"EXPERIENCIAS MÁS ALLÁ DEL KRONEN"
(1ª Parte)
"El mundo no lo mueven las religiones ni los hombres ni el dinero, lo mueve el miedo, y ella no se iba a dejar convencer por ese argumento"
("Transición. La Experiencia U-Feeling IV". Eva G. Guerrero/ José Ángel Mañas. Editorial ALT autores)
Desde hace un año y medio se van sucediendo en mi vida diversas espirales de azar, esas casualidades que no sabemos si identificar como causalidades a primera vista, pero que -con el poso del recuerdo posterior- sí que me llevan a pensar en ciertas intervenciones de los hados en los torcidos caminos de mi existencia. Lxs escépticxs podrán reprocharle a uno aquello de no te dés tanta importancia a ti mismo. Y quizás tengan también una parte de razón como gotitas en océanos que somos. Pero esta gotita tiene este blog y aquí toca verla en el espejo de la pantalla para contar, contarme y contarles todo aquello que desee englobar en esta bitácora.
Todo empezó buscando fecha para la presentación de un libro colectivo para Más Madera, con el cine como eje (y paro, que soy un bocazas y hasta que no lo tenga en mis manos no pienso aludir a nada más) del que os vais a hartar de recibir noticias en las próximas fechas por este mismo medio. Dadas las descomunales peticiones de actos que tiene el Club de Prensa Asturiana del diario ovetense "La Nueva España", contacté con su responsable -María José Iglesias Baloyra- que me había ofrecido su recinto en la primavera de este 2026 tras la presentación del libro colectivo de Más Madera "Paz de Puño y Letra". A punto de cogerse sus vacaciones estivales y después de exponerle la horquilla de fechas que barajaba para eludir los grandes eventos culturales del otoño asturiano (Premios Princesa y FICX), me preguntó si podría consultar con algún contacto mío a alguien que pudiese acompañar a José Ángel Mañas en un mes y medio después. Al final, tras varias llamadas infructuosas, pensé: "Mira que eres tonto, ¿por qué no tú?". Llamé de inmediato a María José y le pregunté si le parecía bien que fuera yo. Al otro lado del hilo telefónico, percibí la satisfacción de ella por la noticia. No, no se crean que es vanidad, sino que me la imaginé con las maletas sin hacer para su desconexión estival y aún estar pendiendo de la fecha sin poder cerrar el asunto. Para un martes 15 de septiembre, en plenas fiestas de la ciudad, todo un cometarros inquietante para quitar el sueño. Podríamos llamarlo: giro de azar 1. Uno iba buscando fecha para la presentación del libro colectivo que había ideado y coordinado y acaba acompañando a un admirado autor aun antes de confirmar lo que andaba persiguiendo.
Giro de azar 2. - Antes de conocer cuál va a ser la fecha del acto de puesta de largo de un proyecto que me ha ocupado muchas horas desde hace unos meses, ya tengo otra con día, libro, nombre y apellidos. Y nada menos que con José Ángel Mañas, un escritor al que he seguido con intermitencias pero con bastante devoción desde, sí, claro, Historias del Kronen y su posterior Mensaka. Ambos leídos, también, lejos de mi Oviedo natal. ¿Coincidencias? ¿Casualidades?. El primero -como escribí en una de las páginas de cortesía del libro- un 29 de octubre de 1994 en un tránsito en tren desde Madrid hacia Lisboa, con mis pertinaces dificultades para dormir en ruta ya sea por avión, tren o, sobre todo, en coche. El segundo, cinco años después, en Ibiza, en un placentero verano en casa de mi hermana. María José me indica por guasap que puedo recoger en la conserjería a la entrada del periódico. Es fin de semana y el tiempo apremia: he de rematar una novela corta en veintiún jornadas y media si quiero entrar en el último día del plazo para concursar en esa convocatoria en la que quiero probar suerte. Me olvido hasta el lunes y arranco mi particular contrarreloj de escritura.












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