viernes, 23 de septiembre de 2016

Resiste San Mateo


Vetusta Blues. -
Resiste San Mateo”

La fiesta aguanta, resiste como un superviviente. Podemos hablar y no parar, toneladas de papel, miles de palabras, criticar la lamentable programación musical que nos ha tocado en desgracia, pero la fiesta resiste. San Mateo sobrevive a todo y a todos. Algo tiene esta fiesta de mi ciudad que es capaz de aguantar hasta los peores hados. Hasta los peores programadores musicales.

Viendo a Blues & Decker en el Concurso de Rock de Oviedo, al que le han dado el nombre de Alejandro Blanco “Espina” con total justicia, pienso en cómo sobrevive la fiesta a todo. Está claro: es necesaria. Más aún ante el panorama con el que nos encontramos. La diversión es necesaria y San Mateo más aún. El cuarteto gijonés vuelve a marcarse otro conciertazo ante muy poca gente. Como siempre, florecerán todo tipo de excusas, que si es lunes, que si hay que trabajar al día siguiente, que si patatín y que si patatán. Es la nuestra una ciudad donde siempre prosperan los amantes de las excusas diversas y donde muchos políticos también florecieron con muchas de esas excusas.

Aguanta San Mateo a pesar de las horribles noticias de botellones infames que perturban a los hosteleros de la ciudad. En una ciudad como Oviedo, la hostelería debería cuidarse, es un patrimonio de los ciudadanos, es un bien que nos merecemos. Lo peor es cuando no se los cuida como merecen. Ahí está el querido Ovetense que se ha quedado sin terraza en estas fiestas. Un lugar entrañable y tan de la ciudad que no nos podemos permitir maltratarlo. Ana y Natalia, las dueñas del local, representan a Vetusta como pocos. Hace unas semanas estuvimos con Petros Márkaris disfrutando de su hospitalidad y estoy seguro que el escritor griego se llevó un gran recuerdo de la ciudad. Nos representan y gozamos de su cariño y de su profesionalidad como hosteleros.

Resiste San Mateo y nos gusta que sea así. Las fiestas de Oviedo son un patrimonio del que no queremos prescindir. A pesar de las nefastas programaciones musicales, a pesar de todas las polémicas. Son algo de nuestra ciudad y como tales nos pertenecen y las queremos aunque, a veces, también nos duelan.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el jueves 22 de septiembre de 2016