sábado, 30 de julio de 2016

Entrevista con Ana Curra

 

ANA CURRA: "Vivimos un momento para sublevarse"

"Estoy cansada de teorizar sobre la Movida, ya la viví y tuve una clase magistral de vida".


Ana Curra (El Escorial, 1958) es uno de los mitos de la movida madrileña y encabeza el cartel del Ciares Rock Fest que se celebra este sábado en el Colegio Público Los Pericones a partir de las 20 h., con la participación de los asturianos Peralta y Dixebra y los granadinos Lagartija Nick. Presentará “El Acto”, sobre el mítico disco homónimo de Parálisis Permanente, una buena oportunidad para hablar con ella sobre éste y otros asuntos.

-¿Por qué “El Acto” ahora?

El Acto es un disco que lleva conmigo desde su gestación. Es una propuesta sexual,visceral,de deseo,de muerte. La muerte de Eduardo en mayo de 1983 lo truncó,viví un duelo,luego miré hacia adelante para seguir viviendo con mis tristezas,superando obstáculos y con otros proyectos vitales y musicales necesarios. En el 2012 decidí que era el momento adecuado para reivindicarlo, era mi momento personal, quería,debía y me lo propuse con fiereza y determinación. Llevarlo al directo con toda la energía que requiere El Acto y estoy satisfecha. Mi intención era simbólica: hacer un solo concierto en Madrid pero todavía sigue aquí y me temo que este disco da para muchas vidas. Observo cada día que las siguientes generaciones recogen este testigo,se identifican plenamente. Son canciones viscerales,cargadas de urgencia,de sexo,de muerte presente que imprime intensidad al momento,de rebelión,transgresión necesaria ....¡son ingredientes explosivos! Eduardo tuvo todo el magnetismo,todo el carisma, poderío en escena,una habilidad inusual con la música,voracidad de aprendizaje,un vampiro...a todo esto le añades una muerte prematura y tienes un mito.

-Fernando Márquez, en su legendario libro “Música Moderna” (1981), hablaba de la distinción entre “modernos” como podían ser Alaska y Los Pegamoides, “progres” como Moncho Alpuente o Joaquín Sabina y los “babosos”, donde estaban Los Secretos o Nacha Pop. Al final, parece que quienes ganaron fueron los progres y hay quien cree que la “movida madrileña” es Alpuente y Sabina.

Pero, ¿quién ganó?¿quién perdió? ¿quién triunfa? A mí todo eso me trae al pairo. Normalmente tú eliges un camino y ese es el tuyo y a veces es mucho más interesante,sorprendente y enriquecedor y puede parecer que es el de un perdedor pero carece de importancia porque es propio. Yo con Sabina tengo poco en común,sin embargo siempre respeté a Moncho Alpuente, no precisamente en su anecdótica carrera musical pero si vital. Esas diferencias generacionales son absolutamente lógicas pero yo con los años he visto claro que hay un referente en unos hermanos mayores con los que me identificaba,existía lo que se conocía como El Rollo,con su base en Barcelona y en el Rastro de Madrid.Ellos eran Nazario, Alberto García-Alix, Ceesepe,los Burning de Antoñito y Pepe, La Banda Trapera.. Sabina era un coñazo para mi aunque he de reconocer que mejoró con los años.
Paso de la movida: estoy cansada de teorizar sobre ella, ya la vívi y tuve una clase magistral de vida.

-Grupos maravillosos como Derribos Arias, PVP, Polanski y el Ardor o Décima Víctima hoy son completamente desconocidos para la gente joven. ¿Qué pasó para que estos grupos hayan desaparecido del relato de la movida?

Pasa que la historia la cuentan de aquella manera y la cuentan los que más voz y altavoces tienen. En aquellos años no teníamos ninguna pretensión de profesionalizarnos y eso tiene su parte buena: había propuestas sinceras,auténticas y han trascendido en un público de culto los que han conseguido llegar hasta aquí, por las corrientes subterráneas y más underground se los valora aunque no hayan conseguido éxitos masivos. Hay grupos con tremenda originalidad de los 80, yo añadiría a Esplendor Geométrico,unos avanzados y transgresores para su época. Otra característica de muchos de estos grupos es que pertenecen a una misma época y sin embargo tienen propuestas y sonidos muy personales. Otro ejemplo es Radio Futura, Los Coyotes, Alaska y Los Pegamoides, La UVI. Esa originalidad se perdió en los 90,todos son tristes,indies y suenan igual,se miran la punta del zapato y te cuentan su mundo interior de pobres víctimas. No todos son así,afortunadamente...yo voy a muchos conciertos y las cloacas y alcantarillas siguen a tope pero los putos festivales de moda no salen de la norma,es un ascazo,en todos tocan los mismos,son una puta mafia. Yo estoy deseando que se pase esta moda ñoña.Yo le auguro su muerte ya. Vivimos un momento para gritar,para sublevarse.

Por cierto, ahora que la gente reivindica a Bowie, una de las mejores adaptaciones -si no es La Adaptación- del "Héroes" está en “El Acto”...

Bueno está claro que para nosotros había dos referentes clarísimos: uno era Bowie y el otro Iggy Pop,nuestra intuición de entonces al elegirlos como referentes fue acertadísima, nunca nos han fallado.

-Cuéntame algo sobre el grupo que te acompaña.

Mi banda son el copón bendito,han tocado conmigo en formaciones anteriores,son los mejores y son mis amigos: César Scappa, fue compañero de Eduardo en un grupo llamado Escaparates(fundamentales por cierto) también es mi pareja. Jose Battaglio,estuvo conmigo en Seres Vacíos, Manolo Uvi, estuvo conmigo en mi etapa de Ana Curra y Volviendo a las Andadas Rafa Le Doc, este es más joven pero de los nuestros. Un honor haber llevado con ellos “El Acto” con extrema dignidad y respeto por toda España y México. En Agosto lo haremos en Los Ángeles y allí presentaré el Documental “Autosuficientes”, broche de oro para cerrar este viaje fascinante que ha sido “El Acto”. Ellos han sido muy importantes para mi.

MANOLO D. ABAD
Publicado en una versión más corta en el diario "El Comercio" el sábado 30 de julio de 2016
http://www.elcomercio.es/culturas/musica/201607/30/vivimos-momento-para-sublevarse-20160730003341-v.html

viernes, 29 de julio de 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

Festivales, políticos, música




Vetusta Blues. -

Festivales, políticos, música”


La presencia en el FIB -el festival Internacional de música independiente de Benicàssim- de dos políticos españoles ha causado cierto revuelo, tanto en las redes sociales como, posteriormente, en la prensa. Una nueva mala señal de que, a pesar de todos los años de democracia transcurridos, aún se permanece anclado en unas convenciones sociales impropias del año en curso, 2016, por si no se hubieran dado cuenta. ¿Por qué no van a poder acudir al FIB Pedro Sánchez o Andrea Levy a disfrutar de algunos de sus grupos favoritos? ¿Tan extraño resulta que a Pedro Sánchez le gusten los Stranglers (a quienes, al parecer, vio en otra edición del FIB cuando él no era tan célebre) o a Andrea Levy Echo & The Bunnymen? Supongo que la bofetada de realidad que recibieron algunos que, quizás, prefirieran que a estos dos políticos les gustase más Isabel Pantoja o Malú, no les debió sentar muy bien.

Cuando vi los selfies en el facebook de mi viejo conocido Juan Santaner -hoy al frente de Industrias Bala, empresa que lleva a varios artistas como Corcobado o Capsula, entre otros- tanto con Pedro Sánchez como con Andrea Levy me entró cierta satisfacción. No todos nuestros políticos se rigen por mediocridades culturales para masas de cerebro apelmazado. Pero no, enseguida la corriente de trolls y demás acomplejados asociales saltó a la yugular con el mismo ansia que Drácula sobre el cuello de una de sus víctimas. O sea que el personal prefiere que algunos sigan en torres de marfil para encubrir la mediocridad de sus gustos y no que se mezclen entre la multitud -del área vip, eso sí, que cuando Sánchez bajo a la arena para ver a La Habitación Roja se montó un buen desaguisado- a disfrutar de sus bandas favoritas que, curioso, no pertenecen al género “superventas” ni se las ve normalmente en esos publireportajes promocionales camuflados de noticias con los que aparecen otros artistas más convencionales bendecidos por la industria. Pues, ya ven, a mí sí que me gustaría hablar con Pedro Sánchez de los Stranglers, de cuál es su disco favorito, si le gusta el cantante que ha suplido a Hugh Cornwell desde hace ya un montón de años, o departir con Andrea Levy sobre cuáles son los trabajos de Echo & The bunnymen tras el regreso de Ian McCulloch que más le gustan o si estuvo en el Poble Espanyol viéndoles tocar cuando actuaron repasando el “Heaven Up Here” veinte años después de su publicación.

Más aún me reafirmo en ello cuando en Oviedo llevamos padeciendo programaciones musicales festivas que nos mantienen en un pertinaz atraso indigno de una ciudad donde la afición al rock y a la música se demuestra en la pervivencia de algunas de sus tiendas de discos. Pero no, aquí el responsable de la SOF encargado de traer actuaciones se pasea por el BBK sin conocer, como le sucedió el pasado año, a dos de sus cabezas de cartel como Jesus & Mary Chain o Black Rebel Motorcycle Club, formaciones con trayectoria de sobra como para que al que se le encomiende una programación musical mínimamente digna no le suenen a chino. O a nada, vamos. Pero, en fin, aquí siguen con la pandereta, con un horror de tambor y pandereta. Así que, en unos días, me voy al Festival del Noroeste en A Coruña a ver a Ocean Colour Scene y a Editors, gratis. Seguro que el ínclito encargado de la programación mateína tampoco tiene ni idea de quiénes son.

MANOLO D. ABAD

lunes, 25 de julio de 2016

Encuentros en clubs (de lectura)


Vinilo Azul. -
Encuentros en clubs (de lectura)”

He de reconocer que no era un gran entusiasta de los clubs de lectura. Quizás por ese individualista recelo a todo lo que puedan representar imposiciones, los veía como algo ajeno a mí como escritor y con cierto desdén. Tuvo que ser mi querido amigo, el escritor Ignacio del Valle -también colaborador de EL COMERCIO- quien me sacara de esa ofuscación y me condujera a una rectificación que hoy hago pública a través de estas líneas. Ignacio me invitó hace unos años a que le presentara en un encuentro que iba a realizar uno de los clubs de lectura de la para mi tan grata Biblioteca Ramón Pérez de Ayala, en pleno corazón de Oviedo, en la plaza Daoiz y Velarde. Lo planteamos como una charla informal en la que tocamos todo tipo de temas, con la naturalidad de dos amigos que se están tomando una cerveza. Se consiguió ese pleno y, luego, el público intervino. Me pareció sorprendente el gran interés que mostraron, muchas de las cuestiones que se plantearon y salí realmente maravillado por la sincera devoción mostrada.

Meses más tarde, tomando unas con otro escritor ovetense -Marcelo García Martínez, de quien tendremos que hablar más detenidamente en una próxima entrega- me contaba un encuentro con el club de lectura de la Biblioteca de Pumarín y su satisfacción y también sorpresa por el trato e interés recibido. Había conseguido varios seguidores nuevos, que solían acudir a sus presentaciones puntualmente y que habían adquirido ejemplares de su obra. La anhelada cadena de fieles que todo escritor necesita, se había aumentado en el caso de mi amigo, que hace un año se hizo con el prestigioso premio literario “Vuela la Cometa” con su última novela publicada “Cartas de amor después del ecocidio”.

El último capítulo de este proceso de convencimiento de la idoneidad de los clubs de lectura y de su necesaria labor -que también debería encontrar un aposento sólido en el engranaje de las políticas culturales- ocurrió hace tan sólo unos días con la llegada de la Semana Negra de Gijón a Oviedo y el encuentro con el público de Petros Márkaris a quien me tocó presentar. Una tremenda expectación entre todos los asistentes y una magnífica hora donde el escritor griego se mostró con toda su afabilidad ante los presentes en una jornada de ensueño.

Otros buenos amigos escritores como Silvia Grijalba o Pablo Martín Carbajal también me han contado sus buenas experiencias en clubs de lectura, donde muchos de los asistentes se han convertido en fieles seguidores. Tan fieles -y tan desprendidos- que, incluso, colaboraron en sufragar los gastos de sus respectivas presencias debidas a las distancias insulares que les impedían acudir. Los autores se sienten arropados y con un valor que parece perdido en muchos estamentos sociales, en estos tiempos de corta-pega, de plagios desvergonzados y de derechos de autor reducidos a la mínima expresión. Comprobar el fervor de, al menos, uno de los presentes en un club de lectura es el suficiente estímulo para seguir adelante sin importar nada más. Tan sólo me queda la ocasión de vivir como protagonista uno de estos encuentros: estoy seguro que será una experiencia sobre la que también merecerá la pena escribir.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 24 de julio de 2016

viernes, 22 de julio de 2016

Barracudas "Pieces broken"




Aviador Dro "Selector de frecuencias"


miércoles, 20 de julio de 2016

Cuatro horas con Petros Márkaris


Vetusta Blues. -

Cuatro horas con Petros Márkaris”


El sol bendijo la llegada de la Semana Negra de Gijón a Oviedo por primera vez en su historia, en una jornada para el recuerdo de todos los que participamos en ella. La elección del escritor Petros Márkaris para ser el eje sobre el que gravitase este día no pudo ser mejor. Junto a él, una comitiva encabezada por José Luis Paraja y Ángel de la Calle -cabezas visibles de la Semana Negra- se unía a la de otros escritores invitados como Carlos Quílez -a quien muchos conocerán por sus intervenciones en el programa de La Sexta “Al Rojo Vivo”- y, por supuesto, a la representación ovetense con los concejales Ana Taboada, Mercedes González y Roberto Sánchez Ramos al frente, paseaba por diversos puntos de la ciudad mostrándole a Petros Márkaris algunas de las maravillas que encierra Oviedo. Antes, había sido recibido en el Ayuntamiento de la ciudad por el alcalde Wenceslao López.

Tras el agradable paseo desde la Plaza del Ayuntamiento hasta la Biblioteca de La Granja en pleno corazón del Campo de San Francisco y tras habernos detenido en la Plaza de la Catedral y en el Edificio Histórico de la calle San Francisco, llegó el momento del escritor griego aunque nacido en Estambul. Cuando hizo su entrada en el repleto salón de la Biblioteca pude estrechar su mano por primera vez y comprobar su calidez mediterránea y su gran encanto personal. Me tocó formularle unas cuantas preguntas en la mesa que compartíamos con Ángel de la Calle y la eficaz traductora Lourdes Pérez, mientras esperaba a que el público se soltase y respondió con una mezcla de profundidad y de cercanía. La ironía, la capacidad analítica y la ternura que se muestran en sus novelas y relatos (éstos protagonizan su último trabajo editado en España, el muy recomendable “La Muerte de Ulises”) afloraron en sus respuestas y en su trato con el público. Nos hizo sonreír con muchas de sus historias, como la de los tomates rellenos y el recuerdo a su madre, pero también estremecernos con tiempos de represión y torturas sin que, en ningún momento, le moviera un falso énfasis, con una envidiable naturalidad. Consulté con Ángel de la Calle -director de contenidos de la Semana Negra- cuando debíamos terminar y, por desgracia, fue justo cuando el público comenzaba a soltarse con sus preguntas. Al terminar, una señora me pregunta por mi obra y dónde puede comprar alguno de mis libros.

Tres cuartos de hora de firma de ejemplares y tiempo para una agradable comida en la terraza del emblemático Ovetense. Aproveché el pequeño intervalo antes de que nos la sirvieran para que me firmase los libros que yo también había traído. Volvimos a darnos la mano y un buen abrazo, con un intercambio de “gracias” en francés algo hilarante. “No, gracias yo” y así un par de veces, entre sonrisas.

Cuando la comitiva de una veintena de personas emprendió camino de regreso a Gijón, para afrontar la jornada de la tarde en la Semana Negra, me quedé reflexionando sobre lo importante y necesario que es tender estos puentes y con que no pudo haber mejor elección que la de un autor de la categoría humana de Petros Márkaris. Esperemos y deseemos que esta puerta abierta entre Oviedo y la Semana Negra de Gijón pueda ampliarse en sucesivas convocatorias. Oviedo está ávido de este tipo de cultura, viva y con los pies tocando el suelo de la realidad de los días que nos han tocado vivir.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 20 de julio de 2016

martes, 19 de julio de 2016

Blam de Lam "Cadáver"


lunes, 18 de julio de 2016

domingo, 17 de julio de 2016

viernes, 15 de julio de 2016

Jeff Buckley "Last goodbye"



Éste es nuestro último adiós.
Odio sentir morir nuestro amor,
pero se ha acabado.
Tan sólo escucha esto, y me iré.
Me diste algo más por lo que vivir.
Más de lo que nunca sabrás.
Éste es nuestro último abrazo.
Lo soñaré y siempre veré tu cara.
¿Por qué no pudimos superar éste muro?
Bueno, quizá porque nunca te llegué a conocer del todo.
Bésame, por favor. Bésame.
Pero hazlo sin deseo, cariño, y sin consuelo.
Sabes que me fastidia, porque sé que
tan sólo te haría llorar. Es nuestro último adiós.
¿Dijiste "no, no puede estar sucediéndome a mí"?
¿Y te apresuraste a coger el teléfono para llamar?
¿Había una voz cruel por detrás hablándote en tu mente?
Diciendo que quizá no lo conocías bien.
No lo conocías del todo, oh, no lo conocías.
Bueno, las campanas suenan afuera, en la torre de la iglesia.
Calientes pistas dentro de mi corazón.
Pensando mucho en sus suaves ojos, y los recuerdos
dan señales de que se ha acabado… Se ha acabado.

miércoles, 13 de julio de 2016

Los Secretos "Todo sigue igual"



o has encontrado lo que buscas todavía,
lo que te ofrecen no puede llenar tus días,
cansado de sentir que el tiempo pasa
y qué va a ser de tí.

El viernes sales a olvidar los otros días,
el lunes sientes que todo ha sido mentira,
te da miedo pensar que el tiempo pasa
y todo sigue igual.

Mientras todo sigue igual, todo sigue igual.
Esta ciudad ya no te deja alternativa, todo está oscuro
para ver una salida,
y sientes que vivir te aburre
y que no hay forma de salir.
Todo sigue igual, todo sigue igual.

Semana Negra en Oviedo


Vetusta Blues. -

Semana Negra en Oviedo”


Han tenido que transcurrir veintiocho años para que la Semana Negra gijonesa aterrice en Oviedo. Como en uno de esos giros del destino que tanto caracterizaban los “polares” -las películas francesas de serie negra- el acercamiento ha recorrido un kilómetro por año hasta llegar a este rumbo, finalmente.Y es que la lejanía Oviedo-Gijón resulta perjudicial para una comunidad autónoma en crisis y que no está para mantener enfrentamientos de este tipo, como fueron nota común durante demasiados años de desencuentros y que, parece, van desapareciendo poco a poco, como siempre debería haber ocurrido.

Fruto de esta irrupción de la Semana Negra en la ciudad será el encuentro que protagonizará el novelista griego Petros Márkaris, uno de los más grandes autores de novela negra del momento. Tendré la fortuna de hacer los honores en la presentación, que tendrá lugar mañana jueves 14 de julio en la Biblioteca de La Granja, en el corazón de Oviedo, en el Campo San Francisco. Una oportunidad de oro para que los múltiples seguidores de las tribulaciones del comisario Kostas Jaritos conozcan a su creador y sepan muchos detalles de la serie novelesca de primera mano.

En los últimos años, hemos asistido a un verdadero boom de la novela negra, que siempre estuvo ahí, pero que también ha logrado aumentar su relevancia con una explosión de certámenes por toda la geografía española centrados en la serie negra (Getafe, Tenerife, Pamplona, Barcelona) de los cuales fue pionero y es referencia máxima la Semana Negra de Gijón. En la vida cultural de Oviedo, repleta de altos y bajos, de convocatorias muy protegidas y con otras actividades apenas trabajadas o inexistentes, supone un nuevo y gran aliciente que los organizadores de la Semana Negra y los responsables municipales hayan propiciado un encuentro de estas características que, esperemos y deseemos, se amplíe en los próximos años.

Oviedo ha vivido demasiados años sumido en un colapso cultural donde sólo existía un tipo muy determinado de certámenes que devoraba una parte desproporcionada del presupuesto, anulando la posibilidad de otras convocatorias que se salían de un concepto acartonado. La presencia de la Semana Negra de Gijón en Oviedo rompe con esos clichés que atenazaban a la ciudad, que busca abrirse a la cultura del siglo XXI, a las nuevas inquietudes de generaciones más jóvenes que no sólo piden ópera, orquestas sinfónicas o zarzuela sino que buscan en nuevas expresiones artísticas y culturales más allá de eventos donde lucir las galas o el smoking.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 13 de julio de 2016

martes, 12 de julio de 2016

The Sound "Hothouse"



I've got sweat breaking out
But I try, try to conseal
I've got a savage root
And it's a growing pain

Feelings pushing through
Pushing through, through
Through, through, through you
And I found myself in the hothouse
I found myself in the hothouse

Spend too long looking in
Looking in from the outside
Now it's time to give in
Time to get inside

Feeling's pushing through
Pushing through, through
Through, through, through you
I found myself in the hothouse
I found myself in the hothouse

Adiós al Paraíso


Vinilo Azul. -

Adiós al Paraíso”


Hace unas fechas, cerraba tras cuatro años de existencia el Café Paraíso, uno de esos locales que consiguen hacerse un hueco en nuestro corazón. Uno de esos establecimientos que consiguieron que nuestro café, nuestro vino o, incluso, nuestra copa se conviertan en algo familiar. ¡Qué mejor que sentirse como en nuestra propia casa! Escuchar la música que, probablemente, nos habríamos puesto en nuestro domicilio, pero sin necesidad de pensar en elecciones, en buscar un disco entre nuestra colección. Una conversación -ligera o profunda- sobre algún tema, ciclismo, meteorología o música, o la misma vida. ¡Incluso una partida de ajedrez como las que jugaba Alex del Serie B con Jesús Colino, dueño del establecimiento! Enroscado en una calle tan particular como la Paraíso, con los sonidos del Conservatorio desafiando la quietud de la tarde, el Café Paraíso marcó pronto su particular territorio de enclave personal donde huir de todo.

Lugares como el Café Paraíso se instalan en nuestra memoria como un recuerdo de buenos momentos, de instantes intangibles sin fecha ni orden. Sí, de acuerdo, afloran los días en que me grabaron entrevistas para programas televisivos como “El Club Musical” o “Pieces”, pero más son los momentos en que Jesús me servía un vino de Toro mientras Fran Elías me pasaba un nuevo trabajo de sus Traveling Zoo o que Ella y yo dejábamos nuestros ojos flotar, frente a frente, tratando de detener el tiempo sin importarnos nada más que ese día a esa hora, un día y una hora que hoy es sólo niebla irrecuperable en mi memoria.

En el Paraíso te sentías bien, al contemplar las estanterías repletas de discos de grupos asturianos o de discográficas asturianas, también de libros de escritores de aquí, algún fanzine... Entrabas en un mundo diferente, bien alejado de las urgencias de otros locales donde parece exigirse un tiempo de permanencia, donde todo parece amonestarnos y herirnos. Allí permanecía la posibilidad de quedarse siempre, de ser bienvenido y bien hallado, de detener el reloj. También de encontrarse con alguna sorpresa, ya fuera en forma de presentación o de sesiones musicales, o, incluso, de disfrutar de una retransmisión ciclista con tertulianos de altos vuelos.

Cuando se cierran establecimientos como el Café Paraíso, somos conscientes de la pérdida que suponen para la ciudad, para “nuestra” ciudad, esa que labramos a través de las sombras que perseguimos, como un recorrido invisible donde tratamos de encontrarnos, como cantaba Adrian Borland en aquella vieja canción de The Sound “Hothouse”, que firmó honrando al mítico Marquee, sala de conciertos londinense.

Cerró el Paraíso sus puertas y con él se nos va una pequeña historia de nuestras vidas agridulces. Nos queda la esperanza de que, en cualquier otro enclave, volveremos a ver la barba de Colino tras la barra, descorchando para nosotros una botella de un vino de Toro que sólo encontrarás en su local. Esperemos que sea pronto y que nos haga sentir en tan buena armonía como lo hizo en estos cuatro años de una existencia intensa y memorable.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El comercio" el domingo 10 de julio de 2016

viernes, 8 de julio de 2016

The National "Terrible love"



It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's quite company
It's quite a company
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's quite a company
It's quite a company
It's quite a company
And I can't fall asleep
Without a little help
It takes a lot to settle down
I sailed a boat into the past except
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break company
It's quiet company
It's quiet company
But I won't follow you into the rabbit hole
I said I would but then I saw
Your shiver bones
They didn't want me to
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break

miércoles, 6 de julio de 2016

Incendios



Vetusta Blues. -

Incendios”


Y entonces, allí sentado en el coche al lado de mi madre, creí entender el significado de “peligro”: algo que no parecía capaz de hacerte daño, pero que al instante siguiente, taimadamente, conseguía herirte.”

(Richard Ford, “Incendios”)

En la misma fecha que la calle Uría volvía a abrirse al tráfico tras el pavoroso incendio que tanta desolación dejó en la ciudad, otro edificio, en la calle Tito Bustillo, justo al lado de la Losa de los ferroviarios, sufría el azote de las llamas.

Casualidades de la vida, que volvieron a estremecernos con las imágenes siempre inquietantes del fuego. Un incendio sofocado con un magnífico despliegue de efectivos, con rapidez y una extraordinaria coordinación entre los diversos servicios de auxilio. El resultado, esta vez, no trajo consigo víctimas y sólo hubo que lamentar intoxicaciones en varios vecinos del inmueble y, fundamentalmente, el susto de una situación dramática. Pasear los días siguientes por la Losa y contemplar los rastros del fuego lleva a uno a compartir más el dolor que supone ver cómo una parte de tu vida se consume y desaparece, convirtiéndose en una nube negra. Me detuve a observar el hueco del primer piso y pensar en esas llamas terminando con los recuerdos de toda una existencia. Un vacío terrible se instaló en mí. Pensé inmediatamente en mis discos, libros, películas, fotos, y me sentí muy mal imaginándome cómo, en pocos minutos, puede desaparecer una parte -material, sí- pero que entronca con una parte de nosotros.

Hace unas fechas que se cumplió el primer año de gobierno del tripartito, doce meses que bien podrían titularse como aquella magnífica película de 1982 de Peter Weir: “El año que vivimos peligrosamente”. Un año en el filo de la navaja, donde, poco a poco, el viejo régimen destronado ha ido mostrando muchas de sus miserias, esas que inequívocamente van a costar millones de euros a los ovetenses y a la ciudad. Todo ese vacuo dispendio que aún queda por sufragar y que retrasará durante mucho tiempo el desarrollo de la ciudad. Tan mortífero o más que un incendio, socavando los cimientos de la ciudadanía e impidiendo el crecimiento de Oviedo para los próximos años, justo ahora que se planteaban desafíos urbanísticos de primer nivel. No llegó el caos, por mucho que algunos afines se apuntaran a un delirante carrusel donde trataron de resquebrajar el acuerdo a tres bandas. Quizás pensaron que la táctica de un escándalo al día podría funcionar. No contaban con que los mayores escándalos aguardaban en su propio legado. Y es que, ya saben, antes se caza a un mentiroso que a un cojo.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 6 de julio de 2016

martes, 5 de julio de 2016

Abbas Kiarostami (1940-2016)






lunes, 4 de julio de 2016

Michael Cimino (1939-2016)





sábado, 2 de julio de 2016

The Police "Wrapped around your finger"



Me consideras como al jóven aprendiz,
atrapado entre Escila y Caribdis.
Hipnotizado por ti si me quedo atrás,
mirando fijamente al anillo en tu dedo.
Solo he venido aquí buscando conocimiento.
Cosas que no me enseñarían en el colegio.
Puedo ver el destino que vendiste,
convertido en una brillante banda de oro.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Mefistófeles no es tu nombre.
Sé lo que eres, algo más que lo de siempre.
Escucharé bien tu intuición.
Verás que viene de su fruición.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
El diablo y el profundo mar azul tras de mi.
Desvanecido entre el aire, nunca me encontrarás.
Convertiré tu carne en alabastro,
cuando descubras que tu sirviente es tu amo.

viernes, 1 de julio de 2016

León Benavente "Gloria"