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martes, 31 de enero de 2017
La imagen de una era irrepetible
Paloma Chamorro. -
“La imagen de una era irrepetible”
La muerte de la
periodista y divulgadora cultural Paloma Chamorro sella una etapa
gloriosa de libertad unida a un espíritu creativo indomable y
ecléctico. A pesar de sus múltiples aportaciones a la historia de
la televisión española en programas sobre artes plásticas, fue “La
Edad de Oro”, la emisión que la encumbró.
Cada martes entre
mediados de 1983 y 1985, “La Edad de Oro” abría una puerta
musical inédita, un mundo sólo conocido para la mayoría por
reseñas en revistas especializadas. Conciertos en directo de
artistas de talla internacional, con las letras traducidas al
español, y entrevistas, además de reportajes sobre artes plásticas,
todo llevado por una presentadora que se confundía con las pintas
afterpunk de un público donde dominaban los cardados y las ropas en
cuero negro. Sin embargo, el gran mérito de Chamorro fue ofrecer un
panorama desprejuiciado de etiquetas, heterodoxo, que cautivó
musicalmente a toda una generación de una España de provincias que
trataba de despertar a la cultura en libertad. No hacía falta ir a
Londres, “La Edad de Oro” te lo traía a tu casa cada martes por
la noche. Gracias a su espíritu abierto, se podían contemplar en
vivo a glorias del New York de fines de los 70 (Tom Verlaine), perlas
del postpunk (Killing Joke, The Sound, Durutti Column), leyendas del
underground (The Residents), artys vanguardistas (Tuxedomoon),
powerpop (Paul Collins Beat), nuevo rock americano (Dream Syndicate,
Violent Femmes) o garage heterodoxo (Johnny Thunders, The Gun Club).
En ocasiones, hasta acudían al propio Londres, como en la
inolvidable actuación de Nick Cave & The Cavemen -denominación
previa a los Bad Seeds- en el Electric Ballroom.
Por supuesto, toda la
movida madrileña que hoy nadie parece querer recordar (Derribos
Arias, PVP, Los Monaguillosh, Aviador Dro, La Mode) y la que se
encumbraría a lo más alto en la segunda mitad de los 80 (Loquillo y
Los Trogloditas, Alaska con Dinarama, Radio Futura, Gabinete
Caligari) apareció, con la excepción de Nacha Pop, a quienes no se
consideraba dentro de la “modernidad”, como bien había dejado
escrito en su libro “Música Moderna” Fernando Márquez “El
Zurdo”.
Visto desde hoy, aquello
no parece otra época, sino otro mundo. Un mundo donde la cultura, la
nocturnidad y la diversión se unieron en una alianza fantástica que
marcó la vida de toda una generación que seguía aquellas emisiones
nocturnas desde todos los puntos del país. Tiempos irrepetibles a
los que el espíritu luchador y contracorriente de Paloma Chamorro
supo poner imágenes y dar voz para testimoniar una época
efervescente donde cultura y libertad fueron de la mano como pocas
veces en la historia de España.
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 31 de enero de 2017
Etiquetas:
Artículos,
Cultstories,
Rock stories,
Televisión
lunes, 30 de enero de 2017
Paloma Chamorro (1949-2017)
Nunca podré agradecerle lo suficiente a Paloma Chamorro todas las músicas que pude descubrir en "La Edad de Oro". Mi póker quizás sería The Sound, Dream Syndicate, Tom Verlaine y, por supuesto, Nick Cave & The Bad Seeds. Aquella imagen del grupo cantando "In the ghetto" me quedó marcada para siempre. Claro que también cayeron The Gun Club, The Lords Of The New Church, Psychedelic Furs, Violent Femmes o Echo & The Bunnymen. ¡Casi nada! Impresionante para un quinceañero con curiosidad. Imposible en la lamentable televisión actual, treinta y pico años después.
Segunda Mano
Vinilo Azul. -
“Segunda Mano”
Leo en EL COMERCIO que la
librería de segunda mano “Personajes” cierra y no puedo evitar
que ciertos pensamientos se ciernan sobre mi cabeza. Las
transformaciones, que tantas veces creemos lentas, van produciéndose,
implacables, a un ritmo sostenido. Como ese ciclista que marca un
ritmo implacable y regular -al estilo Induráin que tanto se ha
repetido en las décadas siguientes- y va absorbiendo escaladores,
buenos estilistas que sucumben a un destino indefectible.
En Oviedo, los cines
desaparecieron del centro de la ciudad como por arte de magia. Los
dejamos escapar hacia las grandes superficies, donde el insoportable
(al menos, para mí) olor de las palomitas niega toda posibilidad al
séptimo arte de ser disfrutado en la intimidad. Casi diríase que
los espectadores son unos protagonistas más, que -entre consulta al
móvil, patadas al asiento de delante o conversación telefónica o
en persona- echan una ojeada distraída al gran pantallón, quizás
avisados por una de esas insoportables subidas de volumen que se
estilan en ciertas producciones. Conservamos algunas tiendas de
discos, librerías magníficas, también librerías de barrio con un
buen nivel y encontramos también un respiro en las librerías “de
viejo”, de segunda mano. Lugares donde encontrar aromas diferentes,
en los que satisfacer una curiosidad distinta: la de hallar joyas, no
de las preciadas por especuladores, sino la de las perlas que, por
alguna razón, significan, significaron o creemos que significarán
algo para nosotros.
La compra-venta
espontánea y el trueque, que tantos fines de semana me salvaron. En
tiempos sin trabajo ni esperanzas, me deshice de algunos cds y
vinilos con los que poder salir por la noche. Me acercaba a La Bomba
Records y vendía. Ahora cuando hallo algunos de segunda mano pienso
en cómo habrán sido las historias de sus antiguos dueños. Años
antes, cada jueves, gracias al gran Manolo Carou, pinchaba cada
jueves en el Paddock, en la calle Rosal. Un día se pasó por allí
un chaval que, tras tomarse una caña, sacó de su bolsa un montón
de vinilos en perfecto estado, con su funda de plástico y todo. Los
observé con detenimiento, tratando de mantener mi rostro
circunspecto, sin señal de emoción, porque aquello tenía pinta de
ser un chollo. Cuando nos dijo que 500 pesetas por cada uno, ni el
bueno de mi tocayo pudo disimular. Los vendió todos. Así estuvo
viniendo durante un mes en que la provisión de vinilos, tanto para
el Paddock como para mi colección, fue amplia y de gran calidad.
Luego, no aparecería nunca más.
Hace unos meses, mi madre
me dijo que le pidiera al gran Falo, propietario de otra emblemática
librería de segunda mano de Oviedo, si habría la posibilidad de que
encontrase algo de Gabriel Miró. Unos días después, mi querido
Lauren García, que fue quien me lo presentó, me trajo un par de
ejemplares del olvidado escritor alicantino. Sí, ya sé que me
vendrán todos los más avezados en Internet con los nombres de
referencia para hallar estos volúmenes. Pero, creo, que si seguimos
así, si dejamos escapar el encanto de estos lugares, pronto nos
pasearemos por paisajes tan desoladores como los del actual Detroit.
Y ya no habrá tiempo, ni será el momento, de lamentarse.
MANOLO D. ABAD
Publicado en el suplemento "D-Oviedo" del diario "El Comercio" el domingo 29 de enero de 2017
domingo, 29 de enero de 2017
Los 52 Golpes (Semana#4)
Mi aportación semanal al proyecto "Los 52 Golpes".
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/4-32/
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/4-32/
La Hora de la Verdad
Crónicas de
Vestuario. -
“La
hora de la verdad”
Tras la enésima decepción del Real Oviedo fuera de casa, llega el
momento de las preguntas, de las decisiones, de todo aquello que
inquieta a quienes desean lo mejor para la nave azul. Porque este
arrastrarse por todos -¡todos, casi sin excepción!- campos de la
Segunda División, animando hasta al más desahuciado, debe tener un
fin. Y ese fin debe ser, debería ser, que Fernando Hierro abandone
la dirección técnica del equipo azul. Ha sido una demostrada
incapacidad para construir un equipo que hace aguas por muchas
partes. Ejemplos tenemos para aburrir, aunque el más clamoroso, el
verdaderamente insultante, es el de Diegui Johannesson. Que si no
estaba en condiciones, que si a, que si b, y va, sale, debut en la
temporada, y resulta ser el mejor del partido. Si esto ya es grave,
hay más. ¿Lo fundamental? Un equipo sin carácter, desunido,
deslavazado, timorato en defensa, sin alma (¿emblema en un jugador?
David Rocha), blando, descoordinado.
Podríamos echar la culpa a los jugadores, pero, siempre, el
principal responsable es el entrenador. Y, aquí, la incapacidad
clama por todos los lados. Da igual el esquema, de igual a quién se
ponga. Este equipo hace aguas, una y otra vez, lejos del amparo de su
público. Vemos a jugadores descolocados, sin iniciativa, errantes, y
uno piensa cómo puede estar sucediendo esto. No por falta de tiempo
-ya no vale la excusa de estar en construcción- sin patrón de
juego, a expensas de hechos inesperados y, lo que es más grave, de
todos los defectos que hablan de falta de carácter y personalidad:
sin capacidad de reacción. Alguien, algunos amigos también, aludían
a una especie de funcionariado. Mi hermana -que es secretaria de
juzgado- podría ponerles en situación al respecto. Ella que
siempre se lleva trabajo a casa y son muchas más horas las que les
echa al asunto al margen de su horario. Lo sé, lo certifico. Ella
nunca lo dirá, no se crean.
Vista la “demostración” de hoy, sólo queda pedir a Fernando
Hierro que dimita como entrenador. Creo que, sinceramente, tiene
sitio en este club, que puede ser un excelente director técnico, que
su capacidad organizativa para crear una estructura profesional puede
resultar trascendental. Pero, sintiéndolo mucho, su reiterada
incapacidad para construir un proyecto futbolístico en el Real
Oviedo debe tocar a su fin. Lo de hoy ya ha sido la gota que colma el
vaso. Y sus declaraciones, permítame que se lo diga, con todos mis
respetos, un insulto a la historia del Real Oviedo y a todos sus
seguidores. ¿Encajas tres goles y todo vale? Recapacite, Sr. Hierro,
Don Fernando.
De verdad, lo de hoy ha sido dantesco. Tanta debilidad ante un rival
temeroso, a expensas de ser hundido, tres partidos sin marcar y van y
meten hoy tres, sólo demuestra que este no es el camino. Y no, por
favor, no nos vuelvan a repetir ese mantra del “proyecto a medio
plazo”, que aquí ya hemos visto caer tantas torres que nos hemos
convertido en unos escépticos, que, sí, creemos en milagros, pero
no el que usted, Sr. Hierro, nos está proponiendo con tanta
ramplonería, con tal falta de ideas, con tan asombrosa ausencia de
pundonor (en algunos, no todos). Con tanto huir y rehuir el orgullo,
el valor y la garra.
MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G.FIERROS
Foto: J.L.G.FIERROS
miércoles, 25 de enero de 2017
Damien Jurado "Nothing is the news"
Turn it around you found that they were all wrong
All you had heard, the ghosts of the words in a song
Nothing new have when all that you want is gone
I will never know, I will never know
You can't go back no the door has been closed
Standing outside just passing time will we die
There's nowhere to live and all that's been living is gone
I will never know, I will never know
I will never know
(That's my song)
Turn around you found that they were all wrong
All you had heard were ghosts of the words in a song
Nothing you had and all that you want is gone
I will never know, I will never know
I will never know
Damien Jurado "Inevitable"
Open your eyes here comes a bigger part
And seek and define the answers are easy to read
Face that inevitable
Face that inevitable
Open your eyes here comes a bigger part
You seek and define the answers are easy to read
Face that inevitable
Face that inevitable
Face that inevitable
Face that inevitable
And seek and define the answers are easy to read
Face that inevitable
Face that inevitable
Open your eyes here comes a bigger part
You seek and define the answers are easy to read
Face that inevitable
Face that inevitable
Face that inevitable
Face that inevitable
Expediente Disco (Pocho) de Oro A Kiko Rivera
THE ARMANDO GANDALLA FILES (II)
"EXPEDIENTE DISCO (POCHO) DE ORO A KIKO RIVERA"
Probablemente, uno de los "expedientes" más difíciles a los que me he enfrentado. ¿Un Disco de Oro a Kiko Rivera? ¡No, amig@s mí@s, dos! Las primeras indagaciones nos tranquilizaron ante tanta inquietud. No se trataba por copias físicas vendidas sino por "descargas en Spotify"... Eso no es un "disco de oro", querid@s mí@s. Bien podrían denominarlo -aún a riesgo de que alguien pensara que estábamos hablando de una peli- "descargas de oro", "dos descargas de oro de seis millones (de clientes) de Spotify" o bien "descargador de oro", aunque tampoco teníamos la certeza de que había superado, para obtener semejante honor, a los honrados trabajadores que ejercen su oficio al pie de los tráileres en los muchos polígonos industriales del país.
La crisis de la industria discográfica nos ha llevado a esto. Los artistas se esfuerzan en sacar copias en vinilo o cd más para contentar a sus fans que para otra cosa. Ganan más con las camisetas y demás merchandising (gorras, tazas de café, bates de beisbol o pedruscos personalizados). Cuanta peor calidad de sonido, más ventas. Total, es lo mismo, si lo van escuchando en el móvil y con el tráfico de la calle, las conversaciones (por dotarlas de una entidad inmerecida) por whatssap y demás inútiles distractores extrenos apenas van a distinguir nada.
Luego están los pillos de las descargas: los golfos descargadores, los reyes del mix y del feat (ya saben, el palabro -o medio palabro- de inminente moda para sustituir al "con" de toda la vida), que aprovechan los soportes digitales para multiplicar sus "ventas" por los procedimientos más insospechados. Se ha llegado a comentar de compañías discográficas de la vieja escuela que contrataban a decenas de chinos en antros infectos para que, con un pequeño ordenador portátil, descargaran sus éxitos una y otra vez. Ya ven, en la era de los avances, retrocedíamos de golpe a antes de la Revolución Industrial. ¡Glups!
Pero regresemos al meollo de nuestros desvelos. ¿Cuál ha sido el mecanismo por el que Kiko Rivera ha logrado semejante honor? Para averiguarlo acudimos a otro polígono industrial de la piel de toro, pero, en esta ocasión, a horas bien diferentes que las frecuentadas por los forzudos encargados de subir y bajar de los camiones palets y palets de todo tipo de mercancia. Al joven personal, algo achispado y con tantas ganas de fiesta como de burlarse del hijo de la Pantoja, se le requería una aplicación para acceder a la entrada. Pronto descubrimos el truquito: el enlace de marras llevaba otro mecanismo por el que, durante el tiempo que duraba la -¡ejem!- sesión estaría repitiendo en bucle una reproducción de su, vamos a llamarla "pieza", en Spotify. Debía existir algún tipo de algoritmo, quizás el propio "algo ritmo" de la "pieza" fuera el que lo activara. ¡Huuuum...! Alguien más debía estar en connivencia con semejante ingenio informático. ¿Quizás su mánager? ¿Quizás su compañía discográfica? ¿Tenía compañía discográfica? ¿Quizás el propio Spotify que se haría promoción a costa del vástago de la tonadillera más contratada por Gabino de Lorenzo?
Ya no me correspondía investigar más, certifiqué mis conclusiones y, para liberarme de la terrible visión de su espectáculo, por llamarlo de alguna manera -ya no les cuento lo de su sesión pinchadiscos, no vaya a ser que les dé pesadillas- huí a mi casa y, nada más llegar, cogí mi copia de Derribos Arias, pinché "Disco Pocho" en mi desvencijado giradiscos y me otorgué un merecido momento de placer.
ARMANDO GANDALLA
">
Deconstrucción de Cachopo Asturiano
THE ARMANDO GANDALLA FILES (I)
"DECONSTRUCCIÓN DEL CACHOPO ASTURIANO"
Avilés, ARMANDO GANDALLA. - El célebre cocinero catalán Nando Adrianell -sesenta y nueve estrellas Firestone- ha presentado en exclusiva para el Centro Niemeyer de Avilés su "Deconstrucción del Cachopo Asturiano". Se trata de una croqueta que encierra todas las texturas del arquetípico cachopo de Asturias en una fina textura con suave aroma marinado en nitrógeno gaseoso. Se acompaña de dos salsas que recogen la múltiple variedad de los mejores quesos de Asturias -del de Pría a La Peral, pasando por el Cabrales- destilados en dos exquisitas soluciones que aúnan tradición y modernidad (tanto de la "post" como de la "pre"; sin olvidarse, por supuesto, de la "in").
Para acompañar a tan excelso plato, una nueva invención del gran chef catalán Nando Adrianell: una interpretación de la sidra asturiana, la auténtica. Se trata de reinventarla en los tonos rojos del Thunder Bitch e incluir un espalme propio que se deshace en la boca cual peta zeta.
martes, 24 de enero de 2017
Damien Jurado "Exit 353"
And when, I was a line
You were a light
Shining like some planet you call home
Talking aloud
Was it about
The ending or beginning of a word?
That was with me all along
I let go, and you held strong
Are we all not lost in song
Feeding back until we're found?
I was a line
Here on rewind
Living out the voices in my mind
Talking aloud
Distorted in sound
Are we all not stars here on the ground?
You were with me all along
I let go, and you held strong
Are we all not lost in song
Feeding back until we're found?
And in the golden hours hue
The darkest of the few
Was with me all along
And sewn into the sounds of joy
The forms of light collide
In the walls of my eyes
I was alone then [x9]
Suma y fin
Crónicas de Vestuario. -
“Suma y fin”
Segunda victoria
consecutiva, fin de una preocupante racha, suma de seis puntos para
volver a esperanzarse y... poco más. Lo visto sobre el penoso césped
del Tartiere fue la exhibición de las carencias del equipo azul a lo
largo de la temporada. Tras doce minutos electrizantes -los que
separaron el pitido inicial del gol de Toché- el once de Fernando
Hierro volvió al modo pasota, como extraído de una película de
Fernando Colomo de los años ochenta. Que el tiempo transcurra, no
sin sobresaltos y... a dejarse llevar.
Es esta una deriva que
parece haber alcanzado hasta un errático Saúl Berjón, sin la
estelar presencia ni la velocidad de la semana pasada, como una
oscura sombra sólo iluminada por su toque y su visión (eso que
llamamos clase, que se tiene o no) en destellos insuficientes para un
choque lamentable. Podríamos observar las dos caras de una misma
estampa: la presunta solidez defensiva (con un tan entonado Héctor
Verdés como un David Fernández en su versión más floja) adquiere
otra dimensión ante la torpeza de los atacantes pucelanos. La
ausencia de dominio, control y poder sobre el partido, teñida de la
más absoluta falta de aplomo para establecer un poderío sobre el
contrario tras conseguir marcar un gol, provoca apuros, deja en manos
del contrario la situación. Si es capaz de definir, adiós a la
suma. Si no, volvemos a encaminarnos a los vestuarios resoplando tras
pedir la hora. Y todos nos preguntamos: ¿realmente éste camino de
dudas va a ser el tránsito durante esta segunda vuelta?
Que jugadores como
Susaeta -con su incontestable clase- no encuentren sitio es el
síntoma de que el entrenador no acaba de dar con la tecla. El Real
Oviedo deambuló tras su gol, desmotivado, como si ya hubiera
finiquitado su trabajo. Si estableciésemos un símil boxístico, fue
como un púgil que manda a la lona a su rival en el primer asalto y
se dedica el resto a correr alrededor de él, evitando cualquier
intercambio de golpes y a expensas de que en un despiste pueda caerle
un crochet aislado que le haga perder el combate. Así se las
gastaron los azules. Intensos al principio. Gol y a la oficina, a
esperar a que el cronómetro marcara la hora de irse a los
vestuarios. Un par de intervenciones de Juan Carlos, la contundencia
-no confundida con idas de olla- de Héctor Verdés, el gol de Toché
y un par de andanadas de -¡sí!- José Fernández (con ver tan poco
ya nos parece mucho, así están las cosas) son el balance de un
equipo que, encima, no supo aprovechar los contraataques -endémico
mal- en los últimos minutos para no tener el corazón en un vilo. En
el lado de los detalles vergonzosos, el tiempo de David Rocha sobre
el campo, donde además de no dar un pase bien quedó en evidencia su
lamentable estado de forma (luego hablan de Diegui Johanesson) en una
carrera con el lateral izquierdo Ángel: le llevaba tres metros de
ventaja y el pucelano le acabó sobrepasando. Por desgracia, parece
que algunos cuentan con bula, mientras otros ni tan siquiera tienen
la oportunidad de demostrar sus virtudes. Quizás el ejemplo de
Quique Setién en el Las Palmas dando paso a tres canteranos del
filial de Tercera debería ser tenido en cuenta por estos lares.
Práctica, por cierto, que si se revisa la historia del equipo azul
siempre dio buenos resultados.
Sea como fuere, allá van
tres más para que la llama no se apague. Aunque no se convenza,
aunque haya tantos y tantos aspectos que se escapan a nuestra
comprensión e, incluso, al sentido común, bueno es seguir en la
pomada. Lo próximo, eso sí, un examen importante para ver si no
estamos envueltos en un espejismo, en un déjà vu, que sería
intolerable para todo el sentir azul.
MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 22 de enero de 2017
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 22 de enero de 2017
viernes, 20 de enero de 2017
Los 52 Golpes Semana#3
Mi aportación al proyecto literario Los 52 Golpes en la semana 3. Recientito.
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/3-21/
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/3-21/
Los 52 Golpes Semana#2
Ya os he hablado de "Los 52 Golpes", interesante proyecto literario que he secundado a instancias de uno de sus creadores, mi apreciado amigo Pablo Amor. Me perdí la primera semana. Aquí os dejo la entrega de la segunda. Y si queréis comentar algo, por supuesto, adelante.
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/2-25/
http://los52golpes.com/manolo-d-abad/2-25/
The Drones "Careful as you go"
Stay low, careful as you go
If everybody's harmless then there ain't no way to know
Sleep tight, I'm sure you'll be alright
You might feel a little better come tomorrow
The morning's like a walk
Into a blunt narcotic fog
Until you're brought back to your senses by
Eight wheels nearing a dog that's dead or
Sleeping pills
I hear hunters in the hills
They'll only catch a chill
Before the sun goes down
Stage fright
Is proof that nothing's right
Like bird calls on the morning
Of a hopeless sleepless night
Infirm, the outside is a worm
That just slithers on in blindness
If you convert or you learn
Stay low, careful as you go
You won't know yourself tomorrow morning
And who would ever dream
That a laptop and caffeine
Could leave you colder than the voice
Inside an answering machine
Oh no, you don't ever leave the fold
You think your work is done
But then you still have to get old
Twenty-three
Do you remember me?
We went to school together
But that's ancient history
Stay low, careful as you go
I have never been so frightened
I did not count on getting close
Keep cheer, the end is drawing near
And I will be with you before you know it
And I'll be knee deep in long grass
And there's a snake in there who turns and then
I cut off all his heads
But he don't ever seem to learn
Man I am deadbeat
I really need to eat
The old man walked OK
But then we tied him round his feet
And she reads my emails
Back home in New South Wales
I have a feeling somewhat disbelieving
Stay low, careful as you go
If there's something worse than street fighting
I'd really like to know
Stay put, shelter here a bit
I will be with you
Before you know it
domingo, 15 de enero de 2017
Placebo
Crónicas de Vestuario. -
“Placebo”
Bueno es romper una racha
maligna que llevaba al precipicio, pero no todas las rosas son
alegrías. Los síntomas siguen siendo inquietantes. Este equipo de
nuestros sueños permanece sumido en la mediocridad del
“patapún-parriba” que patentase Javier Clemente. Y, quizás en
un esfuerzo histórico, recordar cómo jugaba aquel Athletic Club del
supuesto “patapún-parriba” que patentaron los guiñoles,
supondría una reinterpretación profunda. Fueron campeones de Liga,
jugaban por las bandas...
Visto el partido de hoy,
ya no sé qué decirle a Fernando Hierro. Quizás que somos del mismo
año de nacimiento, quizás poco más. Fuimos una generación
devastada por las drogas y el desempleo, y lo asumimos con una
grandeza que hoy haría palidecer a muchos que se creen duros. La
actualidad, en el fútbol, manda más que todas las influencias y hoy
hemos visto al mismo equipo que en Sevilla. ¿La diferencia? Saúl
Berjón que se saltó todas las líneas establecidas.
Hemos ganado un partido,
hemos roto la racha (que metía miedo), pero no hemos resuelto el
problema. Ante un equipo tan accesible como el Elche, se ha cubierto
el expediente, nada más. La idea de juego ha brillado por su
ausencia. No hay un plan. Es triste, pero es así. Y lo peor es
constatar que más allá de las declaraciones, el esquema -vamos a
llamarlo así, idea sería transportarse a algo superior- no va a
ningún sitio. Todos los equipos lo conocen.
Es un placebo. Como la
canción de Mikel Erentxum, como el grupo británico. Estamos
tardando en aplicar una solución. Menos mal que está Saúl Berjón
-estelar- para sacarnos del tedio, del conformismo. Uno, puede
escribir lo que quiera, y habrá individuos en la torre de marfil que
piensen que, para qué. Ante un equipo accesible, los azules han
demostrado mucha debilidad. ¿Por qué? ¿Por qué este equipo pasa
apuros cuando si solo apretara un poco sería temible?
Son preguntas acumuladas,
a tres puntos, a salvadores tres puntos, sólo válidos para una
semana. No hay esquema, no hay idea, esto es un camino al precipicio.
Don Fernando, ponga manos a la obra, por favor. Y si no lo ve claro,
porque hay alguien en la sombra, no dude, el Real Oviedo y todos los
suyos han valorado a los valientes, a quienes se han salido de la
línea otorgada, a los que ha puesto su vida y su alma por encima de
otras cosas.
Reportaje fotográfico: J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el domingo 15 de enero de 2017
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