Deslices

Deslices

martes, 21 de febrero de 2017

Nacho García "Chica de la casa en la montaña"



Contaré una historia si quieren escuchar
No es cualquier historia, tiene principio pero no final
Y si tienen paciencia, si tienen pasión
Crean lo que aquí les cuento, aún sucede y así sucedió

Dicen… esta vida es un cuestión
De equilibrio y suerte y en mi suerte no decido yo
Así que deme violencia, deme también paz
Déme usted un punto medio y equilibrio donde descansar

Así lanzó usted una cuerda desde su montaña hasta este lugar
Yo cogí un extremo y le juré que no la iba a a soltar
Nunca tuve paciencia, siempre lo hice mal
Pero hoy no suelto la cuerda porque se que estará al final

Chica de la casa en la montaña
El día que bajaste topaste conmigo y yo estaba… aquí

Que si no hay paciencia un Dios proveerá
Y los pies plantados… que subir es tener que bajar
Y si llega la muerte, eso escrito está
Que sea con usted dama blanca y será una muerte celestial

Sé que la he querido como nadie más
También reconozco que alguna vez la he querido mal
Amor, que nos mienta el Cosmos, mintamos los dos
Que mienta el hombre del tiempo y pronostique viento a favor

Chica de palidez exacta
Con sus dedos de humo anillados en oro y su forma de huir sin huir

Y tal vez me equivoqué, que será un error
Tal vez en el centro del problema haya encontrado mi solución
Como ejemplo de humano... como buen mortal
Ejerzo mi militancia como analfabeto emocional

Y si se encuentra sola, si se encuentra mal
Búsqueme y cuando me encuentre, pida y uno le concederá
Si ahora cierran los ojos podrán ya imaginar
A la chica que aquí retrato, a la chica de al lado del mar

Angel de mercurio y agua clara
Dicen que duermes mientras dos mil pinos rodean tu casa

Si ahora curvas mi tiempo hasta detenerlo en tu relatividad
Si entre mi “nunca” y tu “siempre” hallo en la equidistancia nuestra singularidad

Si hasta aquí han llegado, se querrán quedar
Si no es por respeto sé que lo haran por curiosidad
Como les dije al inicio aquí no hay final
Si este relato se expande... ¿Quién soy yo para hacerlo parar?

Solo yo sé cuánto he caminado para regresar
De mi "yo" complejo a mi "yo" puro y elemental
Así que no se preocupe, esta cuerda no se romperá
Así se caiga el imperio, o explote una nueva guerra mundial

Rompí mi coraza y en un gesto de afinidad
Rompió usted la suya, y susurró:“Esto es lo que hay detrás”
Luego me dijo sabia: “Déjalo bobo rodar…
Las cosas así suceden, casi nunca se pueden parar…”

Chica de cabello oxidado
Rostro de plata, manos sanadoras y piel de leopardo

Unos dicen compromiso, otros necesidad
Yo no encontré la palabra, llamémoslo superioridad
Busco un quinto elemento, un octavo pecado capital...
Mientras oscilo a destiempo de su cielo azul a su temporal

Hallé sus ruinas junto a mis cenizas y traté de crear
Nuevos caminos, blancas avenidas, flamantes piedras para tropezar
Del horror al milagro... del defecto al exponencial
Recorro sus cuarenta y seis lados despojándola de su disfraz

Alma de seda plateada
Alzas tus dedos y rozas el cielo y mi mundo para

Así nos herimos, así nos sanamos, nos elevamos nos dimos la paz
Tal vez fue su voz tal vez fueron sus manos o un simple acto de divinidad
Ya no consiento que duerma... si no la veo despertar
Ya no consiento a las hienas, ni al halcón que nos vigila detrás...

¿Cuánto tiempo, espacio y materia han confluido para estar aquí?
En este momento en este planeta en el segundo exacto en que te conocí
Podría confesarte que desde ese segundo a esta parte
Mi corazón entero arde, que solo consisto en pensarte...

Chica de la casa en la montaña
Ves que vas y yo voy de tu ensayo a mi error... de la culpa al perdón

Si en el fondo del fondo hallaste mi fondo era mi zona hadal
Como partículas elementales gravitando en la complejidad