DONDE HABITA EL CORAZÓN DESANGRADO
KIM SALMON SMOKED´S SALMON
Gong Galaxy Club, Oviedo.
Domingo, 18 de octubre de 2026.
Mientras la mayoría busca con desesperación el abrazo incómodo de conciertos multitudinarios para contar aquello de "el concierto de mi vida" cuando sólo han estado pendientes del móvil, de la cháchara imparable y de otros entretenimientos fútiles de las nuevas costumbres, hay quienes nos sentimos privilegiados por el hecho de contemplar cómo una leyenda del rock australiano, uno de esos músicos a los que sigues en todas sus aventuras y que te acompaña desde hace décadas con sus discos, despliega con absoluto y contagioso entusiasmo noventa minutos para alcanzar el delirio. Un éxtasis real, no carne de titular obsoleto con fecha de caducidad. El disfrute máximo de -haciendo honor al apellido del australiano- seguir el camino del salmón, una y otra vez, sin arredrarse y entregando canciones para no abandonarte nunca.
En esta reciente mutación como Smoked Salmon todo lo bueno que puede entregar Kim con su estupenda banda aparece por cada resquicio. Claire Birchall replica con sus afiladas guitarras y obsesivos teclados (también se intercambia a la batería con Dimi Dero) al mundo de múltiples capas de Salmon, sugestivo y sin concesiones, que navega con destreza por las aguas pantanosas de la densidad oscura e incierta del post-punk menos predecible. El que con Scientists, Beasts Of Bourbon o The Surrealists ha certificado como propio y singular, extrayendo carne, sangre, sentimiento y tinieblas de los corazones desgarrados a tiras. El bajista Jeff Hooker luce un sombrero que retrotrae en la memoria al grandioso Tracy Pew (Birthday Party) para que nada falte en esta celebración de sombras y espectros de las profundidades del alma. La ambientación perfecta para una descarga de pasiones de todo tipo que recorren no sólo el cancionero de su nueva formación sino de retornos al pasado glorioso que aún sigue ardiendo como una llama inagotable del rock más intenso y real.
En un contexto así, resulta imposible obviar muchas de las estaciones para el recuerdo de una riquísima cosecha. Aparece primero ese "The low road" del homónimo álbum del los Beasts Of Bourbon, con ese aroma apocalíptico tan de la genial banda australiana que, a diferencia de ella, al contar con la voz de Salmon en vez de la de Tex Perkins alcanza un mayor nivel de opaco dramatismo en vez de la salvaje interpretación de un Perko que pisó estas mismas tablas en junio de 2023. Uno, egoista que es, echa de menos uno sus temazos favoritos del mismo álbum creado por Kim: "Something to lean on". Más adelante, en el tramo final llegará la explosión ardiente del clasicazo de su álbum debut, el irresistible "Drop out".
No faltaron joyas eternas como el siempre recurrente "Frantic Romantic", inagotable perla en cualquiera de sus versiones, ya sea con los Scientists o con los Surrealists o en cualquier momento que desee abordarla. O, en el bis, cuando le pedí el "You know me better than that" y cumplió, generoso, con el deseo de este plumilla e irredento fan. No me pierde el fervor para afirmar que fue uno de esos conciertos especiales, con muchísimos momentos de álgida intensidad y frenesí, con un cancionero que es un punto y aparte para demoler la molicie y el conformismo de estos tiempos de rock tan conformista y redundante. Sólo por eso, que no es poco y hubo más, mereció la pena abordar la gélida y húmeda noche otoñal ovetense, pues su nuevo proyecto (¿deberá cambiar el nombre por coincidir con otro grupo, australiano también?) ofrece garantías en forma de temas como "Flawed" y que sirvió para completar una gran velada de domingo, día extraño donde los haya para estas efusiones rockeras. Aunque, pensándolo bien, sí que cuadraba con la tan nada complaciente como estimulante propuesta del australiano y de su banda.
MANOLO D. ABAD
Fotos: M.D.A. (disculpas por la calidad de las mismas, mi móvil ya está a punto de reventar en su resiliencia de casi una década de servicios fotográficos)




