Deslices

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miércoles, 28 de diciembre de 2016

La hora del Oviedo Baloncesto


Vetusta Blues. -

La hora del Oviedo Baloncesto”


Ya hemos hablado en alguna ocasión desde esta columna del Oviedo Club Baloncesto y de su gran labor en pro del deporte de la canasta, cuidando todos los detalles con mimo y buen hacer. Su labor de cantera es digna de elogio. El devolver la ilusión por el básket a la ciudad es algo encomiable y que merece ser recordado, no ya en el ámbito deportivo sino en el social: se pueden hacer bien las cosas, con honradez, ilusión y profesionalidad, para orgullo de la ciudad y de sus habitantes. Sin las ayudas que otros clubs recibieron, por ejemplo, del gobierno del Principado de Asturias, salvando con elegancia a la generalizada crisis, el equipo que preside Fernando Vilabella ha trazado una línea ascendente que está dando unos frutos no por inesperados más que merecidos.

Pues bien, el próximo viernes 30 de diciembre, ante el Barça B, se puede culminar todo ello haciendo historia -aún más- en el baloncesto de la ciudad. Si los actuales líderes de la competición logran vencer al farolillo rojo (¡qué casualidades nos depara la vida!) al Oviedo Baloncesto le corresponderá el enorme mérito de organizar en la ciudad la Copa Princesa de Asturias. Sería algo extraordinario que este club, en su asumida realidad, con los pies siempre puestos en el suelo, consiguiese lo que otras formaciones que duplican y hasta triplican su presupuesto no han sido capaces de lograr.

Sé que antes hay que esperar a ese partido, “trampa”, como bien lo definía hace unos días en EL COMERCIO a nuestro compañero Hugo Velasco el director general del equipo -Héctor Galán, otro de los grandes artífices de este pequeño gran milagro en la ciudad- pero uno no puede evitar poner su pensamiento en esa fecha del 27 de enero de 2017, planteada para la celebración de esa Copa Princesa de Asturias que podría tener lugar en Oviedo.

Sabemos de la vinculación del Oviedo Baloncesto con su barrio -Pumarín- y con su cancha, un verdadero volcán que abrasa con la fuerza del público a todos sus rivales y empuja a los suyos a victorias a veces milagrosas, con instantes mágicos que muchos carbayones guardamos en nuestras memorias. Pero quizás sea ese momento concreto, el de la organización de la Copa Princesa de Asturias, el de cruzar la autopista y trasladarse al vetusto Palacio de Deportes para disputarla con un mayor aforo. Por supuesto, no se trataría de un traslado definitivo, tras esa Copa volvería la realidad tras el sueño y sería el momento de regresar a casa, a Pumarín, para afrontar una segunda vuelta de Liga sin duda complicada, ya que los azulones seguro que se convertirán en un reto para todos los quintetos de la LEB Oro. Hemos leído las declaraciones de los dirigentes del OCB en el sentido de que esa hipotética final de la Copa se celebraría en Pumarín, pero, creo, que para los castigados ovetenses tanto en el deporte como en otros aspectos, sería una fiesta y una inmejorable oportunidad, emocionarse con el club de la ciudad que mejor lo ha hecho en los últimos tiempos y que fuera el Palacio -con mucho mayor aforo- el que acogiese ese evento. Estos seguro que los carbayones que no son socios ni habituales del básket responderían de forma masiva a esa llamada. El Oviedo Baloncesto y todos los que trabajan en él, todos quienes ponen sus ilusiones, bien se merecerían ese respaldo.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 28 de diciembre de 2016