miércoles, 31 de agosto de 2016

A vueltas con las plazas


Vetusta Blues. -
A vueltas con las plazas”

Como punta de lanza de la batalla política que se prevé que se desarrolle en las próximas fiestas de San Mateo, las condiciones de seguridad de la Plaza de la Catedral ovetense han ocupado titulares, ríos de tinta y debates encendidos. Este precalentamiento de las hostilidades políticas viene cargado de extrañas situaciones que a uno le dejan bastante perplejo.

La primera de ellas es: ¿por qué ahora? Sí, sí, ¿por qué ahora cuando se llevan celebrando dichos conciertos desde hace décadas? La segunda: si tan mal están esas condiciones de seguridad, ¿por qué ningún experto saltó hasta hace una semana? Raro, ¿verdad? O sea que esos guardianes de la seguridad de los asistentes a los conciertos de la Plaza de la Catedral que salen ahora de debajo de las piedras estuvieron calladitos durante décadas poniendo en peligro a miles de personas. Muy bonito, muy bonito.

Es cierto que la Plaza de la Catedral no parece un recinto muy adecuado para albergar mutltudes. Pero, ¿qué soluciones se han dado en estas últimas décadas? Como diría un expresidente del gobierno de España: cero patatero. No sólo eso, sino que se ha dejado para la ruina un lugar tan idóneo como la Plaza de Toros, que lleva atascada desde hace años por los dimes y diretes de la Consejería de Cultura del gobierno de Javier Fernández, poco interesada en eliminar el tratamiento de “b.i.c.” (bien de interés cultural) de un espacio en alarmante proceso de degradación y próximo a la ruina total. Y de la que no nos cansamos de hablar ni de seguir reclamando que pueda adecentarse. Mientras otras ciudades del norte iban buscando, planeando y construyendo recintos adecuados para los conciertos, aquí, en este Oviedín de nuestros dolores, los responsables máximos se dedicaban a otros menesteres más interesantes, como participar activamente en zarzuelas y sainetes diversos, o en empecinarse en un supuesto cerco a la ciudad, cuando no sacarse de la manga una carpa multichachiguay como postizo a su falta de previsión y nulo interés por la promoción de la capital del Principado.

Y así seguimos. En un estéril intercambio de declaraciones cortoplacistas, territorio ideal para quienes fueron responsables de los destinos de la ciudad escurran el bulto y disparen contra los actuales dirigentes preparando la gran batalla en plenas fiestas mateínas. Mientras, continuamos sin saber qué va a pasar con los terrenos del Cristo, los de la Fábrica de Gas o los de la antigua Fábrica de Armas... No me digan que en ninguno de ellos se podría construir una instalación para albergar conciertos. A ser posible no sólo en una sola semana al año y, también, con un poquito de criterio.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 31 de agosto de 2016

martes, 30 de agosto de 2016

Iggy Pop "I´m going away smiling"


I'm going away smiling, thinking of our life
How we were good for each other, how we knew
When I came to you, I was all black and blue
You just smiled and said, your love was true
We had a great time, didn't we?
Never knew this is how it would be...

Now the boat is slowly leaving, leaving the life I loved

I see you standing at the pier, trying to hide your fear
Thank you for the memories, thank you for the laughs
I'm going away, this time,
Remember... no tears

Steve Wynn "Anthem"



There will be a hero born tonight
A bright flash of light and then glory
A hero's story
Look at all the medals on your coat
The lump in your throat
Nobody knows
It's 3 a.m. and the TV glows and
Play the anthem one more time

All of the gratitude and praise
Is wasted and misplaced on foolish pleasures
And wasted treasures
And though you wouldn't tell a soul
You'd like to see them all learn some lesson
You taught some lessons not too long ago and
Play the anthem one more time

Somewhere down the corridor tonight
There is a light that shines through
Shines down on you
And if you were looking for a sign
A place to draw the line, well there you are
The guns are loaded and there's gas in the car and
Play the anthem one more time

Gene Wilder (1933-2016)


domingo, 28 de agosto de 2016

Nuestros refugios

 

Vinilo Azul. -

Nuestros refugios”


Que el mundo se transforma a velocidad de vértigo a través de dispositivos electrónicos y telemáticos es algo que sabemos y con lo que aprenderemos -a la fuerza ahorcan- a convivir en nuestro día a día. Los teléfonos móviles que a algunos les impiden ver el mundo que se presenta ante sus ojos hasta convertirse a la legión de “fono-zombies”, a esos que están pendientes de inmediatas conexiones por whataspp, de mensajes ineludibles y todos urgentes, de una reiterada mala educación por estar pendiente de la puñetera maquinita y de sus llamadas que deben contestarse al momento. La estupidez y la mala educación en dos básicos capítulos.

Levantarse, observar el universo que se presenta ante nuestros ojos: ese es el secreto, uno de ellos, para vivir la vida, para bebérsela a sorbos, para comérsela a bocados, para dejar que nos empape en cada gota de sudor.

En mi ciudad, en Oviedo, el casco antiguo es uno de esos lugares donde podemos encontrar ese calor amigo que muchas veces nos ofrecen los bares. Eso que nunca podrán encontrar aquellos que sólo viven para satisfacer su ego, para pasar el platillo y llenar sus bolsillos con prácticas sucias, esos que sólo se quieren a sí mismos, a sus apuestas y sus negocios (de su ego ya no hablamos). Esos que se olvidan de la lacra del botellón y que ponen el punto de mira en personas que, a muchos (sí, somos muchos) nos hacen la vida feliz. Con su capacidad para escuchar (y, a veces, para callar), para servirnos una copa o ponernos esa canción que quizás pueda mitigar en parte alguna de nuestras desdichas. Para los insensibles que odian a los bares, que desearían que se cerrasen todos en una gentrificación bonificada por algunas inmobiliarias, que sacarían tajada de una ciudad dormitorio fantasma y desprovista de vida (el botellón seguiría y todos callarían en un infierno de cobardes), esos que desean una ciudad muerta para llenarse sus bolsillos de manera oscura, asociaciones bizarras, de gestiones oscuras que pretenden hundir nuestra forma de vida, nuestro ocio, nuestros momentos de diversión en virtud de unos intereses oscuros, muy oscuros, a esos me gustaría decirles que pelearemos por lo nuestro, que muchos años y trabajo han costado.

Pienso en mis años, en mi vida nocturna. Fueron muchas las veces en que me bebí la noche hasta el amanecer o hasta el día siguiente o hasta dos días después. Llevé mi desesperación hasta el paroxismo. No me arrepiento. Y me enorgullezco de haber conocido a paisanos, a verdaderos paisanos detrás de las barras, que me salvaron del precipicio final. Hablo de gentes como Luis Salgado en el Diario Roma, como El Rubio en el Sol y Sombra (antes en el Channel), de Julio Riesgo en el Cadillac (antes en La Antigua Estación), de Floro en el No Name, de Carmelo en el Soho y el Factory, de Scatini en la Plaza, de Juanjo en el Plaza, de Dani y Oliver en el Danny´s... Somos supervivientes orgullosos de nuestras propias cenizas. Estamos aquí para decir que gracias a esos refugios nuestra vida ha sido diferente. Habrá meapilas que quieran transformarla. Habrá tipos interesados en terminar con la noche, con nuestro espacio para el placer, para encontrarnos a nosotros mismos, para afrontar nuestras sombras y nuestras contradicciones.

Que sepan que somos más, aunque muchos hayan preferido callar. Es el momento de afirmar que la noche en Oviedo ha de pervivir. Sin botellones, sin individuos sometidos a intereses económicos de todo tipo... Necesitamos ese refugio y queremos seguir viviendo la noche para tratar de encontrar nuestras huellas perdidas, para vernos sin ambages y para descubrir, una vez más, que estamos vivos aún, a pesar de los pesares.

MANOLO D. ABAD
Foto: PABLO LORENZANA
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 28 de agosto de 2016

En construcción

 

Crónicas de Vestuario. -

En construcción”


Se presentaba en esta jornada el examen del estreno para un conjunto como el ovetense que ha sufrido una profunda y necesaria transformación en todos sus estamentos tras la lamentable deriva perpetrada por Generelo en unos últimos meses de temporada que habían dejado un muy mal sabor de boca a la afición carbayona. Sí, se trata de recuperar la ilusión, de sentar unas bases consistentes para pensar en las más altas metas y en ello se han afanado los dirigentes de la nave azul. Que nunca falte la esperanza, el motor de todos los sueños.



Una vez sobre el terreno de juego, el conjunto azul ha dado una impresión precaria, la de un cuadro en construcción que aún desconoce cuál es su personalidad, sin decantarse por una tendencia, dubitativo y sin ritmo ni rumbo. Todo eso se pudo observar en un primer tiempo para olvidar donde los de Fernando Hierro carecieron de profundidad, negando todo desdoble por banda, más interesados en la estadística de posesión que en desplazarse hacia el gol. El Almería agradeció el detalle a la espera de un zarpazo como el de Chuli, que se fue finalmente al poste para satisfacción de una hinchada azul que no entendía un planteamiento tan conservador como timorato. En las mínimas, raquíticas, aproximaciones por las bandas, los rojiblancos temblaron en indecisiones defensivas que bien pudo aprovechar ese gran pescador que es Toché. Pero fueron pocas, demasiado pocas, sin intención. El murmullo de la grada dictó el veredicto: si en la segunda jornada de cuarenta y dos andas jugando a conservar un puntín te estás aproximando de cabeza al precipicio.



Algo así debió comunicarles a sus hombres el nuevo entrenador azul, pues los primeros diez minutos de la reanudación reunieron todo lo que este equipo en construcción debe ser capaz de mostrar: profundidad y ritmo, desdoble por banda e intención goleadora. Que eso de las estadísticas de posesión y demás zarandajas están muy bien para el baloncesto pero apenas aclara nada en el fútbol. Los frutos llegaron en una internada letal de Nando, que con su vertical estilete remachó lo expuesto en ese inicio de la segunda mitad. Ese sí es el camino y por ahí deben ir las intenciones. Aprovechar debidamente los desdobles en las bandas -Susaeta hoy desaparecido y ya saben que en esta columna lo apreciamos tanto a nivel humano como futbolístico- ha de formar parte del abecedario básico de un equipo que debe imponer su poderío y su clase.



Toché pondría el broche de oro minutos después de que Juan Carlos mostrara sus magníficos reflejos a remate de Antonio Puertas a un partido con dos caras que nos muestran que el largo camino aún nos depara muchas tribulaciones. Pudo Linares machacar en el añadido lo que hubiera sido un resultado engañoso y que, desde luego, no debe mentirnos. Queda mucha tarea para que este Real Oviedo de Fernando Hierro muestre el poderío que parece atesorar. Bienvenidos sean estos tres puntos para asentarse, para que no entren prisas ni esos nerviosismos que hemos podido comprobar -el Almería, nuestro visitante hoy, es buen ejemplo de ello- no son muy recomendables en esta durísima categoría.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotogr´´afico: JOSÉ LUIS G. FIERROS 
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 28 de agosto de 2016

 

jueves, 25 de agosto de 2016

Catherine Graindorge "Animal"


Peter Case "Two angels"


miércoles, 24 de agosto de 2016

Saber estar

 

Vetusta Blues.-

"Saber estar"


El pasado 16 de marzo de 2016, a través de esta misma columna, propuse que el Concurso de Rock de Oviedo se rebautizase con el nombre del difunto Alejandro "Espina" que nos había dejado de manera sorprendente unos días antes. Mi idea pronto encontró en David Morei el mejor aliado y, con la complicidad de miles de internautas, se consiguió elevar una petición que el pleno del Ayuntamiento de Oviedo aprobó por unanimidad. Hasta aquí, la parte buena.
Uno, quizás en su ingenuidad, creía que ésta podría ser una gran ocasión para homenajear a mi querido amigo con el que tantas batallas (musicales y nocturnas) compartí. También, ¿por qué no? para dignificar a los músicos asturianos que se parten el pecho en escenarios y carreteras. Sería el escenario del Concurso de Rock de Oviedo, en la plaza Feijoo, el lugar perfecto para todo ello. Por supuesto, para un homenaje en condiciones a Alejandro Blanco "Espina" y a su familia, algo justo y merecido. No se pide nada del otro mundo, los rockeros son gente mucho más austera de lo que algunos piensan: quizás un montaje fotovideográfico, la presencia de algunos (son legión) músicos amigos o que hubiesen compartido ensayos con él en las muchas formaciones en las que militó tocando algo sobre las tablas del escenario de la plaza. Hubiera sido una ocasión magnífica para demostrar el señorío de mi ciudad y de sus dirigentes culturales y de festejos.

Pero, por las informaciones que tengo, nada de nada. Ya parece suficiente con poner el nombre de nuestro amigo desaparecido. Y no, no me parece suficiente. Claro que si uno ha de contar su experiencia en los sucesivos concursos de rock -donde algunas veces he sido jurado, otras no gracias al empeño de algunos tóxicos que quisieron apartarme de esa labor con sucias tretas y lo lograron- se podrían entender muchas cosas... Como cantaban Los Enemigos en "La cuenta atrás": "el mundo rula y al caer, se muerde la cola".

¿Tan difícil sería una pequeña instalación de algún tipo a modo de homenaje al músico que va a dar nombre al Concurso de Rock de Oviedo? ¿De verdad no han preparado ningún acto ni tienen previsto hacerlo para dignificar la memoria de una magnífica persona y mejor músico? ¿Tan ocupados están en proporcionarnos la peor programación musical de las fiestas de San Mateo en años que ni tan siquiera han caído en que es insuficiente ponerle un nombre al concurso de rock, que hay que ir más allá?

Nada me sorprende ya de la SOF cuando uno ve cómo se repiten artistas año tras año (desconozco los méritos de Macaco para volver doce meses después) o cómo se prescinden de acontecimientos como la gira de reunión de uno de los más grandes grupos de rock españoles de los últimos años -091, por si el ínclito "hombre oculto", a la sazón programador de lo que me sale de ahí no se ha enterado-. Pero la gota que colma el vaso es ver lo poco que se valora a los nuestros y cómo se desperdicia la ocasión de honrar a un músico de una categoría sólo superada por su encantadora personalidad. A fin de cuentas, a 091 iré a disfrutarlos a Bilbao en un par de meses. Eso sí, al menos, podrá tener remedio.
MANOLO D. ABAD 
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 24 de agosto de 2016 

Maniobra de evasión

 

Vetusta Blues. -

"Maniobra de evasión"


Sesenta y dos millones y medio de euros por Villa Magdalena y el Calatrava. La factura sigue aumentando y los responsables siguen a lo suyo, tratando de urdir distracciones con las que hacernos olvidar a los ovetenses semejante losa para el futuro más inmediato.

Una de las estrategias más habituales es el contraataque. Que le pregunten a Claudio Ranieri y su Leicester, que se hicieron con la pasada Liga inglesa, si el recurso al contraataque no es una formidable táctica. Aquí, los destronados tras veinticuatro años de rodillo aplastante afilan sus cuchillos de cara a un campo de batalla que acostumbra a dar muchos réditos: las fiestas de San Mateo. Sí, no cabe la menor duda de que van a ser el escenario de una cruenta guerra donde los escándalos florecerán con la misma facilidad que lo han hecho en estos últimos doce meses, en los que los voceros de todos conocidos no escatimaron armamento para que, día tras día, la maquinaria no se detuviese.

Supongo que la mayoría conoce la fábula de Pedro y el lobo. El otro día, aprovechando que mi sobrino-ahijado Román había regresado a Asturias, indagué si se les cuenta a los chavales ahora en el cole. Me dijo que sí. No se me ocurre mejor historia para contrarrestar esta infausta táctica de los destronados y sus voceros de inventarse un escándalo al día (por lo menos) que esa vieja fábula. Por si alguno no la conociera, narra la historia de un pastor -Pedro- que se dedicaba a pedir ayuda a sus vecinos contra los lobos que atacaban a sus ovejas. Cuando éstos acudían, Pedro aprovechaba para burlarse de ellos: les estaba gastando una broma. Hasta que un día, el ataque de los lobos se produjo y Pedro pidió socorro. Nadie acudió a su llamada, hartos los vecinos de sus burlas.

Tras un año de escándalos del "destripartito" (¡qué raro, ya no escuchamos a los destronados con Belén Fernández Acevedo -usuaria habitual del término- a la cabeza llamar así a la triple coalición del municipio!), bien alentados por sus voceros, llegó el lobo. O quizás algunos lobos más. Los sesenta y dos millones y medio de euros a pagar por todos los ovetenses gracias a la nauseabunda gestión de quienes llevaron los destinos de la ciudad durante veinticuatro años. Y algún lobo más, como Agustín de Luis y sus selecciones de multas. Quien sabe si, en los próximos meses de "escándalos diarios", de imaginarios lobos, vuelvan a aparecer dentelladas de lobos de verdad. Por mucha batalla, por muchas maniobras de evasión que se preparen para estas fiestas, al final, llegarán nuevos lobos. De los de verdad, no de los imaginarios. 

MANOLO D. ABAD 
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 17 de agosto de 2016 

Las barracas

 

Vetusta Blues.-

"Las barracas"


Mientras disfruto de la espléndida terraza del Café Cadillac, uno de sus dueños -Javi- me acerca una hoja preparada para firmas. Leo que se trata de respaldar con una firma la presencia de barracas en la Losa de los Ferroviarios tras seis años sin este tipo de instalaciones en las fiestas patronales de la ciudad.

Por supuesto, firmo a favor. La Losa me parece el lugar perfecto para albergarlas. Como siempre, hay que contar con que se respete el horario de descanso de los vecinos, algo que debería llevar implícito en la propia presencia de las atracciones de feria.

Nos quejamos constantemente de cómo el mundo infantil se encierra cada vez más en los muros de ordenadores, tabletas y teléfonos móviles, pero, cuando llega la oportunidad de que salgan de ese pernicioso encierro, comienza un carrusel de negaciones a elementos como las barracas que consiguen llevar al universo infantil a una dimensión imaginativa dentro de una serie de diversiones que se salen del esquema cotidiano de la pantalla de videojuegos.

También uno es consciente de cómo -en este mundo cada vez más egoísta- la insolidaridad y la falta de generosidad acaban por imponerse y llevar al "no", por mucho que se les llene la boca con supuestas preocupaciones sobre cómo los niños van dejando de ser tan niños y entran en una espiral más propia de adultos que de gente de su edad.

Seis años son muchos años sin la presencia de barracas en el centro de la ciudad, en plenas fechas mateínas que no aguardan gran satisfacción en unas actuaciones musicales trasnochadas, obsoletas y muy poco interesantes. Ya que algunos tendremos que buscar en otros lugares u otros momentos la posibilidad de encontrar estímulos de interés, que, por lo menos, en otras disciplinas o para otros públicos haya ocasión de disfrutar de las fiestas patronales. Y, quién sabe, revivir tiempos perdidos en túneles ocultos de la memoria, cuando nos subíamos a los coches de choque buscando alumbrar el sueño de un amor en aquellos pequeños vehículos mientras seguíamos el ritmo de Suzi Quatro.

MANOLO D. ABAD 
Publicado en el diario "El Comercio" el viernes 12 de agosto de 2016 

lunes, 8 de agosto de 2016

Los mundos de Marcelo García


Vinilo Azul. -
Los mundos de Marcelo García”

Los caminos de la creación son inexplicables: hay quien llega por casualidad; está quien lo hace por una torpe prolongación de un ego desmesurado, también arriban algunos por una necesidad intensa de comunicación a los demás que sólo de esa manera podría producirse; hasta más de un millón de razones podríamos encontrar para quienes traspasan la frontera del pensamiento hasta el papel. Sea como fuere, la chispa que incitó a Marcelo García Martínez a cruzar esa invisible divisoria surgió a los veintiséis años y se manifestó con una inusitada fuerza.

Desde entonces, haciendo de la pluma terapia -como, ¡ay! tantos otros- Marcelo ha recorrido un camino propio, al margen de sectas, de intereses ocultos más propios de trepas que de creadores y, sobre todo, jalonado por una obra donde ha ido logrando definir una personalidad propia. El ovetense arrancó buscando los caminos trillados de la novela histórica, pero ese círculo de valores establecidos se le quedó muy pronto diminuto. Así que adoptó su propio mundo que se nutre de una serie de influencias que desembocan en un universo literario propio que ha explotado con todo su fulgor en algunas de sus obras más recientes: “Instrucciones psicóticas para no seguir en épocas de crisis” (2009), Dorian Gray 2.0” (2014) y “Cartas de amor después del ecocidio” (2016).

Los mundos de Marcelo García se adentran con densa mano en lo que podríamos tomar como una anécdota extraída del mundo real que se queda deformada en una tradición donde confluyen Ramón María del Valle-Inclán y Hunter S. Thompson. Del surrealismo a lo gonzo, las ficciones de Marcelo se nutren de estructuras experimentales que exigen un gran esfuerzo de concentración del lector, quien, a cambio, obtiene una literatura que se sale de todo tipo de convención y ofrece dimensiones diferentes y estimulantes. Profesor de lengua y literatura en ESO y bachillerato, aunque, por esos ajustes de estos años también ocasional de geografía o historia, tiene pendiente una historia que le conecte con los alumnos, de quienes dice aprender mucho y que le muestran una perspectiva distinta a la de su mundo interior. La generación beat con su mirada de desviación lisérgica confluye con el postmodernismo de una manera natural y se mezcla con las gotas del surrealismo de Palaniuk. Un cóctel distinto en las letras españolas, donde mandan el revisionismo, las modas y los folletines pseudohistóricos de pega.

Curiosamente, la posible dificultad de su propuesta no le impide tanto triunfar en concursos literarios de los no amañados como convencer a nuevos adeptos procedentes de clubs de lectura, en una experiencia que él resume como muy enriquecedora.

Quizás sea el atractivo de los gatos, que no se acercan a cualquiera, que se valen por sí mismos sin necesidad de círculos de influencia como otros, sin tan siquiera excesivos contactos en el mundillo ni intereses en las múltiples cuitas que rodean las pequeñeces de aquellos cuyo talento es inversamente proporcional a su desmesurada ambición y ansia de notoriedad. Consciente de atraer a la locura, destila mucha de la que le rodea en un nuevo universo, propio, en el que merece la pena internarse. Los mundos de Marcelo García escapan de obviedades y se alejan de quienes conocen la llave para propulsarse a base de puñaladas en la espalda y no de talento. Sólo por eso, ya merecen una abnegada atención frente a tanto negado con anhelo de figurar.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 7 de agosto de 2016

jueves, 4 de agosto de 2016

Yann Tiersen "Le concert"







Ca y est, plus rien ne reste debout
Ils sont venus, hier
Reprendre tout ça,
Toutes ces choses que nous gardions

Assis (e) en bas
Je ne vois plus
Les raisons de bouger de là

Alors, laissez moi
Encore un peu tranquille

Je ne crois plus
Qu'il y ait pour vous
Quoique ce soit de moi

miércoles, 3 de agosto de 2016

Las noches mateínas del Paraguas


Vetusta Blues. -

Las noches mateínas del Paraguas”


Contemplo con estupor cómo la programación de las próximas fiestas de San Mateo consigue superarse de tal modo que uno puede afirmar que es la peor de las últimas tres décadas, justo de donde parece haber salido en una especie de incursión en el túnel del tiempo que más bien es una indeseada pesadilla con destino 1986. Es lo que sucede cuando se pone en manos de un incompetente, analfabeto musical, verdadero sordo, una materia tan delicada, rica y diversa como es la música. Ese “hombre oculto” en su puesto de la SOF al que padecimos durante las décadas del régimen gabinista en la ciudad y que ha vuelto con fuerza aclamado por el concejal de cultura que ha fiado su suerte a un criterio nulo y muy arbitrario que no obedece a nada razonable en términos musicales ni atiende a los consejos de quienes hemos dedicado nuestra vida a esto. Realmente, a uno no le importaría si este individuo no llevara jugando años -primero con Gabino de Lorenzo, ahora auspiciado por Roberto Sánchez Ramos, qué curioso- con el dinero de todos los ovetenses que reclaman a gritos no ser menos que los habitantes del resto de la Cornisa Cantábrica en esto de una programación coherente y de calidad para algunas de las actuaciones de sus fiestas patronales.

Dado que el desastre ya está perpetrado en la peor tradición de lo ya visto durante muchas décadas, aún queda una pequeña posibilidad de, al menos, entregar unas pequeñas migajas a un público ansioso de disfrutar de actuaciones de calidad en sus fiestas. Dado que el concierto de Manu Chao se ha suspendido -¡otra de las características de la “gestión” de este “hombre oculto” bien conocido de todos los promotores del Principado que no osan ofertarle nada pues conocen sus prácticas de reventa posterior!- bueno sería que el dinero se destinara a un espacio que brilló con luz propia en la programación mateína hace unos años. Me refiero a la plaza del Paraguas por donde pasaron grupos de toda condición y estilos en un entorno encantador. Recuerdo ver a grupos como La Villana, Blues & Decker, La Bande, Nacho García o Peralta, con un sonido perfecto, sin estridencias innecesarias, percibiendo el inmejorable ambiente de la gente que acude a disfrutar de un buen concierto, no como me temo que serán muchas de las atracciones de este flashback 1986 que nos proponen en la plaza de la Catedral, que se convertirá en una absurda zona de tránsito y desinterés.

Uno quiere creer que esto será posible, pero me temo que no se hará realidad por muchas voces que se alcen a favor. Si algo caracteriza al sordo “hombre oculto” es precisamente eso: no escucha consejo alguno ni le interesa. Él, a lo suyo. Él está preocupado en otro tipo de aspectos. ¿Calidad? Es deleznable ver cómo se maneja caprichosamente dinero público para satisfacer un ego personal sin contar con nadie más que con quien le ha otorgado una inmerecida confianza, entregando unas pequeñas migajas a promotores musicales que se parten el pecho todo el año y regalando a los ovetenses una programación musical para las fiestas tercermundista, desfasada y sin ningún criterio defendible, humillando a la práctica totalidad de los autores de la rica escena musical asturiana, llevándonos a una espiral espacio-tiempo impropia de 2016 y repitiendo actuaciones ya vistas por doquier incluso en la propia geografía asturiana.

MANOLO D. ABAD
Foto: PACO WALKS SOFTLY
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 3 de agosto de 2016

martes, 2 de agosto de 2016

Lagartija Nick "Gansterville"


lunes, 1 de agosto de 2016

La noche de los círculos concéntricos


Crítica. Música. -

La noche de los círculos concéntricos”


CIARES ROCK FEST
ANA CURRA+LAGARTIJA NICK+PERALTA+DIXEBRA

Colegio Los Pericones, Ceares.
Sábado 30 de julio de 2016.

Quizás la historia no sea completamente circular, quizás se desarrolle a través de círculos concéntricos, como me comentaba Juan Codorniú -guitarrista de Lagartija Nick- tras el magnífico concierto que los granadinos ofrecieron en la celebración del septuagésimo aniversario del U.C.Ceares. Fue una gran noche, con mucha memoria que reivindicar, con el peso de la historia contada por los supervivientes no por los (supuestamente) vencedores.

La recuperación de Ana Curra y su magnífica banda (enormes Manolo Uvi y Jose Battaglio) del legado de Parálisis Permanente es uno de esos acontecimientos necesarios para situarse sobre qué fue la movida y qué no lo es, ahora que el relato lo manejan los impostores (sí, hombre, sí: Joaquín Sabina y otros como él). La actitud de Ana Curra, mito de real carne y hueso, se impone con la fuerza de los sobrevivientes, plena de carisma, de fuerza escénica y con unas ganas que para sí quisieran muchos novatos. El repertorio se desgranó como un constante resplandor en la oscuridad -para los más exquisitos desenterró el “Pájaros de mal agüero” de los Seres Vacíos- chispas en forma de canciones tremendas como las que se reunían en “El Acto”, devolviéndoles una nueva luz, mucho más contundente que en el legendario original. Si a ello le añadimos sorpresas como la aparición de Dogo -¡otro superviviente!- o el intercambio con Antonio Arias del imprescindible “Nacidos para dominar” de Parálisis con el “Nuevo Harlem” de Lagartija Nick, el concierto se transforma en algo memorable, una joya para guardar en un lugar de privilegio de todos los que allí tuvieron la suerte de estar.

Otra reivindicación en la noche fue la de los imprescindibles Lagartija Nick, con sus dos guitarristas de su brillantísima primera época -Miguel Ángel Rodríguez y Juan Codorniú- devolviendo las sensaciones de un tiempo en que los nombres del rock alternativo se encabezaban con Sonic Youth. Plenos de una añorada electricidad, arrancaron con su primer single “No lo puedes ver” (1991) para completar un recorrido intenso y demoledor. Alcanzando un éxtasis eléctrico como pocas veces puede disfrutarse en la anémica escena indie patria, el grupo que encabeza Antonio Arias ofreció una lección magistral de contundencia guitarrera, pero también trufada con la espiritualidad que les contagió Enrique Morente en ese legendario “Omega” que cumple veinte años (intensísimos “Vuelta de paseo” y, en especial, un glorioso “Ciudad sin sueño” con el que se despidieron). De las chispas de sus guitarras emanó verdadera y auténtica magia en una actuación sensacional.

A los grupos asturianos les tocó abrir y cerrar el festival. Peralta volvieron a mostrar esas melodías escuela Byrds y Big Star, con armonías vocales eminentes, pero también incursiones en el folk-rock más guitarrero, como el “Rollercoaster” con el que culminaron su concierto. Cerraron Dixebra con su rock combativo al que han ido añadiendo una gran paleta de estilos con solvencia. En definitiva, una magnífica velada con la que celebrar los setenta años de un club de fútbol diferente como el U.C. Ceares.

MANOLO D. ABAD
Foto: M.D.A.
Publicado en el diario "El Comercio" el 1 de agosto de 2016