Deslices

Deslices

jueves, 7 de abril de 2016

Miedo al miedo






Crónicas de Vestuario. –
Miedo al miedo”
Miedo al miedo” es un disco de un grupo navarro Los del Rayo, que podría representar lo que hoy hemos visto sobre el lujoso terreno del nuevo San Mamés. Tenía el Real Oviedo la oportunidad de subirse al carro de los vencedores, pero la imagen dada fue la de un conjunto mediocre y temeroso de ejercer su poderío sobre un grupo inferior. Enfrascados en la jugada patadón, los azules cuajaron un partido vergonzoso desde el principio hasta el fin. Capados por unas bandas donde jamás se intentó la penetración, como hubiera hecho un conjunto mediocre de la tabla baja, daba pena (y vergüenza) ver cómo un jugador de la clase de Borja Valle se daba la vuelta en tres cuartos sin tener ni un miserable apoyo para desdoblarse. De la banda derecha, y del protegido Fernández, ni rastro. Tuvo que ser un dislate defensivo el que fuera aprovechado por Toché –a quien no hemos venerado su oportunismo sin límites lo suficiente- para poner al once azul en ventaja. Pero cuando el desastre, total, sin paliativos, ni defensa, ni control, ni nada de nada, se expone ante un cuadro que podría haber sido inferior en cualquier otro momento, se impone, poco queda que decir.
Al final, lo peor es el miedo. Y un equipo como el Real Oviedo debiera ser el último que se metiese en semejante circunstancia. No debe haber miedo. Capar la creatividad de las bandas de una manera tan vergonzosa como en esta noche de lunes debería retratar al timonel de la nave azul. Intervenga quien tenga que intervenir. Ya vemos que hay otros pelotas que se dedican a ejecutar afinidades tan poco concretas como las de Emery: trabajó en el Lorca, ascendió al Almería, pero no vino de la nada como alguno –deseoso de resultar algo más que amable- pretendió vender. El resultado ha sido hoy: un lamentable partido, una desdichada oportunidad.
La imagen, patética. Lo más preocupante: haber capado la penetración por bandas. Borja Valle se quedaba frenado a tres cuartos. Del resto, excepto intentos desesperados de Susaeta, mejor no hablar.
Resulta muy triste haber desperdiciado esta oportunidad de oro ante un conjunto ante el cual, en cualquier ocasión previa, se hubiera finiquitado sin problemas. Hoy, la resolución ha vuelto a ser un ridículo, un ridículo frustrante, que nos hace pensar en todo lo que pudo haber sido y no fue. Una gran oportunidad perdida, no sé si habrá más. Siento mucha tristeza y creo que lo de esta temporada es una oportunidad que no va a ser posible en las siguientes. Espabílense ya, quizás la temporada que viene sea demasiado tarde.
MANOLO D. ABAD
Foto:J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 5 de abril de 2016