sábado, 23 de mayo de 2015

Radicales reflexiones con naturalidad


Vetusta Blues. –“Radicales reflexiones con naturalidad”


Día de reflexión, día para aclarar la mente, día para dedicarse por entero a uno si las obligaciones laborales se lo permiten. Aprovechar para darse un paseo por ese Campo de San Francisco que siempre nos llena de buenas vibraciones aunque muchos se empeñen en ocuparlo con chiringuitos diversos a la menor ocasión o pretendieran horadarlo para construir un aparcamiento más. Leer los periódicos con pausa y atención en una terraza aprovechando el buen tiempo con la esencial compañía del círculo íntimo de amigos. Disfrutar del último libro adquirido, la autobiografía de Kim Gordon (Sonic Youth) “La Chica del Grupo”. Poder contemplar el dvd con la película protagonizada por Nick Cave “20.000 días en la Tierra” que espera desde hace semanas su momento, quizás incluso aprovechar para poner el dvd con el concierto en solitario de Dominique A que me regalaron hace unos días, lo que despertará el recuerdo de aquella sensacional actuación suya en el Centro Cultural CajAstur de Oviedo hace unos años, donde tuvimos ocasión de tener una agradable conversación. Acercarme a ver al grupo asturiano Mota Blues que presenta su segundo trabajo en la Lata de Zinc. Actividades que nos liberan la mente y la dejan en una plataforma donde poder pararse y pensar antes de lo que nos espera en un domingo agitado de votaciones y fútbol.
Cuando uno se para a reflexionar, surgen preguntas estupefactas al respecto de lo visto en las últimas semanas. El peligroso juego del miedo, de meter miedo, utilizado con interesada alegría. Y esa palabra que tantos temores infunde: radical. ¡Ah, los radicales! Quizás yo también sea uno de ellos. Radical por querer una sanidad pública. Radical por querer defender la escuela pública donde me formé en la escuela primaria y que tantos valores me ha enseñado. Radical por estar harto de haber visto cómo se hipotecaban vanamente los recursos de mi ciudad. Radical por contemplar cómo se juega en la frontera de lo público y lo privado con caprichoso e interesado antojo. Radical por avergonzarme de esta ciudad de parkings vacíos e inútiles. Radical por ver cómo se toma por cultura un lanzamiento de globitos y se taladra y maltrata un mosaico que es una obra de arte de la ciudad. Radical por comprobar lo poco que vale la palabra dada y ver que un proyecto interdisciplinar de literatura y fotografía como “Objetivo Doble Dos” se queda en nada tras las promesas de los fastos inaugurales. Radical por molestarme cómo se destruye la poca industria de mi ciudad. Radical por añorar la antigua Estación del Vasco. Radical por odiar la especulación inmobiliaria. Radical por soñar con unos espacios amplios y verdes donde no se impongan el cemento y el hormigón en las zonas que se abren para la expansión de la ciudad.
Quizás desear que impere el sentido común en este tiempo incierto sea radical. O quizás sea, simple y llanamente, lo natural.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 23 de mayo de 2015

sábado, 16 de mayo de 2015

Rey de Harapos


Perfil. –“Rey de harapos”


Dudo mucho que cuando Los Locos escribieron esa gran canción que es “Rey de harapos” estuvieran pensando en uno de los tres “reyes” de la guitarra blues (los otros dos eran Albert King y Freddie King), pero lo cierto es que el nombre le viene a Riley B. King (a quien todos ustedes conocen como B.B.King) como anillo al dedo. El blues, el pariente pobre de la música contemporánea, encontró en B. B. King la conexión eléctrica que necesitaba para salir de un mundo subterráneo de oscuridad y pobreza. “El público blanco acepta mejor el blues que la gente de nuestra raza. Me duele reconocerlo, pero es así”, explicaba King. “Para muchos negros, un cantante de blues es un sujeto analfabeto y sucio, borracho y mujeriego. Y ellos quieren huir de un pasado terrible que relacionan con el blues”. La gran aportación de B.B. King al blues fue su forma de tocar la guitarra eléctrica, añadiendo unos prodigiosos solos que influirían notablemente en el rock de los sesenta. “Hay quienes hablan de mí como revolucionario, pero todo lo que hice fue copiar a B.B. King”, admitía Eric Clapton. Ese virtuosismo de la guitarra solista, unos arreglos finos y brillantes y su indudable carisma, convirtieron a B.B. King en la máxima referencia del blues para que se abrazara sin ambages al rock y consiguiera enriquecerlo con su inequívoca pulsión en un apasionante viaje de ida y vuelta.


Su Gibson ES-335, bautizada como “Lucille”, se ha quedado sin el reconocible toque de uno de los grandes del blues, que sería finalmente reverenciado por doquier en los años 80. De origen humilde, trabajador stajanovista que nunca abandonó el directo, B.B.King visitó Asturias en un par de ocasiones: la primera, en el legendario Festival de Jazz de Oviedo un 4 de noviembre de 1986 –al día siguiente actuaría nada menos que… ¡Miles Davis!- y un año después en Gijón, adonde volvería en 1997 con Raimundo Amador. En ambas dejó el recuerdo de su personalidad humilde, bien alejada de su trono bluesero; generoso y atento y con el toque mágico y profundo de aquellos que se dejan la vida y el alma buscando en lo más profundo del corazón, en una música como el blues, densa y única.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 16 de mayo de 2015 

Memorias de pez, memorias de mosquito



Vetusta Blues. –

“Memorias de pez, memorias de mosquito”


Si algo caracteriza al período electoral es el tratar al ciudadano como si nada hubiese pasado. Hablo, por supuesto, de los dirigentes. Escuchan, tragan, en algunos casos, como los de la alcaldesa de Valencia, amenazan con identificaciones cuando se sienten acorralados por la insistencia de la protesta, pero, en general, tratan de ofrecer su cara más comprensiva y amable. Un carrusel incesante de múltiples actividades, visitas, encuentros… Sorprende que, luego, en el resto de la legislatura no se dé esa efervescencia y todos –bueno, la mayoría- desaparezcan en sus despachos y sólo salgan a inaugurar.

Otro de los aspectos que contemplamos es el de tratar al ciudadano como si nada hubiese sucedido. En el caso de los rectores que llevan en el poder en esta ciudad los últimos veinticinco años parece que no ha ocurrido nada malo. No hubo despilfarro, no hubo errores de bulto, no hubo prepotencia, no se hipotecó la ciudad para muchos años vista, no se han hecho tantas y tantas cosas tan rematadamente mal, no se ha perdido el tiempo en cercos y batallas políticas que no interesaban a nadie, no se ha estrangulado el pequeño comercio de la ciudad,… vamos, que Oviedo ha sido un envidiado edén con simpares infraestructuras, donde los ciudadanos apenas si pagan impuestos y en el que todos querrían vivir. Y si usted es taxista, o transportista, o ha de pasarse muchas horas al volante disfrutará de unos magníficos accesos bien pensados, con un planteamiento único en el mundo y que, además, mejorará en cuanto se incorpore un dron en plan tecnología superpunta que va a solucionar los (mínimos) problemas que las maravillosas entradas a la ciudad plantean. Podrán disfrutar también de una carpa multichachiguay en las fiestas de la ciudad, muy económica y con grandes posibilidades tanto para el sonido como para los espectadores con el que disfrutarán de actuaciones de artistas que ya actuaron en la ciudad hace veinticuatro años o que repiten cada pocos meses. Lo dicho: a la vanguardia.

Todo esto nos lo podríamos creer, cerrando los ojos y escuchando al alcalde de la ciudad que espera ser elegido por primera vez por sus conciudadanos (el status que disfruta ahora es el de “heredero”) hablarnos de tal cantidad de maravillas que uno se pone a pensar si no creerá que los ovetenses tienen memoria de pez, o memoria de mosquito. Quizás sea el entusiasmo de este período electoral en el que todo vale y el pasado queda reducido a unos añicos que, como en esa novela cada vez más visionaria de los tiempos por venir que es “1984” de George Orwell, nadie podrá recordar.
Un plácido paseo por Villa Magdalena o pisando el suelo del Campo de San Francisco que quisieron horadar para otro inútil parking podría despejar la mente y lograr que muchos de los oscuros recuerdos puedan aflorar. Eso esperamos, al menos, muchos. Que no todo sean palabras para memorias de pez… o de mosquito.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 16 de mayo de 2015

lunes, 11 de mayo de 2015

Prueba general


Crónicas de Vestuario. –
“Prueba general”
Llevamos demasiado tiempo esperando el momento, este momento. Y parece que va a tragarnos en un agujero negro la interminable espera. Nástic, Cádiz, Huesca… ¿o acaso el Bilbao Athletic? Imagínense un ascenso en el nuevo San Mamés. Toda una cura para los contubernios euskaldunes sufridos como inicio de un ciclo fatal para el que atisbamos una luz al final del túnel. Una luz equívoca, no sabemos si brillante o tenue. A la vista de los últimos dos meses de competición, de este extraño tránsito donde la euforia se retiene y la cautela deja el terreno abonado para los agoreros de la tribu, en el que el equipo ha perdido chispa y velocidad, los fantasmas del dolor y la oscuridad parecen querer revivir con fuerza. Y en la gran fiesta dominical, con más de veintisiete mil almas en el estadio, las dudas desean renacer. Pero, ¿qué está pasando? Qué ocurre si deberíamos celebrar y no estremecernos con temblores de lo que podría suceder si…


Y es que el cuadro azul volvió a desperdiciar muchos minutos en un absurdo tanteo que anula su innegable pegada, en esos arranques indolentes donde apenas hay velocidad y combinación, en los que el balón se mueve, rezongón, de un lado a otro, con escaso sentido, dormido. Me da igual que sea en la delantera que en la defensa. Precisamente, en uno de esos tuya-mía absurdo surge un penalti surrealista a favor de los convidados gallegos, gran temporada la suya, que hicieron el pasillo al inicio del choque. El despertador sonó, y, de repente, volvimos a recordar en pequeñas gotas a aquel once azul que se fajaba con clase y puntería frente a unos aspirantes hoy carne de pasado.

Empató Omgba con otro de esos chupinazos suyos en la frontal que tanto nos gustan a los ovetenses, como un homenaje al legendario entrenador azul Mr. Petland y esa forma tan británica de resolver. Volvería el gran Jon Erice –aprovecho para destacar su temporadón como imprescindible faro oviedista- a remachar con idéntica resolución la victoria en el segundo acto, donde se vio a un cuadro azul más despierto y ágil, pero sin esa tensión requerida para las grandes ocasiones.

Reconocía, con su habitual honestidad, el entrenador azul Sergio Egea que el equipo había carecido de intensidad en muchos momentos, algo lógico dado el futuro que espera y el haber conseguido dejar los deberes hechos con antelación. La duda, sí, la gran duda es la de saber si este evidente bajón de las últimas semanas es real o sólo un camuflaje para no asustar demasiado a los equipos con los que hay que cruzarse de cara al gran objetivo.

Ya falta menos. Enfríen el champán en la nevera. Permítanse el lujo de abrir una botella de Ramón Bilbao Gran Reserva 2008 como la que mi querido y admirado músico Fran Elías (The Traveling Zoo son una de las sensaciones del último rock asturiano) me regaló hace unos días y disfruten del trago con mesurada satisfacción. Que lo bueno, ese final del túnel horrible donde nos metieron algunos que hoy miran para otro lado y que deberían pagar en las próximas urnas como justa penitencia, está cerca, se ve su final y será una proeza digna de un grandísimo histórico, con una historia apasionante como es el Real Oviedo.


MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico:J.L.G.FIERROS y PABLO LORENZANA
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 11 de mayo de 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Peralta "Laughter"

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La ciudad de los parkings vacíos


Vetusta Blues. –
“La ciudad de los parkings vacíos”

Las ruinas, los desolados espacios vacíos, los parajes desprovistos de alma –todo hormigón y futuro óxido- son los testigos mudos de unos tiempos donde la codicia, la avaricia y todo tipo de manejos encontraron su peculiar paraíso en un Oviedo arrasado por las mentiras de un supuesto cerco, combate amañado a unos cuantos asaltos que acabó en el gran tongo del arreglo de los palacios. Tiempo habrá para revisar semejante latrocinio, tanta acumulación de mentiras (o, aún peor, de verdades a medias) que han conducido al marasmo económico a la ciudad, al bloqueo de un desarrollo que hoy se presenta diáfano para crear una nueva ciudad sobre las ruinas de la especulación más cutre.

Pero aún nos quedan esos mudos testigos que hablan con el mismo rumor que un leve viento en un cementerio. Probablemente Espronceda o Bécquer podrían exponer con su poesía el aroma de muertos en vida que se cierne sobre esta ciudad de párkings vacíos, con un subsuelo hipotecado en absurdas operaciones donde sólo perdía lo público en beneficio de lo privado. Nos queda el pequeño consuelo de que el tesoro de todos los ovetenses –el Campo de San Francisco- no haya sido horadado para crear más plazas vacías de aparcamiento.

En otros lugares fueron las playas, con cientos de miles de apartamentos inútiles que destrozaron vistas y enriquecieron a los más avispados ¿empresarios? Aquí, sin mar, sólo quedaba sacar partido del subsuelo, que las necesidades de los ciudadanos son las que son. ¿O no era así? No, no era así. De casi siete mil –sí, siete mil- plazas construidas, a día de hoy sobran casi la mitad. No se han vendido. No son necesarias. No interesan a nadie más que a quien las construyó y a los que sacaron tajada de su puesta a la venta. Una ciudad de inútiles aparcamientos vacíos. Una ciudad de inútiles monumentos de óxido y hormigón a la mayor gloria de la codicia desmedida, del insulto a las necesidades básicas del ciudadano. ¿Para qué este empeño en construcciones absurdas e inútiles? ¿Por qué se ha hipotecado con pertinaz empeño el futuro de la ciudad? Preguntas que quizás debamos hacernos todos los ovetenses de bien a la hora de pasar por las urnas –nuestra única posibilidad de que los responsables rindan esas cuentas nunca explicadas con claridad y que ahora pasan por el circuito de tribunales, esperemos que no en vano- en ese momento crucial en el que muchos de sus responsables miran para otro lado, silbando un extraño réquiem con la esperanza de lavarse las manos y seguir expoliando los recursos de la ciudad, mientras se abren tantas posibilidades para que Oviedo crezca de una forma responsable.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 9 de mayo de 2015

sábado, 2 de mayo de 2015

Drones


Vetusta Blues. –“Drones”


Tardaba en llegar la “gran ocurrencia electoral” de la precampaña y hace unos días se hizo realidad. En un proceso pionero (no sé si en Asturias, España, Europa o el mundo), un dron sobrevolará la ciudad de Oviedo para labores de fotografía e información de edificios. Impresionante. Por si alguien lo dudaba, entramos en la más avanzada vanguardia, en un nuevo mundo de tecnología punta y ventajas sin límite. Pero… sí, sí, hay un “pero”, o varios “peros”. El principal “pero” la legislación sobre el uso de estos aparatos, que impide su presencia en zonas urbanas, a la espera de un desarrollo de la ley 18/2014. Según está la norma en la actualidad, “los drones con un peso no superior a 25 kilos, sólo se podrán operar en zonas fuera de aglomeraciones en edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre en espacio aéreo no controlado, dentro del alcance visual del piloto, a una distancia de éste no mayor de 500 metros y a una altura no mayor sobre el terreno de 120 metros”. No podría, pues, actuar según lo expuesto por el alcalde.

El repertorio de ocurrencias electorales en Oviedo está salpicado con manchas enormes que han pasado a la historia con inversa discreción al ruido que causaron en su día: una playa para la ciudad, un aparcamiento bajo el Campo de San Francisco, unos rascacielos a la entrada de la ciudad por la autopista “y”… Ahora añadimos una nueva, la del dron que tanto va a aportar a la vida de los ciudadanos ovetenses. Curiosamente, los únicos drones que veremos en Oviedo, de momento, serán los componentes del magnífico grupo de rock australiano The Drones que aterrizarán el 14 de junio en la Lata de Zinc en uno de los conciertos más interesantes de la primavera musical ovetense. Ya tuve la oportunidad de disfrutarles en una actuación hace varios años en el Parque del Piles gijonés, hoy ya derruido. Garra y sentimiento.

Con esta colección de ocurrencias y dislates -“proyectos” dirían sus impulsores- a uno le entra la duda de si se consigue rentabilidad política. Tanto empeño en repetir “proyectos” que jamás se cumplirán, extravagancias que pasarán automáticamente al baúl de los recuerdos una vez que se pase por las urnas, va a resultar que sí merece la pena. Si se analiza el resultado final del encuentro, éste da la razón a los inventores del “proyecto”. Otra cosa bien distinta es que eso sea serio y hable de la capacidad de mando y gestión de sus autores. Drones, drones… sí, hagan la rima fácil para esta nueva ocurrencia del loco tiempo preelectoral.


MANOLO D.ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 2 de mayo de 2015

martes, 28 de abril de 2015

Sabiduría de perro viejo


Crítica. Música. –“Sabiduría de perro viejo”


THE SAINTS + THE DINGBATS
Lata de Zinc, Oviedo.
Domingo 26 de abril de 2015.

Largo es el trayecto que Chris Bailey ha recorrido desde que, a mediados de los 70, se diese a conocer con The Saints. La historia del rock le reserva un lugar de honor, no sólo por ser una de las más destacables bandas de punk-rock gracias a su primer álbum, sino por no haberse quedado ahí y haber explorado un montón de posibilidades estilísticas en un cancionero a revisar al que nunca llegarán guays y demás esclavos de la moda temporal y el postureo. Bailey, con la impronta de los años y de la carretera marcada en su rostro, se presentó en la ciudad dentro de un agotador tour europeo en un formato de trío con él al bajo, más incisivo y perdiendo en muchos de los matices que alumbran muchas de sus grandes composiciones.

Uno se temió lo peor cuando al principio la voz parecía decaer e incluso desafinar y nada parecía en su sitio. Sin embargo, impulsados por un público entusiasmado que casi llenó el recinto ovetense, se fueron creciendo al calor de canciones imprescindibles como el fantástico “Let´s pretend”, un directo y contagioso “Simple love” o esa joya histórica que es “Know your product”, con Bailey tarareando el “pa, pa, pa” que en origen se realizaba con el saxo. Iniciar el bis con la tremenda “Ghost ships” sirvió para que el sabor de boca que dejaron los australianos (aunque Bailey haya nacido en Kenia) fuera estupendo. Una cita con la historia necesaria, esencial, de una formación que muchos deberían descubrir.

Abrieron los locales The Dingbats, cuarteto mixto que mostró buenas maneras, entre el punk-rock oscuro y el rock más ruidoso (versionaron el “100%” de Sonic Youth con gran intensidad). En definitiva, uno de esos conciertos que se perdieron “los de la barba”, los que no se enteran  de la mayoría y luego andan por ahí dando lecciones. Lo mejor de todo es que a quienes tuvimos la oportunidad de disfrutar de los Saints en la desapacible tarde dominical nos importan poco o nada los caprichosos vaivenes de la casquivana moda y de sus esclavos.


MANOLO D. ABAD
Foto:JOSÉ LUIS GONZÁLEZ YEBRA
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 28 de abril de 2015

lunes, 27 de abril de 2015

The Saints "Let´s pretend"



We all take a drink from the cup
then she politely knocks it over
I said I think that I've had enough
& she says no no this is not over
because there is no innocence or beauty in
what I have seen in your face
so let's pretend
I got up to take a walk across the floor
but my feet they would not hold me
she said you should never have come into this bar
& I say no I should never have come in
but I had been sold down the river to
somebody sold me
it could have been you
So every day time slips away
there is nothing to contain it
These eyes of mine don't see the sense
of trying to control it
because every time you stand up
you're bound to fall
& sometimes we just pretend
Have you ever seen a blind man as he stumbles & falls
Me I am just like the blind man
my hands are tied & I can't see anymore
So I take a drink from the cup
then she politely knocks it over
I said I think that I've had enough
& she says no no this is not over
because there is no innocence or beauty in
what I have seen in your face
so let's pretend

The Saints "Always, always"

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The Saints "The Hour"

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Sesteando bajo la lluvia


Crónicas de Vestuario. –
“Sesteando bajo la lluvia”

Acudía el Real Oviedo de los récords a su cita con el alirón frente al penúltimo de la tabla, con todo a favor: ambiente de fiesta y casi todos los deberes hechos. Sin embargo, fue una tarde para olvidar, donde los azules mostraron lo peor de su repertorio contra un rival débil que, al final, se acabó llevando una sorprendente victoria.


El once azul volvió a desperdiciar una primera parte, sumido en un ritmo desesperadamente lento que hizo buenos a los amarillos, un cuadro repleto de carencias que trató de situar una doble barrera para evitar el casi siempre letal ataque azul. Pero los oviedistas estaban en otra parte: quizás en Huesca, quizás en Tarragona o incluso en Cádiz. Y el tiempo fue transcurriendo, monótono, perezoso, circulando el balón con torpeza. Un completo desastre al que dio el primer toque de atención Álex, que se plantó solo ante Esteban, superó su estirada al borde del área pequeña, escorándose a la derecha y marrando una de esas ocasiones que uno se pregunta cómo se pueden fallar. Como si hubiese sonado un despertador para los azules, Sergio García penetró por la banda izquierda –que en otro tiempo, con combinaciones rápidas hubiera sido un completo chollo- y lanzó al interior del área pequeña por la que se paseó el balón. Una falta de Susaeta que despejó con apuros Iván en el tiempo añadido completó el triste bagaje de un no menos triste equipo.


Es de suponer que se hablase en el vestuario de ello. Que los pesos pesados tratasen de animar y que Egea comentara las carencias de un equipo cántabro al que sólo había que jugarle con rapidez y algo de sentido. Pero ya sabemos que el azar, caprichoso, se encarga a veces de añadir un elemento más para que todo se tuerza. En esta ocasión fue la lluvia, pertinaz, que se empeñó en anegar la banda-chollo por la que defendía el no muy destacable Cote. El balón no corría por el césped acuoso y la misión de superar al poco dotado defensa lateral se tornó imposible. Pongámosle la célebre música del argentino Lalo Schifrin y tendremos un nuevo episodio de la saga que protagonizó Tom Cruise. Hoy, más bien, parecía un capítulo del Supergente 86 o un film del Inspector Clouseau. Todo salía mal. A los dieciséis minutos del segundo acto, Esteban salva un cara a cara con un jugador cántabro, para que, a continuación, Sergio García mande –increíblemente- fuera una jugada similar frente al cancerbero visitante. No era el día. Y luego, Peter Sellers resucitó en ambas áreas con dos mayúsculas pifias que acabaron en gol y protagonizadas, precisamente, debía ser así en un día calamitoso como el de hoy, por el mencionado Cote. Todo un héroe por accidente. El amago de reacción alentado por la grada, terminó con un gol de Fresno.


No hubo pitos, pero este resultado, este partido, deberían servir de toque de atención serio, muy serio, de que la cabeza de los jugadores ha de estar lejos de Huesca, Tarragona o Cádiz. Hasta que concluya la temporada regular, por supuesto. Estoy seguro que un entrenador de la prudencia de Sergio Egea ha tomado nota y obrará en consecuencia. No se puede estropear tan bonito camino con borrones como la de esta tarde gris marengo.


MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: PABLO LORENZANA

Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 27 de abril de 2015


sábado, 25 de abril de 2015

De libros


Vetusta Blues. –“De libros”


El pasado jueves 23 de abril fue una nueva jornada especial para los escritores y los amantes de las letras. Vivimos en un mundo focalizado en “días de”, en los que se recuerda siempre algo, como si permaneciésemos el resto del año en un perpetuo olvido a la espera de ese puntual despertar. Así que nos lanzamos a las librerías, que visten sus mejores galas, queriendo olvidar estos momentos de penuria que aún hoy penalizan a la cultura con elevados e injustos impuestos y –lo que es peor- con la capa de la insensibilidad y el recelo hacia la labor tanto de los que acercan las creaciones literarias como de quienes nos encargamos de volcar nuestro mundo sobre el papel o cualquier otra superficie.

Mi jornada literaria –la que paga las facturas ya había comenzado horas antes- se abre en la Librería Cervantes y su ya clásico Maratón Literario de lecturas en su Foro Abierto que coordina Susana Tejedor. Fernando Menéndez abre con un alegato de marcado carácter político su lectura, con poemas de su nuevo libro “Perro Ladrador”, recordando la veneración hacia la cultura por encima de vaivenes a izquierda o derecha que siempre se ha dado en Francia. Aprovecho para mostrar mi acuerdo con él al salir a leer algunos de los textos que formarán parte de mi próximo trabajo “Rec-capitulación”. Luego, a buscar una historia del blues a la que le había echado el ojo y que finalmente no logro hallar. Cada uno de los pisos del local bulle de gente rebuscando en sus estanterías, mientras Alfredo Quirós registra muchos de esos momentos cámara en mano. Le enseño al viceconsejero de Cultura Alejandro Calvo el libro con las memorias de Kim Gordon (Sonic Youth) que me he comprado mientras comenzamos a hablar de música, como siempre me sucede con él, evocando la reciente y mágica actuación de los estadounidenses Luna. Saludamos a la gran Conchita Quirós y Alfredo nos inmortaliza a todos. Ando empeñado en encontrar la nueva novela de mi querido Chus Fernández, “Sin Música”, y encamino mis pasos a la Librería-Café Santa Teresa donde la maravillosa Raquel, con esa sonrisa moredense suya ideal para iluminar cualquier día gris, me sirve un vino al tiempo que teclea en el ordenador algunos títulos. Agotado “Sin Música”, lo mismo el último de Ed Bunker… Huuum, mala suerte.

El sol bendice la jornada y emprendo el camino a Ojanguren ya bien entrada la tarde. Suerte, consigo el último ejemplar de la novela de Chus, mientras rememoro una entrevista en la televisión local ovetense que le hice, ay, hace ya una década. Siempre tuvimos una especial interconexión, más allá de lo personal: su fanzine “Material de Desecho”, mi revista “Interferencias”, mucha música y descubrimientos literarios que, gracias a su generosidad, lograron iluminarme, como John Fante o Félix Romeo. No se pierdan su presentación, hoy mismo en la Lata de Zinc a partir de las 21 horas, con refuerzo musical a cargo de los imprescindibles Peralta y Las Nurses y los nuevos Aftermath.

Culmino la jornada con el círculo íntimo en ese clásico imprescindible y bohemio que es el Ovetense, con Lauren, Dani, Natalia, Santiago y Rubén Rodríguez, quien me muestra una estupenda antología de mi venerado Manuel Machado. El recuerdo de mi viejo profesor de literatura e historia Isaac González me entristece en un extraño momento. Allá donde esté quizás pueda ver que la cosecha que él pensó que se iba a quedar a medio camino sigue recuperando un tiempo vivido a fondo en días como el del pasado jueves.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 25 de abril de 2015

domingo, 19 de abril de 2015

Bajo un trillón de estrellas


Crítica. Música. –
“Bajo un trillón de estrellas”
LUNA + FLOWERS
Gijón Sound Festival
Albéniz, Gijón.
Viernes 17 de abril de 2015.
Explican Luna su regreso tras una década de silencio para cuidar su legado. Tantos kilómetros recorridos, tantas aventuras, demasiadas desventuras… para, con el transcurrir de los años, darse cuenta de una esencia propia, personal, casi irrepetible en un mundo como el alternativo que trata de escapar a todas las convenciones que nos asolan con pertinaz insistencia. Esa vía que abrió Velvet Underground, continuaron  Televisión y recogieron ellos es un camino singular que ha enriquecido el rock para aquellos que deseen sentir emociones únicas.
Y es esa reivindicación de su alternativa la que les hace fuertes en su regreso. Porque hay vueltas justificadas que vienen a poner en su sitio talento, actitud y esencia. A Luna les sobra por los cuatro costados cada una de ellas. Sólo hay que dejarse enredar por las guitarras de Wareham y Eden, hilo fino que comunica con los que creíamos irrepetibles Lloyd y Verlaine, mecerse en sus claroscuros vitales que tan pronto nos narran el momento de asomarse al abismo en medio de lo que supuestamente es el éxito (“Chinatown”) como el de ese instante en que reímos por no llorar (“Tracy I love you”). Definiciones de vidas que no se llenan con las repeticiones de las jugadas más interesantes sino que transcurren en pequeñas viñetas, a veces imperceptibles, otras memorables, casi sin darnos cuenta, en una sucesión de guitarras excepcionales que transforman el concepto de psicodelia en algo superior. Flotar sería la palabra, como si las notas libres de Wareham y Eden nos llevasen a unas aguas tranquilas en medio de la tormenta de la vida, en esas estampas agridulces que nunca verás llenando las grandes biografías de nadie. Casi como las que retrató el propio Dean Wareham en su imprescindible autobiografía “Postales Negras”.


Jesús Palacios definió mi cuarto libro “Justos por pecadores” como “romanticismo gélido”, y no se me ocurre mejor descripción para la música de Luna –discúlpenme la automención- que se desliza hasta el interior con ritmo pausado pero profundo, con hipnosis de guitarras envolventes y la voz nasal de la antiestrella aguda e inteligente que es Dean Wareham. Luna se marcan uno de esos conciertos magníficos, a dos guitarras capaces de todo, respaldados por una base efectiva y sin alharacas, con el magnético Lee Wall llevando el ritmo con una precisa discreción que se enrosca en la sugestiva atmósfera guitarrera, bien respaldado por la mesurada puntuación de Britta Phillips.
La magia de unos alquimistas únicos, que trazaron en su búsqueda un camino nada trillado, iluminaron con su clase uno de esos conciertos para conservar en la memoria, alejados de convencionalismos, recuperando los sueños de que un día algo podría haber cambiado en una escena empeñada en repetirse como una pesadilla. El legado permanece vivo y coleando para quien desee impregnarse de su peculiar hechizo.


MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A.
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 19 de abril de 2015

sábado, 18 de abril de 2015

Fichajes y primarias


Vetusta Blues. –

  1. “Fichajes y primarias”

Sabíamos que esta convocatoria de elecciones iba a ser muy interesante en Oviedo. Lo que no imaginábamos es que resultase de lo más sorprendente. Tenemos todos los ingredientes para una novela: intrigas, traiciones, amistades, odios… Toda esa efervescente realidad, casi diríamos que chispeante, quizás esté anulando el principal debate sobre Oviedo, que se juega la definición de su futuro, del planteamiento urbanístico para sus próximos años, del que dependerá su crecimiento o su decadencia. Pero, enfrascados en la carrera electoral, todo esto no parece contar mucho en este momento del partido que se está jugando en todas las formaciones políticas concurrentes.
Ahora estamos inmersos en plena guerra de fichajes e incorporaciones a las listas, de una forma que ríase usted de los equipos de fútbol en verano. Los aficionados al deporte-rey, más acostumbrados a estos vaivenes, seguro que podrán identificar a muchos de estos flamantes fichajes. Podrán descubrir a la estrella, a la estrellita, a la estrellona, al que viene a llevárselo, al tapado, al de futuro, al todoterreno rentable que siempre rinde a satisfacción allá donde se le ponga… Toda una gama de incorporaciones que se irán definiendo conforme avance la temporada pero que acude con un cartel al mercado. Pues nada, ahora la política se ha convertido en un gran estadio por el que desfilan un sinfín de nombres de muy diversa extracción con los que llenar páginas en los periódicos y tratar de atraer al votante con nuevos estímulos. Sin embargo, hemos visto como ésta puede ser un arma de doble filo puesto que pueden acabar saliendo rana y entorpecer a quienes supuestamente venían a apoyar. Hablamos de independencia y ese es un terreno muy resbaladizo, donde las habituales desconfianzas e intrigas palaciegas siempre juegan su papel. Al libre, al que va a su bola por decirlo coloquialmente se le teme como si se tratase del mayor de los males. Me lo comentaba Iván de Santiago, articulista de EL COMERCIO el pasado miércoles en la presentación de esa gran apuesta editorial por la ciudad que es el suplemento que mañana podrán disfrutar por primera vez. Ir por libre, de acuerdo a tus propias convicciones y a un código estrictamente personal, supone quedar expuesto a los vientos que vengan desde cualquier dirección. Pero siempre debería vencer la fortaleza de esas propias convicciones.
El otro elemento relativamente nuevo son las primarias, que suenan como una palabra mágica que resume todos los efectos benéficos de la participación ciudadana más pura. Pues miren ustedes, aquellos que presumían de esos efectos benéficos, ya han conseguido ensuciarlas con sus intereses. Hemos visto una formación que se ha saltado las votaciones con total naturalidad (quizás deberíamos decir con absoluta desvergüenza) y otra en la que sus candidatos han terminado yéndose todos. ¿Para qué esta pantomima entonces? Ni idea, oiga. Misterios sin resolver dignos del próximo regreso de Mulder y Scully con “Expediente X”. El otro día incluso he vuelto a escuchar el abyecto término “depuración”. “Me acaban de depurar, Manolo”, me escribió en un whatsapp. Yo flipaba, estremecido, pensando en la vuelta al gulag. De pesadilla.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 18 de abril de 2015

miércoles, 15 de abril de 2015

Luna "Beautiful view"

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martes, 14 de abril de 2015

Luna "23 minutes in Brussels"

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lunes, 13 de abril de 2015

Luna "Weird and woozy"



When silver shadows crawl
Feeling ten feet tall
Drifting in a dusty zone
Drifting in a dusty zone
(That's when it's over that's when you know)
There's a sadness in your eye
There's a secret in your side
A sadness in your eye
And a secret in your side
Dear Victoria did you know
You speak Spanish in your sleep
I smoke cigarettes in bed
Blowing smoke on your head
(That's when it's over that's when you know)

La calculadora


Crónicas de Vestuario. –“La calculadora”


A estas alturas de la campaña, con los deberes hechos, el Real Oviedo se enfrenta a los últimos partidos de la temporada regular envuelto en una atonía que algunos interpretan como peligrosa, pero que quizás debamos interpretar como comprensible. La cabeza de todos –se diga lo que se diga- está en el playoff, donde todo se decidirá con el anhelado ascenso en juego. Vencidos los rivales directos, ahora quedan choques donde llegan equipos muy necesitados que se dejan el alma con el mayor de los énfasis. Mi amigo Fran Quirós me enseña el maravilloso vídeo que la Peña Oviedista Londinense ha colgado en youtube con la mirada puesta en esos playoffs. ¡Magnífico!

Pero hay que terminar la temporada regular y este tránsito no está siendo muy brillante que digamos. El Atlético Astorga le sacó los colores a un desacertado equipo azul en sus labores defensivas y sólo un providencial Esteban evitó el desastre con una de esas paradas que acreditan al grande del fútbol que sigue siendo. Y eso que el cuadro que dirige Sergio Egea quiso salir desenvuelto e incisivo pero acabó una nueva primera parte para olvidar perdido en una absoluta falta de ritmo, sin ideas, rutinario. Sólo un participativo Dioni se ofrecía y trataba de dar opciones a unos compañeros espesos.

Para la segunda mitad, los azules trataron de presionar más e imponer esa rapidez suya que destruye muchas de las telas de araña que proponen equipos de la zona baja, pero faltaba pegada y muchos jugadores pecaban de individualismo a la hora de resolver el último pase. Menos mal que Linares es insaciable y siempre quiere anotarse un nuevo gol. El primero tras aprovechar un rebote después de una falta ejecutada magistralmente por Sergio García, y el segundo con un penalti que él mismo se fabricó. Lo mejor, como siempre, el resultado. Y lo mejor, unas cifras que asustan: clasificados ya para el playoff y a punto de proclamarse campeones de grupo. Nada que decir ante los aplastantes números que presenta el Real Oviedo de Sergio Egea, aunque puedan preocupar algunos síntomas mostrados en estas últimas jornadas. Quizás sea este tránsito al playoff donde la cabeza vuela hacia los dos partidos de desenlace y eso contagia a un juego espeso, poco claro. No parece grave y creo que resulta hasta inevitable. El equipo ha puesto en marcha la calculadora y trata de dosificar sus ansias de cara al gran examen del playoff, a la gran prueba para lograr, por fin, el anhelado y merecido ascenso. Calma, ya falta menos para que las más fuertes emociones lleguen.


MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el lunes 13 de abril de 2015

sábado, 11 de abril de 2015

Luna "Lovedust"



When candles light themselves 
And the air turns creamy
Why not take a photograph?
You look so dreamy

Then stand in the blackness
Smile at the tinkling
Blinded by lovedust 
What did I see?

A million, a billion, a trillion stars 
A million, a billion star

I’m bad with faces
And worse with names
But the last glove is happy
It´s all the same

I set a trap for you
But I’m the one who’s all caught up
Blinded by lovedust
This is what I saw

A million, a billion, a trillion stars
A million a billion stars
A million, a billion, a trillion stars
A million, a billion stars
;

Multichachiguay


Vetusta Blues. –“Multichachiguay”

Hemos tenido oportunidad de hablar en diversas ocasiones desde estas líneas de la que llegó a ser la “estrella” de las fiestas ovetenses: la carpa multichachiguay donde se han desarrollado los conciertos de pago en los últimos años. Un postizo que lleva camino de convertirse en definitivo y que sigue asombrándonos por su capacidad para llevarse desmesuradas cantidades de dinero de los ovetenses gracias a esa frontera difusa y confusa de lo público y lo privado. Ahora nos enteramos que también es deficitaria, una “virtud” más para encender el debate. También contemplamos con cierto estupor cómo el proyecto no era respaldado por ninguno de los grupos de la oposición y aún así seguía adelante su camino de cara al próximo San Mateo. E incluso parece que ya hay actuaciones en firme contratadas, como la de Iggy Pop a un precio comparativamente mucho más caro del que costó hace veinticuatro años cuando tuvimos la suerte de verle en un abarrotado concierto en la desaparecida sala La Real.

Todo el desarrollo de estos hechos podría tener su sentido si no fuera porque en el próximo mes de mayo van a celebrarse unas elecciones municipales. Y, veamos, en el supuesto de que no saliera elegido el actual alcalde, ¿qué pasaría con todos estos proyectos? ¿Se los tendría que “comer” el posible sucesor de Agustín Iglesias Caunedo? Desde luego, resulta sorprendente que se den este tipo de actuaciones con ese desparpajo, con tanta naturalidad cuando debería ser censurable que se hipoteque a la ciudad de esta manera.

Lo cierto es que la carpa multichachiguay ha sido una constante fuente de escándalos desde su primera instalación. Hemos asistido, entre sorprendidos y avergonzados, a casos como los del tipo de producción que se jactó en las redes sociales de haber defecado en los vestuarios del Carlos Tartiere, que eran usados por los trabajadores de la susodicha carpa. Por no hablar de los costes desorbitados o de las “preferencias” hacia una promotora. Y, mientras, la plaza de toros en la ruina. Y Oviedo sin recintos adecuados para actuaciones. No parece la solución el pagar cada año una cara instalación de estas características para tapar la escasez de recintos adecuados en la ciudad. Ni contratar a precios que parecen de otra época, previa a la ruina de la industria discográfica. Si algo trajo la piratería, la caída de los derechos de autor y de las ventas de discos, fue que los artistas tuvieron que lanzarse a la carretera con mucha más frecuencia que antaño. Y lo han hecho con unos precios que ya no son los de otros tiempos debido a esa gran oferta en aumento. Por lo que las cifras que se manejan no parecen muy reales ni acordes con el mercado y sólo parece que seguirán generando déficit en un ejemplo preclaro de pésima gestión y, quién sabe, de hipoteca para un posible sucesor en la alcaldía.


MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 11 de abril de 2015