Deslices

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martes, 2 de junio de 2015

Gloria Azul


Crónicas de Vestuario. –“Gloria Azul”


Ha costado pero ya estamos de nuevo, en el primero de los peldaños que han de devolver al conjunto azul a su lugar natural: la Primera División. Allí donde el Real Oviedo se instaló como el primer conjunto asturiano en la máxima división en la temporada 1932-1933. Doce años, toda una generación, penando en los pozos del fútbol han servido para rearmar a un equipo histórico en la Liga española.

La batalla en la bahía de Cádiz fue digna de las mayores epopeyas. Con todo en contra –menos mal que hubo cámaras para evitar encerronas- el once azul se presentó en la localidad andaluza dispuesto a jugar el juego de los gaditanos. El juego del nulo fútbol, de un tanteo absurdo a la espera de un chispazo, el discurrir de los minutos con una propuesta miserable a la espera de que una luz alumbre entre tantas sombras. Si a ello añadimos un árbitro de la especie cicatera que conseguirá trepar como el joven Javier Alberola, teníamos el peor de los escenarios. Pero quien a hierro mata, a hierro muere y eso le pasó al abigarrado Cádiz del antifútbol. Cayó en una jugada aislada, a balón parado y pagó su paupérrima propuesta de la forma más cruel. El equipo del Sr. Barragán no mostró ninguna reacción creativa cuando llegó el gol azul. Los amarillos se habían dejado la imaginación en el baúl de su mediocridad y no quedó ninguna posibilidad de encontrar algo.

A veces, existe la justicia poética, esa que tanto nos motiva a los escritores. Esa sobre la que tanto nos gusta escribir. Y esta eliminatoria nos ha brindado un nuevo capítulo sobre el que engrandecer la historia de un equipo ya  universal como el Real Oviedo. Ha costado, hemos sufrido, pero todo ha salido bien. Me quedo con el arranque de la segunda parte donde el once azul demostró su clase, donde puso en evidencia la mediocridad de los de Claudio Barragán, conjunto destajista muy propio de la categoría que, quién sabe, quizás también encuentre la gloria en nuevas eliminatorias. Poco merece un grupo rudo y gris como el amarillo.

Volvamos a la celebración. Ya me están pidiendo música, algo inevitable en estos momentos y dado mi desempeño. Pues bien, aquí os lo dejo: mis queridos Freddie Fano y Los Marijuana Trío cantando “El Rey”, conexión azul y mexicana. Añado a la fiesta: “Let´s celebrate” de  los Stranglers. El paso más difícil se ha conseguido.


MANOLO D. ABAD
Foto: PABLOLORENZANA
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 1 de junio de 2015