Deslices

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sábado, 1 de noviembre de 2014

The Traveling Zoo


Vetusta Blues. –
“The Traveling Zoo”

Toda esta podredumbre, toda esta decepción, todo este terrible panorama que casi no nos deja respirar por el hedor que transmite, sólo es superable gracias a la cultura. Desgraciados aquellos que no tienen una buena peli de Jean-Pierre Melvilla a la que agarrarse, unos poemas del estupendo “El Castigo de los Ángeles” de mi querido Lauren García para abrazarse o un álbum como el “Invisible” de los fenomenales The Traveling Zoo con el que descansar de tanta rabia contenida. The Traveling Zoo (El Zoo Ambulante) es el proyecto musical con el que Fran Elías –cantante y guitarrista de Modas Clandestinas- ha regresado a la pomada tras dos décadas de ausencia. En estos días, en mi mesa repleta de trabajos discográficos magníficos paridos desde Asturias como Peralta, Bueno, Lavandera, Trash-Tornados, Mota Blues, Muñeco Vudú o el espléndido acústico mini-álbum de los sensacionales Blues´n´Decker, no deja de sonar el segundo álbum con el que Fran Elías logra el magisterio total. Veinte temas, setenta minutos, ahora que tanto importan estas cosas, donde no sobra ni una canción. Donde cada tema te transporta a un planeta en el que te pierdes, alejándote de cada una de las tribulaciones que este tiempo se empeña en imponer.

Como muchos ustedes saben, allende Asturias más que como escritor o articulista, se me conoce como crítico de rock –más de veinte años en la revista “Ruta 66” marcan- y, supongo, que habrá quien desee que le defina a este magnífico grupo que, casi se me olvida, va a presentarse en vivo el próximo viernes 14 de noviembre en Oviedo a las 22 horas, en la sala Tribeca, en pleno corazón de la ciudad. The Traveling Zoo es un proyecto con múltiples caras que se proyectan en un cancionero muy diverso, marcado por la enorme personalidad de Fran Elías. XTC, House Of Love o Echo & The Bunnymen, todos ellos iconos del mejor rock de los 80 que abrazaba grandes melodías, se condensan en una mágica poción con el George Harrison de esas canciones maravillosas, que te alegran el día, y con el sensible tacto de los magos Go-Betweens o el sensible Robyn Hitchcock para rematar una indiscutible obra maestra. Que luego vengan los listillos de los premios a olvidarles casi hasta es un regalo en sí mismo.

Canciones como “New Old Tricks”, “It´s for you”, “Invisible”, “Home Away From Home”, “Robots”, suenan una y otra vez en mi equipo, quizás porque ahora, con el corazón dolorido y el alma cansada, son más necesarios bálsamos como el que Fran Elías ha logrado con sus Traveling Zoo. Y el catorce, en Tribeca, no faltaremos para que su medicina musical trate no ya de curarnos sino sólo de entregarnos unos instantes de la mejor paz, esa que sólo grandes como ellos pueden brindar.


MANOLO D. ABAD
Publicado en la edición papel del diario "El Comercio" el sábado 1 de noviembre de 2014