Deslices

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miércoles, 7 de septiembre de 2016

En la calle y para su barrio


Vetusta Blues. -

En la calle y para su barrio”


Hablar de la asociación Oviedo Redondo es hablar de una entidad activa, muy alejada de otras asociaciones nacidas para “ir en contra de”, para conseguir aún no sabemos qué: si un titular, si una (supuesta) relevancia social o si responder a oscuros intereses. Sólo conocemos de esas asociaciones sus nombres rimbombantes, su empeño en destruir la música en vivo en los locales de ocio, su interés en “limpiar” el Oviedo Antiguo de ciertas cosas entre las que no está el botellón -una de las mayores lacras del ocio nocturno- ni, mucho menos, la miseria de muchos de sus vecinos.

Por eso celebramos que una asociación como Oviedo Redondo responda con hechos a quienes sólo cuentan con un patético “no” para cualquier intento de dignificar su barrio, para esos que sólo desean titulares en los medios, para quienes parecen más interesados en predecir un supuesto caos que en poner remedio a los principales problemas de quienes viven cerca de ellos. El movimiento se demuestra caminando y la actividad que en estos dos años ha desarrollado la activa asociación Oviedo Redondo sirve para desenmascarar a quienes durante lustros llevan anunciándonos el fin del mundo en el Oviedo Antiguo. Principalmente debido a la música en vivo en los locales más señeros. De aquellos que conseguían licencias con gran facilidad y cambiaban de nombre a cada nuevo San Mateo, no hablan. Ni hablaron. Ni hablarán. La culpa es del Diario Roma. La culpa es del Serie B. La culpa es del Fauno. La culpa es del Rocket. La culpa es del Ca Beleño. La culpa es de unos cuantos más que desempeñan honradamente su trabajo. Y esta lista de culpables, de supuestos culpables, es injusta e innecesaria. Ellos hacen ciudad y contribuyen a su singularidad. Como lo hace la asociación Oviedo Redondo, por supuesto.

Repiten con su ciclo de cine al aire libre, en el hermoso entorno de la plaza del Paraguas, con una selección de largos y cortos digna de ser vista. Crear un ambiente acogedor, desmitificar que la noche en el Oviedo Antiguo es una vorágine perpetua y descontrolada, queda bien claro con acercarse a esas proyecciones, que tendrán su punto álgido con el estreno, este viernes, del documental “De un tiempo a esta parte” de Beatriz Alonso Aranzábal, con la presencia de su directora y con una mesa redonda posterior. No hay excusa para faltar: gratis y de estreno. Así, sí. Así, sí que se hace barrio, sí que se hace ciudad, sin permanentes y oscuros “noes”. Con imaginación, creatividad y trabajo de verdad. No con el ojo pendiente del fotógrafo o del cámara, del titular o de la pieza en un informativo. Desenmascarando a los impostores que han llevado demasiado una batuta que ni les corresponde ni se han ganado con trabajo o con honradez. Y cuya credibilidad, digámoslo de una vez, es cero por mucho que a algunos les interese que sean representativos de algo.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 7 de septiembre de 2016.