Deslices

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domingo, 6 de marzo de 2016

En el filo del abismo


Crítica. -

En el filo del abismo”


Intervención Músico-Poética
PABLO UND DESTRUKTION
LA TRIBU DEL TRUENO Y LAS MANOS DE ORLAC
Teatro Filarmónica, Oviedo.
Viernes 4 de marzo de 2016.

La intervención músico-poética de Pablo Und Destruktion sobre el film de Robert Wiene “Las Manos de Orlac” en el Teatro Filármónica se postulaba como el plato fuerte de la SACO, esta Semana del audiovisual que ha venido a revolver las mansas aguas culturales de Oviedo con su necesaria efervescencia. Durante los últimos años, hemos contemplado este abrazo cinematográfico-musical en otras representaciones, pero probablemente en ninguno de los casos el resultado ha sido tan sorprendente e intenso. Y es que el grupo asturiano -esos “bárbaros del norte”, como recordó José Luis Cienfuegos en su presentación que se les conoce por Sevilla- no se ha tomado el encargo como tal sino como un verdadero desafío a los límites expresivos de la simbiosis cine mudo-música, hasta alcanzar un éxtasis expresivo donde los sentidos galopan por los extremos de la percepción, de la ternura a la violencia, de la locura a lo racional, siempre bajo una arrolladora, imparable e implacable, intensidad que acaba envolviendo a quienes deseen embarcarse en este viaje desbocado por las laderas más recónditas y cercanas a los precipicios de la consciencia.
 
Embutidos en las imágenes de contrastes brutales en blanco y negro del film de Wiene, Pablo Und Destruktion y La Tribu del Trueno lograron crear unas texturas sónicas perfectas para lograr una unión impecable y profunda. La diversidad de los sonidos de las cuerdas con unos obsesivos teclados -que, en algunos momentos me recordaron al ritmo contagioso y desasosegador del “The Carny” de Nick Cave & The Bad Seeds- a los que los matices de unas muy inteligentes percusiones ponían en bandeja los textos y recitados de Pablo completaron una soberbia actuación. La banda sonó sin fisuras -lo cual siempre es digno de destacar en un estreno total como éste- plena de matices, perfectamente acompasada a las imágenes y con un sonido tan brillante como contundente. En definitiva, una inolvidable velada a cargo de unos creadores inquietos, únicos, capaces de encontrar en los claroscuros del horror de “La Manos de Orlac” nuevas posibilidades para redescubrirse sin perder su conmovedora, insurrecta y estimulante identidad.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 6 de marzo de 2016