Deslices

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sábado, 3 de octubre de 2015

La imposible concordia


Vetusta Blues. -

La imposible concordia”


Seguimos en Oviedo, en la política de la ciudad ovetense, envueltos en un clima envenenado de absurdas disputas que sólo parecen interesar en un plano estrictamente electoralista que debería ser superado ante el importante número de retos que se presentan de cara al futuro de la ciudad. Pero, ¡ay! las elecciones generales están ahí y los partidos afilan sus armas con cualquier estúpida excusa, a ser posible lo más nimia posible, para que comiencen a saltar absurdas polémicas estériles que impiden afrontar asuntos de gran calado, esos que requieren grandes miras y no parecen preocupar más que para enardecer a los convencidos de cada bando y -quizás, yo lo dudo mucho- rapiñar unos votos de quienes aún dudan qué opción escoger de cara al próximo 20 de diciembre.

La propuesta del Concejal de Cultura de la ciudad, Roberto Sánchez Ramos, de utilizar el abandonado Asturcón -megalómano complejo, emblema de la estéril desmesura del régimen que gobernó los últimos veinticuatro años en Oviedo- como recinto para albergar la soñada Ciudad Deportiva del Real Oviedo es uno de esos ejemplos que nos ponen en la tesitura de un gran consenso. Y, como ese, lo mismo debería ocurrir con la Plaza de Toros de la ciudad, ahora que ha cambiado la Dirección General de Patrimonio (que tendrá su reunión semestral en diciembre y podría resolver este asunto de una puñetera vez), los terrenos del antiguo Hospital o los de la Fábrica de Armas. Asuntos de alto calado que requieren unión de todos los estamentos de la ciudad, sin egoísmos, sin partidismos, sin estúpidas visiones de un raquitismo alarmante. Son muchas las veces que recordamos cómo pudo transformarse Bilbao, a través de un diálogo mesurado más allá de partidismos. Desde la concordia para lograr, todos unidos, un cambio radical en la estructura de la ciudad, que la permita crecer y crear riqueza con nuevas expectativas. 
 
Sin embargo, nada de esto se respira en esta atmósfera de continua crispación, de batallas inútiles a la vista de un desgaste exclusivamente político, de una erosión artificiosa usando y quemando todo medio a su alcance, en la que va a resultar muy difícil convocar a las distintas fuerzas, a derecha e izquierda, para alcanzar un pacto global sobre los asuntos de futuro en la ciudad. Envueltos en la táctica de la victoria pírrica con la que engrasar la maquinaria de unas absurdas guerras bizantinas nada será posible para que el proyecto de aprovechar los espacios vacíos de Oviedo y transformarla en beneficio de todos avance.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 3 de octubre de 2015