sábado, 20 de enero de 2018

Épico pesar


El Tocadiscos. -

“Épico pesar”


Mogwai “Every country´s sun”

Rock Action

11 canciones. 14€
La banda escocesa firma uno de sus álbumes más inspirados en este noveno trabajo que nos devuelve todas las virtudes que se pueden extraer a eso que se dio en denominar como post-rock. Incluso, se atreven a poner voz a alguna de sus composiciones, algo verdaderamente inusual en ellos.
Envolventes, taciturnos, Mogwai son de esas formaciones que ganan con cada nueva escucha, si uno se deja enredar en sus hipnóticas piezas, donde predominan los crescendos y explosiones emotivas junto a fragmentos más pausados, conformando una lírica peculiar, ensimismada y muy profunda. En este nuevo álbum alcanzan sus propósitos y consiguen niveles elevados de intensidad y sentimiento.
Caminando sobre el alambre de unas guitarras afiladas que se llevan hasta el límite del ruidismo, los de Glasgow consiguen flotar en un trabajo muy conseguido, que les devuelve a sus mejores cotas de siempre, quizás porque logran ser más certeros y directos dentro de un género donde los desarrollos instrumentales suelen ser largos.
Un trabajo, pues, que recupera a uno de los grandes nombres del rock contemporáneo y nos devuelve a esa galaxia de tensa épica metafísica.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 20 de enero de 2017

miércoles, 17 de enero de 2018

Screaming Trees "I nearly lost you"



Did you hear the distant cry
Calling me back to my sin
Like the one you knew before
Calling me back once again

I nearly, I nearly lost you there
And it's taken us somewhere
I nearly lost you there
Let's try to sleep now

Drag me far enough to know
I'm blind every mile that you burn
There's a rider that's fallen and
It's clear there's no time to return

I nearly, I nearly lost you there
And it's taken us somewhere
I nearly lost you there
Well let's try to sleep now

Did you hear the distant lie
Calling me back to my sin
Like the one you knew before
Calling me back once again

I nearly, I nearly lost you there
And it's taken us somewhere
I nearly lost you there
Well let's try to sleep now
I nearly lost you there
I nearly lost you
I nearly lost you there
I nearly lost you there
I nearly lost you there
Oh yeah, nearly lost you there

martes, 16 de enero de 2018

Acción-reacción


Crónicas de Vestuario. -

“Acción-reacción”


Afrontaba el Real Oviedo su segundo partido consecutivo fuera de casa con la intención de mantener su buena racha de resultados y que la torva figura del árbitro David Pérez Pallás no lo perjudicara en exceso ni que resultara decisivo en el marcador final. Un objetivo se consiguió: conservar la racha de encuentros sin perder, aunque el empate -a la vista de lo mostrado sobre el terreno de juego- sepa a muy poco. El otro, lamentablemente, no. A pesar de la opinión de sos pusilánimes que hacen carrera peloteando con medias verdades, lo del árbitro gallego fue trascendental: un penalty injusto en las postrimerías del choque, acentuado por la surrealista decisión de solicitar asistencia al jugador oviedista al que el balón le pegó claramente en la cara...

El partido fue intenso y, por momentos, trepidante. Fundamentalmente, en una primera parte donde hubo de todo. Y el once de Anquela jugó con sus mejores armas ante un adversario que no pudo hacer su juego pero encontró un pequeño resquicio por el que colarse. Pérez Pallás se traga una clara mano de Álex Moreno en el centro del campo, la jugada sigue, error de Folch en el despeje, centro de Embarba -máximo asistente de la Liga- y remate de cabeza del Chori Domínguez que, un inusualmente descolocado, Alfonso Herrero no puede alcanzar. No se hundió el cuadro carbayón y, nuevamente, tras una jugada de estrategia, llegó el gol tras un pase de Linares que Christian Fernández completaba como si de una carambola de billar se tratase tras un primer remate de Carlos Hernández que había pegado en el larguero.

Volvió a arrancar muy concentrado el equipo azul en la segunda parte y, tras otro córner botado por Saúl Berjón, fue Carlos Hernández quien culminó con un sensacional remate de cabeza. Quinto gol de zaguero jienense, una cifra realmente espectacular. Michel, el entrenador vallecano, lo intentó a la desesperada con Manucho, tratando de fijar a la defensa ovetense más atrás, metiendo más presión en su parte alta. Paradójicamente, lo consiguió tras la estúpida acción de Velázquez sobre Linares que significó su expulsión. Mientras veíamos el partido, mi querido amigo César Inclán me comentó que no le gustaba nada esa circunstancia. Sus augurios se hicieron realidad cuando Pérez Pallás -bastante comedido durante todo el choque, aunque concediendo el juego duro a un Trejo que campó a sus anchas repartiendo brusquedades por doquier- halló la ocasión para volver a penalizar al Real Oviedo. Tras una falta al borde del área, el lanzamiento golpea en la cara de Christian Fernández y el balón, muerto, cae sobre las manos del jugador cuando se desplomaba por el tremendo impacto. El nefasto trencilla gallego observa voluntariedad en la acción y señala la pena máxima. Pero Anquela ha conseguido que este equipo no se rinda. Echaron un paso atrás durante demasiados minutos en los que debieron aplastar, tal y como exige el deporte de competición, pero, aún así, levantaron la cabeza y tuvieron otra más en una espectacular “folha seca” de David Rocha que se cruzó con el poste.

Empate final. Otra vez a lamentar un tanteador que mereció ser más favorable. ¿La lección? Con un 1-2 no hay que conformarse, hay que seguir perseverando. Hay que aplastar, destrozar: es lo que manda el deporte de competición. Aún así, se mantienen las buenas sensaciones. Y la impresión de que con trabajo, con confianza pero sin confiarse, todo puede ir bien aunque se nos cruce nuestro particular Moriarty (Pérez Pallás).

MANOLO D. ABAD

Mogwai "Party in the dark"



I see everything
All their suffering
Tiny vehicles
Space-age miracles
All our hearts were sore
No fight left in this war
Before the ghosts will chase
All those that rearrange
I, taken from those spirals be both kind
Hungry for another piece of mind
Silent and inpatient without time
Directionless and innocent
What are yours to keep?
Definition three
Unkind and alone
End of the idea
I, taken from those spirals be both kind
Hungry for another piece of mind
Silent and inpatient without time
Directionless and innocent
I, taken from those spirals be both kind
Hungry for another piece of mind
Silent and inpatient without time
Directionless and innocent

domingo, 14 de enero de 2018

Una mañana en el HUCA


Vinilo Azul. -

“Una mañana en el HUCA”


En justa correspondencia, trato de devolver a mi madre algo de lo mucho que ha hecho por mí. Gracias al buen talante de mi jefe y a haberme planificado bien los primeros días de la semana, puedo emplear la mañana en acompañarla hasta el HUCA para unas pruebas con el oculista.
Ya no queda ni rastro de todas las polémicas que se generaron con el traslado al nuevo hospital, quizás porque sólo existe una noticia que se puede repetir tanto tiempo a lo largo de meses y años y esa es la referida al proceso catalán, que, por cierto, en ese mismo día celebra sus enésimas elecciones.
Llegamos con media hora de adelanto, siempre muy recomendable en estas ocasiones, por aquello de las distancias que para una mujer octogenaria de movilidad reducida como es mi madre siempre suponen un problema añadido. No ha habido ningún problema ni para llegar -al fondo de la planta, zona amarilla, sala de espera 8- ni para encontrar nuestro sitio hasta que sale (con media hora de adelanto) el número en la pantalla.
Franqueamos la puerta de ingresos donde nos conducen a una nueva sala de espera. Saludamos con ese “buenos días” que cada vez se racanea más en estas ocasiones y nos sentamos. Me he traído un libro de relatos para amenizar las esperas que se suponen para las diversas pruebas a las que se ha de someter mi madre y comentamos en susurros la rapidez con la que el taxista nos ha traído. Sin atascos ni retenciones de ningún tipo. Apenas tenemos tiempo a más, puesto que una enfermera reclama a mi madre. Me enfrasco en la lectura de “Diez Negritos. Nuevas voces del género negro español”, uno de los libros que tenía pendientes aún tras unos meses donde apenas he podido dedicar tiempo a la lectura.
Unos minutos después, en medio de un respetuoso silencio de las cuatro personas que ocupamos la sala, entra una pareja, parecen marido y mujer, sesenta y algo calculo. Su conversación ya sube el tono de una sala donde se han incorporado tres personas más. No me importan las voces ni de lo que hablan, el relato me empapa hasta que, casualidades de la vida, veo que entra mi querido Ivo Pérez, a quien muchos conocerán como músico al frente de Muñeco Vudú. Me muestra el libro de poemas de otro gran músico asturiano como Alfredo González -que se había traído para su espera- y me cuenta su problema ocular, al tiempo que hablamos de la vida, de sus cultivos de arándanos, de la edición de su tercer disco, de mis historias en la radio con los archivos de canciones desaparecidos en mi ausencia y cómo reordenarlos, actividad mucho más trabajosa que incorporarlos de nuevas al sistema. La señora de la pareja sexagenaria ya ha subido a nivel “sidrería” la conversación. Me cuesta escuchar a Ivo puesto que no queremos elevar nuestro tono de voz.
Llega mi madre. Se la presento a Ivo. Percibo que se han caído muy bien. Ambos son personas muy vitales y positivas, me contagio de su buena energía. Lo malo es cuando aparecen dos mujeres, una octogenaria y otra de edad indeterminada y se sientan al lado de mi madre. La octogenaria no para de golpearla con su brazo derecho, pero eso no es lo peor: la acompañante saca el móvil y el mundo se detiene como por ensalmo al compás de una tonadilla. La musiqueja se repite y repite y repite en un bucle terrorífico, cada vez con mayor volumen, cada vez más insoportable. Seguimos en una sala de espera de un hospital, pero tal parece que nos encontramos en una estación de autobuses. Ganas tengo de equiparar el volumen y establecer una “guerra de móviles” y de melodías poniendo algo suavecito: quizás un “Ace of spades” de Motorhead, a lo mejor un “Pub” de los Cosmic Psychos, dudo si un “Hard for you” de los Beasts of Bourbon. A sabiendas de las molestias que le podría producir a mi madre -aún con secuelas de la neuralgia de trigémino que la devastó durante quince años- me corto. Pierdo la noción del tiempo hasta que la salvadora llamada de la enfermera nos rescata de la sala de tortura, digo, de espera. Y no dejo de pensar por qué la gente es tan terriblemente egoísta y, sobre todo, maleducada.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "DOviedo" del diario "El Comercio" el domingo 14 de enero de 2018

sábado, 13 de enero de 2018

Pioneros con clase


El Tocadiscos. -

“Pioneros con clase”


AUTOMATICS “Ruido negro”

Clifford Records
10 canciones LP vinilo. 15€
Los de Linares fueron uno de los nombres fundamentales del indie español en los 90, cuando aún llevaba asociada otra etiqueta, la de “noise”. Olvidados por completo para esas nuevas generaciones que identifican el indie como un neopoprock de ínfulas pseudogeneracionales tras dejarlo en 2001, recuperaron impulso en 2015 con el magnífico “Big ear”.Todo pareció truncarse con la marcha de su cantante original -José- pero el grupo lo ha solventado con la incorporación de un nuevo vocalista -Raúl- que hace olvidar a su predecesor en este álbum.

Al viejo aficionado le encantará ver cómo los andaluces mantienen su esencia musical, de canciones envolventes y eléctricas, de hipnóticas paredes de guitarras y melodías muy efectivas, herederas del britpop más psicodélico, de los Jesus & Mary Chain más incisivos o, por supuesto, de los Black Rebel Motorcycle Club. Entre lo más novedoso, todo un single como “Sebastian” -cantado en español- que puede recordar a los más celebrados Planetas.

Feliz reencuentro, pues, con un grupo que ha venido en un momento donde parece necesitarse voltear la historia y recordar a bandas como ellos, Beef, El Inquilino Comunista o Usura, que construyeron una escena hoy totalmente desvirtuada tanto en su referencias como en sus propias intenciones. Sólo por eso ya merece la pena este trabajo -y el anterior- de una banda injustamente infravalorada.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 12 de enero de 2018

jueves, 11 de enero de 2018

David Pérez Pallás: Historia de una Obsesión


Crónicas de Vestuario. –

“David Pérez Pallás: Historia de una Obsesión”


Las grandes historias se nutren de otras narraciones que enriquecen el tronco principal del relato. Y la historia del Real Oviedo está jalonada por múltiples sucesos que la han hecho única y grande. Como en muchas novelas, hay aspirantes a convertirse en némesis, en duro adversario, en ser alguien que engrose esa historia aunque sea desde el lugar más aborrecible. En esas está, en las últimas temporadas, un vigués enamorado de Gijón y presunto simpatizante del Sporting de la misma ciudad, ingeniero de telecomunicaciones y árbitro de nombre David Pérez Pallás. Que estuviese enamorado de Gijón y fuese simpatizante del principal equipo de la ciudad no sería nada grave, que sea ingeniero de telecomunicaciones (no sabemos si estudió en la facultad gijonesa), tampoco; salvo por el otro detalle que completa su retrato a vuelapluma: es árbitro. Y aquí empiezan los problemas.

Pérez Pallás y el Real Oviedo han cruzado sus vidas en varias ocasiones y los resultados siempre se han saldado con polémicas, con extrañas decisiones, con turbios comportamientos, siempre en contra de los intereses azules. A los colegiados se les pide que impartan justicia. No que la repartan como si fuesen una especie de caprichosos jueces de la horca. Pérez Pallás se parece más a uno de éstos. En sus cruces con el Real Oviedo, sí. Pero también en sus encuentros con el Sporting de Gijón. Si analizamos ambos, cualquiera podrá darse cuenta de que huele más que a chamusquina. De que lo de este árbitro que ensucia a un colectivo donde me he encontrado a gente admirable, con gran vocación, personas honestas y cabales, con gran afición, resulta una indignidad que debe detenerse para evitar que siga manchando todo lo que toca.


Vamos con los datos, pues. Pérez Pallás ha arbitrado a su “querido” Sporting de Gijón en 8 ocasiones. Los rojiblancos han vencido en 7 y empatado una. Ese empate se produjo en circunstancias poco habituales: perdían 1-0 con el Murcia, hasta que los pimentoneros sufrieron 2 expulsiones y los gijoneses acabaron empatando en el minuto 88. ¡Todo un talismán, oiga! Si se hiciera una película con este individuo, bien podríamos titularla como el clásico de Vincent Minnelli que protagonizase Robert Mitchum en 1960: “Con él llegó el escándalo”. En la pasada campaña consiguió destacar en dos apartados: penalties y tarjetas. Sin embargo, en el ránking de árbitros –si tomamos las calificaciones del diario “Marca”- no destacó en exceso y ocupó el decimosexto lugar. Eso sí, lideró la tabla de árbitros que señalaron más penalties: siete en once partidos. También fue el primero en la media de tarjetas mostradas: 6,48 por partido. En el número de tarjetas totales no consiguió encabezar, se quedó en la medalla de bronce de la categoría por detrás de Gorostegui Fernández y González Fuertes.

Si nos hemos de remitir a los datos, lo de Pérez Pallás con el Real Oviedo es contumaz, de una sospechosa persistencia. Su primer hito fue en Segunda B, 21 de noviembre de 2010. Choque contra la Cultural Leonesa. Se inventa un penalti –esa gran especialidad suya- contra los azules que supone el empate a uno. Expulsa –su otra “especialidad” aparte de la de teleco- a dos jugadores del equipo asturiano (Gonzalo y Pelayo) hasta que los leoneses empatan en el 88… “Más que el error, es importante anotar el defecto para corregirlo”, afirmaba –ufano- David Pérez Pallás en una entrevista para el “Faro de Vigo” el 30 de junio de 2017. Parece ser que, en sus performances (más que actuaciones, mejor denominarlas así) contra el Real Oviedo ni hay errores, ni hay defectos, ni hay correcciones. Sólo vergüenza y sospecha. Eso planeó cuando en el Alavés-Real Oviedo de la temporada 2015-2016, con 2 a 0 a favor de los vascos, anuló un clamoroso gol legal a Miguel Linares. O cuando se cargó con un imaginario (inexistente, también) penalty el Tenerife-Real Oviedo de la pasada campaña, donde los azules se jugaban el aspirar a puestos de privilegio.

Llega ahora el partido contra el Rayo Vallecano y estamos seguros de que algo sucederá. Porque David Pérez Pallás está empeñado en formar parte de la historia del Real Oviedo. Aunque sea entrando en la historia negra, desde la oscuridad. Sabemos que no le importará nada, que no habrá quien le detenga –demostrado está que sus constantes escándalos y sus números lamentables actúan en su favor- que ni tan siquiera le importará que toda España pueda alucinar con sus felonías en abierto a través del canal GolTv de la tdt. Tan sólo quedará la esperanza de que, en esta temporada, por mucho que lo intente, sus propósitos -sus oscuros propósitos- no vayan a llegar a buen puerto.

MANOLO D. ABAD

martes, 9 de enero de 2018

Prueba de carácter


Crónicas de Vestuario. -
Prueba de carácter”

“El carácter se prueba mejor en las olas tormentosas del mundo”
(Johann Wolfgang Von Goethe)

En esta maratón que es una temporada en Segunda conviene ir bien pertrechado para hacer frente a todas y cada una de las adversidades que un once pueda encontrarse. Si eso ocurre contra el líder de la categoría, con más sentido aún. Un penalty fallado y una pifia de tu propio portero que será número uno en todos los programas televisivos o en las redes durante mucho tiempo, podrían ser losas si no nos encontrásemos ante un equipo sólido, compacto, un verdadero conjunto, no una colección de nombres más o menos ilustres. El Real Oviedo de Anquela es, a día de hoy, un bloque coriáceo, preparado para solventar todas y cada una de las calamidades que se encuentre en el camino con carácter, con fuerza, con la disposición de los llamados a grandes metas.
No, no es triunfalismo el que me inspira estas palabras. Es la misma convicción que los azules mostraron sobre el terreno de juego del Acoraz y que hacía mucho tiempo que no recordábamos. Sí, el “espíritu Gorriarán”, podríamos llamarlo, que ha imbuido Anquela a los suyos es el que nos embarga. Con una satisfacción para alimentar ilusiones y esperanzas. Con la debida mesura, sí, que esta maratón es larga y tan sólo hemos cumplido la mitad del camino. Y ya saben que toda maratón tiene su “muro”, como bien conocen tanto los aficionados como quienes lo hayan hecho alguna vez... De modo que calma, nada de euforias ni engreimientos.
El caso es que los primeros veinticinco minutos del Real Oviedo en Huesca fueron para enmarcar. Con una presión que ahogó a los líderes hasta estrangular su salida de balón, robando y, sobre todo, con un Diegui Johannessson mostrando su prodigiosa creatividad unida a una visión atacante profunda y certera, el once de Anquela pudo haber resuelto el partido. Se falló el penalty, lo que ya empieza a resultar preocupante. No importó. El equipo encajó el golpe, bajó su ritmo y los de Rubi respiraron sin crear excesivo peligro, ausente el excepcional Gonzalo Melero, que impregna clase con su distinción a los líderes de la categoría.
Dice Joseph Ernest Renan que “los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca resultan estériles”. Pues, bien, llegó un segundo con la pifia de Alfonso Herrero que protagonizó la jugada estúpida del año al no percatarse de la llegada de un Gallar pillo, necesitado de anotar alguno de los muchos goles que había conseguido en la campaña anterior con la Cultural Leonesa. Tocaba levantarse y la llegada del descanso fue el bálsamo ideal. En mis tiempos de vestuario he comprobado la capacidad que ciertos entrenadores tienen para azuzar a sus jugadores a levantarse frente a situaciones adversas. Anquela debe ser de estos, pues los azules -sin alcanzar las cotas de los estelares minutos del primer acto- buscaron la puerta hasta encontrarla en una jugada genial del binomio Saúl Berjón-Aarón Ñíguez, que cada vez se complementa mejor y que acabó en un sensacional gol.
El empate puede saber a poco ante lo visto sobre el terreno de juego. Pero es una de esas pruebas que fortalece al conjunto, que le hace creer en sí mismo. Para la próxima jornada, una nueva ante un equipo duro, veterano y correoso, muy complejo, como el Rayo Vallecano. Si a ello añadimos la nefasta presencia de un árbitro que ya no debería militar en la Segunda División y que mancha a la institución que representa, como el desgraciadamente célebre David Pérez Pallás, la empresa se antoja difícil, dificilísima, casi una misión imposible. Lo bueno es que a este cuadro de Juan Antonio Anquela se le ve capaz de todo. Confiemos. Con cautela, pero con ilusión.
MANOLO D. ABAD

domingo, 7 de enero de 2018

La voz del maldito


El Tocadiscos. -

“La voz del maldito”


PETER PERRETT “How the west was won”

Domino

10 canciones 17€
Durante un período glorioso de seis años, Peter Perrett lideró a los Only Ones, uno de los grupos cruciales de la new wave, autores de uno de los himnos rockeros por excelencia “Another girl, another planet”, de esos que aumenta su sombra con cada nueva escucha. Tras eso, tres álbumes como cosecha de oro, llegó un océano de silencios donde fueron las drogas las que impusieron un ritmo contumaz, el de la destrucción y el agobio y que dejaron a un brillante compositor fuera de combate durante décadas, mirando a la pared sin sentido, dejando que el tiempo se consumiese solo.

Tras varios intentos de resurrección, llega este magnífico trabajo donde se recupera esa voz que tanto recuerda a Lou Reed y que se manifiesta en un repertorio elegante, emotivo hasta el romanticismo, incluso vitalista, algo sorprendente en alguien que tanto ha indagado en su propia autodestrucción a través de la heroina y otras drogas duras. Un maldito, sí, pero también un superviviente de sí mismo y sus fantasmas, que trata de encarar su vida como sexagenario desde una perspectiva alejada de oscuridades y desastres.

Un disco emotivo y maduro, una perla extraída de ese lugar profundo, repleto de demonios y oscuridades. Un trabajo de alguien que ha vuelto a ver la luz y expresa su gratitud por haber salido de un túnel inacabable, de un verdadero malditismo sin brillos ni leyenda.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 6 de enero de 2017

domingo, 31 de diciembre de 2017

Los managers


Vinilo Azul. -

“Los managers”

En el imaginario popular de cierta escena del rock, los managers suelen ser más villanos aún que los odiosos críticos de rock. En un mundo planteado sobre parámetros convencionales, ambos ejemplifican lo peor. Luego, pueden estar las groupies... Pero, afortunadamente, el mundo -y, mucho menos, el del rock- no sólo se nutre de clichés. Dejemos para esas nefastas películas estadounidenses los roles de “malos” y “buenos”, los “blancos” y “negros” donde tantos desalmados -esos que nunca están en ninguna parte, pero están en todas- se filtran como parásitos para conseguir sus mezquinos propósitos.

En estas fechas navideñas la casualidad quiso que dos agencias de representación de músicos cumplieran años: EP Managent y Nómadas En Acción. Dos décadas una, una década otra. En un mundo tan competitivo, tan duro, tan expuesto a todo tipo de vientos desfavorables, de perniciosas influencias de toda clase, siempre resulta reconfortante encontrarte con gente fiable que sabes que es honesta y que trata a sus artistas o a los shows que les encargan con tacto y buen saber hacer.

Por desgracia, en el negocio musical, como en otros referentes de la cultura (literatura, teatro, cine, arte) siempre hay un elevado porcentaje de personajes mezquinos, usureros, aprovechados... individuos dignos de Dickens que, en este nuevo milenio, deberían estar desaparecidos. Pero, como los parásitos más deleznables responsables de las peores enfermedades, reaparecen siempre cuando ya se creían extinguidos de la faz de la Tierra.

Hubo en Asturias, dentro del mundo del rock, en años gloriosos como los 80, la gran ausencia de personas que se dedicaran a llevar las carreras de grupos que podrían haber logrado muchas mejores metas que las de dejar una maravillosa discografía a sus espaldas y un puñado de grandes actuaciones a sus espaldas en su propio ámbito de influencia. Posteriormente, llegaron. Aún recuerdo al siempre huraño Jorge Balsera -entrañable también- capaz de traerse a los Green Day en varias ocasiones, o a los Lagwagon o los inmensos Fugazi en cuanto contó con el apoyo de otro no menos grande como Toño Barral, a través de El Cohete mutado en Waco Producciones. Todos ellos construyeron un espacio honesto, donde daba gusto trabajar a todos los eslabones de la cadena. Y, en lo que correspondía a mi parte, la de crítico musical, suponía un placer. Después llegó Enrique Patricio con su EP Management -aunque ya nos conocíamos de la revista “Astur Music”, con la que viajé a multitud de festivales- y que apostó como nadie por un montón de grandes bandas como Babylon Chat o Los Débiles, incluso por unos hoy olvidados (a recuperar, como todo olvidado) Mr. Fiction. Veinte años ya, que celebraron en La Salvaje por todo lo alto hace unos días.

En otro nivel, los Nómadas En Acción de mi gran amigo Rafa Caballero, también llevan una década luchando por hacer decente un trabajo al que Ilegales retrataron, con su habitual mala leche, en una canción que se iba a titular “El Mánager” y que, en un guiño malhadado por aquello de los “manejos” de representación, acabó con el ridículo nombre de “Chistes rock en ya menor”. La copla decía en algunas de sus estrofas: “Se ha muerto mi mánager borracho en un burdel/ quien nos pagará las drogas y el hotel./Su mujer y sus hijos quien los mantendrá/ esos niños nunca irán a la universidad/ Qué voy a hacer, qué puedo hacer”.

Sí, de la misma forma que uno se encuentra a gente que trabaja bien -pienso, asimismo, en Mestizo Producciones de Gijón- existen otros que son verdaderos avariciosos, gente que maltrata el producto y a sus artistas, empecinado en sacar el último céntimo de la forma más cutre, sin autocrítica, tendiendo tentáculos de influencias oscuras para mantenerse en lo alto y aplastar a sus contrincantes, trayendo morralla, engañando... Hoy no quiero pensar en esos. Sólo quiero festejar que gentes como Enrique Patricio cumplan veinte años o como Rafa Caballero celebren una década en el filo de esa navaja con honestidad y elegancia en ese trabajo que otros transforman, por su desmedida avaricia, en infame e ignominioso.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "DOviedo" del diario "El Comercio" el domingo 31 de diciembre de 2017

Vida tras la vida


El Tocadiscos. -

“Vida tras la vida”


LECTER BUKOSKY “A lo salvaje”

Autoedición.

6 canciones. Precio en subasta.
¿Una copia para que se abra dentro de 25 años? Tengo claro que mi hígado no me va a permitir semejante exceso. Moriré antes de que lo abra. Y esas dos canciones que no sonaron en la presentación de su disco de una copia única en subasta no llegarán a mi funeral. Tampoco creo que haya quien me llore mucho, ya saben, el estigma de los críticos de rock: mostrar la basura de OT, enzarzarse en peleas vanas cuando lo que queremos es que la gente escuche discos como éste (que sólo será para un privilegiado)...

Yendo a la sustancia, la suma de Lecter Bukosky con El Chino El Indio (Mota Blues) ha transformado a lo que parecía un rapero más en un músico tremebundo. Sabíamos de su potencial, pocas veces trasladado al disco, y ahora explota en un cruce de rock de raíces americanas fronterizas, como si a Ry Cooder le inyectaran un veneno Velvet Underground, como unos Friends Of Dean Martínez espoleados por la boca rotunda, hedionda, alcohólica sin remedio de unos Gun Club, y que sustancia que su propuesta es algo serio y digno de ser apreciado hoy. No dentro de 25 años, como se supone que va a llegar ese disco de copia única al que nos referimos.

Estoy seguro que nos olvidaremos de este hito, porque la suma del gran Lecter y el especial Chino va a dar más que hablar muy pronto. Y, al que le moleste, que se encierre en esa cápsula del tiempo y no reaparezca más.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 30 de diciembre de 2017

jueves, 28 de diciembre de 2017

Soup Dragons "I´m free"


miércoles, 27 de diciembre de 2017

El desafío del esfuerzo


Crónicas de Vestuario. -

“El desafío del esfuerzo”

 
Bien están los buenos pensamientos, pero resultan livianos como burbuja de jabón, si no los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción”
(Jovellanos)
 
Alegría navideña para el equipo azul, claro que sí. Todos se lo merecen: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y, sobre todo, la afición, que es quien más disfruta con ese tercer lugar en la clasificación general. Sin embargo, en una categoría tan disputada y con un calendario tan largo, esto sólo es un momento en el que pararse, mirar con orgullo la tabla y tratar de seguir avanzando con trabajo y humildad. Esos son los valores que ha inculcado Juan Antonio Anquela y que se ha empeñado en transmitir siempre hasta que han conseguido calar en todos los estamentos azules.
 
 
Pero de poco valdrían los mensajes si detrás no hubiera mucha sustancia futbolística, como ha sucedido con otros vendedores de humo como Fernando Hierro o David Generelo. Con Anquela hay empaque y, sobre todo, hay plan. Un vestuario unido -como en los tiempos gloriosos con Jabo Irureta al mando- obra milagros y se traslada a una cancha donde el Real Oviedo se está mostrando en las últimas semanas como un equipo fuerte y compacto, capaz de sobreponerse a las adversidades como sucedió en Sevilla o conociendo sus virtudes para derrotar a sus rivales.
 
 
 
Los números invitan a un optimismo que debe ser moderado, aunque, a la vista del juego que se está desplegando en las últimas jornadas, la afición desee dar rienda suelta a sus sueños. El papel de Anquela, por supuesto, es el de poner a todos con los pies en el suelo y reivindicar trabajo, humildad, esfuerzo sin descanso e inculcárselo a sus jugadores.
 
 
 
Frente a la Cultural Leonesa, equipo atípico en la categoría, entrenado por el prometedor Rubén de la Barrera, tocaba un trabajo distinto a otros choques. El leonés es un equipo que gusta de llevar la iniciativa, manejar la posesión y crear mucha profundidad y juego de ataque basado en el toque. El despliegue táctico de los de Anquela fue el adecuado en los primeros minutos, con una gran presión sobre la parte más débil de los rivales, su defensa y su salida de balón desde atrás. Fruto de ello llegaría el tanto de Aarón Ñíguez -que reaparecía- tras una jugada de Diegui Johannesson. Los visitantes parecieron despertar tras el tanto azul intentando adueñarse del balón y del ritmo de juego en esa primera parte. Rodri y Ariday avisaron a un estupendo Alfonso Herrero bajo palos. El toledano está siendo, junto a Forlín, uno de los mayores artífices de esa seguridad defensiva esencial para manejarse en la categoría de plata. Johannesson marraba un uno-contra-uno frente a Jesús Fernández ya en las postrimerías de ese primer acto tras un sensacional pase de Saúl Berjón. Parece que los azules también van encontrando su mejor tono para afrontar contraataques letales.
 
 
 
La segunda manga se decidió pronto con un equipo azul muy enchufado y que volvió a anotar por medio de un Carlos Hernández que está exhibiendo un envidiable acierto anotador. Ahí se terminó el encuentro: la Cultural quería y no podía, mientras el Real Oviedo buscaba la pausa a la espera de dar un nuevo zarpazo. Éste llegó por mediación de un remate de cabeza de Cotugno tras asistencia de un batallador Linares, que compensó su falta de acierto ante el gol con una inagotable brega, ejemplo a seguir por todos sus compañeros.
 
 
 
El balance de un equipo compacto, unido, solidario y -sí, sí, sí- intensísimo, concentrado, sin fisuras, no puede ser mejor. El reto es perseverar en todo ello sin desfallecer, sin creerse nada que no signifique avanzar más aún dentro de esta larga travesía. Aparecen rachas magníficas como estas y hay que disfrutarlas, pensando en que se deben ampliar lo más posible, gracias a esa unión que ha hecho la fuerza. A esa explotación de virtudes que ha teñido de azul las fiestas navideñas oviedistas. Unos días de disfrute y a recuperar los ánimos ante el próximo gran desafío, un duelo por todo lo alto para culminar la primera vuelta de la campaña: la visita a un merecido líder como es el sorprendente Huesca.
MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS
 
 

martes, 26 de diciembre de 2017

El estudio de grabación del viejo Tartiere


Vinilo Azul. -

“El estudio de grabación del viejo Tartiere”

Parece que fue ayer, pero no: ya han transcurrido treinta años. Nuestra memoria, nuestra vida, nuestra cabeza, parece jugar, a veces, con la percepción propia. Ya ha desaparecido, incluso, el escenario de aquellos momentos vitales que llenaron muchos momentos de esa errática juventud. Ya no está ese viejo Carlos Tartiere, estadio donde escenificamos buenos tiempos de fútbol y rosas, de una gloria que sería, años después, terrible agonía por culpa de dos siniestros personajes que camparon a sus anchas con el beneplácito de los “principales” de la ciudad, mientras envolvían a muchos en una soterrada e insoportable guerra civil futbolera de la que aún quedan caidos.

Pero no, no. Hoy no hablaremos de aquello, sino de otros sueños juveniles, los sueños de la música, del rock, de la “llovida ovetense”,como bien la bautizó Juanjo Barral en un brillante artículo para el diario “Región” en los años 80. Porque esos años 80 con Antonio Masip al frente del municipio carbayón fueron buenos tiempos. De descubrimientos, de sueños, de ilusiones para un montón de jóvenes que quedamos atrapados por la música como eje de nuestra existencia. No fueron sólo actuaciones como las de grupos como Long Ryders, Eric Burdon o Kevin Ayers en la hoy cada vez más ruinosa plaza de toros de la ciudad, sino en otras actividades que se plantearon desde la concejalía de la juventud de la ciudad.

La principal fue el poder contar con un estudio de grabación de maquetas. Estábamos en los tiempos iniciales del concurso de maquetas de Radio Asturias, también patrocinado por el gobierno del Principado y la emisión de todas las “demos” a través del recordadísimo programa de Enrique Bueres “El Expreso de Medianoche”, que tantos grupos y artistas nos descubrió. La mesa con la que entonces se trabajaba -una modestísima cuatro pistas- haría sonreír a muchos chavales que hoy se inician en el rock, pero, a mediados de los 80, en Oviedo, poder contar con ese material en unas sesiones a un precio de ganga y en unas instalaciones decentes, era algo así como una película de ciencia ficción. Se ubicó en los bajos del viejo estadio Carlos Tartiere y allí pasé muchas jornadas con grupos como Crónicas Húmedas o The Amateurs. También, para mi historia personal todo un hito, se registraron las dos maquetas de mi grupo -La Tortuga de Sheffield- aunque no llegara a participar en la grabación. Tiempos de experimentación y descubrimiento. Así, pudimos disfrutar de dos audiciones-conferencias o como ustedes prefieran llamarlas, auténticas pioneras, de Ignacio Gasca y, si no me falla la memoria, de José María Sanz. Nombres que a la mayoría no le sonarán de nada hasta que les diga que se trataba de Poch y de Loquillo. En la Casa de la Juventud del Campo de los Patos, con un vetusto vídeo y sus palabras y conocimientos, con su fe de fans, disfrutamos y compartimos unas horas con ellos, excepcionales entonces y hoy -treinta años después- asimiladas hasta en cursos universitarios.

El mundo cambia, la ciudad también, pero recuerdos así permanecen imperecederos como una parte crucial de un aprendizaje que ha desembocado en lo que hoy somos.

MANOLO D. ABAD
Publicado en  el suplemento "DOviedo" del diario "El Comercio" el domingo 24 de diciembre de 2017

sábado, 23 de diciembre de 2017

Brillo clásico


El Tocadiscos. -

“Brillo clásico”


LOS LABIOS “Birthday”

Dilly Tree Records
10 canciones. 12€.
Más allá de los devaneos de las modas y tendencias, siempre resulta saludable dejarse atrapar por sensaciones perdidas en el baúl de los recuerdos o de las escuchas arrinconadas por la novedad. Los Labios consiguen en su álbum debut recoger todas las virtudes del rock´n´roll clásico, a través de un cancionero repleto de vitamina rockera de guitarras, de melodías que nos transportan a eras doradas del rock, a nombres capitales, de los Rolling Stones a Led Zeppelin, de T-Rex a los Who.

Tanto en medios tiempos donde saben distribuir los ramalazos glam (“Saturday night”) con detalles psicodélicos (“By all means”), como en las canciones de rock más directo (“She don´t come anymore”, “Birthday”), la banda hispano-británica no busca complicarse y corre directa, ágil y potente a que sus guitarras se activen para sonar con brillo clásico sin ningún tipo de complejos.

No veremos a este trabajo en una de esas listas de lo mejor del año y nada importará, puesto que su recorrido va más allá de una efímera moda pasajera. Conocen la magia de ese rock intemporal que siempre nos recuerdan que ha muerto y que gracias a tipos como ellos conserva intacta la llama de su brío. De ese aliento rockero que contagia y arrastra, al que consiguen insuflar nuevas energías.
 
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 23 de diciembre de 2017

Hoy en Oviedo


viernes, 22 de diciembre de 2017

Un círculo se cierra


Crítica. Música. -

“Un círculo se cierra”

SURFIN´ BICHOS

Auditorio Teodoro Cuesta, Mieres.

Domingo 17 de diciembre de 2017.
Sabemos que la vida da muchas vueltas y que, a veces, se permite ciertos guiños con los que burlarse de la historia y sus injusticias. El caso es que Surfin´ Bichos como grupo nunca habían actuado en directo en Asturias y vinieron a concluir su gira a Mieres, no sin que antes hubiera tiempo para una estúpida polémica que pronto pasó a un bien ganado olvido. Primero y último, pero con la fuerza y el entusiasmo intactos, quizás conscientes de lo excepcional de la fecha y de la emoción que embargaba a muchos de los presentes.



En un principio, Fernando Alfaro advierte que el repertorio va a ser el de su tercer álbum “Hermanos Carnales” -que cumplía veinticinco años-, la razón por la que habían vuelto a la carretera. Un elepé que sigue sonando en vivo con la misma fuerza e idéntico brillo que cuando se editó por primera vez. Ahora que los caminos del indie se han orientado a lo convencional de tal forma que a muchas de las formaciones a las que se adjudica la etiqueta de marras (Izal, Miss Cafeina, Vetusta Morla) bien se las podría considerar algo así como “neopoprock”, los albaceteños exhiben las premisas de los maestros: la mágica mezcla de melodías y electricidad en una constante tensión al borde del ruido o incluso sumándolo al conjunto de las canciones sin señal alguna de autocomplacencia.
 


Arrancan con “Viaje de redención”, “Humo azul” y “Efervescente”, sin alharacas, mientras el sonido afilado se va puliendo para dar vida a ese personal mundo que los hace únicos y llegar al final con la apoteosis irresistible de “Fuerte” y “La estación de las lluvias”. Tras un primer bis, y cuando todos los asistentes comenzaban a enfilar la puerta de salida, sorprenden -¡una vez más!- para comparecer de nuevo a un estallido final donde suenan dos clásicos: “Rifle de repetición” y la inagotable “Gente abollada” para que el festín sea completo y celebrar esta primera vez que, esperemos, no sea la última. Una demostración de clase y de orgullo creativo.
MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A.

martes, 19 de diciembre de 2017

Valor de conjunto


Crónicas de Vestuario. -

“Valor de conjunto”

Cuarta victoria consecutiva ya, una frontera más del cuadro de Juan Antonio Anquela, que abandona los modos de “resucitador de equipos” que se habían instalado en las últimas temporadas, para enlazar un favorable rumbo victorioso. El triunfo ante el Sevilla Atlético, además, contó con el añadido resaltable de desarrollarse bajo circunstancias tan negativas como una expulsión temprana de un jugador azul (Yeboah) que condicionó todo el choque. A diferencia de los cada vez más lejanos tiempos con Fernando Hierro al frente, el equipo no se vino abajo, antes al contrario, mostró una unión como bloque que le permitió resistir el asedio del filial sevillista.

Anquela ha logrado lo que, sin duda, deseaba: un once solidario donde nadie se escaquea, en el que todos trabajan para todos, donde no hay excusas ni se escurre el bulto. O entrega máxima, o derrota, ese es el mensaje. De modo que, con una disposición en el campo bien estructurada -unión entre líneas, sin descompensaciones- el Real Oviedo abre una racha de ensueño en una competición tan igualada como es esta Segunda, donde penalizan los errores puntuales, el egoísmo, el no saber comportarse como un colectivo solidario...
 
 

Dentro de un trabajo general notable, hay que destacar a tres jugadores básicos en este cambio de cara. El primero, su guardameta: Alfonso Herrero ha sabido aprovechar su ocasión y parece cada vez más consolidado en su puesto. Frente al Sevilla Atlético ofreció un recital de buena colocación, de criterio para tomar decisiones (salir a balones a la olla o permanecer bajo palos), de una madurez inusitada que trae tranquilidad a sus compañeros de zaga con los que el entendimiento es perfecto. El segundo, el jefe de la defensa, Juan Forlín, siempre al quite de los desajustes, en un trabajo ímprobo de mando bien secundado por sus compañeros de zaga, crecidos y seguros gracias a su empaque. Y el tercero, un jugador a quien hemos criticado sin descanso la temporada anterior pero que es el ejemplo de cómo un entrenador puede marcar a un futbolista. Me estoy refiriendo a David Rocha. Perdido en el marasmo conceptual de Hierro, sin sitio, descolocado siempre, se ha transformado en un motor en el medio del campo de la mano de Anquela, con un inusitado temple para quien lo sufriera la campaña pasada, bien situado y con capacidad para asociarse con sus compañeros. A la gran dupla que forma junto a Ramón Folch, debe añadirse la puntería y la clase que está exhibiendo este año en sus lanzamientos de falta. Contra el filial sevillista anotó un soberbio gol de falta, una bendita maravilla para el recuerdo y para que persevere en esa magnífica línea de trabajo. Cuando uno observa su transformación se siente verdaderamente feliz de su explosión tanto por su persona como por el trabajo en beneficio del equipo.

A dos partidos para que concluya la primera vuelta, el Real Oviedo mira hacia las posiciones de privilegio. Sin embargo, bueno es que el entrenador andaluz siga pensando en el día a día, en conculcar la necesaria unión y humildad. No perder esa perspectiva donde el trabajo incansable como bloque es la que conduce a una situación como la actual. Sin lanzar las campanas al vuelo, pero conscientes de los méritos adquiridos, del duro camino recorrido y de esa esperanza lenta de lograr el soñado premio final.

MANOLO D. ABAD

Fotos: J.L.G.FIERROS

sábado, 16 de diciembre de 2017

Paris, Texas



El Tocadiscos. -

“Paris, Texas”


VALPARAISO “Broken homeland”

Zamora Label

13 canciones. 15 €.
El grupo francés se ha planteado un trabajo más allá de sus propias fronteras, imbuyéndose de la energía y personalidad de nombres propios que han adoptado las voces y algunos arreglos en sus composiciones. El reto -arriesgado- consigue una obra mayor, de esas que deja un poso cada vez más grande a cada nueva escucha. Hay profundidad, el sentimiento invade cada poro de este trabajo que gana con cada nueva arista. Fuera de las normas habituales, fuera de toda norma, se maneja con agilidad en territorios densos donde brillan con luz propia.

Sí, la presencia de talentos como Howe Gelb aportan la sal, condimentos como las voces de la maravillosa (desoladora como sólo podrían igualar Beth Gibbons o Lisa Germano) Phoebe Killdeer, Dominique A, Marc Huygens, Rosemary Standley o el gran Josh Hayden (Spain) rematan un álbum sugestivo, que se desliza al oyente desde unas guitarras que tan pronto se manifiestan salidas de las raíces más profundas del desierto más oculto del planeta como se muestran ligeras y contagiosas con ritmos poco habituales, esencia de unos territorios no visitados pero muy estimulantes.

Definitivamente alejados de las convenciones de costumbre, Valparaiso y todos sus invitados logran en este trabajo una lírica propia que se lanza a tumba abierta con un lenguaje propio y personal, que no se diluye en las múltiples voces e invitados sino que se refuerza aún más. Una joya para quien desee aventurarse a una experiencia distinta pero sugestiva a más no poder.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 16 de diciembre de 2017

viernes, 15 de diciembre de 2017

The Soft Hills "Mighty river"



Listen to the river
jumping in, let the current have it's way
sinking low, feel the pressure
undertow, I've been waiting for this change

mighty river flowing through swollen fissures
underground, let me drown under your waters
and be born a cave fish in your womb

something's happening to me
shine forth like the blinding sun
I'm beginning to see
all paths lead through the burning light of dawn

mighty river bring me across your desert
to the Southern Realm
overwhelm me with your power
let it go

jueves, 14 de diciembre de 2017

Fabrizio Cammarata "Long Shadows"



Long shadows in the dark
Long shadows here
Long shadows everywhere
They cover me in my bed

Now, I´d better leave this place
I´d better leave
Last night I saw your face
I see it everywhere

What happened to your heart
Just happened to mine
And now I just can´t but fall apart
What happened to your wings?
What happened to mine?

Your love was beautiful
When we were falling
Your love was beautiful
When we were falling down

Cold shadows in my head
A long winter in my bed
Where we met on a long cold night
When I´d only make you cry

And I´d never ask you why
I guess I was afraid that those tears
Could somehow be a call
A cold river in my soul

What happened to your heart
Just happened to mine
And now I just can´t but fall apart
What happened to your wings?
What happened to mine?

Your love was beautiful
When we were falling
Your love was beautiful
When we were falling down
As we were falling down...

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Con paraguas


Vetusta Blues. -

“Con paraguas”

Llegan las lluvias a la ciudad en las postrimerías de un noviembre seco y caluroso y con él, también, los paraguas. Hacía falta la bendición de las lluvias puesto que la sequía y la pésima gestión energética, por no hablar de las lamentables inversiones en energías limpias o la nula planificación de recursos como el sol, han afectado a lugares como Oviedo que parecían a salvo de los rigores de la falta de precipitaciones.

Como si se hubiese perdido la práctica en el manejo de los paraguas, la circulación por las calles se convierte en un slalom inacabable, en el que prima ponerse a salvo de todo tipo de obstáculos y viandantes que discurren con insólita torpeza con sus herramientas para no mojarse. Las diferentes alturas de los peatones tampoco ayudan mucho y hay que andarse con cuidado si no quieres quedarte sin ojo. Los golpes sabes que los vas a recibir más tarde o más temprano, eso sí que hay que tenerlo claro y manejarse en ocasiones con el paraguas como un arma de defensa más. La muchacha despistada más pendiente del escaparate que de la circulación por la acera, el anciano que se empeña en elevar más que tú el paraguas o, al revés, la señora que se aferra al suyo convirtiéndose en un iglú andante son algunos de los retos que encontraremos en nuestra travesía. El chaval, en fin, que corre demasiado con su paraguas, pero que carece de la educación suficiente para apartarlo y no chocar violentamente cuando las distancias imponen su ley. Por momentos, evoco esa canción de mi buen amigo Toli Morilla “Alquitrán”, incluída en su álbum ”Entropía”, con letra del gran poeta David González. Toda una guerra de paraguas...

Los peligros no se acaban en los paraguas, no se crean. Reaparecen -como no podía ser de otra manera- las baldosas-trampa de las cuales ya hemos hablado en alguna ocasión en esta misma columna. Toda precaución es poca, aunque la mayoría de las ocasiones, insuficiente. Una ducha para nuestros pantalones, las medias o -peor aún- unas piernas sin otra protección, nos acecha en cualquier baldosa suelta, en la temible baldosa-trampa. Otra de las alertas ante las que no debemos despistarnos es la procedente de la circulación de los automóviles junto a los charcos. ¡Nos espera una ducha en el cruce más insospechado! Si, además, encuentran el extraño placer de sumergirse a fondo dentro del agua acumulada y a gran velocidad, estamos perdidos. Sólo podría salvarnos un ágil movimiento con el paraguas hacia el suelo. Y, claro, no todos están dotados con los reflejos de un guardameta o lo suficientemente alerta.

Y, aún así, tras estas dificultades y tribulaciones, bendecimos la llegada de la lluvia y sus bondades, para superar lo que supondría la mayor de las penurias: la sequía.
MANOLO D. ABAD
Foto: PACO WALKS SOFTLY
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 13 de diciembre de 2017

Pat Dinizio (1955-2017)




I heard it said somewhere that
One day all good things come to an end
I turn around to see you
If I do or not it all depends

I was born the day I met you
Lived a while when you loved me
Died a little when we broke apart
Yesterday it would have mattered
Now today it doesn't mean a thing
All my hopes and dreams are shattered now

I'm in a lonely place without you
I'm in a lonely place without you

I walk the streets alone
At night sometimes and think about you
I look as strangers pass
And wonder how I'll live without your love

I was born the day I met you
Lived a while when you loved me
Died a little when we broke apart
Suddenly this world's no longer bright
I'm alone and lonely every night
Won't you bring back your love that's out of sight

I'm in a lonely place without you
I'm in a lonely place without you

I was born the day I met you
Lived a while when you loved me
Died a little when we broke apart
Yesterday it would have mattered
Now today it doesn't mean a thing
All my hopes and dreams are shattered now

I'm in a lonely place without you
I'm in a lonely place without you
I'm in a lonely place without you
I'm in a lonely place without you

lunes, 11 de diciembre de 2017

Ciclogénesis azul


Crónicas de Vestuario. -

“Ciclogénesis azul”


Se acerca el final de la primera vuelta, otra de esas fronteras que comienzan a definir las clasificaciones y el rumbo de una categoría igualada como pocas y ya parece que se empiezan a definir algunos detalles. El primero, quizás debería ser el de la humildad a la que tanto ha recurrido Juan Antonio Anquela en todas sus comparecencias ante la prensa. Se ha visto como equipos que venían -supuestamente- a pasearse en virtud de un rango perdido o de un presupuesto privilegiado por aquello de los arreglos de la LFP, han recibido esa medicina antisoberbia sobre los terrenos de juego. Conjuntos a batir, batidos en buena lid. Segundo, no conviene fiarse ni del más pequeño, por lo que bajar la guardia ante supuestas “superioridades” es perder la mitad de lo que se debería ganar. Tercero, la unión entre equipo y afición, en el caso del Real Oviedo, es ese plus que todos envidian. Ánimo, no silbidos. Unión para que la fuerza lleve en volandas a los jugadores al máximo de su entrega. Cuarto, no dejarse nada. Vaciarse. Correr hasta la extenuación. Entregarlo todo, frente a los que vienen a pasearse sin bajar del autobús, como bien dejó patente en aquella frase para la historia el inigualable Helenio Herrera.



Con estos argumentos, sumidos en una terrible borrasca que anegó el nuevo Carlos Tartiere hasta dejarlo impracticable, les tocaba a los chicos de Anquela afrontar un duelo de altura ante uno de los conjuntos llamados a ocupar posiciones de privilegio en la Segunda División. Conscientes de ello, los azules supieron asimilarse a las condiciones del terreno de juego y pronto llegó la primera gran oportunidad de marcar distancias. Un estúpido penalty del cancerbero osasunista fue marrado por un David Rocha hasta ese momento en racha. Pronto hubo tiempo de resolver el desaguisado con una gran jugada de Linares que asistió a un Diegui Johannesson que culminó con brillantez de cabeza para seguir su camino a Rusia 2018. Aunque los rojillos quisieron reaccionar, poco pudieron aportar, con un exceso de aceleración y pocas ideas futbolísticas en un terreno de juego que requería más lucidez de la habitual para manejarse en esas condiciones extremas.



El descanso les vino bien a los navarros que se hicieron con el mando del choque en los primeros minutos del segundo acto. Pero su intención fue decayendo ante un conjunto azul que deseaba dormir el encuentro. Tarea de brega, de zapa, de trabajo continuo, donde un Yeboah bullidor deslumbró con su garra y su entrega. Las circunstancias climatológicas han descubierto a un jugador incansable y con unas ganas enormes de aportar a un once que se mostró compacto y disciplinado. En esta transfiguración azul, que prolonga la racha a tres victorias consecutivas, me gustaría resaltar a dos jugadores: Forlín y Alfonso Herrero. El argentino manda en los movimientos defensivos como un auténtico sheriff, ese que no veíamos desde que se marchó Mantovani del equipo por culpa de la manía que le cogió el nefasto José Carlos Granero, quien consiguiese que se le cediera al Leganés donde explotó todas sus virtudes. Alfonso Herrero ha sabido aprovechar su oportunidad. Sobrio pero con la sabiduría para dotar de tranquilidad a sus compañeros, es uno de los argumentos que consolidan la propuesta de Anquela. Hacía falta esa seguridad y el toledano ha conseguido que sus compañeros no duden ni tengan miedo a sus reacciones.



Una gran racha abierta sitúa a los ovetenses en las posiciones de privilegio dentro de una categoría que no deja descanso y que golpea a quien se duerme. Me quedo con el magnífico detalle de los jugadores oviedistas regalando sus camisetas a los empleados de mantener el campo. Un gesto que muestra el camino a seguir: unión, humildad, trabajo. La receta que siempre ha defendido Anquela. Y aquella en la que hay que seguir perseverando.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS


sábado, 9 de diciembre de 2017

Otro bluf más


El Tocadiscos. -

"Otro bluf más"


ÁNGEL STANICH "Antigua y barbuda"
Sony
11 canciones. 15 €.

Maldito el día en que a cierta prensa musical española le dio por parecerse a la británica y caminar por los senderos del hype, de la creación de genios, de la inflamada hipérbole sobre creadores estrafalarios o extravagantes para convertirlos en la última gran sensación. La de este año es -para algunos- Ángel Stanich, trovador ecléctico, con mensaje facilón y evidente recubierto por un atractivo chocolate de supuesto ingenio. Escúchense frases tan preclaras como "prefiero ser Bob Dylan que Manuel Campo Vidal", que serán interpretadas por los ansiosos de supuestas nuevas experiencias como la cuadratura de la lucidez y que, más bien, son una nadería pretenciosa y vacua con tinte de moda pasajera.
En lo musical tampoco hay muchos atisbos de esa supuesta maravilla con la que tratan de convencer a los más descreídos. Al lado de, pongamos por ejemplo, un artista como Salto su paleta estilística enrojecería de vergüenza ante tan manida propuesta, por mucho que pique en diferentes registros bastante deslavazados cuando se afronta el final de la escucha de este su segundo trabajo.
Uno se queda desconcertado al observar la facilidad con la que se otorga el rango de "genios" a profesionales de la ocurrencia, a músicos de batidora estilística sin otra personalidad que una voz de estropajo, mientras otros como Miguel Ángel Villanueva con trayectoria y grandeza han de penar sin que nadie publique sus canciones.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "Culturas" del diario "El Comercio" el sábado 9 de diciembre de 2017