Deslices

Deslices

jueves, 26 de mayo de 2016

miércoles, 25 de mayo de 2016

Primaveralia


Vetusta Blues. -
Primaveralia”

Oviedo presenta un aspecto magnífico al sol de primavera. Tiempo para pasear bajo su luz y dejar los pensamientos libres, pensamientos que son dudas sobre cada uno de nuestros pasos, sobre muchas de las decisiones que tomamos o hemos escogido. Ayuda comprobar la alegría de los niños en el estanque de los patos, donde parecen calmar sus ansias e incluso sus gritos.

Los temas se arremolinan, fugaces, como no queriendo permanecer demasiado tiempo en la mente. La primavera la sangre altera, recuerdo que lo leí por primera vez en una aventura de Mortadelo y Filemón. Mucho es lo que nos altera, tanto en nuestro ámbito privado como en el que corresponde a los ovetenses. Casi resulta cansino recordar la biblioteca más cara del mundo -uno de esos bizarros récords del régimen que malgobernó la ciudad durante veinticuatro años- y sus consecuencias sobre el hipotecado futuro de todos los ovetenses. ¡Hasta un jabalí se acercó a comprobar el cuidado jardín de la millonaria instalación hace unos días!

El futuro se cierne y uno no sabe si como amenaza o como esperanza. Habrá que recorrer un camino oscuro que no se parece en nada al de la hermosa tarde primaveral, que se esconde entre los árboles y los senderos del Campo San Francisco. Luego, ya en la noche, toca desafiar el cansancio y las dudas para celebrar el trigésimo aniversario del Diario Roma. Aparecen las viejas amistades del Paddock, como los venerables Manolo Carou y Magui Roldán, para que las sombras dejen de cernirse sobre mi corazón. La hermosa Graciela Ortiz surge, descendiendo por la calle Mon, tan bella como cuando bajaba por el Rosal de camino al mismo Paddock. Aprovecho un momento en que sale bastante gente del atestado Diario, para conquistar la barra y saludar a quienes trabajan tras ella, con la colaboración de Dani y Natalia, que ya habían tomado posiciones con la habilidad propia del pívot más incisivo, Felipe Reyes, claro. El Trío Calavera lo está bordando al fondo del local, tanto que alguno cree que Luis Salgado está pinchando. No, el “Jeremy” de Pearl Jam lo están ejecutando en directo, le digo a una atractiva mujer que no conozco y que buscaba un hueco en la barra donde hacerse con una cerveza. Capto al gran Salgado para una foto con nuestras copas de cava para la posteridad y pienso que resistir, siempre resistir y no doblegarse, es una de las lecciones de la vida que antes deberíamos aprender. Mil ciento noventa y siete kilómetros me separan de lo que pudo ser y ya no es. Ella dice que todo está en mi cabeza. ¿Y a dónde podría haber ido sin esa mente?

Con Dani y Natalia me escabullo del bullicio del aniversario en dirección al Serie B en la plaza Trascorrales. La sesión de Álex de hoy es demasiado bruta para mi petición: “Another girl, another planet”, de los Only Ones. El ambiente, a pesar de la caña, es muy tranquilo. Como esos contrastes de la primavera, esos altos y bajos que tanto nos desasosiegan. Como esas noticias tan inquietantes sobre la ciudad y su futuro. Tiempo habrá para pensar en todo ello, para observar el desarrollo de los acontecimientos. Quizás yo debiera hacer los mismo. Al llegar a mi casa, ya sin ganas de acostarme, me sirvo una copa de vino y pincho “Looking too closely” de Fink mientras espero que el amanecer de esta extraña primavera en Oviedo consiga vencerme hasta alcanzar el sueño, al fin.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 25 de mayo de 2016

martes, 24 de mayo de 2016

The Walkabouts "Heartless"



This is where it starts
This is... where it stops
And when it finally stops
I hope, starts right up
Walk the glitter mile
Past hotels of sand
People say'n lots of things
Ain't my job... to listen
I don't believe
What they say you've done
Don't believe in anything
Anything that lasts for long
Everytime I change my mind...
You say I'm heartless... but I want the same thing as you
This is where it stops
This is... where it starts
And when it finally starts
I hope it pulls right up
Everytime I change my mind...
You say I'm heartless... but I want the same thing as you
Why do ya say
They built this desert in our way?
Open your eyes
Watch it slowly come alive
Somethin' new
Changin' into somethin' new...
Somethin' that I... saved for you
Everytime I change my mind... everytime I change my mind
You say I'm heartless... but I want the same thing as you
Everytime I change my mind... everytime I change my mind
You say I'm heartless ... but I want the same thing as you
Hmmmmmm something new... something new...
Something new... something new...

lunes, 23 de mayo de 2016

Graham Parker "Between you and me (1976)"



All I knew were the lights in the harbour,
All I saw was the flash in my head, yeah,
And that's all that's left between you and me, oh yeah,
Said that's all that's left between you and me.
Next thing I knew I was being carried out to sea
Somebody whispering, ";Hey what is wrong with me?"; yeah.
And that's all that's left between you and me, oh yeah,

Said that's all that's left between you and me.
Say, did you realize when this bit came to be ?
Yeah it's always in somebody's eyes
When they really don't want to see, yeah.
All I knew was the storm crashing arou-ou-ou-ou-ound,
Nothing more than silence, not even a sound, yeah.
And that's all that's left between you and me,
Said that's all that's left between you and me
And that's all that's left between you and me, yeah yeah yeah,
Said that's all that's left between you and me, bop bop
Between you and me, bop bop, between you and me, bop bop,
Between you and me, bop bop, between you and me, bop bop

Una final, no: el final



Crónicas de Vestuario. -

Una final, no: el final”


¿Cómo se ha podido tirar a la basura una temporada como la que el Real Oviedo llevaba hasta el fatídico mes de febrero con la dimisión de Sergio Egea? ¿Cómo se puede perder un partido ante un equipo desesperado como el Almería tras adelantarse en el marcador? ¿Cómo se van desperdiciando, una tras otra, las oportunidades de ascenso que nos conceden nuestros máximos rivales?

Tras este nuevo desastre sólo queda mantener la calma. Y eso resulta una tarea ardua tras contemplar al ciclotímico once azul, que se deja conducir al marasmo por su total falta de actitud, por su poca cabeza y, hoy demostrado de forma preclara, por la ineptitud total de su entrenador. Tras una primera parte impecable donde el cuadro ovetense mandó sobre la ansiedad de un conjunto como el almeriense sumergido en un hondo precipicio (las caras de desesperación de sus jugadores, desencajados, eran todo un poema), los de David Generelo se dejaron ganar terreno, entre la soberbia y la incapacidad para solventar la avalancha suicida de los andaluces.

Un segundo acto que había comenzado inmejorable con el gran gol de Miguel Linares, se perdió por los garrafales errores de un entrenador que no supo responder a los movimientos a la desesperada de Fernando Soriano, nuevo en su plaza, pero con muchos más arrestos que el pacense. Lanzó a su artillería a la locura, con la entrada del experimentado Kali Uche y Chuli y venció a la incapacidad de Generelo para leer el envite. Empuje, fe, fuerza desmedida e incontrolada, armas suficientes para vencer a jugadores como el desaparecido Míchel Herrero, náufrago total en el centro del campo, o el indolente Fernández, coladero por la derecha al que, por desgracia, ya nos hemos acostumbrado a padecer. Falta de actitud más caos táctico convirtieron a los almerienses en campeones de la Champions y los azules sucumbieron, de nuevo, con un enorme estrépito, sin paliativos, entregados a sus deficiencias de todo tipo, destinados a tirar una temporada que podía haber sido maravillosa. Miren el vestuario del Nástic de Tarragona, otros recién ascendidos y aprendan que sólo con convicción y actitud los milagros pueden hacerse realidad. Bueno, eso y una mínima dirección táctica y técnica.

Si David Generelo conservase un mínimo de dignidad y, a la vista del repaso táctico que le ha dado hoy otro entrenador novel como Fernando Soriano, presentaría su dimisión. Por el bien del escudo que representa y de la afición que está detrás de él. Basta de estos ridículos constantes, de esta insistencia en un desastre cada vez más insoportable.

MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 23 de mayo de 2016

Plaza del Carbayón, 3


Vinilo Azul. -

Plaza del Carbayón, 3”


Los senderos que jalonan nuestras vidas se vuelven, muchas veces, intrincados como un laberinto imposible de desenredar. Siempre recuerdo esa escena de “La Huella” -magnífica, como toda la película- en la que Michael Caine trata de encontrar a Lawrence Olivier a través de un jardín con escondrijos imposibles, anticipo de todo lo que veremos después en una obra maestra, imprescindible. En otras, es la casualidad la que nos reúne y nos sitúa cerca, muy cerca. Y una gran casualidad es la que ha querido que el encuentro con Luis Arias Argüelles-Meres haya llegado en diversas vías. Primero, coincidiendo en estas páginas de EL COMERCIO, sobre todo en la sección deportiva donde hablamos de ese Real Oviedo de nuestras esperanzas en tantos días y análisis postpartido de esta temporada donde seguimos albergando grandes esperanzas de regreso a la categoría que nos corresponde. Segundo, habiendo tenido el gran honor de sucederle hace unos meses en el palmarés del Premio de la Crítica de la Asociación de Escritores de Asturias de columnismo literario. Y tercero, teniendo a la Plaza del Carbayón como uno de nuestros ejes vitales.

Casualidades o causalidades, aquí estamos, compartiendo estas páginas, en la tarea de ofrecer estampas de un Oviedo que había sido negado en virtud de unos “principales” de un régimen que sigue dejando el olor, el (mal) sabor y el precio de sus cadáveres en forma de palacios, de ruinosas inversiones, de tétricos desechos, de deudas que todos los ovetenses deberemos pagar, de una mentira que muchos han mantenido para satisfacer sus propios intereses económicos y sociales. Frente a esos, más preocupados por la “l” de una preposición en un “Martes de (¿del...? por favooor) Campo”, están otros columnistas a quienes les interesa escribir de problemas reales, de los 1200 euros que cada ovetense pagará por una gestión nefasta, de la ruina de muchos lugares de la ciudad, de la catastrófica gestión política que nos ha abocado a este marasmo en Oviedo. Luis Arias Argüelles-Meres es uno de esos finos y comprometidos analistas que no se atemorizan ni se dejan callar. Sus columnas lo atestiguan para bien del periodismo y para bien de la conciencia de la ciudad y de los ovetenses.

En una vía completamente distinta a esa, pero también muy relacionada, pues ofrece una visión íntima, muy ligada a sus vivencias y alejada del tono carpetovetónico y autocomplaciente de otras publicaciones, están los artículos reunidos en su reciente “Desde la Plaza del Carbayón. Vivencias 1957-2016” (Septem Ediciones), compendio de su labor para la aventura emprendida por este diario de cara a los domingos desde abril de 2015 en la contraportada de estas páginas que tienen en sus manos. Para cerrar el ciclo de causalidades y casualidades, tendré el inmenso privilegio de hacer los honores al propio autor -con la inestimable ayuda del también colaborador de El COMERCIO Iván de Santiago- en la presentación del libro que tendrá lugar el jueves 2 de junio en la Librería-Café Santa Teresa en Oviedo, muy cerquita de esa Plaza del Carbayón, crucial enclave común que me relaciona con un escritor esencial para comprender esa nueva ciudad que los ovetenses queremos reconquistar aunque nos cueste sufrimiento, trabajo y dinero.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 22 de mayo de 2016

viernes, 20 de mayo de 2016

Dubrovniks "Love is on the loose tonight"


Editors "What is thing called love"



I've been your lover for the last time
All the pretending; God knows that we tried
I've been the doctor for the last time
If we weren't so good at it we'd have both been fine

I knock you down
Bruise you with my words
I patch you up
Now it's your turn

What is this thing called love that you speak?
We're out of it, we're out of it
What is this thing called love that you speak?
We're out of it, we're out of it

We built this city, now we tear it to the ground
This fight is over, hear the bell ringing out
At the end of the final round

And you knock me down
Cut me with a stare
You patch me up
Now it's my turn

What is this thing called love that you speak?
We're out of it, we're out of it
What is this thing called love that you speak?
Cause we're out of it, we're out of it [x2]

Nacha Pop "Alta tensión"



Los cables de alta tensión
Atravesados en el callejón
Espérame en el portal
Nadie sabe que eres especial
Los voltios que iluminan tu corazón
Se están perdiendo en el aire
Las nubes se descargan sin avisar
De un apagón en la calle
Los cables de alta tensión
Desde tus manos a mi corazón
Estoy fundiendo la luz
Entre tú y yo queda un rayo azul
Los voltios que iluminan esa pasión
Se están perdiendo en el aire
El viento se los lleva lejos de ti
Agárrate a los cables
Ya no me pregunto donde estás
Un punto luminoso viene y va

U2 "One"



Está mejorando, o sientes lo mismo?
Será más fácil para ti ahora que tienes alguien a quien echarle la culpa?
Dices…Un amor, una vida, cuando es la necesidad de uno en la noche.
Un amor, llegamos a compartirlo,
Te deja cariño, si no lo cuidas.
Te decepcioné o te dejé un mal sabor en tu boca?
Actúas como si nunca hubieras tenido amor y quieres que yo prescinda de ello.
Bueno, es muy tarde esta noche para sacar el pasado a la luz.
Somos uno, pero no somos lo mismo.
Tenemos que sostenernos el uno al otro…Uno
Has venido aquí para el perdón
Has venido para levantar a los muertos
Has venido aquí para hacer de Jesús con los leprosos en tu cabeza?
Te pedí demasiado, más que mucho
No me diste nada, ahora eso es todo lo que tengo.
Somos uno, pero no somos lo mismo.
Bueno, nosotros nos herimos mutuamente y entonces lo volvimos a hacer.
Dices que el amor es un templo, el amor una ley suprema,
El amor es un templo, el amor, la ley suprema.
Me pides que entre, pero luego me haces gatear.
Y no puedo aferrarme a lo que tienes, cuando todo lo que tienes está herido.
Un amor, una sangre, una vida, tienes que hacer lo que debes.
Una vida uno con el otro: Hermanas, hermanos,
Una vida, pero no somos lo mismo.
Llegamos a sostenernos el uno al otro, sostenernos el uno al otro.
Una vida, una.

jueves, 19 de mayo de 2016

Blues & Decker "Fire in the hole"


Doves "Last broadcast"



I was thinking about what you said
I was thinking about shame
The funny thing you said
Cause it's better not to stay
Sure enough if you feel nothing
You're better off this way
Gets to the point where you can't breathe
It's the last word
I can see it standing

So here we are
At the last broadcast
Here we are
Our last broadcast

Sun on faces made us feel alive
The colours of the sky
Southern trees, made us enemies
Who knows the reason why?
You can't escape yourself
You can't just fall away
It comes to the point when you feel nothing
This is the last time
Cause I can see it in your eyes

So here we are
At the last broadcast
Here we are
Our last broadcast

This is
The last broadcast
Here we are
Our last broadcast

miércoles, 18 de mayo de 2016

1.200 euros



Vetusta Blues. -
1200 euros”

1200 euros, contantes y sonantes. Ya sabemos el coste de veinticuatro años de régimen en Oviedo. Mil doscientos bonitos euros de cada ovetense. Piensen en todo lo que harían con ellos. Piensen en el porqué de este pago, debido a Gabino de Lorenzo y sus satélites (esos que aún asoman su alta cerviz como si nada hubiera sucedido en esta ciudad en dos décadas y media). No deja de resultar glorioso, invicto y súmenle todos los adjetivos despampanantes que deseen que los ovetenses vayamos a pagar los desmanes de un grupo de poder -léase régimen- mientras ellos se van de rositas.

Pues sí, Oviedo consiguió acercarse a Estados Unidos. Ni en Hollywood se pagan fincas como la Villa Magdalena de nuestros dolores. Ni en Nueva York tenían un complejo como el Asturcón para sus caballos. La ciudad de los palacios, decían. La ciudad de los marrones y de la ruina es la que nos encontramos a nuestro alrededor. 

Y aún hay la suma desfachatez de enmarronar a Antonio Masip en todo este asunto. 1200 euros de nada para pagar la política cultural de un alcalde que consiguió acabar con la música en directo en la ciudad en 2004, que abonó millones de euros a un trasunto de “Operación Triunfo” durante años mientras negaba a un festival pionero como el Oviedo Múltiple el pan y la sal. No vamos a hablar del fútbol y de su infausto concejal de (supuesta) cultura, hoy atrincherado en la Junta del Principado, de la laca y de las dietas de viajes inexistentes, tampoco...

Tantas y tantas que el asco supera cualquier análisis. ¿Cómo pudieron? No se preocupen que siempre habrá algunos paniaguados que los justifiquen, quienes por un puñado de euros intentarían convencernos de que no, que estos 1200 euros no son nada. Ahora que contemplamos tanta ruina en Oviedo, en el abandonado Cristo, en la plaza de toros que se cae, en los chalets de la Vega, en tantos y tantos lugares a los cuales podríamos destinar 1200 euros... Pero, no, hay que pagar los desmanes de un régimen que pretende sorprendernos con escándalos ajenos y que sólo nos maravilla con nuevos marrones para que la ciudad no deje de retroceder.

Y todavía saldrán, vendiendo su gestión, hablándonos de un mundo maravilloso. Han tenido veinticuatro años para mostrar cómo era su gestión. Ahora, al desnudo, la vemos. Y nos produce dolor y vergüenza. 1200 euros, que pagan esos pringados ovetenses. Que pagamos los pobrecitos ovetenses. Asco, rabia. No se les vuelva a ocurrir asomar su altiva faz, eso sería lo último que podríamos soportar después de haberles abonado 1200 euros por sus desmanes, por sus presunciones, por su gran gestión de lo nuestro. 1200 euros de ná.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 18 de mayo de 2016

lunes, 16 de mayo de 2016

Edwyn Collins "It´s right in front of you"



You still describe it as your latest undertaking
It seems to me it's been a lifetime in the making
And somehow it won't come right
Somehow it won't come good
Somehow it won't come easy
Not that you thought it would

You're feeling tired you're feeling dissipated
This is not what you anticipated
And somehow it won't come right
Somehow it won't come good
Somehow it won't come easy
Not that you thought it would

But it's there, right in front of you

Just keep on striving
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As if that were enough in itself
Why don't you stand back a bit
And consider the view of somebody else

These aren't times for seeking perfection
You could look back upon these days with affection
When somehow it all came right
Somehow it all came good
Somehow it all came easy
Just like you knew it could

'Cause it's there
It's right in front of you
Yes, it's there right in front of you

domingo, 15 de mayo de 2016

Carrera contrarreloj


Crónicas de Vestuario. -

Carrera contrarreloj”


Estamos en el momento decisivo de la temporada. Ese en el que no se debe dudar, en que la fe ha de guiar cada camino, a cada persona y, por supuesto, al colectivo. Ese momento en que da igual si los deberes estaban hechos, los méritos acontecidos, lo que se haya podido poner a lo largo de una campaña larga que ha dejado en las filas azules cicatrices y zanjas de credibilidad que deben quedar en un segundo plano. La cima está cerca y nada debería representar un obstáculo a la hora de conseguir ese objetivo. Dejaremos los reproches para los días aciagos o para cuando llegue el momento del balance. Pensaremos, incluso, que David Generelo Miranda es Vicente Miera o Jabo Irureta. Mejor no les recuerdo a Sergio Egea, ¿no?



Un resultado como el de hoy nos hace concebir esperanzas. La esperanza lenta, como en esa vieja canción de Nacha Pop. Esperanza al fin y al cabo, como el alma azul que nunca se cansa, que jamás se morirá. Es la que veo en el amigo de mi padre Santos Muñoz, quien a sus noventa y seis años acude, fiel, cada día de partido, llueva o nieve. Está también en Lucas, el pequeño chavalín vecino en la casa de mi madre -conectado a una máquina cada noche para contrarrestar una terrible enfermedad- cuya mayor ilusión es el destino del once azul y del que siempre hablamos cada vez que nos encontramos en el ascensor, de camino o de vuelta del cole. Piensen en ellos, porque esa es la energía que hace grande la esperanza. Y ante el Mirandés ha reverdecido ese alimento necesario, imprescindible para seguir adelante, un día más. 


El Mirandés es uno de esos conjuntos que venera el fútbol natural, el de la búsqueda -casi desesperada- del gol, un equipo que honra al balompié y, a veces, roza la gloria. Quizás los mimbres no sean los de otros más atribulados, pero esa honestidad de los de Carlos Terrazas les ha asegurado plaza en una tierra de lobos como la Segunda División, donde priman los cuadros aguerridos, la destrucción y el orden casi militar. Frente a eso, los de Miranda de Ebro se lanzan a la ofensiva por centro, banda y aire como unos kamikazes japoneses en la II Guerra Mundial. Objetivo: el gol. El Real Oviedo supo neutralizarles con un buen cerrojo en el centro, las dosis de suerte necesarias y un Rubén Miño providencial en una primera parte donde los dos equipos golpearon a rostro descubierto, con la ventaja de que los ovetenses ya habían hecho sus deberes de cara al gol con el tanto de Erice en el minuto cinco.



La segunda parte nos deparó hasta contraataques bien planteados -asignatura pendiente toda la temporada- como el que culminó Borja Valle y el tiempo para disfrutar de cierta placidez con la que hacer cuentas y alimentar las esperanzas en esta carrera contrarreloj a la que se han empeñado las circunstancias (la dimisión de Egea y la pretemporada de Generelo, que ya parece haber pasado).



De modo que volvamos a soñar. O a mantener la esperanza lenta en nuestro corazón. Decía Martin Luther King Jr.: “Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca perder la esperanza infinita”. Vayan a Almería con la fe necesaria que les conculcan tantos y tantos azules que, a pesar de tantos reveses en las últimas ocho semanas, aún siguen creyendo, aún esperan sin caer en la desesperación.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 15 de mayo de 2016


miércoles, 11 de mayo de 2016

The Only Ones "Another girl, another planet"



I always flirt with death
I look ill but I don't care about it
I can face your threats
And stand up straight and tall and shout about it

I think I'm on another world with you, with you
I'm on another planet with you, with you

You get under my skin
I don't find it irritating
You always play to win
But I won't need rehabilitating, no no

I think I'm on another world with you, with you
I'm on another planet with you, with you

Another girl, another planet
Another girl, another planet

Space travel's in my blood
And there ain't nothing I can do about it
Long journeys wear me out but
I know I can't live without it, I know

I think I'm on another world with you, with you
I'm on another planet with you, with you

Another girl is loving you now
Another planet is holding you down, another planet

Catherine Graindorge (feat Marc Huygens) "Le Do"


Los Patos

 

Vetusta Blues. -

"Los Patos"


El día a día nos impone una agenda trepidiante en la ciudad: los lugares asolados por el olvido, tantas zonas a recuperar, este Ovd nuestro que queremos que se levante por encima de las cenizas de quienes tanto provecho sacaron. La ciudad de los marrones, de los múltiples marrones. Nada de palacios, nada de unos lujos vacuos que tanto han costado a la ciudadanía. El Asturcón como emblema de la locura, símbolo de cómo se puede abusar hasta el límite de lo insoportable, y que te quede como recado para que una minoría siga beneficiándose. Mientras tanto, cada vez que alguien quiera nadar, deberá hacer frente a un pago anual. Todo por los caballos, nada por el resto de idiotas que les observamos con gesto compungido mientras tratan de justificar tanto (y tanto, y tanto) abuso.

Parece que cuarenta y no sé cuántos millones vertidos en ese sumidero denominado "Asturcón", no han sido lo suficientemente escandalosos como para que alguno salga a vendernos la moto. Más fácil,  más barato, quizás imposible de sacar una plusvalía (probablemente por eso menos atractivo, claro) es disfrutar de los patos en el Campo San francisco. Una veintena nueva ha llegado. Los cisnes -casi como si militasen en un partido determinado- reaccionaron mal. Tanto, que hasta los cuidadores han colocado una barrera. Allá donde voy, y me encuentro a estos animales, me siento bien. En Madrid, en el Retiro; en París, en las Tuillerías; en Oviedo, verles surcar las aguas con esa elegancia tan suya, me transmiten una de esas sensaciones impagables por aquellos que siempre tratan de sacar partido a todo. Recuerdo a las pobrecitas y simpáticas ardillas, exterminadas por la mala educación y la burricie. Esos imposibles que nos han hecho tragar...

Es difícil que Ella vuelva, que todo siga igual. No sé si me importa. Qué es lo que me importa, salvo sobrevivir a uno mismo, una vez más. Sigo el ritmo de Hugo Race, deslizándose entre los lugares recónditos de mi corazón, buscando una explicación que sólo tiene sentido en los múltiples latidos... Hay dos patos que ya vadeaban las pequeñas aguas del estanque del Campo San Francisco, su hocico rojo, su magistral elegancia. Me gustan, me siento bien sabiendo que son unos supervivientes, por encima de los (supuestos) hermosos cisnes, que pelearon por su sitio. Y tú seguirás lejos. Tan lejos, tan imposible. ¿Y qué?
MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 11 de mayo de 2016

domingo, 8 de mayo de 2016

Clásico de clásicos

Vinilo Azul. -

Clásico de clásicos”


Los años nos han mostrado múltiples caras de la noche en Oviedo. Sin embargo, hay una que permanece impasible a los tiempos: el Diario Roma. Celebra el emblemático local la treintena en un estado de forma inmarchitable, como ese clásico de la noche ovetense que es. Su nocturnidad nos devuelve a otros tiempos y, a la vez, nos conserva perdurables frente al paso de los años. Los Doors, AC/ DC, Motorhead o los Stones seguirán sonando cada sábado en la lista de un siempre impertérrito Salgado, que te saluda desde el otro lado de la barra para reforzar la convicción de que el viaje ha merecido la pena, que has escogido la vía correcta cuando el cruce de caminos te planteó un millón de dudas hace ya muchos años. Solo su gesto ya vale por treinta mil palmadas en la espalda de cualquier otro. Si hay la posibilidad de que el local no esté abarrotado, Salgado podrá sorprenderte con su conversación, con un brindis -bebo el mismo cava que él cuando la ocasión lo requiere- o, simplemente, ver cómo se esmera en que suenen los Twilight Singers o Mark Lanegan y te hará plantearte todo lo que pudo haber sido y no fue en estos treinta años de recta travesía en torcidas aguas.

Salgado es un superviviente y el Diario Roma el clásico de la noche rockera ovetense. Mi buen amigo Jorge Alonso me insiste, recordando un artículo suyo en EL COMERCIO que tuvo réplica en esta misma columna: “¿Ves? Este es el Oviedo rockero al que me refería. Clásico e irreductible”. Juanjo Cima -artífice del Vinoteo y un montón de excitantes aventuras gastronómicas más- nos convida a unas cervezas. Está desatado y Alonso flipa cuando le cuenta que ha visto ¡treinta y nueve veces! a Eric Clapton. Me mira y me vuelve a preguntar: “¿de verdad que...?”. Río, mientras el de Lugones me abraza y me grita al oído. Sí. Es un sábado más en el Diario Roma. Hay gente pero no te encuentras como en otros locales donde cada empujón es una disputa para que un niñato (o, peor aún, un ajado ex-niñato) se exhiba ante la amante ocasional de turno con una música perrera y en medio de un mar de seres que no quieren ser humanos, mientras, lo más seguro, su mujer esté en casa cuidando de la prole. Aquí, sí, hay clásicos, pero de la resistencia. La vital, como la del propio Salgado o la de quien les escribe; la de los que han decidido su propio camino contra viento y marea, al margen de los dictámenes que marcaba aquella tremenda canción de los Godfathers “Birth, school, work, dead”. Todo ello siendo unos clásicos auténticos, sin variar el gesto de duros, de los duros que han encarado las bofetadas de la vida con el rostro imperturbable de un héroe del spaguetti-western.

Sí, en esta diversidad encontramos las nuevas sensaciones de locales recientes que nos animan la vida como la Lata de Zinc, La Salvaje, el Sol y Sombra, el Serie B o el Fauno que, progresivamente, van tomando el relevo nocturno de la ciudad. Pero, siempre, como un viejo amigo al que no cultivamos lo suficiente, es un placer recogerse, recorrer viejos pasos y darse una vuelta, a brindar por los treinta años del Diario Roma, por la resistencia en ese terreno pantanoso que es la noche -más aún si es en pleno casco antiguo- y brindar con Salgado y todo su equipo por esos “buenos tiempos” que el grupo madrileño La Frontera cantó que volverían algún día. Felicidades por esos treinta años, clasicazos.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 8 de mayo de 2016

La "L" de autoescuela

Crónicas de Vestuario. -

La L de autoescuela”


Pues nada, que seguimos de pretemporada en mayo. O la pretemporada de quien necesita una larga pretemporada y quizás unas cuantas más: David Generelo. Aquí ya no quedan más excusas ni más que decir que el responsable de este verdadero desastre que es el Real Oviedo en estos momentos tiene nombre y apellidos. Llevamos dos meses donde -salvo el espejismo de la Ponferradina- hemos asistido a la destrucción de un estilo, a la demolición de unas señas de identidad, a un completo desbarajuste donde se impone el fútbol de mentira -ese que basa el dominio en el porcentaje de la posesión- y la negación del principio básico de la competición (marcar goles, a ser posible uno más que el contrario, por si a alguno aún no se lo habían enseñado en la escuela).

La primera parte de este equipo sin profundidad, sin ritmo, que pasa y repasa el balón en zona central, siempre con centro de seguridad hacia atrás, jamás hacia adelante salvo en un puntapié lo más lejos posible, una y otra vez de una banda a otra como si de una pachanga se tratase, pareció el de un conjunto que se encuentra en el inicio de la pretemporada. Inofensivo. Presa ideal para onces inferiores pero hambrientos, desesperados, que saben esperar su momento para golpear entre tanta absurda monotonía. 

Tras el lamentable -uno de tantos en estos dos meses de vía crucis tras la dimisión de Sergio Egea- partido ante el Huesca, un veterano seguidor me abordó y me dijo: “Oye, ¿qué hay que hacer para echar a esti, que lleva la “L” de la autoescuela de entrenadores?”. No me quedó otra que encogerme de hombros y tratar de ser positivo, de esperar que este desastre escampase como supongo que todos los seguidores azules soñaban. 

Pero no. Va a ser que no. Que mientras haya un entrenador en prácticas al frente esto no va a tener remedio. No habrá ritmo, no habrá profundidad, se recurrirá a la penetración por banda sólo en caso de desesperación, se dormirá el balón en un mareo en pos de ganar la estadística de la posesión (que, repetimos, no da puntos ni es la esencia de este deporte) a ser posible en zonas inofensivas y se buscará un balón largo de vez en cuando en un patadón a ver si por ahí se cae Toché y engancha un golito. Siempre le quedará el consuelo a Generelo y quienes le avalan de haber conseguido, en un cursillo rápido e intensivo, matar la práctica totalidad de ilusiones de ascenso, en tirar una campaña por la borda de la manera más burda y ramplona.

MANOLO D. ABAD
Foto: JOSÉ LUIS G. FIERROS 
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 8 de mayo de 2016

jueves, 5 de mayo de 2016

The Cruel Sea "The Honeymoon is over"



Well you can't sleep in my bed no more
You can't a-ride in my car
I won't let you cook for me baby
It's never gonna get that far
I'm gonna send you back to wherever
The hell it was you came
And then I'm gonna get this tattoo
Changed to another girl's name

Oooh it ain't no fun no more
I don't know what to say
The honeymoon is over
It's never gonna be that way again

Well you can't biro my shirts no more
You can't a-make a-love to me
I won't roll by your church no more
That's the way it's gonna be
Should have left you baby
Back in that last town
Cos the kind of fool you made me feel
I'll never live it down

Oooh it ain't no fun no more
I don't know what to say
The honeymoon is over
It's never gonna be that way again
A ma-ma-ma ... (x2)

miércoles, 4 de mayo de 2016

El factor humano


Vetusta Blues. -
El factor humano”

Lunes festivo. El día ideal para ponerse manos a la obra en una limpieza casera a fondo. Lo malo fue cuando quise utilizar los productos adecuados para llevarla a cabo. No me quedó otra que encomendarme al único hipermercado que abría en el día de fiesta y hacerme con lejía, fregasuelos y demás. El recinto presentaba una afluencia impresionante, quizás porque el largo fin de semana soleado quiso ser aprovechado hasta el último segundo y, al final, a muchos les ocurrió como a mí. Colas, prisas, los empujones y la gente que andaba como pollos sin cabeza, sin saber hacia dónde dirigirse, como en un extravío mental, entre la confusión y un objetivo indeciso.

Alcanzo, por fin, las cajas tras el slalom a través del gentío y me encuentro con un amable empleado que me dirige hacia una extraña instalación. Hay ocho y, gracias a un ordenador que lee el código de barras, te cobran con mayor celeridad que en las cajas tradicionales, siempre que uses tu tarjeta de crédito. Ansioso por huir del mogollón me voy a una de ellas donde dirijo -asesorado por el amable empleado- el código de barras de la botella de lejía y de los demás productos que he adquirido. Por el uso de tan vanguardista artilugio, me llevo la bolsa de regalo y salgo raudo evitándome una cola espectacular que contemplo, satisfecho, desde la cada vez mayor lejanía que me brinda la altura que van tomando las escaleras mecánicas.

No me deja de resultar curioso cómo nos encanta prescindir de los trabajadores a favor de las máquinas; cómo, progresivamente, nos vamos deshumanizando ante el entusiasmo de los empresarios, satisfechos de prescindir de cada vez más empleados. Uno trata de evitar todas esas maquinitas expendedoras, como esas donde se adquieren los billetes de tren. Siempre te puede ocurrir que al artefacto de marras no le dé por leer tu billete, como me sucedió en una ocasión, con el último tren del día esperando en el andén, mientras intentaba, una y otra vez, al borde de la desesperación, que leyese lo que fuera que tenía que leer para identificar el puñetero billete que me permitiría adquirir el ticket para regresar a casa. Al final, fue un ser humano quien se apiadó de mí y me cambió su billete de diez euros que, entonces sí, la infernal máquina se dignó a leer mientras avisaba a un empleado del ferrocarril para que el tren me esperase. Dos seres humanos me salvaron de la máquina y me brindaron esa posibilidad de no quedarme en tierra. Hombres y mujeres, al final. Los mismos a los que tanto olvidamos. Los mismos convertidos en números frente a las maravillosas máquinas que han venido a hacernos la vida más fácil. Algo falla cuando se deja escapar el factor humano en virtud de unos pocos beneficios. Algo perdemos en nuestra humanidad cada vez más esclava de la insensible máquina y de sus números maravillosos.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 4 de mayo de 2016

martes, 3 de mayo de 2016

"Noise" recuperado

Crítica. Música. -
"Noise recuperado"


TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO
 
Lata de Zinc, Oviedo.
Viernes, 29 de abril de 2016.

Celebraba la emblemática tienda de discos ovetense Alta Fidelidad su décimo aniversario y hacerlo con una banda como Triángulo de Amor Bizarro dice mucho de las intenciones de su responsable -Alberto Izquierdo- ahora que cierto indie se ha convertido en el sustituto del pop-rock de otras épocas. Aquí hay una raíz que entronca con lo expuesto a principios de los 90, sin coartadas generacionales, pleno de electricidad y sabiendo conjugarlo con melodías que se filtran entre esas toneladas de ruido que caracterizaron al indie que alimentaba esperanzas en Benicàssim a mediados de los 90.

Los gallegos han logrado en su último álbum -"Salve Discordia"- matizar toda su potencia distorsionada en canciones que saben manejarse a través de estribillos irresistibles. Todo lo que habían sugerido en entregas anteriores explota con todo su colorido entre paredes de pura electricidad que remite a tiempos que ya creíamos perdidos. Enroscados en esa recuperación, consiguen reventar plenos de matices, ya sea desde el recurso a la psicodelia sosegada llevada a la catarsis desde el crescendo, como en los estallidos que no se han dejado en este camino desde que les contemplásemos por primera vez en mayo de 2007 en el añorado festival "Intersecciones". El camino no les ha domado, sino que ha descubierto nuevas virtudes que han conseguido explotar al máximo en este nuevo álbum y en unas actuaciones donde saben dosificar matices y energía con la mano sabia de quien ha aprendido a distribuir todos sus recursos, ya sean a través de envenenar de electricidad sus innegables virtudes pop como de envolverse en las indomables espirales sónicas ruidosas con las que impactaron en sus orígenes. Un grupo en crecimiento y en un estado de forma envidiable.

MANOLO D.ABAD 
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 3 de mayo de 2016 

El tiempo de los supervivientes



Crónicas de Vestuario. -

El tiempo de los supervivientes”


Según va acercándose el final de esta larga travesía que es la Liga de Segunda División van aflorando los nervios y, sobre todo, la necesidad imperiosa de puntuar al precio que sea. El coste acostumbra a ser muy alto, casi tanto como el premio a lograr. Conscientes de ello, los azules -sin cuajar ni de lejos un buen partido- consiguieron salir vivos del choque ante el Córdoba, en una prueba de supervivencia donde mostraron el coraje que requería la ocasión.

Los andaluces crearon innumerables ocasiones pero hoy la suerte no estaba de su lado. Se encontraron, además, a un Rubén Miño infranqueable que cuajó una estupenda actuación, sólo superada por un completo Josete tanto en misiones defensivas como en las de ataque, que coronó, además, con un gol. Todo lo contrario de un Héctor Verdés que volvió a ser expulsado -¡cuarta vez en esta temporada!- y obligó a que sus compañeros redoblaran las fuerzas para superar la agonía de más de media hora en inferioridad. 


No era un día para manifestaciones excelsas de gran fútbol. Sólo importaba la supervivencia. Mantener a cero la portería para gozar de los tres puntos conseguidos con el gol de Josete. Poco más que lucha sin cuartel podían ofrecer los azules ante un rival que manejaba el partido y creaba constantes ocasiones de gol. Salir indemnes de la prueba y con el importante botín a salvo era el único objetivo. Se volvieron a malograr contraataques, como uno clamoroso que marró Borja Valle, pero, al final, no hubo que lamentarse de las ocasiones perdidas, como sí que habrán hecho los discípulos de Oltra.


El equipo mantiene sus opciones y todos nos agarramos al clavo ardiendo de los resultados, a falta de otras virtudes. Siguen sin convencer los de Generelo, pero se conservan las esperanzas, lo más importante, lo verdaderamente trascendental. Ya habrá tiempo para hablar de otros asuntos: ahora son los puntos y los resultados los que mandan sobre cualquier otro argumento. Es hora de sobrevivir y nada más. Toca olvidarse de todo y alimentarse de esperanza, borrar cualquier memoria de un juego que cada vez está más lejos del que nos situó en vanguardia y sumar los mayores puntos posibles con los raquíticos valores que adornan al conjunto de Generelo. Pequeño consuelo el tener que asirse al coraje pero ahora es el tiempo de los supervivientes y de obtener los máximos premios sin pensar en nada más. 

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 2 de mayo de 2016

 

miércoles, 27 de abril de 2016

Las ruinas de la calle Uría


Vetusta Blues. -

Las ruinas de la calle Uría”


Para bien o para mal, la calle Uría es el escaparate de Oviedo, su gran escaparate. Bajarse del tren y admirar esa vía produce una magnífica sensación, un hermoso paisaje con montañas al fondo, una vía amplia y espaciosa. Un lugar por el cual asomarse al mundo o al universo ovetense, más intrincado que esa calle recta y majestuosa.

De un tiempo a esta parte, en cambio, la calle Uría se ha ido llenando de ruinas en sus edificios. Si la tomamos desde la propia estación de ferrocarril, a mano izquierda, contemplamos el edificio del portal número 74, que ha ido demoliéndose con sumo cuidado, casi artesanalmente, dado el peligro que conllevaba hacerlo de un modo convencional. Hoy mismo pasaba entre los múltiples cascotes del solar, que estaban siendo cargados en un camión. La sensación que produce es desoladora. Claro que, si seguimos caminando por esa misma acera, al cruzar la calle Melquiades Álvarez nos encontramos con las enormes grúas que nos avanzan el terrible incendio que destrozó el numero 58 y segó la vida de un bombero hace tan sólo unas semanas. Encontrarse con esa muralla de parapetos y grúas resulta desasosegador. La inquietud se apodera de uno mientras observa cómo muchos viandantes se detienen a contemplar el terrible panorama.

Otros edificios han tenido que ser desalojados para albergar locales comerciales, como el del portal número 29, donde toma asiento una mendiga. La deslumbrante arquitectura se vuelve pavorosa, con esas gárgolas amenazantes culminando el espacio de los locales vacíos. La desazón también me invade cada vez que paso por ahí, como si algo en el corazón de la ciudad se estuviese muriendo, en una agonía más acentuada que otros lugares desoladores de Oviedo como el Cristo, la plaza de toros o los chalets de La Vega.

Resulta chocante encontrarse con esta desolación en un espacio donde la ciudad se muestra a todos, en mayor medida a los forasteros. Habla de decadencia y abandono, de las ruinas de un régimen que vendió una ciudad “de los palacios” y que ha resultado ser la ciudad “de los marrones y de sus ruinas”.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 27 de abril de 2016