martes, 18 de agosto de 2026
miércoles, 12 de agosto de 2026
25 años de "Omega" en directo en Asturias
25 AÑOS DE "OMEGA" EN DIRECTO EN ASTURIAS
Hoy, 12 de agosto de 2026, se cumple un cuarto de siglo de la única actuación que Enrique Morente y Lagartija Nick ofrecieron de su legendario "Omega" en Asturias. Fue en el Náutico de Gijón dentro de la Semana Grande de las fiestas de la Villa del Piles.
Increíblemente, sólo hubo esa ocasión para verles en una tierra que albergaba nada menos que una Peña Flamenca bautizada con el nombre del maestro granadino. La Peña Flamenca "Enrique Morente", sita en Oviedo, llegó a tener como dirigente al omnipotente alcalde de la ciudad -Gabino de Lorenzo Ferrera-, pero nunca jamás visitó la capital del Principado con el mítico espectáculo del no menos legendario trabajo "Omega", la mayor cima del rock y del flamenco abrazándose como nunca se ha logrado, y que en este año cumple su trigésimo aniversario.
¡Ay, esta Asturias de mis dolores! Y tantos y tantos retrasos, que no me extrañan ante la cerrazón de caciques culturales que hacen fortuna en sus reducidos muros de la Cordillera Cantábrica y el Mar. Lxs que te venden como novedades sus afectos que llegan con décadas de retrasos e ignorancia, lxs que postulan con sus mentiras su ignorancia de advenedizxs y saben venderlo como ese gusto exquisito que sólo conocen de segunda o de tercera mano. ¡Ay, esxs! Bendecidxs por otrxs aún más obsoletxs e ignorantes que ellxs y que los aupan a su ansiada condición de "personajes" del mundillo sociocultural de esta tierra de mis dolores.
Pero no estoy aquí para hablar de esxs -ya les he dedicado demasiadas líneas con estas breves palabras introductorias- sino para narrar cómo fue mi jornada aquel día, acompañado por dos queridos amigos: Ch. y Am.
Apenas llevaba unos días en el chalet de mis padres en la Urbanización La Encomienda, a 25 kms. de Zamora -donde pasé durante décadas veranos de ensueño-, tras llegar del F.I.B. 2001 cuando un nuevo y estimulante plan se estaba gestando. Aún conservaba la euforia de la semana (los lotes de hotel se vendían por ese mínimo temporal para hospedarse allí) festivalera de una convocatoria imprescindible entonces para estar al tanto de todo. Había sido una de las mejores ediciones que recuerdo, con la maravillosa P.J. Harvey -que ocuparía la portada de mi revista "Interferencias", en la que dedicaría un generoso número de páginas a mi particular diario del festival-, Death Cab For Cutie (a quienes mencioné como "revelaciones del certamen"), mis queridos Experience -entrevisté a Michel Cloup para el "Ruta 66"-, unos mágicos Mercury Rev, Flaming Lips, dos delicias como James y Belle & Sebastian; Goldfrapp u Orbital. Ver a la leyenda Alex Chilton como Big Star, con los Posies cubriéndole las espaldas fue otro de esos regalos que nos daba el festival castellonense por aquella época. Pulp no estuvieron, por desgracia, tan afortunados... En el equipo de La Roja, Orlando -¡cuánto me gustaba y me gusta (al recordarlo en sus discos) este grupo!-, Satellites, Cooper o La Habitación Roja marcaban un elevado nivel.
El plan era hacer un viaje relámpago a Gijón/Xixón para ver el grandioso concierto de "Omega" con Enrique Morente y Lagartija Nick junto con mis buenos amigos Am. y Ch. Vendrían a buscarme a La Encomienda y juntos iríamos hasta la ciudad asturiana en la pick-up azul de Am.
Llegaron temprano, justo a tiempo para conocer el entorno maravilloso de La Encomienda y el embalse del Ricobayo, el club Esla y para que mi madre mostrara sus dotes de excepcional anfitriona en la espaciosa terraza del chalet. Cuando, tras muchos años, pudimos arreglar la parcela del chalet, mi madre insistió en que hubiera un espacio muy amplio para disfrutar de las sobremesas en tertulias, de un lugar desahogado donde leer y poder albergar a bastante gente en torno a una mesa amplia. El jefe de la constructora encargada de la obra, hizo caso omiso y apenas dejó un espacio equivalente a la acera previa. Y ahí se encontró con mi madre: por el mismo precio tuvieron que hacer la encargada terraza, pagar las baldosas pedidas y con las dimensiones que se habían acordado. Por aquel entonces, el resto de los 52 chalets solían dedicar más espacio a la hierba y otros adornos, sin que hubiera sitio para un territorio más apto para la socialización en amistad. Se prefería la exhibición de amplios jardines a un terreno donde mandaran las reuniones. Como tantas otras veces, la tendencia que marcó mi progenitora sería seguida años después...
Tras la opípara comida y la posterior sobremesa, emprendimos ruta hacia nuestro objetivo: ver al gran maestro Enrique Morente y a mis queridos amigos Lagartija Nick en concierto. Cómodamente situado en el asiento de atrás de la pick-up me preguntaba cómo había podido llegar a convencer a mis dos amigos heavies de la enormidad de "Omega". Quizás habían entrado en su duende a través de los temas más rockeros o por que las inquietudes nü-metal de Lagartija Nick de entonces y más cercanas en lo musical a los gustos de Am., que solía ponerme a Rammstein en el trayecto de muchas tardes postpartido de fútbol del Real Oviedo en los cines de Parque Principado.
Tuvimos suerte de encontrar aparcamiento rápido y sin problemas, lo que nos permitió contemplar el montaje del escenario en el Náutico, un lugar inhóspito en zona de paso en una de las calles que conduce al Muro de San Lorenzo. Buscamos un sitio para cenar y tomar unas por la zona antes de que comenzara el espectáculo. Les había grabado el cd a mis amigos y no dejaba de darle vueltas a cómo se había establecido esa conexión. Con I., la chica con la que entonces salía, no se había producido ese embrujo. Supongo que fue una señal de mis tribulaciones y penares futuros con ella. Poco tiempo después, un concierto de Six By Seven en el Teatro Albéniz gijonés serviría para finiquitar tan tortuosa relación. Pero volvamos a esa noche. Unas terribles ráfagas de viento se empeñaron en sabotear muchos de los momentos de la esperadísima -por los tres- actuación. Resultaba especialmente sangrante en los fragmentos más acústicos en piezas descomunales como la maravillosa "La aurora de Nueva York" o "El pastor bobo".
Y, a pesar de esas vicisitudes, todos los que ocupaban el escenario se erigían como titanes furiosos y atinados contra unos elementos poco habituales en el tiempo de estío. No hubo mejores y más convenientes espacios en Asturias para acogerles, pero el Maestro daba una demostración de esa rompedora perseverancia que lo convirtió en un indiscutible gigante de la música. Mis amigos flipaban y disfrutaban, aunque quizás sus pensamientos no fluyeran con la profundidad con la que se me clavaban en el corazón palabras, guitarras, palmas y la voz del Maestro al cantar "...Quisiera estar siempre contigo/ me gusta, tu cuerpo, tu espíritu, tu ropa/... Recuerda que yo vivía sólo para la música..." (Manhattan), que tantas veces -entonces y a día hoy- resuenan en mi alma con distintos nombres y distintos rostros. Vuelta de paseo y Ciudad sin sueño ("Y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas/ al increíble cocodrilo quieto bajo la tierra") se alzaron con todo su poderío y ningún fenómeno meteorológico pudo con ellos.
Volvimos a Oviedo, en silencio, sólo el ruido del motor, pues ni siquiera pusimos música tratando de absorber todo lo visto y oído. Ch. era feliz con el volante al mando que le había dejado Am., también en el viaje previo, cuando, bajando por el Pajares, Am. nos contó cómo las cargas de su tráiler empujaban su cabina cuando bajaba por los puertos de Europa, de Burdeos a Hamburgo, de Berlín a Ljubliana, de Nápoles hasta volver a Oviedo, en viajes de cargas y descargas que duraban tres o cuatro semanas. Hoy recuerdo también sus eternas llamadas telefónicas de una hora, hora y media, a mí que odio estar con el móvil más de unos pocos minutos. Ahora, tras sufrir un devastador ictus, apenas si puede establecer una mínima conversación. Ch. moriría, víctima de un cáncer, meses después de aquel concierto que hoy cumple veinticinco años, justo cuando su vida parecía enderezarse tras un paso por la cárcel, cuya huella en su alma bondadosa debió ser decisiva para atraer tan devastadora enfermedad. Apenas le pude dedicar un artículo en la revista "ElSúmmum" sobre los Soledad Brothers a modo de pequeño homenaje.
Pasaron los años y el homenaje al Maestro fallecido logró otro hito -quizás no de la enormidad de "Omega", pero sobresaliente- en forma de álbum y de grupo: Los Evangelistas "Homenaje a Enrique Morente". Un bello epílogo donde las fuerzas creativas de componentes de Los Planetas y Lagartija Nick volvieron a lograr un mayúsculo hechizo. Que tampoco hemos tenido la oportunidad de disfrutar en esta Asturias de mis dolores. Y unos grandes "ayes" me vuelven a invadir mientras escucho una y otra vez ambas maravillas. Al menos, en cd me queda ese consuelo. ¡Aaay!
MANOLO D. ABAD
Edwyn Collins "If you could love me"
Oscuridad, oscuridad por todas partes
And my senses have been stripped
Y mis sentidos han sido despojados
Of sight and sound
De vista y oído
Suddenly I came to, I pulled through
De repente, volví en mí, salí adelante
Amazed at what I saw
Asombrado por lo que vi
Struggling hard to find the words
Luchando duro para encontrar las palabras
When words tends to stick right in my craw
Cuando las palabras tienden a quedarse en mi boca
I´m talk about seizing the moments
Estoy hablando de aprovechar los momentos
When the moment has gone
Cuando el momento se ha ido
There´s no telling me ´cause I´m holding on
No hay forma de decirme porque estoy aguantando
Hoping against hope that you´ve got it wrong
Esperando contra toda esperanza que te hayas equivocado
If you could love me
Si pudieras amarme
Like I love you
Como yo te amo
Frozen in time and space
Congelado en el tiempo y el espacio
Yet I feel no need
Sin embargo, no siento la necesidad
To get out of this place
Para salir de este lugar
And suddenly the earth moves
Y, de repente, la tierra se movió
The planets grooved, I fell down on my knees
Los planetas surgieron, caí de rodillas
Someone whispered take your leave
Alguien susurró: "Despídete".
You´re free to go any way you pleased
Eres libre de ir donde quieras
I´m talk about seizing the moments
Estoy hablando de aprovechar los momentos
When the moment has gone
Cuando el momento se ha ido
There´s no telling me ´cause I´m holding on
No hay forma de decirme porque estoy aguantando
Hoping against hope that you´ve got it wrong
Esperando contra toda esperanza que te hayas equivocado
If you could love me
Si pudieras amarme
Like I love you
Como yo te amo
I´m talking ´bout holding out
Estoy hablando de aguantar
So scared to follow through
Tan asustado de seguir adelante
I´m talking ´bout holding out
Estoy hablando de aguantar
So scared of losing you
Tan asustado de perderte
If you could love me
Si pudieras amarme
Like I love you
Como yo te amo
If you could love me
Si pudieras amarme
Like I love you
Como yo te amo
If you could love me
Si pudieras amarme
Like I love you
Como yo te amo
Like I love you
Como yo te amo
Like I love you
Como yo te amo
´Cause I love you
Porque te amo
(Edwyn Stephen Collins)
martes, 11 de agosto de 2026
sábado, 8 de agosto de 2026
Cuarto menguante
CUARTO MENGUANTE
ECHO & THE BUNNYMEN
Playa de Poniente, Gijón/Xixón.
Viernes, 7 de agosto de 2026.
El jueves 6 de agosto de 2026 se iniciaba el tránsito de cuarto menguante de la Luna en Tauro. Al día siguiente, el 7 de agosto, en la Playa de Poniente de Gijón/Xixón, un eclipse total de Luna oscureció el concierto de Echo & The Bunnymen y de su cantante y líder absoluto Ian McCulloch.
Parafraseando una composición de Nacho Vegas en aquella colaboración con Enrique Bunbury -que también tuvo momentos ínfimos- cabría decir aquello de "Hay días en que valdría más no salir de la cama" y a Big Mc le sucedió algo parecido en la noche gijonesa. Uno recordó conciertos aciagos de artistas que le encantan -como aquella "exhibición" de Ian Brown en el Velódromo de Benicàssim al frente de los Stone Roses, en 1997, cuando ni siquiera se llamaba FIB-; o Evan Dando (The Lemonheads) en la gijonesa sala Acapulco en el FICX en noviembre de 2009, (consultar en este mismo blog https://manolodabad.blogspot.com/2009/11/en-el-fondo-de-la-montana-rusa.html) y que, precisamente por ello, duelen mucho más cuando se producen. Recuerdo hablar años después con Chris Brokaw -a quien le tocó el papelón de estirar su labor como telonero del líder de Lemonheads aquella noche- en la entrada de La Salvaje, tomándonos una allí sentados, hablando de lo divino y de lo musical tras un concierto suyo, cómo no había olvidado lo que tuvo que padecer en aquel funesto directo. Terribles desastres en vivo para ser enterrados, pero que, lamentablemente, acaban por clavarse a doloroso fuego en el corazón y en la memoria.
Tras esa desconcertante ejecución, el espigado vocalista de Liverpool, regaló flores al público antes de tocar un pasable "Flowers" -única incursión en su cancionero del nuevo milenio que merece una reivindicación que ni el propio grupo le otorga- después un anoréxico y desconcertante "Over the wall", desprovisto del vigor y tensión con que lo había disfrutado en las otras cinco veces que había tenido la suerte de verlos en concierto (en especial una en Barcelona, en el Primavera Sound 2011, donde bordaban, íntegros, sus dos primeros álbumes, ataviados, además, de camuflaje como en los 80) y un lamentable "Seven seas", donde el cortocircuito de tonos de voz de McCulloch alcanzó límites denigrantes, con momentos de silencio para que el público corease tímidamente los vacíos del cantante de 1.90 m. de estatura. Ni las magníficas, excepcionales, contribuciones a la guitarra de un eminente y versátil Will Sergeant conseguían tapar el sumidero por donde se hundía la leyenda del post-punk.
"Rescue" vino después a hacer honor a su título, pero cuando atacaron "All my colours (Zimbo)" necesitada del esfuerzo del vigor de una voz incapaz de acertar con el tono preciso fue el momento de certificar que aquello no tenía remedio. Por mucho empeño que el gran Sergeant pusiera al asunto. Su maravilloso clásico "Nothing lasts forever" engarzado al no menos clásico de Lou Reed "Walk on the wild side" mostró la magnitud del naufragio. Ni se escuchaban los coros ni el famoso estribillo ni nada. Poco después, tras un pasable "Bellbugs and Ballyhoo", se repitió la desgracia al enlazar "Villiers terrace" con un irreconocible "Roadhouse blues" (The Doors), que haría levantarse de su tumba a Ray Manzarek, el legendario teclista de la mítica formación liderada por Jim Morrison- quien llegara a tocar con ellos y a producirles el cover "People are strange" que saldría en la BSO del film de 1987 "Jóvenes ocultos".
Ni el tramo final con el siempre emotivo "Bring on the dancing horses" o el celebrado por el público -atónitxs ante el desconcertante espectáculo sólo estuvimos algunxs- "The killing moon" ni el bis (tardó cuatro minutos la banda en volver a las tablas con McCulloch enfundado en un sombrero de mosquetero arrastrando su poco crédito para destrozar su leyenda) con "Lips like sugar" (se olvidó parte de la letra entre balbuceos) y un patético "Ocean rain", musitado en unos susurros mascullados, tal y como había sucedido durante muchos momentos del set, y donde sólo en el tramo final mostró su -en la triste noche gijonesa- irreconocible chorro de voz, evidenciaron el camino de una completa decepción en la escasa hora y media de concierto. Una dolorosísima, penosa desilusión.
MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: ALBERTO CEÁN-BERMÚDEZ
viernes, 7 de agosto de 2026
Echo & The Bunnymen "Supermellow Man"
Puedo ser tu único y verdadero
¿Me acompañarás hasta el amanecer?
Nunca me sentí tan perdido y solo
Cuando la noche se convierte en mañana
Y no sabes cuánto puedes esperar
Como la vida llegó sin previo aviso
Tu destino llegará demasiado tarde
En el pozo de mi vida
Beso el suelo que me hizo
Antiguas reglas del bien y del mal
Desearía haberte encontrado cuando podías salvarme
Cuando la noche se convierte en mañana
Y no sabes cuánto debes esperar
Como la vida llegó sin previo aviso
Tu destino llegará demasiado tarde
¿Podrá ser igual alguna vez?
¿Volveremos a soñar?
Caminar a través del dulce, dulce dolor del amor
Nadie rompió nunca la rama
La cuna cayó de todos modos
Hay ángeles en las nubes de tormenta, arriba
Cuando la noche se convierte en mañana
Y no sabes cuánto debes esperar
Como la vida llegó sin previo aviso
Tu destino llegará demasiado tarde
Beso el suelo
(Will Sergeant/Ian McCulloch)
martes, 4 de agosto de 2026
La noche en que murió Jeff Conolly
LA NOCHE EN QUE MURIÓ JEFF CONNOLLY
Hay veces en que la concatenación de casualidades parece empeñarse en no ser tal, en responder a algo más. Y esa noche de sábado -aparte de las personales- se sumaron otras más en el plano general que la convirtieron en algo diferente.
Los últimos veranos en Oviedo están siendo completamente distintos a los vividos en años previos gracias a las noches musicales que ofrece el Kuivi. Ahora en su sede ya establecida en la zona de Ciudad Naranco, en la calle Almacenes Industriales, y, anteriormente, primero en San Lázaro y después en el -ahora- fantasmal, tétrico, entorno del antiguo hospital de Asturias. Y ese modelo de conciertos, la mayoría gratuitos, supone un revulsivo para una decadencia estival que se prolongó durante décadas en Vetusta. En el colmo de la imbecilidad, están aquellos a quienes les molesta esto y critican el "postureo" de quienes acuden a estos eventos sean o no su preferencia musical. Deberían aplicarse el cuento los susodichos, mirarse al espejo y considerar que, probablemente, sean ellos los que posturean poniéndose en plan auténtico con semejantes afirmaciones, siempre rebuznando con sus estúpidas opiniones y señalando con sus deditos acusadores.
Reconozcámoslo ya: el powerpop es el estilo musical del rock más infravalorado de cuantos existen. Para unos, carece de la dureza (sic) de otros géneros; para otros, justo al revés, demasiadas guitarras "ensuciando" las melodías. Y es que uno cada vez prescinde más de estas idioteces de tiquismiquis que quieren marcan su territorio como perritos falderos con sus meadas para, supuestamente, distinguirse con su supuesta autenticidad (nada más lejos de lo real), hacerse los interesantes y efectuar unas críticas raquíticamente ridículas. Ante eso, la realidad de conciertos impecables en la ejecución y sonido, además de vibrantes en la pulsión de sus repertorios y cancioneros, se impone por encima, muy por encima, de los blablableos de cuatro gatos incomodados por no conseguir empatizar con la pasión con la que los dos grupos italianos de la noche, en sus dos magníficas caras -la más powerpop de los Radio Days y la más áspera y garajera de los Peawees- se manejaron el pasado sábado 1 de agosto de 2026 en el Kuivi Almacenes ovetense ante un llenazo mayor aún que el conseguido unos días antes por las divertidísimas manga-electro-punks japonesas Ni-Hao!!! pero con un público completamente distinto. Luego ya están quienes se les paró el reloj del oído musical hace décadas y tratan de disimularlo con otra clase de fingimientos, también supuestamente "auténticos", con los que tratan de encubrir que llevan sin enterarse de nada del asunto desde hace ya tanto tiempo que este les ha sobrepasado para dejarlos en un desnudo y sonrojante ridículo. Por fortuna, son cuatro pavitos reales que cacarean en redes y poco más.
Porque, qué quieren que les diga, a mí me encantaron Radio Days. Ya lo habían hecho hace bastantes años en la ciudad, en el añorado local que ocuparon La Antigua Estación y, luego, La Salvaje (no podría asegurar cuál de las dos denominaciones los acogió) y demostraron solidez, capacidad melódica e ir mucho más allá de las convenciones que marca el powerpop y teñirla con aditivos estimulantes que muestran su versatilidad invadiendo otros territorios estilísticos. Personalmente, me maravilló su "Everything floats" -fabulosa mixtura de melancolía y garra- en un repertorio sólido y altamente estimulante.
Como suele ocurrir en estos casos, al término de la actuación de la primera de las dos bandas de la noche, el público optó por tomar el fresco en esa magnífica (y abarrotada) terraza, tan propicia para las tertulias y el arranque de The Peawees se encontró con sólo un tercio de los asistentes en las tres primeras canciones, que se abrieron con una inusitada fuerza, que ya no se detendría hasta el final del show. Liderados por el carismático Hervé Peronzini, un frontman de los que no se olvidan y con un vozarrón que nos trae esencias de grandes cantantes como el Paul Weller de los Jam -la relación con los británicos no se queda ahí- o el espléndido y añorado Chris Bailey (imprescindibles The Saints), The Peawees dosifican un cóctel donde se aúnan soul-punk, garage-punk y rock´n´roll en un combinado que funciona mejor cuando se desata con fuerza que en los tiempos medios. Para el recuerdo también esa magnífica versión de los Remains, un ineludible "Don´t look back", que nos trajo remembranzas de esas noches de gloria en el ovetense Channel, donde era uno de los himnos habituales pinchado por Eduardo "Poti" Palacios. No me resisto a comentárselo a Guzmán, guitarrista mierense de los grandes Montefurado, y él evoca cómo se quedaba, a sus 17 años, acurrucado en las empinadas escaleras del diminuto local del Antiguo, escuchando y flipando con el panorama nocturno de mucho del público que, tantos años después, presenciaba el concierto.
Una vez concluido, llega el animado tramo de tertulias. Estoy con David, a quien en las noches de dj en el Burlesque Club se le conoce por David Jetta, que luce una camiseta de Los Del-Tonos y se me despierta en la memoria el recuerdo de un día de grabación en Prado del Rey para el programa "Cajón de Sastre", en el que coincidí con el grupo cántabro que se traía al desaparecido Rafa Fustes para el play-back de armónica, como a mí me habían llevado The Amateurs para el mismo desempeño en los teclados. Mucho tiempo después. volvimos a coincidir Rafa, dueño de los emblemáticos locales madrileños Flamingo y Sol (no confundir al de la calle Jardines con el que regentaba en la plaza del 2 de mayo) en un concierto en la avilesina Factoría -¡grandísima su ejemplar programación también!- de Los Del-Tonos. También cuando acudía en muchas solitarias noches madrileñas post-conciertos a la emblemática Vaca Austera -con el Pali de securata en la entrada- a tomarme algo y prolongábamos la noche a puerta cerrada... Con él ya asentado en Asturias, insistiendo en que escuchara a su hijo tocar y que lo viera en un concierto en La Salvaje al que no pude asistir por una noche de trabajo en RTPA, retomamos una gran relación hasta su temprana muerte hace unos años, que me llenó de tristeza. Pero no era una noche para tristezas, sino para celebrar seguir en la pomada.
Y tras todo el buen rollo de amigxs y conocidxs, me encamino a casa para ver a otro Rafa, el gran Jódar, que disputaba las semis del Washington Open de tenis en horario de madrugada y seguía haciendo una historia deportiva que ya empieza a discurrir paralela a la de Nadal y a la de Alcaraz. Pasaría de ronda y se plantaría en una final que perdió ayer ante Taylor Fritz. Pero la noticia con la que me topaba en esa madrugada de retransmisión en las redes era la de la muerte de Jeff Conolly, alias "Monoman", líder absoluto de Lyres y previamente en DMZ, además de un montón de formaciones del underground garajero alternativo estadounidense. Curiosamente, fue a través de la página de fb -a la que no estaba suscrito ni seguía- de un viejo conocido, Ladis Montes, a quien hace eones que no veo. Él, precisamente, fue quien me pasó el imprescindible "Lyres, Lyres, Lyres" que había publicado Imposible Records, una tarde-noche madrileña en las inmediaciones del Rock-Club mientras hacía tiempo en la tienda Record Runner antes de un magnífico, inolvidable, de unos Dream Syndicate, que venían a presentar su poco ponderado "Ghost stories". Y los Lyres, qué gran conciertazo aquella noche ovetense de primavera (2 de junio del 88) junto a los nunca bien valorados Los Potros. Creo recordar que hice una crítica del concierto para "Ruta 66", algún día tendré que ordenar todos los papeles desordenados y las revistas desperdigadas en cajas que tengo por casa...
Otros tiempos... desde luego. Y, ahora, con diferente edad, tantas vivencias y conciertos a la espalda, esa brisa de madrugada al regresar de conciertos tan completos, no sólo por la música, nos siguen dando la energía necesaria para continuar en la pomada, le pese a quien le pese, a esos enemigxs agazapadxs con sus cuchillos prestos para otra de tantas puñaladas traperas que mi espalda ya ni las nota. Me asomo a la terraza de mi casa, donde antes tendía la chupa de cuero para intentar quitarle el olor a tabaco de esas noches eternas de conciertos de rock y bendigo el poder seguir ahí, así, apurando mi café veraniego a la espera de otro nuevo amanecer.
MANOLO D. ABAD
sábado, 1 de agosto de 2026
viernes, 31 de julio de 2026
Echo & The Bunnymen "Is this a breakdown?"
IS THIS A BREAKDOWN?
¿ES ESTO UN COLAPSO?
Whay do I want?
¿Qué quiero?
¿Qué necesito?
Whay do I want?
¿Qué quiero?
¿Qué necesito?
miércoles, 29 de julio de 2026
Echo & The Bunnymen "The killing moon"
THE KILLING MOON
LA LUNA ASESINA
Under blue moon I saw you
Bajo la luna azul te vi
So soon you´ll take me
Tan pronto me llevarás
Up in your arms
En tus brazos
Too late to beg you or cancel it
Demasiado tarde para suplicarte o cancelarlo
Though I know It must be the killing time
Aunque sé que debe ser la hora de matar
Ungwillingly mine
Mi voluntad es mía
Fate
Destino
Up against your will
Contra tu voluntad
Through the thick and thin
A través de la gruesa y delgada
He will wait until
Esperará hasta que
You give yourself to him
Te entregarás a él
In starlights I saw you
En noches estrelladas te vi
So cruelly you kissed me
Tan cruelmente me besaste
Your lips a magic world
Tus labios un mundo mágico
Your sky all hung with jewels
Tu cielo repleto de joyas
The killing moon
La luna asesina
Will come too soon
Vendrá demasiado pronto
Fate
Destino
Up against your will
Contra tu voluntad
Through the thick and thin
A través de la gruesa y delgada
He will wait until
Esperará hasta que
You give yourself to him
Te entregarás a él
Under blue moon I saw you
Bajo la luna azul te vi
So soon you´ll take me
Tan pronto me llevarás
Up in your arms
En tus brazos
Too late to beg you or cancel it
Demasiado tarde para suplicarte o cancelarlo
Though I know It must be the killing time
Aunque sé que debe ser la hora de matar
Ungwillingly mine
Mi voluntad es mía
Fate
Destino
Up against your will
Contra tu voluntad
Through the thick and thin
A través de la gruesa y delgada
He will wait until
Esperará hasta que
You give yourself to him
Te entregarás a él
(Will Sergeant/ Ian McCulloch/ Les Pattinson/ Pete de Freitas)
martes, 28 de julio de 2026
Echo & The Bunnymen "Lost on you"
LOST ON YOU
PERDIDO EN TI
It´s just a dangerous bend
Es sólo una curva peligrosa
On a slivery slope
En una pendiente resbaladiza
Another rainbow´s end
Otro final del arco iris
On the highway of hope
En la autopista de la esperanza
It´s always next time
Siempre será la próxima vez
Always next time
Siempre la próxima vez
Always last time
Siempre la última vez
Just get me out of this jam
Sólo sácame de este aprieto
It´s suck to me like glue
Está pegado a mi como pegamento
And I can´t remember who I am
Y no puedo recordar quién soy
My memory lost on you
I had things in my head
Tenía cosas en mi cabeza
And they put me behind them
Y las dejé atrás
Thought they´d be safe in my head
Aunque estarían seguras en mi cabeza
And now I just can´t find them
Y ahora simplemente no puedo encontrarlas
It´s just a trick of the light
Es sólo un truco de luz
And some sleight of hands
Y algo de prestidigitación
Another kiss goodnight
Otro beso de buenas noches
Along the rise of man
A lo largo del ascenso del hombre
And It´s the last time
Y es la última vez
It´s the last time
Es la última vez
Til´ the next time
Hasta la próxima vez
So get me out of this jam
Sólo sácame de este aprieto
It´s suck to me like glue
Está pegado a mi como pegamento
And I can´t remember who I am
Y no puedo recordar quién soy
My memory lost on you
Mi memoria perdida en ti
It´s gone and it´s too bad
Se fue y eso es una lástima
The best thing that I ever had
Lo mejor que jamás tuve
Had the whole world in my mouth
Tenía el mundo entero en mi boca
(Will Sergeant/ Ian McCulloch)
Lo devoré y lo escupí
lunes, 27 de julio de 2026
Echo & the Bunnymen "Nothing lasts forever"
NOTHING LASTS FOREVER
NADA DURA PARA SIEMPRE
I want it now
Lo quiero ahora
I want it now
Lo quiero ahora
Not the promises that tomorrow brings
No las promesas de lo que trae mañana
I need to live in dreams today
Necesito vivir en sueños hoy
I´m tired of the song that sorrow sings
Estoy cansado de la canción que canta el dolor
And I want more than I can get
Y quiero más de lo que puedo conseguir
Just trying to, trying to, trying to forget
I´d walk to you through rings of fire
Caminaría hacia ti a través de anillos de fuego
And never let you know the way I feel
Y nunca te haré saber lo que siento
Under skin is where I hide
Bajo la piel es donde me escondo
The love that always gets me on my knees
And I want more than I can get
Y quiero más de que puedo conseguir
Just trying to, trying to, trying to forget
Tratando de, tratando de, tratando de olvidar
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
I want it now
Lo quiero ahora
I want it now
Lo quiero ahora
Don´t tell me that my ship is coming in
Nothing como to those who wait
Nada llega a quienes esperan
Time´s running out the door you´re running in
El tiempo se está acabando por la puerta que quieres atravesar
So, I want more than I can get
Así que, quiero más de lo que puedo conseguir
Just trying to, trying to, trying to forget
Tratando de, tratando de olvidar
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
Nothing ever lasts forever
Nada dura nunca para siempre
All the shadows and the pain
Todas las sombras y el dolor
Are coming to you
Vienen a ti
All the shadows and the pain
Todas las sombras y el dolor
Are coming to you
Vienen a ti
All the shadows and the pain
Todas las sombras y el dolor
Are coming to you
Vienen a ti
(Will Sergeant/ Ian McCulloch/ Les Pattinson).
domingo, 26 de julio de 2026
Echo & The Bunnymen "Ship of fools"
SHIP OF FOOLS
In the bedroom you will find her
En el dormitorio la encontrarás a ella
All your life returned
Toda tu vida regresará
She sucked you in and lit the fire








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