martes, 1 de octubre de 2019

Los Evangelistas "Yo, poeta decadente"



Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
las golfas y el aguardiente,
y la noche de Madrid,
y los rincones impuros,
y los vicios más oscuros
de tanta canallería
harto estar un poco debo;
ya estoy malo, y ya no bebo
lo que han dicho que bebía.
Porque ya
una cosa es la poesía
y otra cosa lo que está
grabado en el alma mía...
Grabado, lugar común.
Alma, palabra gastada.
Mía... No sabemos nada.
Todo es conforme y según.
Como lágrima y pena
cuántas lágrimas
que hasta los raíles del tren
me hacen llorar
hasta los raíles del tren
me hacen llorar
tan cerca el uno el otro
como quisieran quisieran
se alargan y no se pueden juntar.
Como lágrima y pena
cuántas lágrimas