Deslices

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sábado, 21 de marzo de 2015

Caso


Vetusta Blues. –
“Caso”

Lo vaticinábamos hace una semana, pero no esperábamos que este panorama preelectoral en Oviedo fuera a ponerse tan interesante. Son muchos años de un régimen que ve sus cimientos resquebrajarse y la situación provoca movimientos por doquier, una agitación de lo más efervescente que entrega sorpresas inauditas como la presencia en la lista electoral de Somos Oviedo –marca de Podemos en la capital del Principado que concurrirá junto a Equo a las municipales- de Ángeles Caso. Todo un terremoto mediático que removió el principio de esta semana en la ciudad.

Pero, más allá de los destellos mediáticos que configuran la realidad de 2015, llegan las preguntas, las dudas y, sobre todo, la reflexión profunda que debería imponerse como máxima para los análisis. Porque muchos, absorbidos por la prisa de la actualidad, se quedan en esa superficie donde los focos ciegan y la precipitación confunde.

Digno es de aplaudir que haya personas que decidan tomar partido por una opción, que la razonen, la expongan y la apoyen. Más dudoso es que se queden en un limbo donde, como en la canción de The Clash “Should I stay or should I go” permanezcan en una zona tibia donde ni te mojas ni te quemas, sólo apareces. Tras todo el ruido mediático de la presencia de la escritora gijonesa en la lista municipal ovetense, las dudas se acumulan. Más aún: las preguntas. Porque, veamos: ¿qué visión posee Ángeles Caso de Oviedo? Resulta difícil que alguien que vive en un lugar de la provincia de León esté al día de la realidad cultural de la capital del Principado de Asturias tras décadas fuera de la ciudad. ¿A cuántos escritores nacidos en Oviedo o residentes en la ciudad después de 1959 –pongo su año de nacimiento como referencia- conoce o ha leído? ¿Artistas plásticos, músicos, actores, cineastas? ¿Ha estado alguna vez en la Lata de Zinc? ¿Conoce los proyectos para la Fábrica de Gas? ¿Ha leído “Jugadores de Billar” del recientemente fallecido José Avello?

Dicen que va a permanecer en un discreto lugar en la lista de Somos Oviedo. A mí sólo se me ocurre uno de los muchos refranes que, seguro, esta vez sí, le serán familiares: no se puede estar en misa y repicando. Si existe un compromiso de Ángeles Caso con la ciudad, con Oviedo, lo primero debería ser dar la cara en primera línea. Aunque sólo fuera por una cuestión de credibilidad. Que de postureos ya estamos muy saturados, oiga. A izquierda, a derecha, al centro. Lo segundo, que descubra ese Oviedo cultural subterráneo que ni es la ópera, ni ese carpetovetónico rumor de aromas clarinianos, sino el de un montón de gente que trata de agitar esta ciudad que no está tan dormida como algunos pretenden. El compromiso, que sea real. No una operación de automárketing e imagen ni de postureo guay.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 21 de marzo de 2015