domingo, 18 de octubre de 2026

"Frantic Romantic": la no-cancion-de-amor de The Scientists/Kim Salmon & The Surrealists



"FRANTIC ROMANTIC": LA NO-CANCIÓN-DE-AMOR DE THE SCIENTISTS/ KIM SALMON & THE SURREALISTS

"En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira"

(Ramón de Campoamor)


El poeta asturiano define a la perfección en su célebre frase, extraída de su poema Las dos linternas, la génesis de esta canción -originalmente del grupo australiano The Scientists- firmada por James Baker, Kim Salmon y Boris Sujdovic. Su propia evolución, desde el tramo estilístico del power-pop con que fue originalmente por The Scientists en 1979 hasta el post-punk y el swamp-rock con el que Kim Salmon la acabó deconstruyendo con sus Surrealists años después, prueba la grandeza de la propia composición, enigmática en su aparente simpleza y con una interpretación bien alejada de las primeras intenciones con que James Baker pretendió alumbrarla y que, finalmente, derivarían al imaginario mucho más retorcido y rico en matices de Kim Salmon.

La letra del batería James Baker, quien "componía" sin formación musical básica (¿podríamos definirlo como punk?), a base de una melodía vocal y de las letras, y era el joven Kim Salmon quien dotaba a la canción de la estructura musical. Bajo la capa de lo que pretendía Baker, que era una canción prototípica de power-pop mezclado con el espíritu punk de primera generación, con una historia sobre un flechazo juvenil, una atracción romántica instantánea con reminiscencias ramonianas, Salmon encontraría a lo largo de los años el envés de dicha intención. Tras la ruptura de los Scientists, los caminos de James Baker tomaron direcciones distintas: el batería cofundó a los incipientes Hoodoo Gurus, que se transformarían en una de las grandes leyendas del rock australiano desde mediados-finales de los 80, mientras Kim Salmon se sumergiría en tonalidades mucho más oscuras, las del post-punk, en la corriente más densa, intensísima y corrosiva, la del swamp-rock, que sería una de las variantes influyentes de forma decisiva en el grunge y demás derivados que suelen almacenarse en la etiqueta alternativo.

De la celebración del rock and roll "tonto" -como lo definió Salmon- y la parodia de la intensidad sentimental que alimentaba el cliché de los clásicos del rock, hasta darle la vuelta con "no me importa nada" ("not giving a shit"), cortando esa dimensión luminosa, hay el mismo trecho que el camino de la evolución de una parte del punk hacia los territorios más siniestros y tenebrosos, donde el rock pantanoso se alza como uno de los más ricos, personales y estimulantes terrenos de creación.

En definitiva, nada es lo que parece en Frantic romantic y la propia evolución creativa de Kim Salmon, al añadirla al repertorio de sus Surrealists, emblemas del rock retorcido, intenso y oscuro -bien distinto del gótico siniestro- lo certifica. Una no-canción de amor donde se subvierten los códigos hasta convertirla en un juego de espejos y, sobre todo, de las múltiples penumbras que se ocultan bajo los flashes de los relámpagos emocionales.

MANOLO D. ABAD