miércoles, 1 de abril de 2020

Cuestionarios del Confinamiento (2): Eric Jiménez (Lagartija Nick, Los Planetas)



Eric Jiménez (Granada, 1967) es un músico, batería que ha formado parte de grupos esenciales de la historia del rock español como Lagartija Nick, Los Planetas y KGB, entre otros. También ha editado una exitosa autobiografía titulada "Cuatro millones de golpes" (Plaza y Janés, 2017).

-¿Cómo son tus días de confinamiento? ¿A qué dedicas todas las horas por delante del día?
Mis días de confinamiento son muy parecidos. Me levanto, creo que he tenido una pesadilla, me doy cuenta que la pesadilla continúa, y, luego, me dispongo a hacer un poco de ejercicio, cocino, y la tarde la dedico a escribir. Y, después, series, y ya está. Y el viernes, para que sea algo diferente, mi mujer y yo nos tomamos unos vinitos.
-¿Cómo es el lugar donde vives?
El lugar donde vivo ahora es un piso en una urbanización en el Parque Tecnológico de la Salud, muy cerca de donde está el PTS, uno de los hospitales con mayor afluencia de gente, aquí, en Granada, y es un piso con dos habitaciones, un salón, baño, una terraza y poco más. Precisamente, este mes, el día 13, me mudaba a un nuevo sitio y no podrá ser.
-¿Qué es lo que más has añorado hacer en estos días y lo que menos?
Lo que más he añorado en estos días es no poder ver a mi hija y darle un abrazo, ya que me pilla a muchísimos kilómetros y es imposible estar con ella. De todas maneras, tengo contacto diario por la mañana, por la tarde y por la noche. Ceno con ella por whatsapp.
Lo que menos añoro es el continuo pitar de mi whatsapp y de mi teléfono y toda la vorágine de llamadas que recibo a diario.
-¿Crees que habrá un "antes" y un "después" tras este confinamiento?
Creo que sí va a haber un antes y un después porque la gente se dará cuenta de que todo es algo material y hasta qué punto se ha vivido. Tendremos que valorar cómo hemos vivido. Y la importancia que tienen las relaciones humanas.
Por otro lado, habrá un antes y un después en que hay que tener cuidado porque muchísimas veces después de estados de alarma y de acostumbrar a la gente a estar sometida a algo que es necesario pero que, a veces, luego, puede ser manipulado por el estado y, una vez que se acabe esto, sigan ramalazos de estados de alarma en cuanto al trato de las fuerzas del estado al viandante.
Hay una delgada línea que no tenemos que atraversarla. Quedarnos con lo bonito y con la solidaridad. Pero que, luego, una vez pase todo esto, no se convierta en un estado policial. Y que conste que doy un aplauso a las fuerzas de orden público, porque, aunque mucha gente diga que están siendo duros, creo que es necesario que lo sean en este momento. Pero, en este momento.
-¿Qué será lo primero que harás cuando se acabe el confinamiento?
Cuando me digan que tengo que salir a la calle, seré como un preso cuando ha tenido una condena muy grande y tiene miedo a salir afuera. Igual me asomo a la puerta y decido seguir rascándome los huevos cerca de mi casa. Aunque, bueno, tengo muchísimas ganas de abrazar a mucha gente. Pero, es maravilloso estar tocándose los huevos. Para disfrutar un buen rascón de huevos, tienes que tener la mente muy tranquila y relajada porque si no no llegas a rascarte los huevos como se merece uno.

MANOLO D. ABAD




Cuestionarios del Confinamiento (1): Ovidio Parades.


Inauguramos una sección en este blog para compartir sensaciones, ahora que hemos superado la primera quincena de un confinamiento que se supone más largo.
Ovidio Parades es el primero que nos ha contestado.
Ovidio Parades (Oviedo, 1971). Comenzó a escribir a una edad temprana. Desde entonces, escribe cuentos, relatos, poemas, artículos y novelas. Y ha recibido varios premios por algunos de esos trabajos. Durante casi diez años desempeñó el oficio de librero. También colabora en diversas publicaciones (El Huffington Post, LaEscena, ClarínRevista de nueva literaturaLa Nueva España, Tribuna Feminista, EstoyuPost MagazineCampo de los Patos y ElSummum), donde escribe sobre libros, música, películas y teatro. Coordina eventos culturales y encuentros literarios. Y colabora en algunos programas de radio, entre ellos La noche en vela, de RNE. Desde 2009, mantiene al día su propio blog, El extraño viaje, título con el que quiere homenajear a Fernando Fernán Gómez y a una de las mejores películas de la historia del cine español. 


Obras publicadas: 
La habitación azul, 2001, Ámbitu.

Los aviones todavía pueden volar, 2003, editado dentro de la antología Los veranos de nuestra vida, Ámbitu. 
El extraño viaje. Con prólogo de Elvira Lindo, 2010, Trabe. 
Ventanas compartidas. Con prólogo de Maruja Torres, 2011, Trabe. 
El tiempo que vendrá, 2012, Trabe. 
Vivir en los cafés. Con prólogo de Laura Freixas, 2013, Trabe. 

El mejor poema del mundo, 2014. Antología que incluye varios autores, habiendo sido uno de los finalistas. Ediciones Nobel.
-¿Cómo son tus días de confinamiento? ¿A qué dedicas todas las horas por delante del día?. Intento llenar las horas con muchas cosas. Leer, escribir, seguir corrigiendo la novela que publicaré en septiembre, cocinar, ver series o películas, hablar por teléfono con la familia, relacionarme con las amistades de las redes sociales, jugar con la gata, caminar por el pasillo... También procuro estar informado, pero sin obsesionarme. Hay instantes (breves) para reflexionar, aunque no creo que sea bueno pensar demasiado estos días. Ya llegará ese tiempo. Hay momentos en los que me agota el encierro porque soy una persona a la que le gusta mucho caminar, estar en la calle: es entonces cuando me pongo a hacer cualquiera de las cosas anteriormente citadas. No le doy cancha a la melancolía. 

-¿Cómo es el lugar donde vives?
 Una casa llena de luz natural, sin ruidos que procedan del exterior, lo que resulta idóneo para la lectura. 

-¿Qué es lo que más has añorado hacer en estos días y lo que menos?
 Lo que más estoy añorando es estar con mis padres y con mi hermana. Comer juntos, tomar algo en una terraza, dar largos paseos hasta sentir cansancio en las piernas, entrar en una librería y en otra, ir al cine... Lo que hago habitualmente, en definitiva. También recuerdo a personas con las que me reía mucho y ya no están aquí.

-¿Crees que habrá un “antes y después” de este confinamiento?
 Habrá un antes y un después, sin duda, a todos los niveles, personales y colectivos. Y me imagino que económicos, lo que me preocupa bastante, supongo que como a todo el mundo en estos durísimos momentos. 

-¿Qué será lo primero que harás cuando se acabe el confinamiento?
Salir a las calles, gritar, besar a mi familia, beber cerveza al sol, ir a ver el mar, bailar... ¡Hace tanto tiempo que no bailo, que tengo unas ganas enormes de hacerlo!  

MANOLO D. ABAD

Popes


Pick Up. -"Popes"

Entre los especímenes que pululan por la fauna musical, uno de los más abyectos es el pope. Sí, habrán conocido a alguno de ellos. Son esos personajes que pretenden destacar sobre todas las cosas, en especial los propios músicos y la música en sí. Los popes son el centro del universo sobre el que gravita todo. Ellos (o ellas, que también las hay) han inventado la cuadratura del círculo, todo sucede gracias a ellos (o ellas) y, sin su venerable preencia - ¡adorémosla! - nada habría podido ocurrir.

Todo lo contrario a los popes son los divulgadores musicales, como muy bien los definió mi admirado crítico musical Rafa Cervera. Gente que comparte sus gustos, pero, sobre todo, sus descubrimientos musicales. Que te enriquecen con sus propuestas - no basadas en manidos clásicos que casi todo el mundo conoce -, que sienten tal pasión que te la contagian. A veces, incluso, crean demasiadas expectativas. Pienso en Rico Roces, sin el cual mis gustos no se hubieran ampliado, enriquecido.

Curiosamente, los popes no suelen destacar por una paleta musical muy ecléctica. Están cómodos en ámbitos reducidos, donde pueden ejercer la tiranía de su insoportable ego.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el número 4 (Abril 2020) de "Red Sonora"






















jueves, 26 de marzo de 2020

Gallon Drunk "Geraldine"

martes, 24 de marzo de 2020

Una historia de D.A.F. (en la muerte de Gabi Delgado)


UNA HISTORIA DE D.A.F. (EN LA MUERTE DE GABI DELGADO)

El pasado 22 de marzo de 2020 moría a los 61 años Gabi Delgado López (Córdoba, 1958), uno de los grandes nombres del rock alemán, componente de los legendarios D. A. F. (Deutsch Amerikanitsche Freundschaft), una de las formaciones más singulares de la denominada Neue Deutsche Welle (Nueva Ola Alemana). Junto a Robert Görl transitaron por un territorio donde la electrónica funcionaba como un singular grupo de rock -en sus conciertos Görl tocaba la batería clásica-, dentro de un marco obsesivo, a veces caótico, donde definieron el concepto de rock industrial. Más bien podríamos decir punk industrial, sobre todo, en su debut "Die kleinen und die bösen", una barbaridad donde ya comenzaban a definir su personalidad de ritmos marciales, agresivos, aunque entonces no fueran dúo sino una banda completa.
Rompiendo con la tradición -al modo destructivo del punk, por las bravas- del techno alemán, del más ambiental tipo Tangerine Dream o de la sugestiva propuesta acompasada de Kraftwerk, D.A.F. optaron por abrir un camino cuya estela recogerían otros grandes, Einsturzende Neubauten, para trazar las vías del rock industrial en dos caminos paralelos pero con muchos aspectos en común, dignos de ser recuperados en estos tiempos de tedio autoril.



El caso es que, en aquel 1983, donde, quinceañero, comencé a frecuentar por las tardes el ovetense pub Metro donde Valentín Santamaría nos ofrecía su ecléctico magisterio, se coló en nuestras audiciones el "Der Mussolini" de D.A.F.. ¡Aquello era increíble! Una canción basada en un ritmo obsesivo, penetrante, que te absorbía si sabías dejarte llevar por ese ritmo, donde la voz ejercía de catalizador melódico. Luego tendría oportunidad de descubrir algunas referencias con esa singularidad: Suicide, Cabaret Voltaire, P.I.L.,... pero, entonces, mi oído aún no había experimentado nada parecido. ¡Era formidable! ¡El mayor de los descubrimientos! En un mundo, como el de 1983, en que no existían ni internet ni spotify ni nada parecido, sólo me quedaba acercarme los viernes al Metro y pedirle a Valen que me la pinchara.



Alemania, verano de 1984. Antes de que el capitalismo salvaje se inyectase como un mal virus en las empresas públicas, éstas trataban a sus trabajadores con cierta clase. En RTVE había la posibilidad de asistir a unos campamentos de verano, primero por diversos lugares de España, después por Europa, y tanto mi hermana como yo los aprovechamos a tope. Marbella, Las Sinas (Villagarcía de Arosa) y, al final, Alemania. Estábamos cerca de Kiel, en el norte del país germano, en un campamento donde convivíamos alemanes, finlandeses y españoles, todos unidos para dedicarnos a velear. Mi hermana y yo teníamos una buena experiencia -más mi hermana que yo, ya por entonces un hedonista absoluto- puesto que en 1980 habíamos permanecido durante un mes en una "colonie" en Savines Le Lac, en los Alpes galos, aprendiendo los secretos de la vela y mejorando (en mi caso, lanzándome a hablar, no había otra) nuestro conocimiento del idioma francés.


Los días transcurrían en el mar. Allí nos dirigíamos en diversas furgonetas y navegábamos en la magnífica ría donde los vientos no cambiaban en exceso. Mi hermana se estaba convirtiendo en una verdadera maestra del timón. A mí, siempre me había gustado la acción: trastear entre las velas, hacer contrapeso, sentir el agua mojándome cuando debía moverme de un lado a otro de la embarcación... Los primeros días, al caer la tarde, nos recogíamos en las tiendas de campaña. Hasta que descubrimos que los fineses tenían una agitada vida nocturna. ¡Menudos elementos! Así que, un día, los seguimos y nos escapamos a un pueblo a varios kilómetros. Nacho Gorostiaga y yo -¡vaya par!- descubrimos un lugar donde nos tomábamos schnapps y otras delicias alcohólicas alemanas. Hasta que conocimos a Britta... pero, eso ya es otra historia... Y estamos con D.A.F.


Tuvimos dos jornadas maravillosas de "turismo": una en Kiel, otra en Hamburgo. Y, evidentemente, como era costumbre por entonces, al ver una tienda de discos entramos en ella. Tras rebuscar entre las cubetas, allí apareció "Die kleinen und die bösen", disco de 1980. Sólo tenía la referencia de que era de D.A.F., los de "Der Mussolini", poco más. Rasqué unos marcos y me lo compré. No recuerdo los otros que cayeron, es curioso.

Y, al regresar a Oviedo, directo al tocadiscos. Aquello fue toda una revelación con dieciséis años. Sí, ya veíamos a un montón de grupos de la movida en programas de televisión como "Pista Libre", "Caja de Ritmos", y, por supuesto, mis descubrimientos de extendían y ampliaban cada vez más gracias a "La Edad de Oro". Escuchábamos Radio 3 en uno de los pocos receptores que, de aquella, cogían la "FM", una radio que mi padre había conseguido de un compañero -ingeniero en RNE- y que nos abría el mundo de la música como sólo alguien que haya vivido aquello entonces podrá comprender.

"El basilón" fue una de mis canciones de siempre... incluso teníamos previsto versionarla en mi efímera aventura en un grupo, en La Tortuga de Sheffield. 

D.A.F. fueron fundamentales en la formación de mi gusto musical. Me abrieron los oídos. Sólo puedo dar las gracias al dúo Delgado-Görl por haberlo hecho realidad.

MANOLO D. ABAD


D.A.F. "Verschwende deine jugend"

lunes, 23 de marzo de 2020

sábado, 21 de marzo de 2020

Lagartija Nick "Tan raro, tan extraño, tan difícil"



Estoy cansado de hablar,
estoy cansado de oír,
de perseguir sombras en la pared.

Estoy cansado de estar,
estoy cansado de ser,
de hablar como un actor de serie b.

Hay drogas en el salón
pero parece que yo
despierto más la atención.

Es tan raro,
tan extraño,
tan difícil.

A veces falso,
y otras tan real.
A veces raro
y otras tan vulgar.

Hay detector de metal
en las escuelas del Bronx
y nadie espera coger ningún avión.

Crees en la reencarnación
pero te asustas al ver
que el Dalai Lama compra Sony en Hong Kong.

Hay MacDonalds en Moscú
pero parece que en Kiev
sólo queda Vodka en el almacén.

Es tan raro,
tan extraño,
tan difícil.

A veces falso,
y otras tan real.
A veces raro
y otras tan vulgar.

Supongo y no lo sé,
supongo y no lo sé,
supongo y no lo sé,
lo veo pero ahora no quiero creer.

Estoy cansado de hablar,
estoy cansado de oír,
estoy cansado de estar,
estoy cansado de ser.

Hay drogas en el salón
pero parece que yo ...

Es tan raro,
tan extraño,
tan difícil.

A veces falso,
y otras tan real.
A veces raro
y otras tan vulgar.

Al final del camino


Al principio del camino
Pude elegir
Entre dos opciones

Sólo al final
Al borde de este precipicio
Supe que me había equivocado.

MANOLO D. ABAD. "Rec-Capitulación" (Turbulencias, 2018)

"Sonreír", poema en vídeo para el Día Mundial de la Poesía



SONREÍR

Sonrío
Siempre sonrío
Al final,
siempre sonrío.

Esa sonrisa mía
Evitar las palabras
Esquivar el dolor

Sonreír
Sonreír
Sonreír
mientras caen más lágrimas
como una lluvia de rosas
sobre tu cadáver.

Sonreír
Sonreír
Sonreír
a tantos adioses
a tantos silencios
a todo el vacío

Sonreír

MANOLO D. ABAD. "Ahora que ya somos solo silencio" (Suburbia Ediciones, 2019)


Nos estamos diciendo adiós


Nos estamos diciendo adiós
El tren se aleja
Mientras contemplo
Tu sonrisa congelada
Que lo dice todo
Que se despide para siempre.

El tren transita
Junto a tu casa
Aún quedan
Diez minutos
Para llegar
A la Terminal 3
Del Charles de Gaulle.

Pienso en nuestra
Primera vez
Veinticinco años antes
En mis nervios
En el sudor

Pero ahora es solo tu rostro
Con esa gran interrogación

Nos estamos diciendo adiós
Ahora, sí
Ahora, sí
Ahora es para siempre
Ahora llega
El gran silencio
Adiós, adiós

Todas las palabras
Todos los hechos
Todos los sentimientos
Todo lo vivido
Será un gran silencio
El de nuestro adiós
El de los próximos adioses
El de tu rostro
Alejándose al ritmo
Del vagón de metro

Nos estamos diciendo adiós
Y el silencio será
Por fin
Nuestra única despedida.

En nuestro mundo
Más allá de las palabras
El silencio es el final
El silencio es el adiós

No podré
Sumergirme más en tus ojos
Ni hundirme en ellos
Ni volver a salir a flote

Un mundo
Más allá de las palabras
Perdido para siempre
El silencio es el final
El silencio es el adiós

Nos estamos diciendo adiós

MANOLO D. ABAD. Inédito, 2019

viernes, 20 de marzo de 2020

¿Por Qué?



¿POR QUÉ?

¿Por qué regresaste?

¿Por qué volviste a avivar las llamas
de mi corazón apagado por el desamor?
¿Por qué reviviste todo aquello?
¿Por qué, tantos años después?

¿Qué querías de mí, si sólo pensabas
en cambiarme, 
en no admitirme
tal y como soy?

Sobreviví a tu amor
a duras penas

¿Por qué volviste?

¿Por qué vuelvo a sentir este dolor
de una nueva pérdida tuya?
¿Por qué has vuelto a hacerme
desdichado?
¿por qué me has llevado,
de nuevo,
a los rincones más oscuros
de mi corazón?
¿Por qué me has llevado
al fondo del precipicio?
¿Por qué
sólo necesito olvidarte?

He de sobrevivir,
una vez más.

A tu desdén.
A la soberbia 
de tu superioridad.
A tu incomprensión.

¿Por qué volviste
veintiún años después?
¿Por qué he
de olvidarte de nuevo?


MANOLO D. ABAD. Inédito. 2019.
Foto: ALBERTO CEÁN












Derribos Arias "Europa"



Dame un poco de sol si vives en Ecuador,
dame un poco de claridad si vives en Nepal,
dame un poco de frío glacial si vives en el Polo
o dame un poco de horror si vives en El Salvador.

Pero en Europa,
si quieres venir a Europa, Europa.
Europa, no vengas nunca a Europa,
aquí somos multitud.

Norteamérica es ideal, si es que eres subnormal.
China no sé cómo será, no me puedo enterar.
Arabia mucho Corán, demasiada religión.
Por eso Europa es mejor, la decadencia letal.

Pero en Europa, labrada como una copa, Europa.
Europa, labrada como una copa
del más precioso cristal.

Los diez mandamientos de una novela policiaca según Raymond Chandler (1949)


1º- Tanto la situación como el desenlace deben tener motivaciones creíbles.

2º- Los métodos, tanto del crimen como de la investigación, deben ser técnicamente sólidos.

3º- Los personajes, el escenario y la ambientación deben ser realistas.

4º- Además del elemento de misterio, la historia debe tener cierto valor argumental; es decir, que la investigación en sí misma, tiene que ser una aventura que valga la pena leer.

5º- La sencillez fundamental de la estructura debe ser tal como para admitir una fácil explicación cuando llegue el momento.

6º- Debe desconcertar a un lector razonablemente inteligente.

7º- Una vez revelada, la solución debe parecer inevitable.

8º- La novela policíaca no debe intentar hacerlo todo a la vez. Si es un enigma que funciona en una atmósfera razonablemente tranquila, no puede ser también una aventura violenta o un romance apasionado.

9º- De una manera u otra, y no necesariamente a través de los tribunales de justicia, el criminal debe ser castigado... Si el detective no logra resolver las consecuencias del crimen, la historia deja un cabo suelto que resulta irritante.

10º- Debe ser honesta con el lector.



Unas notas adicionales a este decálogo, que leí hace unos (muchos) años. Lo primero, que gracias a autores como Jim Thompson o Chester Himes, y otros tantos más después, quizás alguno de los puntos haya podido variar. Lo segundo, dada la confusión actual en la que se mezclan novela de intriga (mayormente victoriana), thriller y serie negra, cabe recordar las reflexiones de Raymond Chandler y las críticas feroces contra determinados autores británicos como Agatha Christie o Dorothy L. Salliers, a quien acusaba no sólo de ser una "snob hipócrita" sino, directamente, de escribir historias aburridas. "Los escritores británicos son, sin lugar a dudas, los escritores más aburridos".

alternativas propone


jueves, 19 de marzo de 2020

miércoles, 18 de marzo de 2020

martes, 17 de marzo de 2020

Luxuria "Celebrity"



I turned to her and I said
We'll hurl my biography
Into this whirling pool
See which way the blue ink runs
On an ocean of lenses
I'm drifting like a fool
Smouldering focus of those instant suns
And all of these
Cause and effect motion pictures
Impossible to avoid
A single image of me
It's living
On a whole subcontinent of celluloid
You'll like me
You're like me
You'll recognise my name
You'll like me
You're like me
Have a picture of me
Pointing out of frame
Now go ...
The magnifying circus
The magnifying circus
A wealth of detail is going cheap
Cause and error
Trial and effect
Isn't it enough to put you all to sleep?
But my likeness
It's to your liking
So I won't stay away
I'll be back long before you know it
To dazzle you again
I daresay
You'll like me
You're like me
You'll turn the page and watch
Your kids are eating effigies of me
Fluorescent butterscotch
There's a shimmering lake of real lives
It's a backdrop
It's an afterthought
Tell rite, will there be a dressing room
And will there be shadows at the airport?
This set is hotter than the holy land
It all beats down from above
Long golden weeks of close-ups
Cool and convincing shows of love
You'll like me
You're like me
You'll recognise my name
You'll like me
You're like me
Have a picture of me
Pointing out of frame
You'll like me
You're like me
You'll turn the page and watch
Your kids are eating effigies of me
Fluorescent butterscotch
If one life has been saved
By this photography session
It has been worth it

lunes, 16 de marzo de 2020

P.V.P. "Entre las ruinas"

Mi coronavirus, tu coronavirus


Josu Monterroso me pidió un microrrelato -disciplina en la que no suelo trabajar, no me gusta- sobre todo esto del coronavirus. Aquí está el resultado:

"No tengo miedo a la muerte. Tengo miedo al miedo. El miedo es peor que la muerte. Porque yo ya tengo la muerte en mi existencia. Por eso vivo cada día como una bendición, como un nuevo amanecer."

(Manolo D. Abad)