domingo, 28 de agosto de 2016

Nuestros refugios

 

Vinilo Azul. -

Nuestros refugios”


Que el mundo se transforma a velocidad de vértigo a través de dispositivos electrónicos y telemáticos es algo que sabemos y con lo que aprenderemos -a la fuerza ahorcan- a convivir en nuestro día a día. Los teléfonos móviles que a algunos les impiden ver el mundo que se presenta ante sus ojos hasta convertirse a la legión de “fono-zombies”, a esos que están pendientes de inmediatas conexiones por whataspp, de mensajes ineludibles y todos urgentes, de una reiterada mala educación por estar pendiente de la puñetera maquinita y de sus llamadas que deben contestarse al momento. La estupidez y la mala educación en dos básicos capítulos.

Levantarse, observar el universo que se presenta ante nuestros ojos: ese es el secreto, uno de ellos, para vivir la vida, para bebérsela a sorbos, para comérsela a bocados, para dejar que nos empape en cada gota de sudor.

En mi ciudad, en Oviedo, el casco antiguo es uno de esos lugares donde podemos encontrar ese calor amigo que muchas veces nos ofrecen los bares. Eso que nunca podrán encontrar aquellos que sólo viven para satisfacer su ego, para pasar el platillo y llenar sus bolsillos con prácticas sucias, esos que sólo se quieren a sí mismos, a sus apuestas y sus negocios (de su ego ya no hablamos). Esos que se olvidan de la lacra del botellón y que ponen el punto de mira en personas que, a muchos (sí, somos muchos) nos hacen la vida feliz. Con su capacidad para escuchar (y, a veces, para callar), para servirnos una copa o ponernos esa canción que quizás pueda mitigar en parte alguna de nuestras desdichas. Para los insensibles que odian a los bares, que desearían que se cerrasen todos en una gentrificación bonificada por algunas inmobiliarias, que sacarían tajada de una ciudad dormitorio fantasma y desprovista de vida (el botellón seguiría y todos callarían en un infierno de cobardes), esos que desean una ciudad muerta para llenarse sus bolsillos de manera oscura, asociaciones bizarras, de gestiones oscuras que pretenden hundir nuestra forma de vida, nuestro ocio, nuestros momentos de diversión en virtud de unos intereses oscuros, muy oscuros, a esos me gustaría decirles que pelearemos por lo nuestro, que muchos años y trabajo han costado.

Pienso en mis años, en mi vida nocturna. Fueron muchas las veces en que me bebí la noche hasta el amanecer o hasta el día siguiente o hasta dos días después. Llevé mi desesperación hasta el paroxismo. No me arrepiento. Y me enorgullezco de haber conocido a paisanos, a verdaderos paisanos detrás de las barras, que me salvaron del precipicio final. Hablo de gentes como Luis Salgado en el Diario Roma, como El Rubio en el Sol y Sombra (antes en el Channel), de Julio Riesgo en el Cadillac (antes en La Antigua Estación), de Floro en el No Name, de Carmelo en el Soho y el Factory, de Scatini en la Plaza, de Juanjo en el Plaza, de Dani y Oliver en el Danny´s... Somos supervivientes orgullosos de nuestras propias cenizas. Estamos aquí para decir que gracias a esos refugios nuestra vida ha sido diferente. Habrá meapilas que quieran transformarla. Habrá tipos interesados en terminar con la noche, con nuestro espacio para el placer, para encontrarnos a nosotros mismos, para afrontar nuestras sombras y nuestras contradicciones.

Que sepan que somos más, aunque muchos hayan preferido callar. Es el momento de afirmar que la noche en Oviedo ha de pervivir. Sin botellones, sin individuos sometidos a intereses económicos de todo tipo... Necesitamos ese refugio y queremos seguir viviendo la noche para tratar de encontrar nuestras huellas perdidas, para vernos sin ambages y para descubrir, una vez más, que estamos vivos aún, a pesar de los pesares.

MANOLO D. ABAD
Foto: PABLO LORENZANA
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 28 de agosto de 2016

En construcción

 

Crónicas de Vestuario. -

En construcción”


Se presentaba en esta jornada el examen del estreno para un conjunto como el ovetense que ha sufrido una profunda y necesaria transformación en todos sus estamentos tras la lamentable deriva perpetrada por Generelo en unos últimos meses de temporada que habían dejado un muy mal sabor de boca a la afición carbayona. Sí, se trata de recuperar la ilusión, de sentar unas bases consistentes para pensar en las más altas metas y en ello se han afanado los dirigentes de la nave azul. Que nunca falte la esperanza, el motor de todos los sueños.



Una vez sobre el terreno de juego, el conjunto azul ha dado una impresión precaria, la de un cuadro en construcción que aún desconoce cuál es su personalidad, sin decantarse por una tendencia, dubitativo y sin ritmo ni rumbo. Todo eso se pudo observar en un primer tiempo para olvidar donde los de Fernando Hierro carecieron de profundidad, negando todo desdoble por banda, más interesados en la estadística de posesión que en desplazarse hacia el gol. El Almería agradeció el detalle a la espera de un zarpazo como el de Chuli, que se fue finalmente al poste para satisfacción de una hinchada azul que no entendía un planteamiento tan conservador como timorato. En las mínimas, raquíticas, aproximaciones por las bandas, los rojiblancos temblaron en indecisiones defensivas que bien pudo aprovechar ese gran pescador que es Toché. Pero fueron pocas, demasiado pocas, sin intención. El murmullo de la grada dictó el veredicto: si en la segunda jornada de cuarenta y dos andas jugando a conservar un puntín te estás aproximando de cabeza al precipicio.



Algo así debió comunicarles a sus hombres el nuevo entrenador azul, pues los primeros diez minutos de la reanudación reunieron todo lo que este equipo en construcción debe ser capaz de mostrar: profundidad y ritmo, desdoble por banda e intención goleadora. Que eso de las estadísticas de posesión y demás zarandajas están muy bien para el baloncesto pero apenas aclara nada en el fútbol. Los frutos llegaron en una internada letal de Nando, que con su vertical estilete remachó lo expuesto en ese inicio de la segunda mitad. Ese sí es el camino y por ahí deben ir las intenciones. Aprovechar debidamente los desdobles en las bandas -Susaeta hoy desaparecido y ya saben que en esta columna lo apreciamos tanto a nivel humano como futbolístico- ha de formar parte del abecedario básico de un equipo que debe imponer su poderío y su clase.



Toché pondría el broche de oro minutos después de que Juan Carlos mostrara sus magníficos reflejos a remate de Antonio Puertas a un partido con dos caras que nos muestran que el largo camino aún nos depara muchas tribulaciones. Pudo Linares machacar en el añadido lo que hubiera sido un resultado engañoso y que, desde luego, no debe mentirnos. Queda mucha tarea para que este Real Oviedo de Fernando Hierro muestre el poderío que parece atesorar. Bienvenidos sean estos tres puntos para asentarse, para que no entren prisas ni esos nerviosismos que hemos podido comprobar -el Almería, nuestro visitante hoy, es buen ejemplo de ello- no son muy recomendables en esta durísima categoría.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotogr´´afico: JOSÉ LUIS G. FIERROS 
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 28 de agosto de 2016

 

jueves, 25 de agosto de 2016

Catherine Graindorge "Animal"


Peter Case "Two angels"


lunes, 8 de agosto de 2016

Los mundos de Marcelo García


Vinilo Azul. -
Los mundos de Marcelo García”

Los caminos de la creación son inexplicables: hay quien llega por casualidad; está quien lo hace por una torpe prolongación de un ego desmesurado, también arriban algunos por una necesidad intensa de comunicación a los demás que sólo de esa manera podría producirse; hasta más de un millón de razones podríamos encontrar para quienes traspasan la frontera del pensamiento hasta el papel. Sea como fuere, la chispa que incitó a Marcelo García Martínez a cruzar esa invisible divisoria surgió a los veintiséis años y se manifestó con una inusitada fuerza.

Desde entonces, haciendo de la pluma terapia -como, ¡ay! tantos otros- Marcelo ha recorrido un camino propio, al margen de sectas, de intereses ocultos más propios de trepas que de creadores y, sobre todo, jalonado por una obra donde ha ido logrando definir una personalidad propia. El ovetense arrancó buscando los caminos trillados de la novela histórica, pero ese círculo de valores establecidos se le quedó muy pronto diminuto. Así que adoptó su propio mundo que se nutre de una serie de influencias que desembocan en un universo literario propio que ha explotado con todo su fulgor en algunas de sus obras más recientes: “Instrucciones psicóticas para no seguir en épocas de crisis” (2009), Dorian Gray 2.0” (2014) y “Cartas de amor después del ecocidio” (2016).

Los mundos de Marcelo García se adentran con densa mano en lo que podríamos tomar como una anécdota extraída del mundo real que se queda deformada en una tradición donde confluyen Ramón María del Valle-Inclán y Hunter S. Thompson. Del surrealismo a lo gonzo, las ficciones de Marcelo se nutren de estructuras experimentales que exigen un gran esfuerzo de concentración del lector, quien, a cambio, obtiene una literatura que se sale de todo tipo de convención y ofrece dimensiones diferentes y estimulantes. Profesor de lengua y literatura en ESO y bachillerato, aunque, por esos ajustes de estos años también ocasional de geografía o historia, tiene pendiente una historia que le conecte con los alumnos, de quienes dice aprender mucho y que le muestran una perspectiva distinta a la de su mundo interior. La generación beat con su mirada de desviación lisérgica confluye con el postmodernismo de una manera natural y se mezcla con las gotas del surrealismo de Palaniuk. Un cóctel distinto en las letras españolas, donde mandan el revisionismo, las modas y los folletines pseudohistóricos de pega.

Curiosamente, la posible dificultad de su propuesta no le impide tanto triunfar en concursos literarios de los no amañados como convencer a nuevos adeptos procedentes de clubs de lectura, en una experiencia que él resume como muy enriquecedora.

Quizás sea el atractivo de los gatos, que no se acercan a cualquiera, que se valen por sí mismos sin necesidad de círculos de influencia como otros, sin tan siquiera excesivos contactos en el mundillo ni intereses en las múltiples cuitas que rodean las pequeñeces de aquellos cuyo talento es inversamente proporcional a su desmesurada ambición y ansia de notoriedad. Consciente de atraer a la locura, destila mucha de la que le rodea en un nuevo universo, propio, en el que merece la pena internarse. Los mundos de Marcelo García escapan de obviedades y se alejan de quienes conocen la llave para propulsarse a base de puñaladas en la espalda y no de talento. Sólo por eso, ya merecen una abnegada atención frente a tanto negado con anhelo de figurar.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 7 de agosto de 2016

jueves, 4 de agosto de 2016

Yann Tiersen "Le concert"







Ca y est, plus rien ne reste debout
Ils sont venus, hier
Reprendre tout ça,
Toutes ces choses que nous gardions

Assis (e) en bas
Je ne vois plus
Les raisons de bouger de là

Alors, laissez moi
Encore un peu tranquille

Je ne crois plus
Qu'il y ait pour vous
Quoique ce soit de moi

martes, 2 de agosto de 2016

Lagartija Nick "Gansterville"


lunes, 1 de agosto de 2016

La noche de los círculos concéntricos


Crítica. Música. -

La noche de los círculos concéntricos”


CIARES ROCK FEST
ANA CURRA+LAGARTIJA NICK+PERALTA+DIXEBRA

Colegio Los Pericones, Ceares.
Sábado 30 de julio de 2016.

Quizás la historia no sea completamente circular, quizás se desarrolle a través de círculos concéntricos, como me comentaba Juan Codorniú -guitarrista de Lagartija Nick- tras el magnífico concierto que los granadinos ofrecieron en la celebración del septuagésimo aniversario del U.C.Ceares. Fue una gran noche, con mucha memoria que reivindicar, con el peso de la historia contada por los supervivientes no por los (supuestamente) vencedores.

La recuperación de Ana Curra y su magnífica banda (enormes Manolo Uvi y Jose Battaglio) del legado de Parálisis Permanente es uno de esos acontecimientos necesarios para situarse sobre qué fue la movida y qué no lo es, ahora que el relato lo manejan los impostores (sí, hombre, sí: Joaquín Sabina y otros como él). La actitud de Ana Curra, mito de real carne y hueso, se impone con la fuerza de los sobrevivientes, plena de carisma, de fuerza escénica y con unas ganas que para sí quisieran muchos novatos. El repertorio se desgranó como un constante resplandor en la oscuridad -para los más exquisitos desenterró el “Pájaros de mal agüero” de los Seres Vacíos- chispas en forma de canciones tremendas como las que se reunían en “El Acto”, devolviéndoles una nueva luz, mucho más contundente que en el legendario original. Si a ello le añadimos sorpresas como la aparición de Dogo -¡otro superviviente!- o el intercambio con Antonio Arias del imprescindible “Nacidos para dominar” de Parálisis con el “Nuevo Harlem” de Lagartija Nick, el concierto se transforma en algo memorable, una joya para guardar en un lugar de privilegio de todos los que allí tuvieron la suerte de estar.

Otra reivindicación en la noche fue la de los imprescindibles Lagartija Nick, con sus dos guitarristas de su brillantísima primera época -Miguel Ángel Rodríguez y Juan Codorniú- devolviendo las sensaciones de un tiempo en que los nombres del rock alternativo se encabezaban con Sonic Youth. Plenos de una añorada electricidad, arrancaron con su primer single “No lo puedes ver” (1991) para completar un recorrido intenso y demoledor. Alcanzando un éxtasis eléctrico como pocas veces puede disfrutarse en la anémica escena indie patria, el grupo que encabeza Antonio Arias ofreció una lección magistral de contundencia guitarrera, pero también trufada con la espiritualidad que les contagió Enrique Morente en ese legendario “Omega” que cumple veinte años (intensísimos “Vuelta de paseo” y, en especial, un glorioso “Ciudad sin sueño” con el que se despidieron). De las chispas de sus guitarras emanó verdadera y auténtica magia en una actuación sensacional.

A los grupos asturianos les tocó abrir y cerrar el festival. Peralta volvieron a mostrar esas melodías escuela Byrds y Big Star, con armonías vocales eminentes, pero también incursiones en el folk-rock más guitarrero, como el “Rollercoaster” con el que culminaron su concierto. Cerraron Dixebra con su rock combativo al que han ido añadiendo una gran paleta de estilos con solvencia. En definitiva, una magnífica velada con la que celebrar los setenta años de un club de fútbol diferente como el U.C. Ceares.

MANOLO D. ABAD
Foto: M.D.A.
Publicado en el diario "El Comercio" el 1 de agosto de 2016

sábado, 30 de julio de 2016

Entrevista con Ana Curra

 

ANA CURRA: "Vivimos un momento para sublevarse"

"Estoy cansada de teorizar sobre la Movida, ya la viví y tuve una clase magistral de vida".


Ana Curra (El Escorial, 1958) es uno de los mitos de la movida madrileña y encabeza el cartel del Ciares Rock Fest que se celebra este sábado en el Colegio Público Los Pericones a partir de las 20 h., con la participación de los asturianos Peralta y Dixebra y los granadinos Lagartija Nick. Presentará “El Acto”, sobre el mítico disco homónimo de Parálisis Permanente, una buena oportunidad para hablar con ella sobre éste y otros asuntos.

-¿Por qué “El Acto” ahora?

El Acto es un disco que lleva conmigo desde su gestación. Es una propuesta sexual,visceral,de deseo,de muerte. La muerte de Eduardo en mayo de 1983 lo truncó,viví un duelo,luego miré hacia adelante para seguir viviendo con mis tristezas,superando obstáculos y con otros proyectos vitales y musicales necesarios. En el 2012 decidí que era el momento adecuado para reivindicarlo, era mi momento personal, quería,debía y me lo propuse con fiereza y determinación. Llevarlo al directo con toda la energía que requiere El Acto y estoy satisfecha. Mi intención era simbólica: hacer un solo concierto en Madrid pero todavía sigue aquí y me temo que este disco da para muchas vidas. Observo cada día que las siguientes generaciones recogen este testigo,se identifican plenamente. Son canciones viscerales,cargadas de urgencia,de sexo,de muerte presente que imprime intensidad al momento,de rebelión,transgresión necesaria ....¡son ingredientes explosivos! Eduardo tuvo todo el magnetismo,todo el carisma, poderío en escena,una habilidad inusual con la música,voracidad de aprendizaje,un vampiro...a todo esto le añades una muerte prematura y tienes un mito.

-Fernando Márquez, en su legendario libro “Música Moderna” (1981), hablaba de la distinción entre “modernos” como podían ser Alaska y Los Pegamoides, “progres” como Moncho Alpuente o Joaquín Sabina y los “babosos”, donde estaban Los Secretos o Nacha Pop. Al final, parece que quienes ganaron fueron los progres y hay quien cree que la “movida madrileña” es Alpuente y Sabina.

Pero, ¿quién ganó?¿quién perdió? ¿quién triunfa? A mí todo eso me trae al pairo. Normalmente tú eliges un camino y ese es el tuyo y a veces es mucho más interesante,sorprendente y enriquecedor y puede parecer que es el de un perdedor pero carece de importancia porque es propio. Yo con Sabina tengo poco en común,sin embargo siempre respeté a Moncho Alpuente, no precisamente en su anecdótica carrera musical pero si vital. Esas diferencias generacionales son absolutamente lógicas pero yo con los años he visto claro que hay un referente en unos hermanos mayores con los que me identificaba,existía lo que se conocía como El Rollo,con su base en Barcelona y en el Rastro de Madrid.Ellos eran Nazario, Alberto García-Alix, Ceesepe,los Burning de Antoñito y Pepe, La Banda Trapera.. Sabina era un coñazo para mi aunque he de reconocer que mejoró con los años.
Paso de la movida: estoy cansada de teorizar sobre ella, ya la vívi y tuve una clase magistral de vida.

-Grupos maravillosos como Derribos Arias, PVP, Polanski y el Ardor o Décima Víctima hoy son completamente desconocidos para la gente joven. ¿Qué pasó para que estos grupos hayan desaparecido del relato de la movida?

Pasa que la historia la cuentan de aquella manera y la cuentan los que más voz y altavoces tienen. En aquellos años no teníamos ninguna pretensión de profesionalizarnos y eso tiene su parte buena: había propuestas sinceras,auténticas y han trascendido en un público de culto los que han conseguido llegar hasta aquí, por las corrientes subterráneas y más underground se los valora aunque no hayan conseguido éxitos masivos. Hay grupos con tremenda originalidad de los 80, yo añadiría a Esplendor Geométrico,unos avanzados y transgresores para su época. Otra característica de muchos de estos grupos es que pertenecen a una misma época y sin embargo tienen propuestas y sonidos muy personales. Otro ejemplo es Radio Futura, Los Coyotes, Alaska y Los Pegamoides, La UVI. Esa originalidad se perdió en los 90,todos son tristes,indies y suenan igual,se miran la punta del zapato y te cuentan su mundo interior de pobres víctimas. No todos son así,afortunadamente...yo voy a muchos conciertos y las cloacas y alcantarillas siguen a tope pero los putos festivales de moda no salen de la norma,es un ascazo,en todos tocan los mismos,son una puta mafia. Yo estoy deseando que se pase esta moda ñoña.Yo le auguro su muerte ya. Vivimos un momento para gritar,para sublevarse.

Por cierto, ahora que la gente reivindica a Bowie, una de las mejores adaptaciones -si no es La Adaptación- del "Héroes" está en “El Acto”...

Bueno está claro que para nosotros había dos referentes clarísimos: uno era Bowie y el otro Iggy Pop,nuestra intuición de entonces al elegirlos como referentes fue acertadísima, nunca nos han fallado.

-Cuéntame algo sobre el grupo que te acompaña.

Mi banda son el copón bendito,han tocado conmigo en formaciones anteriores,son los mejores y son mis amigos: César Scappa, fue compañero de Eduardo en un grupo llamado Escaparates(fundamentales por cierto) también es mi pareja. Jose Battaglio,estuvo conmigo en Seres Vacíos, Manolo Uvi, estuvo conmigo en mi etapa de Ana Curra y Volviendo a las Andadas Rafa Le Doc, este es más joven pero de los nuestros. Un honor haber llevado con ellos “El Acto” con extrema dignidad y respeto por toda España y México. En Agosto lo haremos en Los Ángeles y allí presentaré el Documental “Autosuficientes”, broche de oro para cerrar este viaje fascinante que ha sido “El Acto”. Ellos han sido muy importantes para mi.

MANOLO D. ABAD
Publicado en una versión más corta en el diario "El Comercio" el sábado 30 de julio de 2016
http://www.elcomercio.es/culturas/musica/201607/30/vivimos-momento-para-sublevarse-20160730003341-v.html

viernes, 29 de julio de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

Encuentros en clubs (de lectura)


Vinilo Azul. -
Encuentros en clubs (de lectura)”

He de reconocer que no era un gran entusiasta de los clubs de lectura. Quizás por ese individualista recelo a todo lo que puedan representar imposiciones, los veía como algo ajeno a mí como escritor y con cierto desdén. Tuvo que ser mi querido amigo, el escritor Ignacio del Valle -también colaborador de EL COMERCIO- quien me sacara de esa ofuscación y me condujera a una rectificación que hoy hago pública a través de estas líneas. Ignacio me invitó hace unos años a que le presentara en un encuentro que iba a realizar uno de los clubs de lectura de la para mi tan grata Biblioteca Ramón Pérez de Ayala, en pleno corazón de Oviedo, en la plaza Daoiz y Velarde. Lo planteamos como una charla informal en la que tocamos todo tipo de temas, con la naturalidad de dos amigos que se están tomando una cerveza. Se consiguió ese pleno y, luego, el público intervino. Me pareció sorprendente el gran interés que mostraron, muchas de las cuestiones que se plantearon y salí realmente maravillado por la sincera devoción mostrada.

Meses más tarde, tomando unas con otro escritor ovetense -Marcelo García Martínez, de quien tendremos que hablar más detenidamente en una próxima entrega- me contaba un encuentro con el club de lectura de la Biblioteca de Pumarín y su satisfacción y también sorpresa por el trato e interés recibido. Había conseguido varios seguidores nuevos, que solían acudir a sus presentaciones puntualmente y que habían adquirido ejemplares de su obra. La anhelada cadena de fieles que todo escritor necesita, se había aumentado en el caso de mi amigo, que hace un año se hizo con el prestigioso premio literario “Vuela la Cometa” con su última novela publicada “Cartas de amor después del ecocidio”.

El último capítulo de este proceso de convencimiento de la idoneidad de los clubs de lectura y de su necesaria labor -que también debería encontrar un aposento sólido en el engranaje de las políticas culturales- ocurrió hace tan sólo unos días con la llegada de la Semana Negra de Gijón a Oviedo y el encuentro con el público de Petros Márkaris a quien me tocó presentar. Una tremenda expectación entre todos los asistentes y una magnífica hora donde el escritor griego se mostró con toda su afabilidad ante los presentes en una jornada de ensueño.

Otros buenos amigos escritores como Silvia Grijalba o Pablo Martín Carbajal también me han contado sus buenas experiencias en clubs de lectura, donde muchos de los asistentes se han convertido en fieles seguidores. Tan fieles -y tan desprendidos- que, incluso, colaboraron en sufragar los gastos de sus respectivas presencias debidas a las distancias insulares que les impedían acudir. Los autores se sienten arropados y con un valor que parece perdido en muchos estamentos sociales, en estos tiempos de corta-pega, de plagios desvergonzados y de derechos de autor reducidos a la mínima expresión. Comprobar el fervor de, al menos, uno de los presentes en un club de lectura es el suficiente estímulo para seguir adelante sin importar nada más. Tan sólo me queda la ocasión de vivir como protagonista uno de estos encuentros: estoy seguro que será una experiencia sobre la que también merecerá la pena escribir.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 24 de julio de 2016

viernes, 22 de julio de 2016

martes, 19 de julio de 2016

Blam de Lam "Cadáver"


lunes, 18 de julio de 2016

domingo, 17 de julio de 2016

viernes, 15 de julio de 2016

Jeff Buckley "Last goodbye"



Éste es nuestro último adiós.
Odio sentir morir nuestro amor,
pero se ha acabado.
Tan sólo escucha esto, y me iré.
Me diste algo más por lo que vivir.
Más de lo que nunca sabrás.
Éste es nuestro último abrazo.
Lo soñaré y siempre veré tu cara.
¿Por qué no pudimos superar éste muro?
Bueno, quizá porque nunca te llegué a conocer del todo.
Bésame, por favor. Bésame.
Pero hazlo sin deseo, cariño, y sin consuelo.
Sabes que me fastidia, porque sé que
tan sólo te haría llorar. Es nuestro último adiós.
¿Dijiste "no, no puede estar sucediéndome a mí"?
¿Y te apresuraste a coger el teléfono para llamar?
¿Había una voz cruel por detrás hablándote en tu mente?
Diciendo que quizá no lo conocías bien.
No lo conocías del todo, oh, no lo conocías.
Bueno, las campanas suenan afuera, en la torre de la iglesia.
Calientes pistas dentro de mi corazón.
Pensando mucho en sus suaves ojos, y los recuerdos
dan señales de que se ha acabado… Se ha acabado.

miércoles, 13 de julio de 2016

Los Secretos "Todo sigue igual"



o has encontrado lo que buscas todavía,
lo que te ofrecen no puede llenar tus días,
cansado de sentir que el tiempo pasa
y qué va a ser de tí.

El viernes sales a olvidar los otros días,
el lunes sientes que todo ha sido mentira,
te da miedo pensar que el tiempo pasa
y todo sigue igual.

Mientras todo sigue igual, todo sigue igual.
Esta ciudad ya no te deja alternativa, todo está oscuro
para ver una salida,
y sientes que vivir te aburre
y que no hay forma de salir.
Todo sigue igual, todo sigue igual.

martes, 12 de julio de 2016

The Sound "Hothouse"



I've got sweat breaking out
But I try, try to conseal
I've got a savage root
And it's a growing pain

Feelings pushing through
Pushing through, through
Through, through, through you
And I found myself in the hothouse
I found myself in the hothouse

Spend too long looking in
Looking in from the outside
Now it's time to give in
Time to get inside

Feeling's pushing through
Pushing through, through
Through, through, through you
I found myself in the hothouse
I found myself in the hothouse

Adiós al Paraíso


Vinilo Azul. -

Adiós al Paraíso”


Hace unas fechas, cerraba tras cuatro años de existencia el Café Paraíso, uno de esos locales que consiguen hacerse un hueco en nuestro corazón. Uno de esos establecimientos que consiguieron que nuestro café, nuestro vino o, incluso, nuestra copa se conviertan en algo familiar. ¡Qué mejor que sentirse como en nuestra propia casa! Escuchar la música que, probablemente, nos habríamos puesto en nuestro domicilio, pero sin necesidad de pensar en elecciones, en buscar un disco entre nuestra colección. Una conversación -ligera o profunda- sobre algún tema, ciclismo, meteorología o música, o la misma vida. ¡Incluso una partida de ajedrez como las que jugaba Alex del Serie B con Jesús Colino, dueño del establecimiento! Enroscado en una calle tan particular como la Paraíso, con los sonidos del Conservatorio desafiando la quietud de la tarde, el Café Paraíso marcó pronto su particular territorio de enclave personal donde huir de todo.

Lugares como el Café Paraíso se instalan en nuestra memoria como un recuerdo de buenos momentos, de instantes intangibles sin fecha ni orden. Sí, de acuerdo, afloran los días en que me grabaron entrevistas para programas televisivos como “El Club Musical” o “Pieces”, pero más son los momentos en que Jesús me servía un vino de Toro mientras Fran Elías me pasaba un nuevo trabajo de sus Traveling Zoo o que Ella y yo dejábamos nuestros ojos flotar, frente a frente, tratando de detener el tiempo sin importarnos nada más que ese día a esa hora, un día y una hora que hoy es sólo niebla irrecuperable en mi memoria.

En el Paraíso te sentías bien, al contemplar las estanterías repletas de discos de grupos asturianos o de discográficas asturianas, también de libros de escritores de aquí, algún fanzine... Entrabas en un mundo diferente, bien alejado de las urgencias de otros locales donde parece exigirse un tiempo de permanencia, donde todo parece amonestarnos y herirnos. Allí permanecía la posibilidad de quedarse siempre, de ser bienvenido y bien hallado, de detener el reloj. También de encontrarse con alguna sorpresa, ya fuera en forma de presentación o de sesiones musicales, o, incluso, de disfrutar de una retransmisión ciclista con tertulianos de altos vuelos.

Cuando se cierran establecimientos como el Café Paraíso, somos conscientes de la pérdida que suponen para la ciudad, para “nuestra” ciudad, esa que labramos a través de las sombras que perseguimos, como un recorrido invisible donde tratamos de encontrarnos, como cantaba Adrian Borland en aquella vieja canción de The Sound “Hothouse”, que firmó honrando al mítico Marquee, sala de conciertos londinense.

Cerró el Paraíso sus puertas y con él se nos va una pequeña historia de nuestras vidas agridulces. Nos queda la esperanza de que, en cualquier otro enclave, volveremos a ver la barba de Colino tras la barra, descorchando para nosotros una botella de un vino de Toro que sólo encontrarás en su local. Esperemos que sea pronto y que nos haga sentir en tan buena armonía como lo hizo en estos cuatro años de una existencia intensa y memorable.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "El Comercio de Oviedo" del diario "El comercio" el domingo 10 de julio de 2016

viernes, 8 de julio de 2016

The National "Terrible love"



It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's quite company
It's quite a company
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's quite a company
It's quite a company
It's quite a company
And I can't fall asleep
Without a little help
It takes a lot to settle down
I sailed a boat into the past except
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break company
It's quiet company
It's quiet company
But I won't follow you into the rabbit hole
I said I would but then I saw
Your shiver bones
They didn't want me to
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It's a terrible love and I'm walking with spiders
It's a terrible love and I'm walking in
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break
It takes an ocean not to break

martes, 5 de julio de 2016

Abbas Kiarostami (1940-2016)






lunes, 4 de julio de 2016

Michael Cimino (1939-2016)





sábado, 2 de julio de 2016

The Police "Wrapped around your finger"



Me consideras como al jóven aprendiz,
atrapado entre Escila y Caribdis.
Hipnotizado por ti si me quedo atrás,
mirando fijamente al anillo en tu dedo.
Solo he venido aquí buscando conocimiento.
Cosas que no me enseñarían en el colegio.
Puedo ver el destino que vendiste,
convertido en una brillante banda de oro.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Mefistófeles no es tu nombre.
Sé lo que eres, algo más que lo de siempre.
Escucharé bien tu intuición.
Verás que viene de su fruición.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
Estaré envuelto alrededor de tu dedo.
El diablo y el profundo mar azul tras de mi.
Desvanecido entre el aire, nunca me encontrarás.
Convertiré tu carne en alabastro,
cuando descubras que tu sirviente es tu amo.

viernes, 1 de julio de 2016

León Benavente "Gloria"