miércoles, 7 de diciembre de 2016

La hora Cospedal


Vetusta Blues. -

La hora Cospedal”


Como quizás sepan todos ustedes, se ha producido un cambio de carteras ministeriales en el gobierno español. Lo que, en apariencia, puede parecer rutinario, abre una serie de posibilidades para que Oviedo consiga despejar su horizonte, al menos, algunos de sus horizontes, en los próximos meses.

Y es que los atascos en cuestiones fundamentales para la ciudad son los que definen la actualidad municipal. Atascos tan insoportables como los de la situación de la plaza de toros y ese B.i.c., que no, no lo olvidamos. Visto el reparto que el gobierno regional otorga a la capital de Asturias, parecido a una broma de mal gusto, de muy mal gusto, no sería de extrañar que lo de la plaza de toros de Oviedo se alargue otros cien años más, cuando probablemente no quede ni una piedra sana. Oviedo parece la enemiga del Principado de Asturias y de su gobierno. Casi se diría que, rememorando una infausta canción popular, Oviedo no es Asturias. El silencio se cierne sobre aquellos que deberían denunciarlo, pero que están más preocupados en buscar nuevos escándalos ficticios con los que tratar de que la alarma se extienda injustificadamente que en ayudar a que intolerables bloqueos como éste de la plaza de toros se resuelvan por el bien de todos, no de unos cuantos.

Titulamos “La hora Cospedal” porque éste parece el momento idóneo para abordar el tema del espacio que se ofrece en el ámbito de la Fábrica de Armas y de los también ruinosos -como la plaza de toros de la ciudad- chalets de La Vega que, siempre que regreso de mis compras en la Fnac, consiguen deprimirme ante su estado de catalepsia degradante. Si con el anterior ministro -Pedro Morenés y Álvarez de Eulate- la situación de esos espacios permaneció enquistada (podríamos ampliarlo a cualquier otra cuestión de su ministerio), ahora con la flamante encargada de la cartera de Defensa, María Dolores de Cospedal, podría empezarse a ver la luz al final de uno de esos túneles oscuros que bloquean el acceso de Oviedo al siglo XXI, a una nueva era alejada de los modos chapuceros y paletos del gabinismo más cerril. Obligada por la nueva situación parlamentaria, muy lejos de mayorías absolutas y de infaustos rodillos, sería éste el momento adecuado para que el gobierno municipal dirigido por Wenceslao López emprendiese la aventura de desbloquear la situación y proponer un plan urbanístico ambicioso para ese enorme espacio de la ciudad. Con esta nueva coyuntura donde los acuerdos han de prevalecer frente a la inacción -de Morenés y su equipo- o la indiferencia, éste parece el momento adecuado para que se aborde un tema que se antoja fundamental para el diseño de un nuevo Oviedo para este Milenio.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 7 de diciembre de 2016