jueves, 24 de marzo de 2016

La encrucijada del Real Oviedo

Vetusta Blues. -
La encrucijada del Real Oviedo”

Celebra esta semana su nonagésimo cumpleaños el Real Oviedo envuelto en una crisis deportiva que podría truncar una trayectoria que, hasta hace un mes, parecía conducir al soñado regreso a la Primera División. Si bien el objetivo es factible, no ayudan mucho las turbulencias que se han cernido sobre la entidad desde la dimisión de Sergio Egea, el honesto entrenador que había conducido al equipo azul al ansiado retorno al fútbol profesional.

El mundo del fútbol, a pesar de la reciente dictadura bipartidista Real Madrid-Barcelona que se da en la competición española, siempre es un escenario abierto a la sorpresa, a grandes historias épicas y a episodios de tristeza y mala suerte. Uno, que es muy fanático del fútbol inglés, no puede sino sentir cierta envidia al contemplar la hazaña del Leicester City, actual líder de la Premier League a falta de siete jornadas con cinco puntos de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, el Tottenham Hotspur de Londres. Tan sólo un año antes, y a falta de los mismos encuentros para terminar, el Leicester iba último, sí, último, en esa misma Liga. Una impresionante racha de partidos sin perder en una de esas inusuales demostraciones de fe absoluta consiguió salvarlos y permitirles que el milagro de dar la vuelta a la clasificación en la temporada siguiente pudiera realizarse como uno de esos sueños que, a veces, nos regala el fútbol.

El Real Oviedo también se preparaba en esta campaña a obrar un milagro de ese estilo: conseguir el regreso a Primera División desde Segunda B en sólo dos temporadas, el espacio temporal mínimo. Llevaba un buen camino, pero... 
 
Llega la semana de su aniversario en una tensa calma donde todo parece cogido con pinzas, en un estado volátil, lejos de la estabilidad que permitió volver al fútbol profesional y encaramarse en una posición de privilegio. El equipo se encuentra en un cruce de caminos y no sabemos si seguirá cuesta abajo y sin frenos como en las últimas tres jornadas o retomará la senda victoriosa de cara a las doce etapas que quedan para llegar al destino final de esta campaña. Sería razonable, pues, que la llegada del patrón, del jefe, de Arturo Elías Ayub, ponga orden para reconducir el clima de cara a este trayecto decisivo. Para unir a una afición que desea soñar y siempre estará ahí para insuflar ánimos; para concienciar a los jugadores de lo que supondría alcanzar un logro de semejantes dimensiones y fortalecer al grupo, no alimentar los egos; para decidir el nombre de quien ha de llevar los destinos de la nave azul en estas doce finales que esperamos puedan disputarse hasta el último día y lleven al ansiado sueño. Esperemos que esta semana siente esas necesarias bases, imprescindibles para afrontar este tramo final, donde el fútbol nos entrega ejemplos sorprendentes, algunos para la gloria, otros para la miseria y que se retome el camino correcto para salir de esta incómoda encrucijada.

MANOLO D. ABAD
Foto: J.L.G.FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el jueves 24 de marzo de 2016