Deslices

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lunes, 24 de octubre de 2016

En la rula no preguntan


Crónicas de Vestuario. -

En la rula no preguntan”


Va tomando cuerpo el equipo de Fernando Hierro en sus hechuras de conjunto y, poco a poco, mejorando en sus puntos fuertes, lo que le permite mantener una estupenda racha de cinco partidos sumando para ir encaramándose a las posiciones altas de la tabla. Frente al Tenerife cuajó un encuentro serio, sin brillantez pero con una envidiable eficacia, a pesar de que los chicharreros crearon mucho juego y ocasiones, en especial durante un primer acto notable.



Cuando el Real Oviedo se encuentra con conjuntos dispuestos a llevar la iniciativa está mucho más cómodo. Entregados a un trabajo muy exhaustivo en los aspectos defensivos, con un Lucas Torró muy eficaz y acertado en esas labores, los azules esperan su momento, un chispazo de su triángulo mortal para decantar el choque. Así ocurrió en el primer gol: robo de Michu, balón que recoge Toché con muchos espacios en la punta y centro a Linares que define de forma espléndida. Antes, los canarios habían hecho sufrir a los de Hierro creando juego y oportunidades, con Suso Santana como más destacado en sus acciones ofensivas. Luego, en los últimos minutos, rueda de brusquedades diversas en un encuentro que había transcurrido deportivamente pero que se torció desde la fea entrada de Aitor Sanz a Michu. La frustración de los tinerfeños también hizo lo suyo.



La segunda parte siguió en manos de los de Martí durante veintiocho minutos de monólogo canario. Los azules, replegados y a la espera de un nuevo destello con el que definir. Los minutos fueron desgastando a los visitantes y el Real Oviedo se dio cuenta de ello, con muchos más espacios que aprovechaba constantemente un fenomenal Linares, que acabaría encontrando un nuevo premio poco después de estrellar otro balón al poste. Era su noche, su gran noche: no sólo aportó un infatigable trabajo sino que creó peligro con su movilidad. Al final, otra victoria más por el mismo resultado -2 a 0- que ya se ha repetido cuatro veces esta temporada, con una exacerbación del pragmatismo futbolístico como principal evidencia. Sacrificio defensivo y efectividad atacante, esas son las premisas sobre las que se basa el éxito de estas últimas semanas. Nada de juego muy elaborado o de toque, aunque en el lado positivo ya vamos pudiendo observar algo más de fluidez en las bandas. No todo lo que sería deseable, claro, pero un poquito más que en otras ocasiones.



Es como si Fernando Hierro conociese ese dicho futbolístico y asturiano que tanto nos gusta, ya saben: “En la rula no preguntan, apuntan”. Mientras prosiga la efectividad goleadora -con un tridente como el azul deberíamos estar tranquilos- y pueda mantenerse la portería a cero, todo será coser y cantar. Eso sí, cuando lleguen equipos aguerridos, el sufrimiento será mayor. Disfrutemos del momento, que en una competición tan larga poder paladear la suma de unos nuevos tres puntos se impone como necesaria.



MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J. L.G. FIERROS 
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 24 de octubre de 2016