domingo, 18 de noviembre de 2012

El ego inabarcable



Crítica. Música. –

“El ego inabarcable”

MICAH P. HINSON + TIMBER TIMBRE

Acapulco, Gijón.

Viernes, 16 de noviembre de 2012.

Querer exponer el fuego desde el hielo es un imposible que sólo puede caber en la mente de unos canadienses equivocados. Mi parka –también canadiense y muy fiable- no me defendía del frío que emanaba de los Timber Timbre, un cuarteto similar a esa rubia de los sueños más íntimos que permanece indiferente a toda proposición de amor. Así de gélidos son los canadienses. Un frío glaciar para intentar describir sentimientos que no son sino fuego.

El ambiente, al que ni el entusiasmo de los más incondicionales hubiera sido capaz de levantar, se torció con la actitud de Micah P. Hinson, un individuo que se cree investido por la gracia de los dioses, esa que te permite censurar el trabajo de los fotógrafos o hacer callar a su público cual si en una misa nos encontráramos. A cambio nos ofrece una tenue luz que pretende equipararse a la altura de grandes como Richard Hawley, de cuya ternura y romanticismo carece, como Nick Cave, de quien debería recoger su desgarro emocional puro y en carne viva; como Leonard Cohen, ejemplo de caballerosidad, de clase, de amabilidad y de ese saber estar que conquista a las mujeres soñadas por otros. Desafinado, egocéntrico, fatuo, más pendiente de un flash o de una conversación alrededor suyo, incapaz, como esos niños mimados de levantarse ante la adversidad –los verdaderamente grandes lo hacen así- Hinson consiguió hartar hasta algunos de sus más incondicionales. Este festival no merecía algo así. Si el fiasco de los Lemonheads hace unos años vino marcado por la adicción de Evan Dando, lo de hoy procede de un ego inflado y caprichoso, lo cual no tiene perdón posible.  Parafraseando una gran canción de Los Secretos: “No vuelvas nunca más”.

MANOLO D. ABAD

Foto:M. D. A.  

Publicado en el diario "La Nueva España" el domingo 18 de noviembre de 2012