Deslices

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martes, 3 de mayo de 2016

El tiempo de los supervivientes



Crónicas de Vestuario. -

El tiempo de los supervivientes”


Según va acercándose el final de esta larga travesía que es la Liga de Segunda División van aflorando los nervios y, sobre todo, la necesidad imperiosa de puntuar al precio que sea. El coste acostumbra a ser muy alto, casi tanto como el premio a lograr. Conscientes de ello, los azules -sin cuajar ni de lejos un buen partido- consiguieron salir vivos del choque ante el Córdoba, en una prueba de supervivencia donde mostraron el coraje que requería la ocasión.

Los andaluces crearon innumerables ocasiones pero hoy la suerte no estaba de su lado. Se encontraron, además, a un Rubén Miño infranqueable que cuajó una estupenda actuación, sólo superada por un completo Josete tanto en misiones defensivas como en las de ataque, que coronó, además, con un gol. Todo lo contrario de un Héctor Verdés que volvió a ser expulsado -¡cuarta vez en esta temporada!- y obligó a que sus compañeros redoblaran las fuerzas para superar la agonía de más de media hora en inferioridad. 


No era un día para manifestaciones excelsas de gran fútbol. Sólo importaba la supervivencia. Mantener a cero la portería para gozar de los tres puntos conseguidos con el gol de Josete. Poco más que lucha sin cuartel podían ofrecer los azules ante un rival que manejaba el partido y creaba constantes ocasiones de gol. Salir indemnes de la prueba y con el importante botín a salvo era el único objetivo. Se volvieron a malograr contraataques, como uno clamoroso que marró Borja Valle, pero, al final, no hubo que lamentarse de las ocasiones perdidas, como sí que habrán hecho los discípulos de Oltra.


El equipo mantiene sus opciones y todos nos agarramos al clavo ardiendo de los resultados, a falta de otras virtudes. Siguen sin convencer los de Generelo, pero se conservan las esperanzas, lo más importante, lo verdaderamente trascendental. Ya habrá tiempo para hablar de otros asuntos: ahora son los puntos y los resultados los que mandan sobre cualquier otro argumento. Es hora de sobrevivir y nada más. Toca olvidarse de todo y alimentarse de esperanza, borrar cualquier memoria de un juego que cada vez está más lejos del que nos situó en vanguardia y sumar los mayores puntos posibles con los raquíticos valores que adornan al conjunto de Generelo. Pequeño consuelo el tener que asirse al coraje pero ahora es el tiempo de los supervivientes y de obtener los máximos premios sin pensar en nada más. 

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 2 de mayo de 2016