were there too

'Cause it's one thing to start it with a positive jam
And it's another thing to see it all through
And we couldn't have even done this if it wasn't for you

(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive
(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive

(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive
(Whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh, whoa-oh-oh-oh)
We gotta stay positive

lunes, 17 de abril de 2017

Los resucitadores


Crónicas de Vestuario. –
Los resucitadores”

Definitivamente, el Real Oviedo ciclotímico de Fernando Hierro no parece tener solución en esta temporada. Equipo vigoroso en casa y débil, extremadamente frágil, fuera del Carlos Tartiere. Lugo se planteaba como una inflexión, ese momento de la temporada en que hay que dar un puñetazo en la mesa, afirmarse, definirse como un aspirante serio y fiable. Más aún cuando tres mil gargantas estarían apoyándolos en el desplazamiento a un territorio sumamente hostil y con tantas cuentas pendientes con la afición azul como es Lugo.

Pero no. Los de Hierro volvieron a decepcionar. A caer, de un modo que resulta incomprensible. En una nueva versión que aboca al mismo final. Bonitas se pusieron las cosas cuando el cada vez más grande Toché largó al fondo de las mallas uno de sus zarpazos poniendo a los carbayones por delante, nada más empezar el choque, con todo a favor. Cualquier equipo en la máxima competición sabe –o debería saber, uno empieza a dudar, visto lo visto en esta lamentable tarde gallega- que, cuando se pone por delante en el marcador, hay que machacar, hay que destrozar al rival. Que no se pueda levantar. Que no haya lugar a la duda. Pero este Real Oviedo se dedica a diluirse, a contemporizar, a dejar con vida a quien se muestra maltrecho, a que en un domingo de Resurrección la abulia, la falta de intensidad, el ir a verlas venir, la autocomplacencia generalizada, den vida al rival hasta que resucite y termine por vencerles.

Enfada ver este espectáculo lamentable. Pero, también, contemplar cómo Fernando Hierro vuelve a insistir en todos aquellos defectos que parecían superados: la negación de las bandas, la falta de profundidad, la ausencia de un mínimo control del partido, el conformismo generalizado, una atonía perniciosa, lo previsible de cada movimiento ofensivo (es lo que pasa cuando uno niega con insistencia mendaz la penetración y el despliegue por las bandas), la ausencia de ritmo y de intención.
Ha insistido en los últimos encuentros Fernando Hierro en regresar a José Fernández en detrimento de Diegui Johanesson. Los resultados: el brillante rendimiento de Susaeta se ha reducido escandalosamente (tristemente), no hay profundidad y el equipo pierde una pegada básica para aspirar a algo más que no sea un conformismo que no se corresponde ni con la historia del conjunto azul ni con la ilusión de la grada.

Hay quien llama a la calma en las aspiraciones pero siempre pongo un ejemplo que podrán comprender. Imagínense que las circunstancias les permiten una charla con Monica Bellucci, que se atraen y que tienen la posibilidad de un flirt, de una historia de amor con ella. ¿Renunciarían? Pongo este ejemplo desde mi heterosexualidad, si fuera mujer, cambien de pieza por, no sé, George Clooney… Bueno, creo que me entienden. ¿Desaprovecharían esa posibilidad?

En esas estamos. En la disyuntiva entre lo que se dice y lo que se demuestra. En fiarlo todo al Carlos Tartiere. En conformarse con los playoffs cuando se debe ambicionar lo máximo. En conformismo. En falta de intensidad. En resucitar a muertos hasta en un partido que se había puesto tan a favor como éste. Las oportunidades están para aprovecharlas. Es el momento. ¿Quién dejaría marchar a una Monica Bellucci? Crean, contagien, deseen. Y, por favor, no vuelvan a las variantes tácticas que nos hicieron naufragar. Porque ese camino, ya está demostrado no conduce más que al fracaso. Como en esta triste tarde de gallega que mina cualquier esperanza, que frustra, con ese penoso conformismo que no se merece la sufrida afición azul.

MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G.FIERROS

Play-Offs


Vetusta Blues. -
Play-offs”

La primavera trae a la ciudad muchas nuevas noticias. Paseo, tratando de espantar todos los fantasmas, por el Campo San Francisco -no digan parque, ¡ho!- y me encuentro obras para las conducciones de un nuevo regadío. Mis allegados me han prohibido recordar que hubo un alcalde que quiso vender uno de nuestros mayores patrimonios para solventar los pufos de sus excesos. Cuando piso el Campo por el paseo de los álamos, lo imagino horadado en sus raíces y pienso que el fin del mundo podría haber comenzado ahí. Sólo a alguien muy desalmado se le podría ocurrir construir un párking bajo el Campo...

Mientras Toché pasea por él, distraído, con su mascota, y uno no osa molestarlo horas antes de que vuelva a marcar y demostrar su instinto de killer, me doy cuenta de que hemos llegado con grandes aspiraciones deportivas en fútbol y básket en este mes de abril. Lo que tanto se buscó, ha llegado. Hay oportunidad de que la ciudad de Oviedo vuelva a lucir sus colores azules en dos disciplinas deportivas de primer nivel. Tras atravesar desiertos, guerras civiles instigadas por políticos que luego se salieron de rositas y culparon a sus subalternos, tras tanta tristeza, tras tanto mal, tras tanto talento emigrado en la propia comunidad autónoma a lugares donde nunca debieron llegar, estamos aquí. Con ganas y esperanzas.

La primera, el básket. Ese Oviedo Baloncesto que tan bien ha hecho las cosas, que ha tejido un entramado de cantera, que ha logrado revivir a muertos (deportivos) y descubrir talentos, ése que ha instalado un clima inigualable en su cancha... Ese OCB aspira a todo en esta temporada. Y tiene a su alcance el sueño de la ACB. Y cuando un sueño está al alcance, de necios es renunciar a él. Ahora que, parece, que el gobierno va a tomar cartas en el asunto ACB, en las injustificadas condiciones que han cortado ascensos durante un lustro intolerable, ahora es el momento de ganárselo en la cancha tras la maravillosa victoria en la Copa Princesa. Tiempo habrá para hablar del obsoleto Palacio de Deportes y de su acondicionamiento y, por supuesto, de una cancha nueva.

Acudía al partido del Real Oviedo de fútbol del pasado domingo ante el UCAM Murcia-aún le quedan jornadas para conocer sus aspiraciones, pero están ahí- junto a mi querido compañero Pedro Pascual y hablábamos de estos y otros retos deportivos. La ciudad ha de estar preparada para los equipos que van a llevar su nombre por todo lo alto. Habrá quien menosprecie este valor, pero está ahí y, estoy seguro, todos los ovetenses estamos orgullosos de que el nombre de nuestra ciudad participe de los mejores del fútbol y del básket.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 17 de abril de 2017

Una imagen vale por mil recuerdos


Vinilo Azul. -
Una imagen vale por mil recuerdos”

Miguel Fuentes, quien fuera guitarra de The Amateurs, me manda un whatsapp preguntándome si tengo una entrada de su concierto-presentación de su primer álbum “Los clubs han cerrado” en la Santa Sebe. Junio de 1989. Al parecer, Yolanda Lobo está preparando un libro sobre la legendaria sala ovetense y no encontraba nada de ese concierto que, vista la trayectoria posterior de los ovetenses, marcó una época. Lo encontré. Y por partida doble: entrada y flyer.

Fue destapar imágenes, entradas de conciertos, fotos, y la memoria obró el resto. El camino transitado, las experiencias vividas, todo lo aprendido en esas vivencias en la carretera. ¡Cuánto aprendí! ¡Cuánto me enseñaron esos Amateurs con los que recorrí en furgoneta y hostales toda la geografía española! ¡Cuánta buena gente conocí! A finales de los 80, principios de los 90 no podíamos hablar de un circuito estable de conciertos, por mucho que a esos que miran por encima del hombro y escriben igual o peor, se les llenase la boca en sus lamentables artículos con aquello. Había que estar sobre el terreno, comprobarlo, vivirlo. Y uno tuvo esa suerte gracias a esos amigos, a quienes conservaré siempre en mi corazón, a esos The Amateurs que, tras el paso de los años, se han convertido en un nombre capital para entender el rock en Asturias. Ellos se arriesgaron a salir más allá del Pajares. No se conformaron con hacer caja dentro, arriesgaron, y hoy se recuerdan sus actuaciones por todo el país como algo único y especial de una época en la que brillaban nombres como Cancer Moon, Los Clavos, Lagartija Nick, Pleasure Fuckers, Vancouvers, Sex Museum, Las Ruedas o Los Deltonos.

Vuelvo a Yolanda y su libro. Animado por la búsqueda, encuentro un puñado de fotos, de carteles y demás pasquines promocionales de otros conciertos en la Santa. Las dos fiestas de mi programa de radio “Club Alternativo” con bandas magníficas de la época -finales de los 90- como Zombi Zú, Feedbacks, Mamy Carter, Heartbeats, Soviet Sister o Sangrientos -con Paco Loco al frente- que, generosamente, se sumaron a la fiesta. Momentos inolvidables como un postconcierto con el grandioso Javier Corcobado tras una impresionante actuación de Corcobado+Manta Ray (juntos cuajaron uno de los grandes discos del rock español “Diminuto Cielo”) en el que acabamos viendo amanecer tras la verja del local. O un cumpleaños mío con Steve Wynn firmando hasta que le dolió la mano -la discografía propia y la de Dream Syndicate era amplia- que remachó con otra actuación inolvidable. Tantas y tantas imágenes que luchan por arremolinarse en la mente, en el zurrón de los grandes recuerdos. El homenaje a Alberto Toyos, con los dos Amaral hablando de los Church y de los Echo & The Bunnymen, de música, para constatar lo auténticos que son, por encima de los prejuicios.

Espero que Yolanda Lobo plasme ese libro. Y que, cada una de las entradas, de los flyers, de las fotos, pueda levantar un registro de la memoria en cada uno de los que pasamos por allí y disfrutamos de inolvidables noches de música en vivo. De esa vida que nos negamos a que sea cercenada por la gentrificación y los bizarros intereses de extrañas asociaciones que no representan a nadie más que a ellos mismos y su ego carpetovetónico.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 16 de abril de 2017

miércoles, 12 de abril de 2017

Moby "Porcelain"



martes, 11 de abril de 2017

El Imperio del Perro "Lo he dejado fuera"



Mazzy Star "Into dust"


lunes, 10 de abril de 2017

Extraña comodidad


Crónicas de Vestuario. -

Extraña comodidad”


La espléndida tarde de primavera se presentaba con los mejores augurios. Por la mañana, el Vetusta se imponía con orgullo, valor y garra al filial del rival eterno, sacando sus mejores virtudes tras la temprana expulsión de Asier en el arranque del segundo acto y rubricando un choque de la máxima por un 0 a 1 para la esperanza, que mereció ser mucho más amplio.


Arrancó vertiginoso como casi nunca en esta temporada el partido y Toché volvió a mostrar quién es. Nadie diría, al contemplarle horas antes, bien temprano en la mañana, paseando junto a su mascota, con aire distraído, por el Campo San Francisco, que se trata de una especie en vías de extinción o, al menos, buscada desespradamente: la del goleador natural o, como se decía hace años, nato. Un killer nato que no acostumbra a perdonar ni una y que, si es necesario, se la fabrica él solo, a lo Juan Palomo, como en este encuentro ante el UCAM Murcia. Huele un balón alto que rompe a la defensa rival, lo observa, se sitúa, controla, avanza y remacha. ¡Gol! Con zarpazos así, quién necesita más juego. Partido resuelto y a deslizarse por los minutos ante un inoperante conjunto murciano. Otros quizás hubieran machacado, pero los de Hierro son como ese ciclista que ahorra fuerzas para el momento decisivo que aún no se sabe si llegará, pero que se espera con ansia por todos. Primer acto resuelto.


La segunda parte se la entregaron a los murcianos y éstos no supieron qué hacer con ella, más que someterse al abrazo de brusquedades absurdas mientras trataban de progresar metros en una versión rugby del fútbol que tantas veces hemos tenido que soportar. Finalmente, su propia desesperación generó los huecos y el once azul resolvió con comodidad, con una extraña comodidad, un choque no menos raro. Quizás sea la dinámica de la categoría, o la propia trayectoria de un Real Oviedo que se ve sólido y avasallador en casa en la misma medida en que se ha mostrado demasiadas veces lejos de su feudo timorato, blando e inseguro.


Se aproxima el momento de la verdad y ya va siendo hora de que algunos jugadores comiencen a espabilar, a redondear sus actuaciones. Se observan flaquezas como en el apático Saúl Berjón que sólo ofrece discontinuas gotas de su incontestable clase o en un Michu al que delató un flojísimo remate en un balón que, en otros tiempos, habría resuelto con garantías. Sólo queda esperar su mejoría y la del equipo ante los grandes retos que se muestran en el horizonte. Decía el empresario estadounidense Lee Iacocca que “quien no se desafía a sí mismo, se apoltrona”. Tiempo es de aplicarse esas palabras del creador del Ford Mustang y embarcarse en este desafío a nueve jornadas y, quién sabe, un playoff.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J. L. G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 10 de abril de 2017


viernes, 7 de abril de 2017

Doves "The Storm"


The Sound "Missiles"


Deep in the country
The factories hide
Where they make the missiles
That run our lives.

Who the hell makes those missiles?(3x)
When they know what they can do?

They've got the money.
They've got the know-how.
It's all above our heads;
It's coming down now.

Missiles cause damage
And make an eerie sound.
Missiles leave carnage
Where there once was a town.

Who the hell makes them?
Who the hell makes them?
Who the hell makes those missiles?
When they know what they can do?

jueves, 6 de abril de 2017

Javier Lasheras

Vetusta Blues. -

Javier Lasheras”


No recuerdo cuántos años hace que conozco a Javier Lasheras, pero sí que fue una de esas personas cruciales que consiguieron eliminar mi timidez y lanzarme al ruedo literario. Añorados días en el Café Apolo, donde nos presentó otro esencial en mi decisión, mi querido amigo Rubén Rodríguez. El caso es que Javier Lasheras presentó el pasado martes en la Biblioteca Pérez de Ayala su nueva y premiada novela “Las mujeres de la calle Luna”, con un envidiable lleno, rodeado de amigos y lectores. Pero no voy a hablar de su nuevo hijo literario, aún no leído y que glosó con magistral brillantez y fina sabiduría Jorge Ordaz en la presentación, sino de la dimensión personal de este gran amigo.

Entre muchas de las virtudes que reúne Javier Lasheras, además de su porte elegante, una vasta cultura, una educación exquisita y una enorme capacidad de diálogo, está la de saber amalgamar a gentes de muy distinta condición y, entre ellos, a muchos de los que nos dedicamos al noble oficio de las letras. De manifiesto quedó en su presentación, con escritores como Manuel García Rubio, Juanjo Barral, Miguel Rojo, Rubén Rodríguez, Manuel Herrero Montoto, Lauren García, Olga Rico, Fernando Fonseca, Marcelo Matas, José Havel, Ernesto Colsa, Pepe Monteserín o Esther García, presidenta de esa Asociación de Escritores que tanto ayudó a impulsar, entre el público. En la dimensión humana se sitúa también su labor como gestor cultural, donde brilló su generoso trabajo para la Asociación de Escritores de Asturias, que presidió durante varios años, y, en especial, en las Jornadas Literarias de Pravia. Gracias a él, pudimos conocer en persona a grandes autores, como el llorado Félix Grande, mi admirado Luis Alberto de Cuenca o Javier Reverte, entre otros muchos, y compartir inquietudes en un entorno idílico. Oviedo se pierde a un hombre de cultura que le vendría muy bien para retomar el pulso literario que tanto echamos de menos en la ciudad. No conozco a muchas personas que posean su capacidad para atraer a gentes de muy diversa condición en torno y por las letras, sabiendo situarlas en ese equilibrio donde puedan brillar.

Echo mucho de menos aquellas reuniones y cenas que siempre caían tras nuestras juntas durante su presidencia y, posteriormente, con la de Carmelo Fernández, en las que siempre había ocasión de descubrir lecturas, entusiasmarse con una nueva película o quedarse atrapado por una recomendación discográfica. La intervención de Javier Lasheras me llevó a estas aguas literarias que ahora vadeo. Sólo por eso ya debería rendirle devoción, aunque me conformo con su sincera amistad, sus atinados consejos y su enorme capacidad para ser ese pegamento que une más allá de vanos egos.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el jueves 6 de abril de 2017

miércoles, 5 de abril de 2017

Mikel Erentxun "Cicatrices"



Polvo en el cristal
Del salón de baile
Lágrimas de mar
Fuego en el aire
Y las luces de neón
Apuntando al corazón

No voy a cambiar
No voy a perder
No voy a caer
Me han crecido alas en las cicatrices

Puedes disparar
Puedes ignorar
Puedes enterrarme en algún bar
Me han crecido alas en las cicatrices

Nieve en el desván
De los sentimientos
Lluvia en el diván
De los recuerdos

Con las luces de neón
Apuntando al corazón

No voy a cambiar
No voy a perder
No voy a caer
Me han crecido alas en las cicatrices

Puedes disparar
Puedes ignorar
Puedes enterrarme en algún bar
Me han crecido alas en las cicatrices

Sangra el amor
Entre las ruinas de Babel

Mírame
Fuimos espejos
Y ahora somos
Niebla en el desierto

No voy a cambiar
No voy a perder
No voy a caer
Me han crecido alas en las cicatrices

Puedes disparar
Puedes ignorar
Puedes enterrarme en algún bar
Me han crecido alas en las cicatrices

lunes, 3 de abril de 2017

La vergüenza y David Pérez Pallás

Crónicas de Vestuario. -

La vergüenza y David Pérez Pallás”


Nos disponíamos a contemplar un duelo en las alturas, un duelo con posibilidades de acercarse hasta el ascenso directo ahora que parece que el Girona vuelve a sentir “mal de altura”, hasta que en el minuto 14 David Pérez Pallás consiguió ensuciar el duelo con una de esas decisiones tan extrañas como sospechosas: un inexistente penalty en una jugada totalmente limpia en el área ovetense. Si hubiese sido la primera vez que este trencilla pitaba algo así resultaría menos oscuro que conociendo el historial que adorna a este colegiado. No, no era la primera vez que Pérez Pallás se sacaba de la manga un penalty inexistente contra el Real Oviedo: fue en la temporada 2010-2011 frente a la Cultural Leonesa que señaló la pena máxima por un -resulta difícil denominarlo- roce dentro del área. Aquí ni siquiera existió roce o duda alguna. Invenciones dignas de un “Expediente X”, de alimentar la rumorología en redes sobre una posible simpatía hacia el eterno rival, e incluso la posibilidad de que este individuo fuera socio del mismo.

Sea como fuere, David Pérez Pallás tiene algo contra el Real Oviedo. Y no le importa en absoluto disimularlo. En el Deportivo Alavés-Real Oviedo de la temporada 2015-2016 fue un gol anulado a Linares que hubiera supuesto la reacción del conjunto azul tras encajar un 2-0. Algo tiene Pérez Pallás contra el Real Oviedo. Algo que le impulsa a ensuciarse en un arbitraje que lleva a convertir esta institución en fango, en vergüenza, en indignidad. Pocas veces he contemplado un espectáculo tan lamentable protagonizado por un árbitro como el de este pasado domingo de Pérez Pallás. Porque no sólo fue el surrealista penalty. Por si no tuviera suficiente con la desvergüenza de inventarse esa máxima pena, que podría pasar a los anales de la historia del fútbol como una de las decisiones más estúpidas, su recital se completó con la distribución de tarjetas amarillas, que mostró su doble rasero a la hora de juzgar a los equipos. El dorsal 5 del Tenerife (Alberto) recibió en las postrimerías del encuentro una tarjeta amarilla, pero también podría haberle sido mostrada en otras cinco infracciones anteriores semejantes a esa, seis entradas en el límite de lo deportivo (si prefieren, quitamos el eufemismo: violentas y peligrosas). En un mundo justo, con un arbitraje honesto, Alberto debería haber sido expulsado por doble amarilla hasta tres veces. En el mundo de Pérez Pallás, no. Pícaro él, ya al final, se la enseñó, para mostrar su tendenciosidad. Un trencilla de esta calaña no debería campar a sus anchas destrozando una competición libre hasta desequilibrar de manera vergonzosa un partido que se presumía apasionante y que deformó como no debería consentirse nunca en un competición del nivel de la Liga española. Un árbitro, bueno, mejor no voy a llamarlo “árbitro”, pues no merece tal nombre, un personaje de esta calaña no debería campar a sus anchas impartiendo injusticia en ningún campo de fútbol. Un individuo de esta ralea no debería representar a tantas y tantas personas que se parten el pecho en categorías inferiores con entusiasmo y honradez. Si tuviera un mínimo de decencia no volvería a pisar un campo de fútbol, David Pérez Pallás. Aunque sólo fuera para honrar a quienes se dejan la piel impartiendo justicia con afición y honestidad por mucho menos dinero que el que usted se ha llevado por lo que ha hecho en Tenerife, donde ha adulterado la competición con un descaro y una indignidad como no se veía hace mucho tiempo.

El partido arrancó como muchos otros del equipo azul fuera de su terreno, a verlas venir y a evitar que la puerta fuera perforada en la primera hora de juego. El surrealista penalty trastocó los planes y la cara de un conjunto azul que mostró una de las mejores imágenes en un partido a domicilio. Capada la banda derecha por la presencia del inexistente en ataque José Fernández, todo el peligro se concentró en el primer acto por la izquierda donde Nando y Christian trataron de desdoblarse con más voluntad que acierto. La presencia magistral de un sobresaliente Susaeta permitió a los de Hierro mandar y crear peligro. El segundo tiempo comenzó también con el Real Oviedo amo de un medio del campo que perdió empuje con los cambios: ni Saúl Berjón ni Michu aportaron peligro, consistencia ni profundidad y el equipo azul se marchó de vacío en un encuentro que recordará por la impresentable actuación del gallego Pérez Pallás que desequilibró la balanza con sus decisiones.

MANOLO D. ABAD