UNA ENTREVISTA (INÉDITA) PARA LA REVISTA "NEVILLE"
Trasteando por archivos a la busca de una cosa, sucedió lo que acostumbra a ocurrir habitualmente: que apareció otra completamente distinta. En este caso, una entrevista -creo que se quedó inédita- para la revista "Neville" que me hizo Víctor Guillot hace unos cuántos años. Pero que, ya que el azar ha querido que la encontrase, voy a desempolvar.
ENTREVISTA MAGAZINE "NEVILLE"
(Nota: es el crudo tal cual se me envió ca.2012, a propósito de la publicación de mi novela Elevator, sin textos adicionales del autor Víctor Guillot)
1. Ascensor. ¿Al cadalso?
-Una película de Louis Malle con una banda sonora de jazz estupenda (Risas). Bueno, el ascensor de Elevator nos va a conducir a un territorio donde manda el miedo, en el que se reproducen muchos de los temores que más nos inquietan en nuestra existencia: la enfermedad, el sexo, las adicciones o la muerte. ¿El cadalso? Hay muchos y muy diversos.
2. ¿La noche es una aliada, un veneno que a veces da algo de lo que te quita o simplemente un marco sugerente?
La noche puede ser todo eso y más. Siempre, ir más allá, en una búsqueda a veces ciega; otras, lúcida; algunas veces, suicida. En mi novela creo que ayuda a generar más inquietud y quizás adquiera el matiz de ser ella misma un misterio.
3. ¿Elevator es un relato corto que se negó a no crecer o nació con la extensión actual?
Fue concebida y pensada como novela, tal y como se ofrece al público ahora. Lo que ocurre es que estamos dominados por la dictadura de unos editores empeñados en justificar con el número de páginas muchas malas obras. Supongo que el hecho de publicar una novela con esta paginación es otra rebeldía más contra lo establecido en el sistema editorial español.
4. En todo lo que escribes parece subyacer una banda sonora, a veces mencionada en el texto, ¿tienes música de fondo mientras escribes o prefieres el silencio?
Hay veces que escribo en silencio y otras con música, depende mucho de mi estado de ánimo, de la ambientación que esté a mi alrededor (no es lo mismo que esté en el campo que en la ciudad) e, incluso, de la hora del día en que este trabajando. No hay reglas a la hora de ponerse a la tarea, es el propio impulso creativo el que te pide una atmósfera u otra; suponiendo que puedas elegir. Y, sí: creo que hay muchas músicas que podrían ambientar tanto mis relatos como los sucesivos episodios de mi novela.
5. El poso de Elevator es bastante amargo, de todo lo que le pasa a Nico resulta especialmente estremecedor que su vida pierda sentido, ¿escribir es hacer balance, ajustar cuentas, o sumarle al plato bueno de la diosa?
Escribir, en mi caso, es una necesidad. Una necesidad de expresión pero también de conocimiento, de aspectos y de sentimientos que permanecen ocultos en mí y que hallan su propia salida a través de la narración. O sea, que sí: puede que tenga algo de terapéutico (Risas). Ahora que mis circunstancias vitales han cambiado (y mucho) en estos tres/cuatro últimos años (el tiempo que ha transcurrido desde la finalización de la novela hasta que ha sido editada) sí noto que hay una serie de inquietudes que se han pegado a la narración, algo imperceptible e involuntario para mí, pero que ahora descubro que sí estaba ahí, sumergido en algún lugar escondido de mi cerebro o de mi corazón.
Ahora me doy cuenta de unas palabras que escribió Ignacio Julià en la revista Ruta 66, a propósito de mi primer libro de relatos Vasos sucios en la madrugada en la que afirmaba que había llevado una "existencia suicida" y sí, ahora veo que el camino conducía al abismo. He tenido una oportunidad para echar el freno y... ¡aquí estamos!
6. Tú conoces los dos lados de la barrera, el del crítico y el del autor, ¿sufres alguno o disfrutas ambos?
Trato de disfrutar con todo lo que hago, aunque a veces se pasa mal al tener que ponerte duro con alguna crítica. Pero, claro, ese pasarlo mal no tiene ni punto de comparación con circunstancias como tener que buscarte la vida para trabajar y cobrar miserias (o que algún listillo pretenda que lo hagas gratis cuando él está sacando una buena tajada); leer las recriminaciones de gente que sólo ve un concierto o compra un disco al año y que se creen saberlo todo de la materia de la que tú hablas después de haberte dejado tu vida (toda tu vida) en ello; o comprobar las remuneraciones de tu trabajo y la valoración que te dan otros por un esfuerzo intelectual, vital y personal poco comparable al suyo que ha seguido un camino trillado y convencional, no sé si es más fácil o difícil, pero distinto y muy duro con total seguridad (la prueba es los pocos que lo intentan y los menos que lo logran), aunque se queden con la banal superficie del asunto: la de ver una firma.
Crítico y autor coinciden en el mismo sinsabor que pueden llegar a obtener por su labor creativa, no me cabe la menor duda.
7. Todos solemos tener un autor que nos encaje, ¿cuál es el tuyo?
Los grandes cuentistas estadounidenses Richard Ford, Raymond Carver, John Cheever; autores vibrantes, vigorosos como Ed Bunker, Jim THompson, John Fante (su hijo, Dan Fante, tampoco está nada mal) o Chester Himes; el mundo de Boris Vian o Albert Camus; de la literatura española, la Generación del 98, especialmente Pío Baroja; un cuentista como Ignacio Aldecoa; autores de serie negra como Carlos Pérez Merinero.
¡Mario Benedetti, Ernesto Sábato, Charles Bukovski, Francisco de Quevedo! Tantos...
8. Cuando piensas: "¡qué suerte tiene quien no haya visto esta película porque puede hacerlo por primera vez!", ¿cuál te viene a la cabeza?
El salario del miedo, Le Samuraï, Blade Runner,... ¡tantas! Aunque Paris, Texas y El cielo sobre Berlín de Wenders me suscitaron una primera vez con la intensidad que se consigue al conocerse mucho...Quizás esté mezclando la sensación del cine con otra diferente (Risas).
9. ¿Y disco?
Tendré que decir cualquiera de Nick Cave (para no decepcionar a la grada) o cualquiera de Nacha Pop (especialmente Buena disposición)... Aunque luego hay autores y canciones que despiertan el recuerdo de una persona o de una situación: Ahí estoy ahora con The scarlet thing in you (Peter Murphy), con Cada minuto (Maimuny), con For you (Zbigniew Preisner & Stina Nordestam) o En un sueño viniste (Los Evangelistas)... me encuentro en medio de una narración onírico-amorosa y es probable que eso influya, claro
10. ¿Qué ves más probable: vivir o morir de escribir?
La opción es sobrevivir, siempre sobrevivir, a la escritura, a la vida y a nosotros mismos.
O bien tratar de sobrevivir dentro de un concepto cultural donde se incluyan las diversas materias que manejo.
11. ¿Proyectos?
Hay dos libros de relatos a medias, uno de serie negra y otro centrado en el mundo del rock desde una visión alejada de lo convencional y de la mítica de costumbre. Espero que salgan ambos este año: uno en primavera y el otro en otoño-invierno. Me gustaría retomar la primera novela que empecé a escribir a finales de los 90, pero ahora lo primero va a ser una historia de amor que se titula TV Dream -la narración onírico-amorosa de la que te hablaba antes- que me está suponiendo un reto y un esfuerzo enorme. No sé cómo quedará de extensión porque es una historia que está creciendo más allá de lo que inicialmente había pensado... y que, ahora mismo, sigue dando vueltas y vueltas en mi cabeza.
12. Gracias y sigue en movimiento.
Hemos llegado al piso 12 de Elevator, ¿no? Espero que no aparezca ahora un mayordomo invitándome a pasar (Risas).















































